Soy médico, psIcóloga, psicoterapeuta, o, simplemente, terapeuta. Personalmente, prefiero este último término y tal vez otro día les llegue a decir por qué. En mi profesión se habla, se debate y se escriben ríos de tinta a cerca de “la cura” (referido a la curación de los pacientes), tanto es así, que de tanto hablar de la cura se llega a creer que verdaderamente uno cura algo, tanto, que casi se ve a uno mismo investido de un mágico poder que logra curar a los demás de cuantas dolencias les aquejen.
Cuando me pregunto por "ese poder" y por la investidura que me cubre, sí, cuando me pregunto, por ese supuesto mágico poder que cura al otro, descubro que no soy yo la que cura, sino que es el otro quien se cura a sí mismo. Entonces, me sigo preguntando por lo que se cura: ¿qué es lo que estaba enfermo? ¿Qué es lo que se ha curado? ¿Qué tuvo que ver una en ese proceso? ¿Pudo haberse curado esa persona a sí misma sin la intervención de una? ¿Cómo influye la intervención del terapeuta en ese milagroso proceso de la cura? Cómo les decía antes, pueden llenarse bibliotecas con todos los libros que se han escrito y editado tratando de dar respuesta a estas preguntas, y, digo tratando porque aún no ha caído ninguno en mis manos, ni he leído ninguno, que realmente las responda...
Puede parecer presuntuoso por mi parte tal afirmación, pero créanme que he tenido en las manos bastantes libros, y he leído al respecto lo suficiente, cómo para poder afirmar algo así. Les diré más, ni siquiera yo, después de muchos años de práctica y de estudio, tengo la certeza de estar en posesión de tales respuestas..., pero se me ocurre que, quizá, únicamente exista una respuesta a todas esas preguntas, y que esa respuesta sea tan obvia y sencilla como la que dio Cristo: "...tu fe te ha salvado" o esta otra también dada por él: “porque ha amado mucho sus pecados le han sido perdonados” ¿Y de qué manera puede entenderse el pecado si no cómo todo aquello que nos convierte en mentira?
Y ustedes me dirán, ¿Cómo puede decir que es agnóstica y hablar tanto de Cristo? Pues verán, existiera o no, fuera real o mito, parece que decía –o ponían en su boca- cosas muy interesantes, cosas que me agrada leer -me refiero a los evangelios- y más allá de que se crea o no en su divinidad, les aseguro que si pusiéramos en práctica su mensaje, otro gallo nos cantaría a todos. Para mí fue cómo el primer ácrata o algo sí…
Pero volviendo al tema de la cura; de lo que estaba enfermo y se cura; y de "quién es quien cura qué" se me ocurre que, tal vez, sea justamente el descubrir la verdad de lo que somos, deshaciéndonos de toda la oscuridad de las mentiras en las que nos vamos convirtiendo, lo que realmente cura; y ahí si tiene que ver el terapeuta, que si lo es, es una buscador de la verdad. Primero de la verdad en si mismo, y luego, de la verdad escondida en el otro. Tal vez sea a través de esa búsqueda de la verdad que todo terapeuta sincero emprende, que se llega a consolidar, en el alma del sufriente, esa fe en sí mismo que creía perdida y que, reencontrada, protagonice todo el proceso de manifestación de la verdad esencial conduciéndolo a la Cura Real, o -lo que es lo mismo - al conocimiento de la verdad que se esconde en su ser. Y quizá ese conocimiento de sí mismo, al que el doliente accede, sea la roca en que se sostiene su curación, y toda curación. Sin embargo, sigo preguntándome: ¿podría darse esa curación si todo ese proceso de búsqueda de la verdad estuviera desprovisto de amor? ¿Puede lo muerto encontrar o buscar algo? Y digo “muerto” porque sin amor no hay vida. Pienso que sólo a través del amor es posible que la verdad pueda hallarse y manifestarse.
En consecuencia, pienso que toda demanda de cura lleva implícita una demanda de amor, y que algo tendrá que ver en el proceso de la cura, esa demanda de amor que el doliente dirige -lo sepa o no- al terapeuta, y ese amor incondicional con el que el terapeuta debe mirarle y acogerle mientras dure esa andadura.
Más allá del "etiquetado y sintomatología" de lo que damos en llamar "enfermedad" se me ocurre que, lo verdaderamente enfermo -más allá de que sea la mente, una pierna o el hígado- fuera el disfraz con el que nos arropamos cuando el frío de los barnices socioculturales y de los tabúes, endurece nuestras entrañas y nuestros corazones, petrificándonos y confundiendo ese disfraz con lo esencial del ser; confundiendo, así mismo, la muerte con la vida y el odio con el amor. Cómo si lo que en nosotros se pusiera enfermo -a parte de la etiqueta que le demos a la enfermedad- fuera la mentira en la que nos vamos escondiendo para sobrevivir, y para ocultarnos hasta que punto estamos "muertos".
Sí, tal vez entonces, lo que nos parece "cura" no sea otra cosa que el desprendernos del disfraz; desprendimiento que difícilmente acontezca sin amor y sin fe. Porque hará falta mucho amor y mucha fe para soportar el dolor de renacer a la verdad que siempre fuimos. Entonces, la cura sería eso que convierte la mentira en verdad y nos abre a la verdadera vida, a esa a la que, confundidos, veíamos en nuestra mentira como muerte. Trataré de explicarme: vamos convirtiéndonos en personas a través de la mirada del otro. Si esa mirada busca y ve la verdad en nosotros, es decir nos ve con amor, nosotros mismos creceremos y nos desarrollaremos en la verdad de nuestro ser, conjuntamente con el crecimiento del otro. La fe sería así en nosotros, un acto del ser, no del tener.
Pero sí los ojos que nos ven, sólo nos miran desde sus propios disfraces y mentiras, la fe se convierte en temor, el amor se tiene por ausente y la verdad queda velada; escondida. Entonces crecemos en el frío del miedo y pensamos que únicamente los disfraces pueden darnos calor. Si un terapeuta, cuando mira a ese otro que demanda su ayuda, únicamente ve en él los síntomas, y lo mira cómo a "su paciente" en lugar de verlo, cómo una verdad escondida y oculta en esa mentira con la que se disfraza; en lugar de verlo, y escucharlo, cómo una verdad que reclama ser descubierta, desde la fe en la verdad, en el amor y en la vida; en lugar de sentirlo, cómo esa verdad que pugna por emerger, desde todo aquello que nos hace iguales y semejantes en el camino... Si la escucha y la mirada del terapeuta no parte de ahí, ¿Qué cura podrá alcanzarse? Si únicamente se aborda lo enfermo desde lo parcial de la enfermedad, lo único que puede obtenerse es que lo enfermo crezca.
Es indudable que la medicina o, mejor dicho, la tecnología biomédica quirúrgica hoy hace milagros y cura. Pero ¿cuál es la causa de que dos intervenciones de lo mismo realizada a pongamos diez pacientes distintos no arrojen iguales resultados? De modo que esto de “la cura” sigue siendo complejo, y sin amor incondicional del facultativo, sin una visión global, personalizada, digna, individualizada del facultativo a su paciente, la cura sigue siendo algo muy embrollado.
Así que todo esto de que es el terapeuta el que cura, y esto de que lo que se cura es "la enfermedad" es bastante complejo y más que una realidad objetiva y tangible, parece una más de nuestras fantasías; fantasía que se sostiene por el efecto que el convertir las creencias en certezas tiene en nosotros. Fantasía similar a la que nos hace denominar pacientes a las personas que acuden a nuestras consultas en busca de "remedio" a sus males. Fantasía que convierte en certeza la creencia de que nosotros - los terapeutas - tenemos un saber que ellos - los pacientes - no tienen; y que a través de nuestra actuación, es decir, poniendo en marcha ese saber, "los curamos", "los arreglamos", "les devolvemos la salud"; sin que por su parte, los pacientes, tengan que hacer nada; tan sólo "adorar" nuestros mágicos dones y privilegios; cuando lo cierto es, que el verdadero saber reside en lo más hondo de cada uno de ellos.
Esta creencia de que el que sabe, el que cura y el experto en curas es el médico o el terapeuta, tornada como certeza incuestionable, como certeza dogmática e incuestionable, porque él es el que sabe y puede, sostiene el modelo médico desde los albores de la humanidad hasta hoy, definiendo los dos lugares como un artículo de fe; como un dogma en el que hay que creer para curarse: el lugar incuestionable y omnipotente del médico, del psicoterapeuta y de todos los que creen que tienen la curación de los demás en el bolsillo, en su “sabiduría” o en sus manos -más allá de los conocimientos reales que su profesión le otorguen- y que es un lugar omnipotente y dominante de ese lugar que el doliente e impotente "paciente" ocupa, es el lugar del doble poder: del poder cómo capacidad en cuanto a esos conocimientos que posee y que puede aplicar, y del poder cómo "dominación" del proceso de cura.-y el lugar de ese pobre y enfermo ser que, al parecer, nada sabe ni entiende de sí mismo y todo lo espera del otro, desde ese sitio pasivo, silencioso e impotente del "paciente" que se convierte así en "un lugar negado".
Para penetrar esta "Fantasía de médicos, pacientes y curaciones" y comenzar a entender, de dónde vienen tantas creencias convertidas en certezas, y poder ir desarmándolas, hacen falta algunos ingredientes, muchos de los cuales no pueden adquirirse ni en las aulas ni en los libros; ingredientes que van incorporándose a ese quehacer alquímico de lo terapéutico a medida que uno se va despojando de omnipotencia y va clarificando esos míticos lugares hasta ver que sólo existe un espacio. Ingredientes que tienen que ver con la apertura de nuestra existencia y de nuestro día a día al crecimiento de la humildad y la humanidad en nosotros. Ingredientes que tienen que ver, también, con el grado en que nos abrimos al permiso que nos damos, para que nuestro ser se manifieste libre de máscaras, y obre en nuestras vidas.
En cuanto a lo de pacientes, yo diría que "pacientes" deben mostrarse ambos, tanto el terapeuta como quien a él acude creyéndose enfermo. La paciencia - después del amor y de la fe - es uno de los instrumentos más útiles e importantes en el proceso terapéutico; y no tanto la paciencia recíproca del uno hacia el otro y viceversa que tan necesaria es, sino la paciencia que uno debe ejercer consigo mismo, tanto el terapeuta como quien a él acude: ese al que damos en llamar “paciente” Ambos deberán recorrer juntos trechos oscuros y escabrosos durante los cuales la tentación de retroceder será más fuerte y seductora que la confianza y la fe en el proseguir. La paciencia agrandará la confianza y la fe, logrando afianzarse en el camino y, con el avance, convertir las tinieblas en luz. La impaciencia acrecentará la inquietud y la ansiedad llevando al retroceso y a la permanencia en la oscuridad.
Sí, reconozco que cuánto más crece mi experiencia como terapeuta más me afirmo en el convencimiento de que hablar de "Curación", de "enfermedad" y de "pacientes" es algo que pertenece más al ámbito de la fantasía que de la realidad.
(Extracto de mi libro, sin publicar "¿Dónde están las manos de mi alma?" terminado en 1996. Reposición de la publicación hecha en el blog en 2005)
Carmen Moreno Martín Alias Hannah
Imagen: Viñeta de Quino tomada de fuente: http://usuarios.lycos.es/montes_3/dere04.bmp
Me despierto veo tu imagen y los ojos se me quedan ahí vacíos y clavados en un trasunto de nadas y rutinas mientras mi mirada se pierde en otras cosas… Camino pero no soy yo porque mis piernas van hacia un destino hueco al que tu dabas cuerda… Tu voz me llega crea nidos en mi oído dolores en mis células pero no te escucho más y te alejas perdido en ruidos por sendas de palabras nunca dichas por huellas de silencio hiriente… Te vas cierro la puerta y borro el umbral que nunca cruzaste… Y tu imagen de vacío de nadas y fatigas se desvanece con sus vidas agotadas… Yertas…
Carmen Moreno Martín alias Hannah
Imagen tomada de "Libro de Arena" cuya fuente es: http://www.librodearena.com/tramontana/post/2008/05/16/sin-adios-
Nota: En nombre de Carmen Moreno Martín, alias Hannah, creadora de esta Bitácora y autora de la gran mayoría de lo publicado en ella, les comunico que por el grave estado de salud que padece, el Blog no se actualizará -si todo va bien como esperamos- hasta dentro de unos meses, tal vez seis o más. AUNQUE ALGUNA VEZ COMO HOY, IREMOS SUBIENDO A PORTADA ALGUNA REEDICIÓN DE LAS MÁS VISITADAS. POR CIERTO, CARMEN ME PIDE QUE AL MENOS DEJE TRES ENTRADAS EN PORTADA, Y COMO SOY MUY OBEDIENTE ASÍ LO HARÉ.
Para los lectores que lo visitan, recordarles que disponen de más de 2000 artículos, poemas, decálogos, fragmentos de libros, ensayos, etc. en los apartados de la sección de "TEMAS" en el menú de la DERECHA DE ESTA PÁGINA, a su disposición. Hannah les manda un caluroso y tierno abrazo, además de su agradecimiento por el tiempo que la han seguido y la siguen, y también por su apoyo y cariño. Así pues, hasta que ella pueda de nuevo.
Si algún amigo tiene especial interés en conversar en directo un ratito con ella y quiere ponerse en contacto telefónico con Hannah, puede mandar un e-mail solicitando su teléfono y quienes le ayudamos y leemos los e-mail, se lo haremos saber. El e-mail de Hannah es: cmormartin@telefonica.net
Un saludo mío para todos ustedes. Nieves. Y ahora, para todos ustedes, LA RPIMERA: "SOBRE LA AMISTAD" (Reedición de Diciembre 2005) Me pregunto con frecuencia si al hablar del amor y de la amistad no se estará hablando de lo mismo; y sí en la amistad no se ama de una manera más cercana a lo que realmente es amar, esto es, amar incondicionalmente: sin intereses, sin exigencias, sin egoísmo, que en el amor que se da en la relación de pareja.
Parece que cuando nos aproximamos a un amigo lo hacemos con menos máscaras y prevenciones que cuando nos acercamos al “enamorado o enamorada" y que tanto lo que le pedimos cómo lo que le ofrecemos a un amigo, está más limpio y desinteresado que lo que demandamos a nuestra pareja. (Aunque tampoco llegamos a mostrarnos del todo, ante el amigo, tal y cómo somos)… Pareciera que las máscaras están pegadas a nuestra piel con un pegamento atávico y desconocido cuyas adherencias resultan costosas de disolver.
¿Quién, incluso en nuestros días, no cuenta aún con amigos entrañables que conserva desde la infancia? ¿Quién no se ve en los ojos de un viejo amigo a sí mismo, sin buscar otra cosa que lo que él es cómo enuncia el proverbio ingles? Por el contrario, ¿cuántas parejas de nuestros días envejecen juntos permaneciendo en el verdadero amor? Alguien dijo que la amistad hace iguales; y lo cierto es que los amigos se esfuerzan en buscar lo que les asemeja, no lo que les diferencia. ¿Y no es amar también el buscar las semejanzas y no las diferencias? ¿Buscar lo que une en lugar de buscar lo que separa? ¿Buscar la disculpa y el perdón, en lugar de la falta y la condena?
¿Y no es todo esto lo que hace que una amistad se convierta en una roca sólida y estable? A mí en ocasiones se me antoja que en la amistad, la verdadera, estas cosas se logran de un modo más sencillo y auténtico que en la pareja, aun cuando el acto de amar, en sí mismo y por sí mismo, debiera ser el mismo acto, se ame a quien se ame. Tal vez el sexo lo complique todo y ese amor desgenitalizado que se vive entre amigos, facilite el conocimiento mutuo, y el poder amar y perdonase, el uno al otro, mutuamente, si llega el caso.
Tal vez lo que alguno de mis amigos dice, que la amistad es la octava superior del amor, sea cierto y la pareja sólo responda a la necesidad instintiva de la consecución de un intercambio genético que permita la evolución de la especie persiguiendo así fines reproductivos, instintiva e inconscientemente interesados, que poco tienen que ver con el amor; aunque mirándolo bien, si esos fines persiguen la continuidad de la vida y la vida es amor, tampoco pueden estar muy alejados de ellos. Más bien lo contrario; puesto que hace falta un verdadero acto de amor para aceptar la paternidad y la maternidad - al menos, en nuestra especie -, y dar la vida de manera consciente y responsable a un nuevo ser. Otra cosa es quien "trae hijos al mundo" como si se tratara de posesiones. Pero darle la vida a un nuevo ser y asumir su crianza, sus cuidados, su crecimiento, su educación, su libertad, asumir que no es "una propiedad" sino una vida autónoma e independiente cuyo destino es la autosuficiencia y el "despegarse" de nosotros; sí, asumir todo eso es absolutamente una expresión real y verdadera de amor.
Pero volvamos a la amistad. Indudablemente si no nos abrimos a la entrega y al amor no habrá forma de poder ser uno mismo amigo de alguien, y tampoco habrá forma de que alguien sea amigo nuestro. Yo siento que el amor es uno y único, como también lo es el amar; y pensar que es más fácil amar al amigo que a nuestra pareja no es más que una de las trampas que nosotros mismos construimos y en las que caemos sin cesar. En definitiva la amistad pide de nosotros el ejercicio limpio, honesto y constante de ese difícil arte, "El arte de amar” sobre del que tanto y tan bien escribió, el psicoanalista Erich Fromm.
Carmen Moreno Martín Alias Hannah.
(Imagen de: http://img290.echo.cx/img290/9678/18lv5iy.jpg)
La selva amazónica se muere de sed, lentamente. Peces, aves, en suma, la vida, fenece, poco a poco, con la mirada clavada en un cielo despejado y azul, limpio de nubes, que se refleja en una tierra seca y resquebrajada cubierta de cadáveres. Aliado de la muerte, el fuego, incrementa el exterminio y la deforestación, ya emprendidos por su majestad: “El rey de la creación”. Mientras, el agua, devasta otras latitudes, cubriendo de desolación y de enfermedad la faz del planeta. El planeta se asfixia. Le falta el aire. Se está quedando sin pulmones… Y “el rey de la creación”, desde su comodidad occidental, sigue impasible su baile de crimen y derroche, insensible al cáncer que inflinge por doquier, a la enfermedad que extiende con su pasividad, su irresponsabilidad, su insensatez… “El Rey de la creación” defeca en “su reino”. Reino al que ha convertido en un estercolero repleto de desechos, de basura y de contaminación, cambiando climas y culturas… Impasible… Insensible… Certero. La selva amazónica, agoniza… Carmen Moreno Martín alias Hannah
Denomino así, máscaras del yo, a todas aquellas expresiones que nuestros músculos adoptan, en la cara, en todo el cuerpo, y que expresan una gama de sentimientos o estados, que son percibidos por los demás de un modo al que nuestro propio sentimiento o estado, le es ajeno, ya seamos conscientes de ello o no. Por ejemplo: sonreír, cuando en realidad, nada en nosotros sonríe, o seriedad y severidad cuando tal vez nos sintamos alegres e incluso tiernos, etc.
En ocasiones esa máscara puede resultar grotesca o incluso patética, cuando esbozamos sonrisas con ojos apagados o tristes o cuando la expresión está ausente y en nosotros se agita el dolor y el sufrimiento. Estas máscaras las hemos creado nosotros mismos a lo largo de nuestra biografía y desde la más tierna infancia, de manera que han pasado a ser automatismos musculares rígidos y acorazados.
Fuimos creando estas máscaras, con el fin de que nos protegieran, con la creencia errónea de que podríamos así vencer todos nuestros miedos, nuestra vulnerabilidad, de manera que nada ni nadie, ni nosotros mismos, pudiera dañarnos. Las creamos, entonces, con la esperanza de que fuéramos aceptados y queridos por nuestros padres, tutores y educadores, transformándonos a través de ellas,en lo que ellos veían cómo “bueno”. Construimos estas máscaras para lograr ese amor, calor, placer, cuidados, y, en suma, esa protección y ese amparo tan necesarios en la infancia.
En ese periodo crucial e irrepetible de nuestra evolución, al contener el llanto, o el grito, o cualquiera de los sentimientos que contuvimos, obtuvimos una respuesta válida para nuestra supervivencia, lo que contribuyó a hacernos creer en que teníamos que repetir siempre esa misma respuesta, ya que ello nos protegía. Carecíamos de datos, o al menos de muchos de los datos que un adulto posee, y ello nos hizo leer la realidad externa e interna de un modo inexacto. Tal vez, leímos situaciones cómo traumáticas, cuando no lo eran, o al contrario, situaciones realmente traumáticas, las leímos cómo normales, pero ambas cosas nos hicieron dar respuestas de inhibición de los sentimientos que favorecieron el inicio de máscaras y corazas; y las afianzaron en nosotros cómo algo que nos protegía.
Mas tarde, al irse configurando y asentando las máscaras, creando rigideces y automatismos musculares, aún podíamos percibir los sentimientos que las formaban y que con las máscaras íbamos reprimiendo; pero, luego, nuestro cuerpo fue adoptando, en cada caso, la postura de la máscara correspondiente sin que notásemos ya el sentimiento anudado a ella, y mas tarde, solo fueron quedando eso: máscaras sin emociones.
Pero lo cierto es que tales máscaras no sólo no nos protegen de nada, sino que nos confunden, nos aprisionan, levantan muros entre los demás y nosotros, y en el peor de los casos, levantan muros entre nosotros y nuestros sentimientos y emociones, entre nosotros y lo que deseamos, entre nosotros y nuestra propia vida, hasta que esas las máscaras con las que el yo se ha ido recubriendo y aislando de su esencialidad, van constriñendo todas nuestras funciones vitales, interrelacionales, creativas, cognitivas, e intelectuales, quedando todo nuestro Ser, encogido, ahogado, comprimido dentro de una coraza que puede convertirse en casi inexpugnable, y que imposibilita tanto nuestra expresión corporal como nuestra expansión de consciencia. Y todo ello, sin que apenas nos demos cuenta, o en el peor de los casos, creyendo que esa coraza que configura las diversas máscaras del yo, somos realmente nosotros mismos.
No solo emitimos palabras, todo en nosotros, nuestro cuerpo, habla, y lo hace en un lenguaje que la mayoría de nosotros no escucha, ni nosotros mismos, ni quienes nos rodean, y que es necesario que aprendamos a escuchar si queremos ser y vivir.
Estamos demasiado acostumbrados a ir por la vida como intelectos con patas, de modo que cada vez necesitamos sensaciones mas fuertes y excitantes si queremos "sentir" algo, cuando todo en nosotros esta perfectamente preparado para sentir y emocionarnos. Pero la coraza y las máscaras con las que hemos ido envolviendo nuestro cuerpo, paralizan nuestros sentimientos y emociones, los confunden y nos empujan a aferrarnos, no a nuestro ser, si no a todas las imágenes que sobre nosotros mismo tejemos y nos devuelven. Imagen que a su vez sustentan las máscaras y la coraza, las refuerzan y nos alejan cada vez más de nuestra verdadera mismidad, de nuestra esencia, permaneciendo como vacíos y enajenados, anclados en la angustia y en la ansiedad, ciudadanos del miedo y baluartes del sufrimiento.
Cuando la coraza y las máscaras son demasiado fuertes para continuar en la ilusión de que vivimos, o sobrevivimos, sentimos algo, y ese algo lo traducimos cómo vacío, cómo angustia, cómo soledad, como aburrimiento, o como muchas otras cosas. Entonces, y tal vez ayudados por el medio sociocultural de nuestros días, nos rodeamos de cosas, cosas que no nos satisfacen nada más que en el instante en que pensamos comprarlas, para caer, una vez que las poseemos en el estado anterior. De manera, que estamos tan instalados en las cosas, que no podemos instalarnos en nosotros mismos. Y así, lo mismo "compramos coches, que ropas, que personas" cosificándonos en ese desesperado poseer, al igual que lo que poseemos. Nuestro Ser está perdido, enmascarado y alienado en los deseos y expectativas de los otros, prisionero de las apariencias y del que dirán, y esclavo del miedo.
Con todo ello, seguimos reforzando la máscara y la coraza del tener,cómo si tener, fuera la culminación de todos nuestros logros y realizaciones; cómo si tener, fuera ser.
El afianzamiento de máscaras y corazas, nos abisma sin remedio en una despersonalización acelerada, alejándonos cada vez más de nuestro ser y esencia, a la vez que nos llena de desolación y angustia.
Por otro lado, también tratamos de huir de esos estados de dolor convirtiéndonos en corredores de una carrera sin fin donde la acción nos lleva de un lado a otro, de una actividad a otra, pensando llenar así ese vacío y soledad.
La coraza y la máscara que nos vestimos y reforzamos con la acción, es la del hacer, y por hacer, hacemos muchas cosas: sobrevaloramos el trabajo, convirtiéndonos en “trabajólicos”; revistiendo todo lo demás de un carácter e interés secundario: amigos, familia, ocio, nosotros mismos y nuestra intimidad, etc.
De este modo, caemos en el engaño de aferrarnos al hacer, cómo si ello fuera ser. Sin comprender que sólo en una realización veraz de nuestro ser, puede darse un hacer y un tener, y sin ser, no hacemos ni tenemos nada, aunque lo llevemos a cabo y lo tengamos todo. Sin ser, carecemos de lo primordial: carecemos de nosotros mismos, y tan sólo somos poseedores de nuestras máscaras y corazas. Máscaras y corazas que, a su vez, esclavizan nuestro ser. Reconocer máscaras y corazas e ir desenvolviendo nuestro ser, desprendiéndonos una a una de todas ellas, es algo que no se consigue sin esfuerzo y sin trabajo, puede incluso llegar a ser extremadamente doloroso, pero ese dolor es ya un principio de liberación y desprendimiento, y por arduo y difícil que resulte el proceso, el resultado es el ser y la vida.
Desprenderse de máscaras es un proceso vivencial, emocional, intelectual, corporal, espiritual, energético y volitivo que estructura al ser humano en un todo integrado y armónico, y rompe con la dicotomía mecanicista y despersonalizante; ruptura que propicia el que nos demos cuenta de lo esclavos que somos de nosotros mismos.
El proceso de desprendimiento de máscaras y corazas, nos abre el acceso al coconocimiento de lo enmascarados que deambulamos `por la vida, y de lo exentos de sentido que son nuestros pasos.
Durante el proceso, con cada desprendimiento, vivenciamos una crisis, y cada una de esas crisis se convierte en una puerta que ilumina nuestro lado oscuro, nuestra sombra, y nos abre los ojos a un darnos cuenta vivificante y esclarecedor. Con la apertura de cada una de las puertas, vamos experimentando cuán profundas pueden llegar a ser nuestras tinieblas, a la vez que ese "darse cuenta" va aumentando en nosotros, despertándonos a la liberadora realidad de un encuentro con nosotros mismos.
Nos sorprenderá, al ir conociéndonos a nosotros mismos más de cerca, que, si bien,no somos ni tan buenos ni tan perfectos cómo creíamos, si somos mucho mejores de lo que pensábamos.
Se dice que "La Máscara oculta lo sagrado", ¿y que más sagrado hay que el Ser Humano?...
(Extracto de mi libro Las máscaras del yo o de robot a persona, publicado en dos ediciones y agotadas las dos.)
Carmen Moreno Martín alias Hannah.
(imagen de: kim-kilian-eunwha-skulptur-nach-mc-escher-huelle-5700444) ---Y ESTA HA SIDO LA SEGUNDA DE HOY, VAMOS CON LA TERCERA:
Nota: En nombre de Carmen Moreno Martín, alias Hannah, creadora de esta Bitácora y autora de la gran mayoría de lo publicado en ella, les comunico que por el grave estado de salud que padece, el Blog no se actualizará -si todo va bien como esperamos- hasta dentro de unos meses, tal vez seis o más. AUNQUE ALGUNA VEZ COMO HOY, IREMOS SUBIENDO A PORTADA ALGUNA REEDICIÓN DE LAS MÁS VISITADAS. POR CIERTO, CARMEN ME PIDE QUE AL MENOS DEJE TRES ENTRADAS EN PORTADA, Y COMO SOY MUY OBEDIENTE ASÍ LO HARÉ.
Para los lectores que lo visitan, recordarles que disponen de más de 2000 artículos, poemas, decálogos, fragmentos de libros, ensayos, etc. en los apartados de la sección de "TEMAS" en el menú de la DERECHA DE ESTA PÁGINA, a su disposición. Hannah les manda un caluroso y tierno abrazo, además de su agradecimiento por el tiempo que la han seguido y la siguen, y también por su apoyo y cariño. Así pues, hasta que ella pueda de nuevo.
Si algún amigo tiene especial interés en conversar en directo un ratito con ella y quiere ponerse en contacto telefónico con Hannah, puede mandar un e-mail solicitando su teléfono y quienes le ayudamos y leemos los e-mail, se lo haremos saber. El e-mail de Hannah es: cmormartin@telefonica.net
Un saludo mío para todos ustedes. Nieves. Y sin más preámbulo, vamos con la primera entrega de hoy: Los españoles somos unos especimenes curiosos, no en vano se dice que España es diferente, y llevan razón los que acuñaron la frase en cuestión. Veamos algunas de las peculiaridades que nos caracterizan:
1.- En el resto de Europa, la mayoría de las viviendas son en alquiler, y muchas de esas viviendas son propiedad de los poderes públicos –ayuntamientos, etc.- construidas exclusivamente para ser alquiladas a los ciudadanos. En España esta modalidad de alquiler es casi inexistente; las viviendas son propiedad privada y sus propietarios especulan con ellas para sacar lamedor renta posible. A los españoles no nos gusta eso de los alquileres ya que pensamos que es tirar el dinero. No estamos dispuestos a que se enriquezcan los caseros a nuestra costa; pero no nos importa nada regalar el doble y triple del valor de la vivienda, viviendas que adquirimos endeudándonos hasta las cejas, a las entidades bancarias; suscribiendo hipotecas a 30 y 40 años que nos mantendrán esclavizados mientras vivamos. ¡Qué le vamos a hacer, somos así!. Y nuestros poderes públicos, españoles también, y siempre dispuestos solícitamente a satisfacer nuestros peculiares gustos, pasan olímpicamente de construir viviendas en alquiler. ¿Para qué? Mucho mejor recalificar suelos y especular con ellos para que los españolitos podamos comprar viviendas y seguir regalando nuestros escasos pecunios a Bancos y a inmobiliarias. Y, si de paso, concejales de urbanismo, alcaldes, empresas constructoras, etc. nos sacan los higadillos y se enriquecen cada día más, pues todos contentos.
2.- Tenemos un singular sentido de la solidaridad y de la responsabilidad: en un edificio de vecinos aparecen en sus pisos ancianos, animales domésticos, que llevaban días y días muertos, a los que nadie ha echado de menos, ni familiares, ni proveedores, ni vecinos, ni porteros… ¡Nadie! De pronto empieza a oler de un modo insoportable y entonces sí; entonces llamamos a la policía, a los bomberos y a quien haga falta para quenuestros hocicos no sufran, que tenemos los morros muy finos. Algo parecido sucede cuando vamos por la calle: vemos un cuerpo yaciente en una acera, en un portal, en un banco… Y, como podemos verlo de lejos, hacemos lo posible por ignorarlo. “Debe ser un alcohólico, o un drogata, o lo que sea” nos decimos para tranquilizarnos; el caso es no acercarnos y no prestarle ni puñetero caso. Avanzamos impasibles sin concederle mayor importancia. Y es que parece que hemos concluido que la solidaridad, la responsabilidad, son peligrosas y que es mucho más seguro la indiferencia, la insensibilidad… ¿Dónde será que he leído yo eso de “…y lo que hicierais a uno de estos pequeñuelos, a mí me lo habréis hecho… ” ¿Si será que lo he leído en el Nuevo Testamento de la Biblia cristiana? ¡Pues menos mal que en España hay una amplia mayoría de católicos!
3.- Por lo común, el ciudadano español medio prefiere morirse de hambre que renunciar a las apariencias: Puede que coma buñuelos de viento fritos en aceite de girasol todos los días y a todas horas, e, inclusive, que no coma; pero no se abstendrá del último modelo de móvil, de DVD, de pantalla gigante extraplana TFT, de coche fetén último modelo, de zapatillas de marca, etc. etc.Y si para lograrlo tiene que ahogarse en deudas, trampear con siete tarjetas de crédito, trabajar dieciocho horas diarias con cuatro contratos basura, cambiarse cada seis meses de barrio porque ya lo han embargado numerosas veces… ¡Qué importa! Lo más probable es que en verano se vaya una semana a Cancún (endeudándose, claro) y que le quiten lo “bailao”.
4.-Generalmente, y, salvo honrosas excepciones, todos nos declaramos “no racistas” pero nos negamos a vivir en edificios y barrios en los que vivan inmigrantes; montamos un pollo si a nuestros hijos se les ocurre salir con inmigrantes y no digo nada si son de “color”, y hablamos de ellos como si de delincuentes se tratara: consideramos que –a priori- son ladrones, guarros, embusteros, irresponsables, informales, desconsiderados, borrachos, violentos y no se cuantas lindezas más.Para hablar de ellos, nos referimos a moros, sudacas, gitanos del este, y otros honorables calificativos. Si se nos ocurre contratar a alguno, preferimos que no tengan papeles ya que así podemos hacerles la caridad de exigirles todo y más por nada y menos, y si se atreven a protestar, son unos descarados mal educados; los despedimos y cogemos a otro; total, proliferan como ratas…
5.-Y volviendo a los católicos españoles -todos de misa diaria y de mucha oración, de cursos de teología y catequesis, amantes de las obras de caridad, etc. al menos en mi barrio-, en ellos aprecio una peculiar conducta: adolecen casi todos de una rara y singular amnesia. Consiste este raro síndrome en que cuando se reúnen en sus templos se aman todos mucho, son bondadosos, pacíficos, generosos, etc. Pero al salir, les da ese extraño ataque amnésico y ¡hale! ¡Si te he visto no me acuerdo! Y se vuelven chismosos, maldicientes, se despellejan los unos a los otros, se tornan agarrados y rencorosos e incluso violentos, y muestran un extraño interés en hacer justo lo contrario de aquello en lo que se suponecreen.
6.-Somos maestros del monólogo voceado; ¿no saben a que me refiero? Es fácil, cuando nos encontramos con una persona conocida, le preguntamos: ¿qué tal? ¿Cómo te va? ¿Y tus padres? –o algo parecido. Y esa persona nos responde: ¿Y tú, qué tal? ¡Te veo bien!. ¿Y tus padres?...A lo máximo respondemos con un escueto “bien, gracias”… Y lo mismo responde la otra persona. Más tarde, este monólogo a dos, adquiere un tono distinto, más intimista: dice una de las personas: “Me han operado de apendicitis” –a lo que le responde la otra: “Uf, pues mi padre tuvo una embolia después de la operación y lo pasó fatal”. La primera prosigue: “…tuvieron que ponerme un drenaje porque casi hice una peritonitis”. Y la segunda continua: “Mi padre aún sigue hospitalizado…”Entablando una especie de competición del tipo y yo más, de lo que sea, pero más y peor. Estos monólogos a dúo, pueden prolongarse así o de forma parecida con diversos temas, por espacio de bastante rato; y, como las dos personas hablan a la vez, emplean un tono de voz bastante elevado; hasta que de pronto, se dan dos besos y se dicen_ “Bueno, pues a seguir bien” la una a la otra, reanudando sus respectivos caminos. Lo que yo digo: saber dialogar, nada de nada; saber escuchar al otro, aún menos; pero vocear monólogos se nos da de maravilla.
7.-Otro rasgo peculiar tiene que ver con la educación de los hijos. Les decimos: “mentir está feo, muy feo; no se debe mentir”. No obstante, decimos al niño: “No le digas a papá –o a quien sea-, que hemos estado en tal sitio, o con tal persona, etc” Y bueno, eso no es mentir; cómo tampoco debe serlo el decirle al niño “si me llaman por teléfono di que no estoy, que me voy a echar la siesta”…Y que me dicen de cuando exigimos de nuestros hijos a voz en grito y garganta pelada: “¡niños, no chilléis!”Esta si que es buena, ¿no les parece? Pero hay algo mejor, es aquello de repetirles a los adolescentes, cuando se comportan mal “¡Qué vergüenza, con lo mayor que eres, si ya eres un hombre –o una mujer, para el caso es lo mismo-¡”, y luego, prohibirles un montón de cosas porque son aún unos niños...
8.- Y, para terminar por hoy, otro rasgo peculiar muy propio nuestro: el de la ley del embudo. La ley del embudo tiene muchas formas de manifestarse, pero todas cumplen el mismo axioma: A mí todo me está permitido, a ti no; en mi todo es disculpable, en ti no; yo soy el parámetro de medida de todaslas cosas, tú no; Lo que yo digo es la ley, lo que dices tú no vale para nada… Y cosas así. ¿Ejemplos? ¡A millones!. Les sugiero que los piensen ustedes.
En fin, que no nos vendría mal reconocernos como de verdad somos, y ajustar más nuestras conductas a aquello en lo qué, al parecer, decimos creer. ¡Menos manifestaciones para que se evalúe la asignatura de religión en la escuela, y más ética y moral evangélica en sus vidas, por favor; que obras son amores y no buenas razones! Y a los que, como yo, no somos creyentes, pues igual: menos retórica y más práctica de valores éticos y ciudadanos de fraternidad, igualdad y libertad, dentro y fuera de casa! A ver si de una vez por todas acabamos con eso de que España es diferente... Pero no se asusten. A pesar de todo, la mayoría somos encantadores -cuando dormimos, claro-.
Cuando tu faz, se desvanezca como el humo, y, mi mirada, no te encuentre en otros rostros, ni tus ojos, se asomen a los míos, si me asomo yo, a otras miradas… Cuando tu voz, se pierda en el éter y el vacío, y, mi oído, no busque tus palabras; cuando mis palabras, ya no suenen como tuyas, al salir de mis labios, a otro oído… Cuando mi piel, olvide tu textura, y mi cuerpo, no te encuentre en el toque de otras manos; cuando mis caricias, no repitan más tus gestos, ni mi olfato, ansíe el aroma de tu piel… Cuando, definitivamente, de mí te hayas marchado, ¿habrás muerto tú, en mí? O… ¿Habré renacido yo?
Carmen Moreno Martín alias Hannah
(La imagen no es de mi cosecha, me gustaría, pero no. Y tampoco tengo ninguna idea de dónde la he sacado. De imágenes Google, supongo... En fin, todos los derechos reservados a su autor, y, espero que no se moleste).
(---y estas han sido las tres entradas (reediciones que Hannah me ha recomendado, un saludo Nieves.)
Nota: En nombre de Carmen Moreno Martín, alias Hannah, creadora de esta Bitácora y autora de la gran mayoría de lo publicado en ella, les comunico que por el grave estado de salud que padece, el Blog no se actualizará -si todo va bien como esperamos- hasta dentro de unos meses, tal vez seis o más. AUNQUE ALGUNA VEZ COMO HOY, IREMOS SUBIENDO A PORTADA ALGUNA REEDICIÓN DE LAS MÁS VISITADAS. POR CIERTO, CARMEN ME PIDE QUE AL MENOS DEJE TRES ENTRADAS EN PORTADA, Y COMO SOY MUY OBEDIENTE ASÍ LO HARÉ.
Para los lectores que lo visitan, recordarles que disponen de más de 2000 artículos, poemas, decálogos, fragmentos de libros, ensayos, etc. en los apartados de la sección de "TEMAS" en el menú de la DERECHA DE ESTA PÁGINA, a su disposición. Hannah les manda un caluroso y tierno abrazo, además de su agradecimiento por el tiempo que la han seguido y la siguen, y también por su apoyo y cariño. Así pues, hasta que ella pueda de nuevo.
Si algún amigo tiene especial interés en conversar en directo un ratito con ella y quiere ponerse en contacto telefónico con Hannah, puede mandar un e-mail solicitando su teléfono y quienes le ayudamos y leemos los e-mail, se lo haremos saber. El e-mail de Hannah es: cmormartin@telefonica.net
Un saludo mío para todos ustedes. Nieves. Y sin más preámbulo, vamos con la primera entrega de hoy:
Esta mañana, he preferido ver nacer las flores, crecer la hierba y escuchar el sonido del vuelo de las nubes; dibujar la trayectoria de las miradas de mi perro y su cruce con la dirección de las sonrisas del sauce. Esta mañana, he decidido que no tengo tiempo para ganar más tiempo, ni para la prisa, ni para la eficacia tecnológica, ni para la intelectualidad. Esta mañana, he decidido quedarme prendida de la eternidad.
Una semana santa más y, a buen seguro, nos estremeceremos con otra cifra espeluznante de muertes habidas por accidentes de tráfico. Cifra de muertes en carretera que nos echamos a la espalda como si tal cosa -siempre que uno de los muertos no haya sido de nuestras familias- y seguimos tomando la s carreteras, autopistas, autovías y caminos como si estuviéramos jugando por el pasillo de nuestra casa. Y no sólo nos echamos a la espalda las muertes, sino que hacemos lo mismo con la cantidad desorbitada de heridos, heridos que -muchos de ellos- quedarán invalidos para el resto de sus vidas. Todo ello: muertos, heridos y familias rotas, nos lo echamos a la espalda y lo peor, si no hemos sido afectados directamente, ni siquiera sentimos dolor. Tras unos días ya no nos acordaremos y seguiremos conducuiendo esaS MÁQUINAS DE MUERTE COMO SI TAL COSA, hasta el próximo puente o el siguiente fin de semana, o simplemente mañana, dónde el terror de los accidentes volverá a golpearnos. Dónde nosotros mismos, convertidos en terroristas urbanos del motor, volveremos a asestar un atentado mortal, aleatoriamente, a cualquiera, al menos pensado, con nuestro vehículo transformado en arma mortífera, cómo si del juego de la ruleta rusa se tratara.
¿Qué nos importa que unos niños se hayan quedado huérfanos o unos padres sin niños? ¿Qué nos importa perder las piernas, los brazos, la movilidad y autonomía para siempre, perder la misma vida o arrebatársela a otros? ¿Pero, me pregunto horrorizada, nos importa aún algo? ¿Seguimos vivos aún o nos hemos convertido en muertos que caminan, comen, beben, trabajan -los que trabajan-, follan -los que follan-, y desaparecen sin más? Me repito, me grito: ¿qué valor tiene la vida, esta vida, mi vida, la de nuestros hijos, la de los demás? ¿Acaso creemos que todo ha pasado a ser un juego de rol? ¿Ya no nos transciende ni conmueve la realidad?
Impávidos e impasibles, automatizados e insensibles leemos paneles mientras vamos por esas carreteras de Dios o del Diablo que nos recuerdan a las víctimas de este terror semanal, mensual, anual y perenne que nos golpea y con el que golpeamos como un terrorista más que mata y se inmola sin otra causa que la de empuñar un volante asesino con el que llegar cinco minutos antes que nadie o sentir la locura del poder iluso e inútil del que nos revestimos cuando empuñamos un volante. Una vida, dos vidas, cinco vidas, la propia vida por una exhibición de cinco minutos. Por una fugaz sensación de no se sabe qué morbosa búsqueda de dominio y de placer… ¿Vale la pena?
¿Un despiste? ¿Falta de atención? ¿Alcohol? ¿Drogas? ¿Conducir sin carnet? ¿Exceso de velocidad? ¿Fatiga? ¿Carreteras en mal estado? ¿Poca policía? ¿Señales mal puestas? ¿Pasos a nivel obsoletos y mortales? ¿Curvas absurdas e inexplicables? ¿Carreteras surrealistas con peraltys imposibles? Todo eso o nada, ¿qué más da? El caso es que nos hemos convertido todos los conductores en terroristas latentes y en potencia, llevando entre las manos máquinas de muerte y de aniquilación sin que se nos mueva una pestaña, sumidos en la indiferencia y en la sociopatía de un letargo indiscriminado y criminal, y, casi, con la más pasmosa impunidad. Contra el terrorismo hay severas leyes, pero contra este tipo de terror sólo hay indiferencia, complicidad, irresponsabilidad, estadísticas y resignación; además del escape con ridículas penas y condenas que no van más allá del pago de unos euros o de la retirada de unos meses del carnet... ¿Tan ínfimamente poco vale la vida?
¿Qué nos pasa? ¿Tan poca cosa es la vida? ¿La propia vida, la de otros? La disculpa es que son accidentes… Imponderables de los que nadie se siente responsable y todos se quejan. Hechos fortuitos convertidos en estadísticas del horror que no van con uno, que siempre les toca vivir a otros; hasta que lo golpean arrebatándole a un ser querido, sumiéndole en la invalidez, atándole al destino de la silla de ruedas, o mandándole a viajar al otro barrio sin comérselo ni bebérselo. Pero, pío, pío que yo no he sido; ninguno nos sentimos responsables de la barbarie y las cifras han dejado de conmovernos. 105 muertos, ¿qué más da cuando oímos impertérritos a diario –y varias veces al día- decenas de muertes en Irak, en Israel, en Palestina, o no importa dónde? La vida ha dejado de ser un valor: ¡Viva la muerte!.
Nos metemos en el coche, enfilamos calles y carreteras, ponemos la música a tope, seguimos hablando por el móvil, mirando el paisaje, buscando el cigarrillo y hablando con el acompañante, y la vida se suspende en el gozo efímero de una tontería, de una sensación de no se sabe qué, convertidos en terroristas sobre ruedas en potencia al frente de nuestras máquinas de muerte. Tanto lío con Irán, con impedirle que se haga de bombas nucleares; tanto temor por el hecho de que alguien apriete un botón y la humanidad desaparezca, y no nos damos cuenta de que basta con un volante y un acelerador; cómo si tuviéramos prisa por lograr que la decadencia de Occidente llegara cuanto antes mejor. Aquí, en este Occidente rico y corrupto nos matamos a chorro de gasóleo y gasolina por las rutas; nos matamos a giros de volante y patinazos de neumáticos; a ruidos de chapas en los que nos quedamos aprisionados; nos matamos a raudales de indiferencia, de inhumanidad, de robotización y de ceguera… Mientras, allá, en ese tercer mundo de la sin-piedad, de la esclavitud, del hambre y la miseria y de la enfermedad sueñan con un falso paraíso de luz y de color inexistente: el caduco paraíso de Occidente; el paraíso de los terroristas del motor.
Hoy les dejo con un poema que Giordano Bruno, dedicó a sus verdugos, esto es, al tribunal de la Sacrosanta Católica y Romana Inquisición,antes de ser quemado en la hoguera, un 17 de febrero de 1600. A Giordano Bruno, le condenaron –según dijeron- por hereje. ¿Pero era realmente “por herejía” la causa por la que quemaban a personas cómo Giordano Bruno, Miguel Servet, etc…? Permitidme que lo ponga en duda. ¡Muy en duda! (Pueden clicar aquí para ver una breve biografía suya).
GIORDANO BRUNO A SUS VERDUGOS:
Decid, ¿cuál fue mi crimen? ¿Lo sospecháis siquiera? Y me acusáis… ¡Sabiendo que nunca delinquí! Quemadme, que mañana donde encendéis la hoguera Levantará la historia una estatua para mí. Yo sé que me condena vuestra demencia suma, ¿Por qué? Porque las luces busqué de la verdad, No es vuestra falsa ciencia que el pensamiento abruma Con dogmas y con mitos robados a otra edad, Sino en el libro eterno del universo mundo Que encierra entre sus folios de inmensa duración; Los gérmenes benditos de un porvenir fecundo Basado en la justicia, fundado en la razón, Y bien; sabéis que el hombre, si busca en su conciencia La causa de las causas, el último por qué Ha de trocar muy pronto, la Biblia por la ciencia; Los templos por la escuela, la razón por la fe, Yo sé que esto os asusta, como os asusta todo Lo grande, y quisierais poderme desmentir, Más aún vuestras conciencias hundidas en el lodo De un servilismo que hace de lástima gemir… Aún ellas, en el fondo, bien saben que la idea Es intangible, Eterna, divina, inmaterial, Que no es ella el Dios y la religión vuestra, Sino la que forma, con sus cambios, la historia universal, Que es ella la que saca la vida del osario; La que convierte al hombre de polvo en creador, La que escribió con sangre la escena del Calvario, Después de haber escrito; con luz la del Tabor.
Mas sois siempre los mismo, los viejos fariseos, Los que oran y se postran donde los pueden ver, Fingiendo fe, sois falsos, llamando a Dios, ateos; ¡Chacales que un cadáver buscáis para roer!... ¿Que es vuestra doctrina? Tejido de patrañas. Vuestra ortodoxia, embuste; vuestro patriarca, un Rey, Leyenda vuestra historia, fantástica y extraña, Vuestra razón la fuerza; y el oro vuestra ley, Tenéis todos los vicios que antaño los gentiles, Tenéis las bacanales, su pérfida maldad; Con ellos sois farsantes, hipócritas y viles Queréis, como quisieron, matar a la verdad;
Más… ¡Vano vuestro empeño!... Si en esto vence alguno; Soy yo, porque la historia dirá en lo porvenir; “Respeto a los que mueren como muriera Bruno” Y en cambio vuestros nombres, ¿quién los podrá decir? ¡Ah!, prefiero mil veces mi suerte a vuestra suerte; Morir como yo muero, no es muerte, no; Morir así, es la vida; vuestro vivir, la muerte. Por eso, habrá quien triunfe, y no es Roma. ¡Triunfo yo!.
Decid a vuestro papa, vuestro señor y dueño, Cual mueren los que marchan del porvenir en pos, Decidle que a la muerte me entrego como a un sueño, Porque es la muerte un sueño que nos conduce a Dios; Más no a ese Dios siniestro, con vicios y pasiones Que al hombre da la vida y al par su maldición, Sino a ese Dios-idea, que en mil evoluciones Da a la materia forma y vida a la creación, No al Dios de las batallas, sí al Dios del pensamiento, Al Dios de la conciencia, al Dios que vive en mí, Al Dios que anima el fuego, la luz, la tierra, el viento, Al Dios de las bondades, no al Dios de iras sin fin, Decidle que diez años, con fiebre, con delirio, Con hambre… no pudieron mi voluntad quebrar Que niegue Pedro al Maestro Jesús. Que a mi ante el martirio De la verdad que sepa, no me haréis apostatar, Más basta… ¡Yo os aguardo! Dad fin a vuestra obra. ¡Cobardes!. ¿Qué os detiene? … ¿Teméis al porvenir?... ¡Ah!... Tembláis… Es porque os falta la fe que a mi me sobra. ¡Miradme, yo no tiemblo…! ¡Y soy quien va a morir!
Y dijo Giordano: “…Quemadme, que mañana donde encendéis la hoguera levantará la historia una estatua para mí.” Y no erró, ni en eso, ni en otras muchas cosas, pues en el siglo XIX se erigió una estatua suya en su recuerdo y en honor a la libertad de pensamiento, en ese mismo lugar en él que fue quemado: en el Campo de Fiori, en Roma,y ahí sigue hasta hoy. Hoy, a los defensores del pensamiento y de la libertad, ya no se les quema en hogueras; pero los incendiarios de Roma y de otros locus, siguen por aquí con sus condenas y juicios... Enarbolando por bandera, la oscuridad.
... Y si clican aquí, verán la referencia de un libro -cuyo título me ha servido para intitular el artículo de hoy- que leí hace seis años y que les recomiendo efusivamente.
Como estamos en eso que se llama "semana santa" les dejo, por deseo de Carmen Moreno Martín, alias Hannah estas tres reediciones. Va la primera:
Escribía, hace días, sobre las contradicciones que se pueden apreciar entre las enseñanzas de Aquel al que la Iglesia católica apostólica romana dice seguir fielmente y el obrar de esta institución a lo largo de los tiempos. Hoy les invito a reflexionar sobre tres: el amor al prójimo, el juzgar y condenar, y sobre la riqueza y bienes de la iglesia citada. Podría recoger muchos textos, pero con los tres que a continuación transcribo será suficiente:
“Y llegándose uno de los escribas, que los había oído disputar, y sabía que les había respondido bien, le preguntó: ¿Cuál es el primer mandamiento de todos? Y Jesús le respondió: El primer mandamiento de todos es: Oye, Israel, el Señor nuestro Dios, el Señor uno es. Amarás pues al Señor tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y de toda tu mente, y de todas tus fuerzas; este es el principal mandamiento. Y el segundo es semejante á él: Amarás á tu prójimo como á ti mismo. No hay otro mandamiento mayor que éstos. Entonces el escriba le dijo: Bien, Maestro, verdad has dicho, que uno es Dios, y no hay otro fuera de él; Y que amarle de todo corazón, y de todo entendimiento, y de toda el alma, y de todas las fuerzas, y amar al prójimo como á sí mismo, más es que todos los holocaustos y sacrificios. Jesús entonces, viendo que había respondido sabiamente, le dice: No estás lejos del reino de Dios. Y ya ninguno osaba preguntarle.” Mr. 12:28 – 34.
“Y Jesús se fué al monte de las Olivas. Y por la mañana volvió al templo, y todo el pueblo vino á Él: y sentado Él, los enseñaba. Entonces los escribas y los Fariseos le traen una mujer tomada en adulterio; y poniéndola en medio, Dícenle: Maestro, esta mujer ha sido tomada en el mismo hecho, adulterando; Y en la ley Moisés nos mandó apedrear á las tales: tú pues, ¿qué dices? Más esto decían tentándole, para poder acusarle. Empero Jesús, inclinado hacia abajo, escribía en tierra con el dedo. Y como perseverasen preguntándole, enderezose, y díjoles: El que de vosotros esté sin pecado, arroje contra ella la piedra el primero. Y volviéndose á inclinar hacia abajo, escribía en tierra. Oyendo, pues, ellos, redargüidos de la conciencia, salíanse uno á uno, comenzando desde los más viejos hasta los postreros: y quedó solo Jesús, y la mujer que estaba en medio. Y enderezándose Jesús, y no viendo á nadie más que á la mujer, díjole: ¿Mujer, dónde están los que te acusaban? ¿Ninguno te ha condenado? Y ella dijo: Señor, ninguno. Entonces Jesús le dijo: Ni yo te condeno: vete, y no peques más. Y habloles Jesús otra vez, diciendo: Yo soy la luz del mundo: el que me sigue, no andará en tinieblas, mas tendrá la lumbre de la vida. Entonces los Fariseos le dijeron: Tú de ti mismo das testimonio: tu testimonio no es verdadero. Respondió Jesús, y díjoles: Aunque yo doy testimonio de mí mismo, mi testimonio es verdadero, porque sé de dónde he venido y á dónde voy; mas vosotros no sabéis de dónde vengo, y á dónde voy. Vosotros según la carne juzgáis; mas yo no juzgo á nadie.” Jn. 8:1 -15.
“Dijo Jesús: "Los zorros tienen madrigueras y las aves tienen nidos, pero el Hijo del hombre no tiene dónde reposar su cabeza"Mat. 8:19–20.
Estos tres pasajes de fácil comprensión son otras de esas grandes contradicciones que, a mi profano entender, tienen los que se autodenominan representantes exclusivos de Cristo -y por ende de Dios- en la Tierra; esto es, El Papa de Roma y toda su jerarquía. E insisto en el hecho de que estos textos están tomados de los evangelios –de Marcos, de Juan y de Mateo respectivamente- que ellos reconocen como verdadera palabra de Dios y a los que supuestamente siguen desde que fueron escritos. ¿Sí? ¿Los siguen? Veámoslo:
Del juzgar y condenar: La Iglesia se cree ella misma y, por supuesto, a su Papa y su alta jerarquía, Santa y libre de pecado siempre y en todo momento. En consecuencia ella y sólo ella tiene el poder de tirar piedras contra los demás a diestro y siniestro. Y vaya si lo ha hecho y si lo hace; que desde que la iglesia católica existe como tal no ha hecho otra cosa que juzgar a todo aquel que no pensara como ella y condenarle como “hereje” excomulgándole, persiguiéndole, torturándole e inclusive matándole. Así durante siglos incluido el siglo XX durante el cual, la iglesia no era ya en sí misma la ejecutora, pero si su cómplice –véase sino el papel que desempeñaron las altas jerarquías eclesiásticas católicas con el nazismo alemán y sus crímenes, con el fascismo italiano y sus crímenes, y con el franquismo español y sus crímenes; con los dictadores argentinos y sus crímenes; con Pinochet y sus crímenes y un largo etcétera.
Reflexionen también la actitud tenida por Juan Pablo II y que el actual Papa Ratzinger, mucho más ultraconservador y anacrónico si cabe- tuvieron y tienen con la teología de la liberación y sus ideólogos o con tantos teólogos –por ejemplo con Teilhard de Chardin - y contra todas aquellas vecoes de ayer y de hoy que intentaron e intentan reconducir el mensaje de Cristo, del cualo ellos están tan alejados.
Vean las guerras y santas cruzadas auspiciadas –cuando no emprendidas- por los papas de la iglesia católica para aplastar a paganos, herejes y disidentes.
Vean las crónicas de la llamada Santa inquisición y Santo oficio, con sus persecuciones y torturas.
Si tienen dudas pueden buscar por la red –incluso en páginas de la iglesia católica, que deben hacer lo mismo que con los evangelios-, y verán lo que encuentran. ¡A buen seguro que si son mínimamente inteligentes, éticos y humanos, se sorprenderán y horrorizarán!.
Amar al prójimo cómo a sí mismo: en cuanto a esto, la iglesia católica sigue una de estas dos pautas, cuando no las dos: no se aman nada de nada a sí mismos, esto es, se odian y aborrecen hasta la muerte o para ella no hay más prójimo que aquel que asienta en todo a lo que ella propugna, comulgue con sus pensamientos sin ningún tipo de cuestionamiento ni crítica, sea su entregado esclavo y siervo fiel renunciando a sí mismo, incluso a su vida; viva sometido en todo a su poder y no se plantee más verdad y autoridad que las que la iglesia establece –ciencia incluida-.
Y sobre la pederastia y demás perversiones con neonatos, niños, púberes y adolescentes acometidos por sus dirigentes; sus bulas de privilegios y prebendas; los regimenes de castas en sus monasterios; el rechazo de personas sin dote o de nacimiento “ilegítimo” entre sus filas… Y demás minucias de índole similar -ocultadas, eso sí, que ellos no cometen nunca pecado alguno-, a cerrar los ojos y a seguir, que todo sea por el bien del plan divino de ese dios particular suyo y la perdición del mundo… ¡Ey, perdón!¡Vaya lapsus!... quería decir lo que ellos pregonan: por la salvación del mundo –de su mundo, claro-.
Pero bueno, eso sí; se esfuerzan por alcanzar la santidad: se visten de negro, rojo y blanco; los colores alquímicos de la gran obra, de la transformación del plomo en oro, del camino de transformación espiritual de aquellos sabios alquimistas que ellos tanto condenaron y persiguieron.
De las riquezas y bienes de la santa iglesia católica: Jesús no tenía dónde caerse muerto el pobre, pero su representante en la Tierra es jefe de un estado –el Vaticano-, vive en un palacio, se va a pasar las vacaciones a otro palacio, duerme en mullidas camas envuelto en sedas y rodeado de obras de arte. Los príncipes de la iglesia, representantes de Cristo también, los señores cardenales, tuvieron para ellos solitos un hotel de cinco estrellas con todas las comodidades y lujos para que el esfuerzo de elegir un nuevo Papa no les resultara tan pesado; que el mismísimo Juan Pablo II hizo construir el hotelito para la ocasión. Jesús sólo tenía una túnica para vestir, mientras sus representantes tienen sastres personales que les surten de las mejores telas y hechuras; ostentan sendas cadenas y crucifijos de oro, y lucen en sus manos pesados anillos de oro y piedras preciosas. Jesús tenía que esforzarse en hacer milagros para multiplicar panes y peces, y para que las redes de sus apóstoles pescadores salieran con peces, para poder comer él, los suyos y cuántos les seguían; y cenaba con sus apóstoles bebiendo y comiendo en recipientes de barro. La comida que les sobra (si es que le sobra, la meten en sacas para la siguiente ocasión… Sus representantes usan patenas de oro y cálices de oro y pedrería preciosa; lo que sobra lo guardan en tabernáculos de oro, plata y pedrería preciosa. Por lo que dicen los evangelios tal parece que Jesús era un pobre entre los pobres, que compartía sus escasos bienes con las gentes y que vivía de la caridad de sus seguidores… A sus representantes les basta para cubrir sus necesidades con extender cheques de sus propios bancos o cobrar a los estados que los financian y mantienen con el dinero de sus incautos ciudadanos. Jesús compartía lo poco que tenía con las gentes; sus representantes se sienten dichosos quitándole a la gente lo poco que tienen y cobrándoles por sus “servicios”. Estas cosas en el mundo de hoy, que en el pasado aún era más grave la cosa. Baste ver la historia de tan santa institución.
Visto lo visto, desde fuera y sin pertenecer al rebaño, ejerciendo mi capacidadpensadora y analítica, contrastando textos y hechos históricos bien documentados, y observando la realidad del mundo en el que vivo, sin salir de mi estupefacción, me sigo preguntando: ¿Pero a quién y qué sigue esta sacro-santísima iglesia? (Eso de la santidad también tiene miga pero lo dejaré para otro día). Y con toda honestidad, no puedo responderme otra cosa que a Cristo y lo que dicen que Cristo dijo, desde luego no; más bien a su secular y desmedido sadomasoquismo, a su secular ambición de dominio y a su secular e insaciable apetito de poder y de riqueza.
Y no es que la tenga tomada con esta iglesia, no; no me mal interpreten. Es que como el gobierno de mi país sigue liado con ella, y sin hacer ni puñetero caso a ese artículo de la constitución que dice que el Estado no declara minguna religión como propia, esto es que se declara aconfesional, mientras que las cruces y Biblias presiden todos los juramentos, la religión se sigue impartiendo en las escuelas públicas, los funerales de Estado siguen siendo católicos, las cruces siguen presidiendo aulas, la Iglñesia Católica sigue traatando de imponer sus dogmas a todo bicho viviente sea feligrés suyo o no sin respetar los derechos civiles y un montón de cosas más, además de seguir (si se liara con otra, sería a esta otra a la que analizara) soportando sus ingerencias y exigencias desde el ámbito educativo y civil hasta el político y moral, me interesa estar informada, conocer y saber sus obras y directrices, para saber que tipo de ciudadanos está, esta iglesia católica, apostólica y romana, interesada en formar… Y, como ciudadana responsable, tengo que manifestarme al respecto: Antes muerta que católica.
Carmen Moreno Martin Alias Hannah
Imagen: Viñeta de El Roto, tomada de elpais.es de la edición de hoy, de fuente: http://www.elpais.com/vineta/?d_date=alt=&autor=El%20Roto&anchor= elpporopivin&xref=20090409elpepivin_4&type=Tes&k=Roto
Hannah me indica que suba a portada este artículo por venir muy a cuento, y que agradezca con cariño a cuan tos se han interesado por ella vía e-mail:
Una vez más, la cristiandad católica celebra su “Semana Santa” durante la cual se exaltan “los misterios” conocidos por ellos como “la redención” a través de los cuales, Dios, convertido en hombre, pero sin dejar de ser al mismo tiempo Dios, será perseguido, torturado y sacrificado para que los pecados de la humanidad sean perdonados, pecados con los que el hombre ofende a ese su Dios ávido de sangre y sacrificio que, para poderse complacer, creó al hombre ya pecador. Según ese ideario doctrinal, su Dios es todopoderoso, omnisapiente, omnipotente y creador de todo lo que existe, incluso de los pecados del hombre –ya que nada puede acontecer fuera de él-; pecados con los que incluso ya nace desde que fue creado, que ya incorpora al nacer el gran pecado, el de la desobediencia a su Dios, “el pecado original”. Un divino pecado creado por Dios –porque, recuerden: nada existe fuera de él- que exige –claro, cómo no- una penitencia o “Redención” cómo ellos la llaman, también divina: la pasión, cruxifición y muerte del mismísimo hijo de Dios que a la vez es Dios mismo… ¿Lo entienden? Bueno, no se inquieten, yo tampoco.
En esta semana, por lo ancho y largo de la geografía española, desfilarán imágenes circunspectas, tristes, dolientes, angustiadas y llenas de sangre; imágenes de un hombre-dios detenido, torturado y crucificado; y todo ese espectáculo culminará con la resurrección del torturado, sacrificado y muerto Jesús. Es todo un espectáculo de tortura, sangre, dolor y muerte del cual el pueblo se apresta a disfrutar, cómo lo hicieran aquellos romanos en sus circos de leones o de juegos de gladiadores; cómo lo hicieran aquellos aldeanos medievales en torno a las hogueras y demás tropelías de la inquisición; cómo lo hicieran los ciudadanos franceses en torno a las guillotinas; como lo han hecho hasta muy poco en Europa en torno a las ejecuciones públicas y como lo siguen haciendo aún hoy en muchos países presenciando enardecidos lapidaciones y mutilaciones varias…
Durante esta santa semana española, sentados, o en pie, a lo largo de las aceras y desde los balcones y ventanas de las calles por dónde transitarán las imágenes; el pueblo de hoy enardecido vivirá una vez más el atractivo de la tortura, de la sangre y de la muerte; un rito atávico –a juzgar por la historia- subyugante, espasmódico y orgásmico. El pueblo llorará y elevará cantos a sus queridas dolientes imágenes; se castigará acarreando cadenas y pesadas cruces, haciendo grandes caminatas con pies descalzos, flagelándose, ayunando y, en suma, hará cuanta cruenta penitencia se le ocurra en apoyo a ese plan de redención que su dios tiene ideado –que es tan omnipotente que necesita ayuda hasta en el sufrimiento, hasta para redimir a lo creado por él y subsanar así sus errores de creador- o para pagar tributo de sangre por dones recibidos –las promesas-; luego, se perderá en los bares y correrá el alcohol; acudirán turistas –es un gran negocio, sobre todo para algunas ciudades- que no querrán perderse ni un detalle; se retransmitirá por todas las televisiones y constituirá el mayor reality show de la semana. Siempre me he preguntado el por qué de este empeño y de esta fijación por el dolor, por la tortura, por la sangre, por la muerte, por el pecado, por la humillación y el sometimiento y por el pago a través del sufrimiento y la venganza, que tiene esta iglesia católica. Porque, que yo sepa, no se celebra de igual modo –con una semana santa pública, con procesiones, etc.- el nacimiento de ese niño-Dios en el que creen; ni montan una semana santa con toda la parafernalia para celebrar la llegada de ese espíritu santo-Dios en el que también creen; no, no conozco ninguna semana santa de la alegría que tenga el mismo corte y patrón que la semana santa del dolor. ¿Por qué será? Y si echamos una ojeada a la vida de sus canonizados santos, encontramos siempre esa apología del castigo del cuerpo, de la carne, de la penitencia cruenta y obsesiva del pecado y de la culpa, del cilicio, de la sangre y de la muerte. Tal parece que su Pantocrátor Dios, no apetece de todo lo que ha creado: los cuerpos, la alegría, el placer, la fiesta, el regocijo, el gozo… No, estas cosas deben ser defectos que le salieron al crear, y que sus propias criaturas –los seres humanos- deben enmendar sufriendo, penando, llorando, muriendo, atravesando pruebas y más pruebas… ¡Qué triste panorama!
En fin, si yo fuera creyente, incorporaría aquella frase del Maestro que dice “Misericordia quiero, que no sacrificio” y no tendría más remedio que unirme a Serrat para cantar los versos de Machado; aquellos que dicen: ¡Oh no eres tú mi cantar, no puedo cantar ni quiero, a ese Jesús del madero, sino al que anduvo en la mar! , es más, si yo pudiera creer en Dios, eliminaría todas las jerarquías religiosas y todas sus doctrinas y dogmas, porque ¿Qué Dios sería ese que necesita intermediarios y representantes para contactar con su obra y con el corazón de sus criaturas? Pienso que de existir Dios, todas esas parafernalias de representantertes, jerarquías e intermediarios con dogmas y tradiciones, con apesadumbradmientos de las culpas y de los castigos, con ritos de sangre, violencia y terror de los pecados... todo ese bagaje de prohibiciones, lavados de cerecbro y emkp’eño obsesivo en querer regir la vida y los actos de los ciudadanos, ya sean creyentes o no, que sólo rigen para el pueblo pero que se saltan a la torera, justamente esos representantes, y todo ese empecinamiento por el poder y por tener a los creyentes acogotados a sus intereses, sobra; y si Dios no existe, que es lo más probable, pues aún con mayor razón.
Cuento perteneciente a mi libro: Cuentos para la igualdad (segundo de la trilogía: Cuentos para la libertad. Cuentos para la igualdad. Y Cuentos para la fraternidad))sin publicar y sin que se vaya a hacer en otro sitio fuera de este blog)
Cómo todos los días, Mahdi se sentó en un banco de la plaza del pueblo a esperar la llegada de los capataces. Aun no había amanecido y helaba. “Demasiado frío para mis huesos”, pensó Mahdi, quien acostumbrado al tórrido calor de su África natal no lograba acostumbrarse a los inviernos del norte. Hacía apenas unos meses que había abandonado el lugar que le viera nacer, en busca de mejores oportunidades para él y su familia o, al menos, algo mejores de las que allí se le habían presentado hasta el momento. Era un ilegal y como tal, estaba en las manos del mejor postor sin poder expresar ninguna queja. Como tantos otros en sus mismas condiciones, albergaba poder reunir algún dinero para que los suyos se le unieran y pudieran disfrutar de los dones y venturas que occidente deparaba a sus habitantes; de la libertad y la tranquilidad que se respiraba en occidente y del progreso que todos los pobladores de ese mundo rico y civilizado disfrutaban. La soledad y la aridez afectiva en la que vivía, eran lo que toleraba peor; mucho peor aun, que las inclemencias del maldito clima de ese lugar, pero a pesar de su desolación y de los abusos de que era objeto, ahí seguía, firme como una roca y plenamente decidido a que sus sueños se hicieran realidad. “Traer junto a mi, a la mujer, a los niños”… “Escapar de los horrores de esa guerra fraticida que me ha tocado vivir”… “Gozar del bienestar, de los derechos y de las libertades de los países occidentales”… “Encontrar un trabajo que nos permita a Fatou y a mí gozar de la vida y ver como nuestros hijos crecen y se convierten en hombres libres”… “Vivir sin que nadie se meta con nosotros o quiera matarnos por pertenecer a un determinado grupo étnico”…“Todo eso -pensaba Mahdi-se hará realidad para mí algún día…”
Pero lo que en realidad acuciaba con mayor urgencia a Mahdi, mientras seguía esperando en aquel banco,era llenar el estómago con algo más sólido que la comida del albergue de beneficencia. El hambre hacía que sus tripas, vociferaran con unos alaridos que podían oírse a varios metros de distancia.
Y ahí seguía el hombre, aguardando la llegada de los capataces; con su corazón lleno de esperanza y su mente llena de prometedores planes. Ningún atisbo de duda le hacía vacilar. Estaba convencido de que iba a lograr su propósito. De tarde en tarde, un coche patrulla de la policíalocal pasaba por ahí; entonces, la idea de ser deportado a su país de origen hacía temblar de ira y de pánico al pobre hombre. Eso acabaría con todos sus sueños, y si la guerra seguía con la misma crueldad, probablemente acabaría también con su vida. En esos momentos, Mahdi rezaba con toda su fe a su dios para que éste le hiciera invisible a los ojos de los guardias; y hasta ese momento había tenido éxito. -“Señor, un poco más y los papeles de exilado estarán listos”- Repetía Mahdi, con insistencia, en sus ruegos. El sol calentaba ya los adoquines de la plaza y el destemplado cuerpo del pobre inmigrante Mahdi, se deshacía, poco a poco,de la rigidez que el frío había inferido a sus desdichados huesos; pero los capataces no aparecían por ningún lado. “Lo extraño es -se dijo para sí mismo Mahdi- que tampoco veo a ninguno de los otros ilegales por aquí…”Mahdi, sentado en el banco y con las piernas extendidas y cruzadas, se sacó las manos de los bolsillos del pantalón para subirse bien el cuello de la chaqueta y ajustarse bien las solapas sobre el pecho. Mahdi tosió convulsivamente; hacía días que lo hacía sin cesar; pero no se atrevía a ir al médico aquel del centro de emigrantes, no fuera a ser que le descubrieran algo malo y le denegaran los papeles. Esa tos de tenía mala pinta y de noche era aún más molesta,tanto, que los compañeros de dormitorio del albergue de beneficencia se habían quejado de élporque, con aquellas toses, nohabía quien durmiera. Decididos a poner remedio a la situación, y confiados de que alguien tomaría medidas en el asunto, “estamos en un país occidental y democrático, ¿no?” -se habían dicho convencidos de que serían escuchados y atendidos debídamente-,habían acudido al encargado del albergue bastante airados y cansados de la tos de Mahdi. Menos mal que el encargado de aquel albergue trataba a todos por igual y sin ningún tipo de discriminación, es decir, a todos les hacía el mismo caso: ninguno.
Aquel hombre libre y democrático que era el encargado,se repetía con frecuencia a sí mismo que -“vaya un carajo que me importan ese puñado de negros y moros que vienen a mi pueblo a robar el pan y el trabajo de mis convecinos; eso cuando no robaban otras cosas, que, a buenseguro, eran todos unos delicuentes; una escoria, un atado de sin vergüenzas, vaya, peor que gitanos; además de violadores y pervertidos. ¡Si lo sabré yo! Vaya, que por mi, sino pueden dormir, mejor que mejor; a ver sí se hartan y se largan de aquí”…-
Y con la misma intensidad que crecía la tos de Mahdi, lo hacían también las protestas y la “mala uva”, tanto de sus compañeros de cuarto, cómo del encargado.
Cinco horas se había pasado Mahdi sentado en aquel duro banco hasta que el culo se le había quedado tan duro e insensible que no era capaz de diferenciarlo del banco. Intentó levantarse sin éxito; las piernas se le habían quedado de corcho… o de piedra… Cuando por fin lo logró y tras dar unas vueltas por lo plaza, se acercó al kiosco de prensa y al hablar con el vendedor,se entero de que era el domingo de las comuniones; por eso ese día nadie trabajaba, ya que el capataz también acudía los domingos en busca da mano de obra, y silas manos eran las de los ilegales puesmiel sobre hojuelas!, así trabajaban más horas y en cima le salían más baratos. Mahdi comprendió su error: “¡Con razón no aparecía nadie por ahí!”,Había olvidado por completo que era el domingo ese. Conteniendo la rabia que le había producido tanto su lapsus comola espera, se encaminó a la casa del único vecino del pueblo al que podía considerar como amigo. Al franquear el umbral de la vivienda, tras ser invitado a ello por su dueño, advirtió que andaban todos nerviosos y preocupados, de aquí para allá, a medio vestir y gritándose unos a otros. Mahdi, sintiéndoseincomodo por tanto olvido, recordó que, además de ser el domingo de las comuniones, era el día en que también los hijos de su amigo hacían la comunión.
Ni su amigo, ni la mujer de éste eran creyentes, ni les preocupaba lo más mínimo lo de la religión… ¡Bien se reía de él su amigo cuando Mahdi rezaba!… Pero, a pesar de ello, lo de la comunión era algo incuestionable, algo así como una cuestión de honor… -O eso era al menos lo que Mahdi había logrado comprender de todo cuánto su amigo le había dicho sobre el tema: “En ese pueblo, los niños tenían que hacer la comunión para el bien de la comunidad;el que los padres fueran o no creyentes, importaba poco; allí todos eran buenos cristianos y bautizados, de manera que ¿por qué iban a ser, precisamente sus hijos los que no la hicieran?… ¡Los suyos los primeros, faltaría más!¡No iban ellos a ser menos! Pero eso sí, muy a pesar suyo; si tenía que sacrificarse como un buen padre, pues lo hacía y ya estaba. Aquello era algo que nadie se cuestionaba; algo así como un hecho natural cuya responsabilidad era ineludible”…
Mahdi, con la escasa comprensiónque tenía de la lengua que hablaban aquellas buenas gentes, se quedó con lo de la cuestión de honor; además, su amigo le parecía muy honorable… Entenderlo, no lo entendía del todo, pero nada dijo a Pepe,que así se llamaba el amigo, de sus dudas.
En medio del barullo de los preparativos, Pepe ofreció a Mahdi un café que este aceptó encantado; y mientras injería ese liquido caliente que daba algo de consuelo a sus tripas, escuchaba las quejas y sufrimientos de Pepe,de su mujer y de los hijos de ambos. Pensó que algo muy grave les debía estar ocurriendo a todos ellos para estar tan alterados y verse tan angustiados; pero por más atención que prestaba, no lograba entender lo que les pasaba.
La familia, que hacía caso omiso de la presencia de Mahdi -total, pensaban que éste casi no entendía nada-, se expresaba del siguiente modo:
-“Pepe, no tendrás el valor de salir así a la calle ni de entrar con esas ropas en la iglesia ¿no?… ¿Qué van a decir todos?… ¡Serás–y yo de rebote- el hazme reír del pueblo entero¡… ¡Anda que no disfrutará Valentín si llega a verte con esas trazas!… No, si ya lo sé yo; si lo que quieres es matarme a disgustos…
-¡Mira mujer, déjame en paz y ocúpate de lo que te vas a poner tu!… ¡A ver si cabes en alguno de los vestidos que tienes!… ¡Que te has puesto hecha una foca!
-¿Yooo?…?…¿Con el hambre que paso?… ¡Para que te enteres, no como nada más que cosas leight!… ¡Tu, debieras mirarte!… ¡Tienes un barrigón que parece que vas a parir de un momento a otro!
-¡Mamá!¡A mí esta cadena que me tengo que colgar del cuello, no me gusta, parece que se la has robado a un pobre!… ¡Lo que va a llevar Jorge… Eso sí que es una cadena y no esta porquería!
-¿Oyes a tu hijo, Pepe? ¡Ya te dije yo que esa cadena no, que íbamos a dar el cante! -¿Y yo qué?… ¡El vestido de comunión de Paquita sí que es bonito…y no todos estos volantes quevoy a llevar!… ¡Si parezco una chacha hortera que va a casarse!
-¿Lo ves, lo ves pepe? …¡Ay que disgusto!… ¡Todos creerán que nos hemos venido a menos!… ¡Hasta Tomasa, esa envidiosa corroída por la envidia, va a pensar que es más que nosotros!
-¡Bueno! ¡Pues que lo piensen! ¡Sí son todos unos muertos de hambre! ¡Vestiros ya de una vez que sino me voy a liar a guantadas con todos vosotros!… ¡Que me tenéis harto ya de tanta monserga! Además, ¿no vamos a dar el mejor banquete del pueblo? ¡Se van a quedar pasmados todos esos jilicuatro! ¡Ya verán esos lo que es un banquete y quienes somos nosotros… Aunque me tenga que gastar hasta el último duro!… ¡Venga ya, terminad y salgamos de una vez! ¡No si encima me vais hacer quedar mal todos vosotros!…¡Venga ya, por dios!… ¡Que no quiero hacer esperar a nadie, no sea que piensen que me da cosa eso de ir a la iglesia!… ¡Ya ves tu!…¡A mí…! …¡A mí, con lo que yo soy, me va a dar nada el ir a ese antro de pedigüeños, con todos esos mea pilas!… ¡Que si señor, eso es lo que son todos, unos beatos y unos mea pilas!…¿He? ¡Pues no soy yo bueno para eso… pues no los tengo yo bien puestos! … ¡Venga, vámonos ya, leches!…
Cuando finalmente consiguieron salir todos, Pepe, se acordó de Mahdi y de que se lo había dejado dentro… -“Bueno, parece un buen chico, pero nunca se sabe…”- Volviendo sobre sus pasos, entró en la casa y balbuceando le dijo a Mahdi: -“Ah, Mahdi… Perdona, si quieres puedes esperarnos aquí, pero vamos a tardar y… Bueno, disculpa que no te invite… Será mejor que nos veamos otro día… ¿Quieres? No… Si… ¡Yo te hubiera dicho que vinieras!…Pero… Ya sabes, la mujer… los chismorreos… Será mejor así para ti… Como eres ilegal aún… Y…¡Vaya, que si se puede evitar…! ¡Para que echar leña al fuego…!¿Me entiendes, no?
Mahdi, que no entendía casi nada -debido las lagunas que tenía para la comprensión de ese idioma-salvo que a su amigo no le agradaba mucho que él fuera con ellos, sonriente y comprensivo, dio unas palmaditas a Pepe en la espalda y se fue de allí pensando en la suerte que tenía esa familia de haber nacido en ese paísen el que los hombres gozaban de libertad, respeto, confianzay bienestar.Mahdi, mientras se dirigía al albergue, pensó que, si eso agradabaa su amigo, iría a misa más tarde; después de que las comuniones se hubieran celebrado… No entendía muy bien porque hacían la comunión esos críos si no eran creyentes… Y se fue pensando en que de malo habría hecho ante el Creador para no merecer la suerte de su amigo… Luego evocó de nuevo a sus niños, muy pequeños aún para hacer la comunión… Y acariciando sus sueños, imaginó el día en el que sus propios hijos harían la comunión vestidos de blanco ycon trajes de gala, en ese país de occidente que iba a poner fin a sus desdichas… Porque él sí era creyente, si bien era otra su religión, pero eso era lo de menos. Seguro –no lo sabía muy bien- que para los hijos de un musulmán, habría también comuniones.
Realmente, somos raros y retorcidos. Parece que lo que está diáfanamente claro, cuando se trata de lo que queremos y exigimos que nos hagan a nosotros, de cómo queremos y exigimos ser tratados, de que queremos que nos den, de cómo queremos ser respetados..., se vuelve extraordinariamente complicado y oscuro, cuando se trata de cómo tenemos que tratar a los demás, de cómo y hasta que punto debemos respetar al otro y de qué tenemos que hacer con los otros. De modo que, en lo que concierne a derechos, parece que los entendemos muy bien en tanto y en cuanto nos vemos como sujetos gozadores de esos derechos y, consecuentemente, los exigimos de todos y cada uno; pero actuamos como si no fuéramos capaces de entender, ni apreciar, los deberes que todos, y cada uno de los derechos llevan implícitos, en tanto que nosotros mismos debemos ver a todos y cada uno de nuestros semejantes como sujetos gozadores de esos derechos; y somos nosotros quienes debemos aplicarlos con ellos.
Cómo quiera que sea, lo que realmente aplicamos es la Ley del embudo del “todo para mí y nada para ti” o, cómo mucho, todo para los que vestimos, vivimos, pensamos, creemos y opinamos lo mismo, y nada –o mucho menos- para los que no entran en ese conjunto de igualdad.
Y se trata de eso, de la “igualdad” En matemáticas, establecer “igualdades” es distinto a decir que dos cosas sean idénticas o clónicas. Por ejemplo, se dice que dos es a cuatro como ocho es a dieciséis; y todos sabemos que dos no es idéntico a cuatro, ni ocho es idéntico a dieciséis, ni dos es idéntico a ocho, etc. De manera que una igualdad matemática establece una similitud de relación que no implica una identidad única. Así, si decimos que el sujeto A es igual que el sujeto B, tampoco estamos diciendo que A y B son idénticos o clónicos. Es más, incluso pueden ser muy diferentes, tanto como lo es dos de ocho. Pero se establece una similitud de relación entre A y B que los pone en condiciones de Igualdad.
Sigamos aproximándonos a la igualdad de todos los seres humanos. ¿En qué y respecto de qué somos iguales? Desde luego no lo somos en muchas cosas. Para empezar, cada uno somos de nuestro padre y de nuestra madre; hemos crecido en diferentes hogares, en ciudades distintas, visitados colegios distintos, seguido estudios diferentes; creemos en religiones varias, o en ninguna; opinamos políticamente muchas cosas desiguales; tenemos aspectos físicos variopintos; nos vestimos de maneras diversas; hablamos lenguas distintas, etc.
Lo cierto es que cabría preguntarnos ¿Pero somos iguales en algo? La verdad es que sí, y ahí van unas cuantas cosas: Todos somos de las mismas carnes, de los mismos huesos y de las mismas sangres; tenemos colores de piel variados, pero la piel, en todos y cada uno de nosotros está hecha de las mismas células. Nacemos y morimos de igual modo. Unos nacemos en medios más ricos y otros en medios más pobres; unos en familias más tradicionales y otros sin más familia que la mujer que les trae al mundo; unos más sanos y otros más enfermos... Pero todos venimos a este mundo unidos a la placenta del útero de una mujer y sin más ropas que la propia piel. Esto en lo tocante a nacer. En lo referente a morir, ocurre tres cuartos de lo mismo: unos morimos más tarde y otros más pronto; unos de puro viejos y otros de algún bombazo o de alguna catástrofe o de inanición; unos habiendo aprovechado más su vida y otros habiéndola desperdiciado más; unos más ricos y otros más pobres... Pero todos, cuando morimos, lo hacemos del mismo modo y nadie, o al menos nadie que yo sepa, se ha logrado llevar con él algo de este mundo al otro. Así que tenemos ya algo que nos iguala: la entrada en este mundo y la salida de él. Pero hay más cosas: Salvo raras excepciones, todos tenemos dos ojos, dos orejas, dos piernas, dos brazos, etc. Todos, filogenéticamente hablando, compartimos el mismo código genético; todos sangramos si nos rasgan la piel o nos clavan un objeto punzante; todos lloramos cuando estamos tristes; todos reímos cuando estamos alegres; etc. Otra cosa es que no a todos nos hagan llorar y reír las mismas cosas... Pero nadie es ni más ni menos que los demás en tanto que miembro de la especie humana y esta especie, muy al contrario que la canina –en la que hay diversas razas- es de raza única.
Eso de llamar razas a los colores de la piel de la especie humana no es más que una muestra del etnocentrismo de la época en la que se llevó a cabo tal división, y de los males que aquejaban a los individuos de esa época –que dicho sea de paso, son los mismos males que ha aquejado a la humanidad desde siempre- y como los que la decidieron eran los únicos listos, inteligentes, sabios, especiales, bondadosos, correctos, justos, razonables, poderosos y civilizados del mundo, además de blancos, claro; todos los demás, consecuentemente con lo anterior, no podían ser otra cosa que “razas distintas” y por supuesto peores, tontas, salvajes, primitivas, ignorantes, pecaminosas, y un largo etc. de lo más peyorativo... ¡Además había que tener mucho cuidado de no contaminarse!...
¿Y que males aquejaban a esos ilustres divisores de la especie humana en razas? Pues los mismos males que aquejaban a todos aquellos que se vieron clasificados en razas distintas sin comérselo ni bebérselo, porque los negros, lo amarillos, los cobrizos, los aceitunados, los morenos y los a cuadros –sí los hubiere- no son en eso distintos de los blancos. Es decir que discriminaciones, xenofobias, racismos, envidias, avaricias, codicias, abusos, tiranías, etc. no son males endémicos de ningún pueblo ni de ningún grupo de individuos ni de ninguna de las llamadas “razas” ni de ninguna etnia y eso es algo en lo que también somos iguales; somos iguales en que todo eso puede crecer, y de hecho crece como yuyos, en cada uno y en todos los humanos sin distinción alguna. Afortunadamente también somos iguales en la capacidad de amar, de crear, de buscar el bien y hacerlo, de construir, de ejercer la generosidad, la bondad, la solidaridad, el altruismo y otras muchas nobles cosas. De modo que siguiendo con lo de la igualdad matemática, podríamos decir que en cada una de las cosas, dones y capacidades humanas podríamos decir que negro es a blanco como blanco es a negro, y gitano es a pallo, como pallo es a gitano, y catalán es a madrileño como madrileño es a catalán... Y así hasta el infinito. Lamentablemente no parece que todos y cada uno de nosotros lo tengamos tan claro, ya que si no otro gallo nos cantara y, entre otras cosas, nos hubiéramos ahorrado unas cuantas masacres y genocidios a lo largo de nuestra historia...
Y aquí lo dejo hoy. Otro día seguiré si es que a alguien le interesa.
(Extracto de mi libro ¿Dónde están las manos de mi alma, que no se ha publicado aún, ni creo que llegue a publicarse nunca, salvo en esta Bitacora).
Nota: En nombre de Carmen Moreno Martín, alias Hannah, creadora de esta Bitácora y autora de la gran mayoría de lo publicado en ella, les comunico que por el grave estado de salud que padece, el Blog no se actualizará CON ENTRADAS NUEVAS -si todo va bien como esperamos- hasta dentro de unos meses, tal vez seis o más, pero sí iremos subiendo ediciones de las que ya están puiblicadas en este Blog, de Carmen Moreno Martín, con cierta regularidad, ya que, sin duda, dado lo visitada que es esta bitácora, siempre hay nuevos lectores a quien pueden interesarles. POR CIERTO QUE CARMEN ME PIDE QUE AL MENOS DEJE TRES ENTRADAS EN PORTADA, Y COMO SOY MUY OBEDIENTE ASÍ LO HARÉ.
Para los lectores que lo visitan, recordarles que disponen de más de 2000 artículos, poemas, decálogos, fragmentos de libros, ensayos, etc. en los apartados de la sección de "TEMAS" en el menú de la DERECHA DE ESTA PÁGINA, a su disposición. Hannah les manda un caluroso y tierno abrazo, además de su agradecimiento por el tiempo que la han seguido y la siguen, y también por su apoyo y cariño. Así pues, hasta que ella pueda de nuevo.
Si algún amigo tiene especial interés en conversar en directo un ratito con ella y quiere ponerse en contacto telefónico con Hannah, puede mandar un e-mail solicitando su teléfono y quienes le ayudamos y leemos los e-mail, se lo haremos saber. El e-mail de Hannah es: cmormartin@telefonica.net
Un saludo mío para todos ustedes del "segundo secretario" de esta bitacora, en funciones, Manolo Y sin más preámbulo, vamos con las tres entregas de hoy:
¿DESPUÉS DE ESTAS IMÁGENES Y CANCIÓN, SON NECESARIAS MÁS PALABRAS?
Como mi ausencia será prolongada, espero que estas reediciones les ayuden a mantener sus sueños, con coraje y firmeza, a seguir en pie con la esperanza y la fe indelebles y a luchar por un mundo mejor hasta mi regreso.
¡Sean buenos y felices, es posible incluso en este mundo oscuro porque a pesar de todo la vida es bella!
Imagen: tomada de la galería de viajes del Blog de Joseba Etxebarría, de tema Foptografías vioajes 2008/2009, en la fuente: http://josebaetxebarria.wordpress.com/fotografias/ con permiso y con el ruego de que si a alguien le interesa deben ponerse, necesariamente, primero en contacto con su autor.
A poco que uno tenga un par de neuronas en funcionamiento, sea honesto en sus análisis y deducciones y mantenga estos análisis y deducciones a buen recaudo de su universo de creencias y afectos, a poco que cualquier persona tenga los ojos abiertos a lo que sucede a su alrededor y en su vida misma, puede que llegue a las siguientes conclusiones:
Lo individual –el ser humano- no importa, es insignificante para el orden universal; pero lo colectivo –la especie humana- tampoco importa; es, igualmente, insignificante e irrelevante para ese mismo orden universal.
Digan lo que digan científicos y teólogos, al final sólo una cosa es cierta: en el universo todo es comida: desde la más pequeña partícula y molécula, hasta la más enorme galaxia. Todo y Todos somos presas y depredadores.
Todos los individuos y todas las especies formamos parte de una gran cadena alimentaria cuya fuerza es la de su eslabón más débil. Y por muy inteligentes, racionales y fuertes que nos creamos los humanos, estoy convencida de que ese eslabón somos nosotros, capaces de mandarlo todo al pairo con sólo apretar un botón, por un quítame allá esa paja o por mi Dios es mejor que el tuyo…
Las únicas fuerzas sobrenaturales o divinas que existen son las que los seres humanos, desde su arrogante ignorancia construyen y proyectan en forma de “Dios”.
Las antedichas deducciones producen una herida tan brutal en nuestro etnocentrismo, en nuestra desmesurada egolatría y nuestra grandiosa vanidad y arrogancia, tanto a nivel individual como de especie, que necesitamos imperiosamente inventar un paradigma maravilloso y preciosístico tras otro, a cada cual más absurdo, para que nos sintamos a salvo, sin apreciar cuanto lastre significa para nuestras vidas, mantener esa pseudosalvación mesiánica y futura. Algunos políticos pretenden escapar a esto -sin darse cuenta de ello- empeñándose en programas de "orden y control" para que nada se les escape; pero es inútil, porque la vida escapa siempre a este tipo de imposiciones por muy poderosas que sean.
Así que nos construimos realidades virtuales –que nos amargan la corta vida- para mantener a nuestros cerebros calmados y alejados de ese mundo real que tanto parece atemorizarnos, en lugar de vivir la realidad plenamente y con disfrute, auto-convirtiéndonos en ciudadanos del miedo y súbditos del engaño, dependientes del prozac.
La “Verdad” no existe, sólo existe el dogma y la creencia fanática en lo que éste postula. Todo dogma, sin excepción, es una creación humana llevada a cabo con una de estas intenciones –o con dos, o con las tres simultáneamente-: 1) satisfacer la ostentación de poder y dominio de un individuo o casta, o grupo, sobre los demás. 2) enajenar a los sometidos e impedirles pensar por sí mismos. 3) autoengañarse y evitar esa herida narcisística ya citada y la ocasional angustia que puede ocasionar el conocimiento.
El “Progreso”, o lo que debería ser el progreso, tampoco existe. Lo que existe es el perfeccionamiento “ad infinitud” y arbitrario de la tecnología y de su uso desde los dogmas que el poder establece y que no son oitros que el enriquecimiento de unos pocos a costa de la miseria de las mayorías, siendo la ley y el valor que hoy todo lo rigen aquello de QAuevedo: "Poderoso caballero es don dinero", elevado éste -el dinero y el consumo- a la categoría de Dios.
También es un mito el que el ser humano sea “lo más mejor” de la creación. ¿Por qué y a santo de qué somos “más” que una ballena, o un delfín, o una pulga, o un árbol, o una brizna de hierba, o una única y simple célula, o una molécula, o una partícula, o una estrella, o un agujero negro? ¿Somos lo “más” por ser racionales? ¿Por tener conciencia? ¿Por ser “el producto más perfecto de la evolución? ¿Por estar dotados de lenguaje? ¿por tener la capacidad de extinguir especies, destrozar el medio ambiente y llevarlo a cabo? A ver, traten de definir “racional”, “conciencia”, “perfección”, “evolución”, “lenguaje”… Y luego contrasten sus definiciones con las aplicaciones que hacen ustedes en sus vidas con todos y cada uno de esos conceptos… Y, además, ¿están ustedes seguros de que somos los únicos en el universo que poseen racionalidad, conciencia, lenguaje, etc.?Pues si lo están, arrójenlo a la basura porque ya hay un buen número de científicos que dicen todo lo contrario… Por ejemplo, ¿qué nos hace mejores que los bonobos? Vean:
"(...) El hombre es el único, en el reino terrestre, que es capaz de forzar y violar a su media naranja. Según esta antropóloga, esta conducta ha sido aprendida y es resultado de los rezagos del patriarcado que le otorgó todos los derechos al hombre para someter a la mujer. Hasta la violación. Desde su hipótesis, antes de que ocurriera este tránsito patriarcal no existe ninguna evidencia de que ocurrieran —con la frecuencia con que ocurren en nuestros días— hechos tan tristes dentro de la comunidad humana porque la mujer tenía un valor social concreto y era respetada entre los pueblos antiguos, muchas veces, más que el hombre.
Los datos interesantes sobre nuestros primates son estos: La manera de ganar un favor sexual futuro de la hembra hace a los machos desplegar cantidades asombrosas de energía para complacerla y mimarla. Sin embargo, no tienen asegurado el objetivo, ni siquiera aquellos que dominan en el grupo. La hembra elige su compañero. La mayoría de los adultos machos se queda sin hembra por mucho tiempo. Un detalle que me hizo sonreír imaginando esa conducta entre los humanos: En algunas especies las hembras en celo son las que persiguen al macho que desean, y con su intensidad erótica lo incitan y lo invitan a copular varias veces con ella.
Pero la sorpresa mayor fue descubrir a los bonobos que, dicho sea de paso, no sabíamos que existían hasta el 1933. Estoy casi segura de que, si competimos con los bonobos, perdemos por amplio margen si hablamos de placer sexual y logros de paz en el grupo. Estos chimpancés pigmeos, los bonobos, tienen conductas sociales muy simpáticas, pero su sexualidad puede asombrarnos aún más.
Nancy Thompson-Handler fue la pionera que los estudió en Lomako, República de Zaire, entre el río Zaire y Kasai en los años 80. Resulta que estos monitos son los únicos, aparte del hombre, con prácticas sexuales dirigidas al placer. Copular no tiene entre ellos un fin reproductivo. Sus actos de amor están vinculados con ofrecer y recibir complacencia. Los bonobos no esperan el celo y están haciéndose el amor todo el tiempo... (...)" Pueden leer el artículo entero clicando aquí
Visto lo visto sobre la evolución de la vida en este planeta nuestro, y visto lo que hemos hecho con eso que llamamos conciencia de realidad y de nosotros mismos, tal vez, la fórmula evolutiva adoptada por algunos cefalópodos y peces de “crecer rápido, desovar y morir pronto” no sea tan pobre ni desacertada, siempre que prefiramos seguir en la quimera de estos autoengaños mortecinos y desperdiciar absurdamente todos y cada uno de los instantes que vivimos.
Y ¿cómo sería vivir despiertos y aprovechar y gozar de la vida? ¿Qué necesitaríamos hacer?
Sólo les diré que vivir despiertos sería instaurar un verdadero paraíso en cada uno de nosotros y en nuestra vida, y que hacer lo que sería necesario está al alcance de cada uno de nosotros, porque bastaría con que cada uno de nosotros se atreviera a pensar por sí mismo sin dogmas ni doctrinas, con respeto, con ética y estética, con solidaridad, sin egoísmos, ni etnocentrismos, ni egolatrías, ni adoraciones narcisísticas, ni falacias, ni aspiraciones a salvar o ser salvados, ni temores, ni de espaldas a la muerte –hecho natural que no tiene porque ser temido-, ni autoritarismos, ni fanatismos y con comprensión, dulzura, igualdad y fraternidad. Eso sería, quizá, la libertad. Pero, o no estamos "hechos" para ella, o, simplemente, nos gusta la esclavitud más que a un tonto un lápiz.
En fin, esta es mi personal y particular diarrea mental de hoy, mi particular sistema de creencias que no tienen porque hacer suyas, porque cada uno elige al fin y al cabo, el camino de vida o de muerte por el que desea andar, y la forma más idónea para calmar su cerebro. ¡Qué ustedes lo reflexionen bien y hasta otro día, en el que habrá más. Qué pasen un placentero fin de semana o vacaciones para los que se vayan, aprovechando la semana santa!.
Y aquí estoy yo, Enrique -que hoy me ha tocado a mí- de secretario en funciones con tres reediciones más. Hannah les hace llegar su cariño y agradecimiento y yo mi saludo:
¿Se puede usar el coche cómo se usa el sofá de casa? Porque tanta comodidad e incluso lo que algunos vendedores usan cómo analogía a la hora de vendernos uno, pareciera incitar a que sí. Veámoslo:
El sofá de casa es un mueble ideado para nuestro descanso. Uno se tiende sobre él y se relaja, o se pone a leer, o a ver la TV, o se pone nervioso sumergiéndoseen disquisiciones internas obsesivas y paranóides, o medita sobre las profundidades humanas y divinas, o sobre la inmortalidad de los cangrejos, o sobre las virtudes de los moluscos bradicandios… Uno está tumbado en su sofá, y el sofá es para todo eso y más cosas –sobre todo si uno está acompañado.
El coche es distinto, es un vehículo motorizado que nos sirve para trasladarnos de un lugar a otro, una maquina a nuestro servicio y bajo nuestra responsabilidad, que por nuestra negligencia puede convertirse en un arma mortecina, para nosotros y para los demás. Baste echar una ojeada a las estadísticas de accidentes y decesos de tráfico.
El coche tampoco debiera usarse cómo una proyección de aspectos más o menos represivos de nuestra personalidad, tales cómo la ambición de poder, el deseo de ser único y poderoso, la pasión por suscitar envidia en los demás, o admiración; ni mucho menos, el demostrar a otros, o a sí mismo, la descomunal fuerza y la inapelable razón que tenemos. Lanzarse a 200 por hora y adelantar a todos los coches que vayan por delante nuestro, salvo demostrar una necedad, una imprudencia y una falta de responsabilidad extremas –por no hablar de la falta de respeto a la vida propia y ajena- no demostrará que seamos poderosos, fuertes, invencibles, ni nada parecido… A lo sumo, y añadido a lo ya expresado, puede demostrar que hemos perdido toda capacidad de juicio. Eso, o que somos unos suicidas y asesinos.
El coche, tal como vengo refiriendo, no es un sustituto ni de nuestros valores, ni de nuestros ideales. Da igual que tengamos un Ferrari último modelo: ni creceremos centímetros, ni pesaremos 15 kilos menos, ni seremos más guapos, ni más esbeltos, ni más sabios, ni más listos, ni nos saldrán más novios o novias –según el caso-, ni –si sois hombres- se os alargará el pene, ni…, ni, ni. Y ello por más que se empeñen los anuncios de la TV en asociar esas creencias con el coche. El automóvil es lo que es, y uno sigue también siendo lo que es, con o sin coche; y por supuesto, independientemente del modelo de coche que se tenga –allá cada uno con su “poder” adquisitivo… A la fin y a la postre –y sin negar la comodidad que tenerlo supone- tener un coche no es nada más ni nada menos que tener otra zanahoria de esas que Papa capitalismo nos da para callarnos la boca y que sigamos tirando de su carro.
En fin, esto daría para mucho. Pero hoy lo dejo aquí. Y la respuesta a la pregunta inicial es, evidentemente: NO. Un sofá es un sofá, y un coche ni lo es, ni nunca lo será… ¡Aunque para según que cosas, todos lo hayamos usado así alguna vez! ¿Me equivoco?
Otro aspecto muy serio y grave del uso del coche que se convierte en un abuso para todos, incluido el planeta, es el uso privado, individual e irresponsable que hacemos de él. ¿Se han fijado cuantos automóviles circulan por una ciudad con sólo un ocupante en su interior? ¿Para que está el transporte público? ¿Y las bicicletas? ¿Y las piernas? Pero no, cogemos el coche para cualquier cosa… ¡Halé! ¡Total, un poquito de contaminación más, que importa! ¿Sí? ¿Importa poco? Y la capa de ozono sigue disminuyendo, a la vez que el cambio climático se sigue acentuando para nuestro mal y el del planeta entero… Pero claro, ya se sabe: ¡Ande yo caliente –que en este caso sería: circule yo caliente! ¿Espíritu ciudadano cívico, solidario y responsable…?¿Qué es eso, oiga…? Las cifras de muertes por accidentes de tráfico siguen siendo espeluznantes... Carmen Moreno Martíon alias Hannah.
Mucho antes de que empezara la crisis y cuando la economía española con su falaz tema del ladrillo necesitaba mano de obra barata, los inmigrantes llegaban a millares y se hablaba -la oposición- del "efecto llamada" al legalizarlos y contemplarlos como seres humanos, como tyrabajadores y ciudadanos con derechos. A mí lo del "efecto llamada" que enarbolaba la oposición (P.P.) me parecía una de esas estrategias demagógicas más de ese partido, porque, por favor, aclarénmelo: ¿ Efecto llamada..., o, más bien efecto supervivencia y huida de las mil muertes a las que están condenados, si permanecen de brazos cruzados en sus países de origen?
Hoy, podríamos hablar, con el estallido de la burbuja inmobiliaria y la crisis que ha dejado a casi cuatro millones de trabajadores en el paro, y de ellos, a más de un millón sin prestación social ninguna, "del efecto echada" ya que de eso se está tratando, de echar de España a quienes vinieron a trabajar y a luchar por un porvenir mejor, porque no los necesitamos y engrosan las cifras de paro, algo muy engorroso para el gobierno... Pero las pateras siguen llegando, los hombres, mujeres y niños siguen muriendo ahogados en el mar y los sin voz, desarrapados y hambrientos siguen huyendo de sus infi9ernos de origen porque si algo ha cambiado en sus países de origen, no es otra cosa que el aumento de la miseria y del hambre; de las enfermedades y de las injusticias.,sin que de esa crisis llamada "mundial" se estén ocupando los de la gobnernanza del mundo que parecen creer que el mundo se reduce a los grandes bancos, a las bolsas y a los temas de los países de este inhumano primer mundo, porque de los otros mundos, esos que sufren multiplicado por 100 todas las crisis, nadie parece acordarse.
Y seguimos con cientos de naufragados muertos en el mediterráneo, con muros de verguenza, y con desprecio e indiferencia el devenir de quienes por fuerza siguen viendo la solución en nuestro corrompido mundo, porque quedarse en el suyo es morir de hambre, sin remisión.
Ya podemos pues hablar de las pateras que llegan, de los muertos a los que se traga el mar o de los "ilegales" que recorren nuestras calles y ya puede vociferar Rajoy o quien quiera de la oposición que "Nos están invadiendo" como hacían hace unos años. Que yo, ayer como hoy, les sigo preguntando: ¿Quiénes nos han invadido, Sr. Rajoy? ¿Los pobres y desheredados de la tierra? ¿Los que prefieren la muerte a seguir en la indignidad infrahumana, en la miseria y en la hambruna más terrible? ¡ Miren ustedes, señores de las miol y una soluciones en contra de la inmigración: con la barriga llena, bien dormido, bien comido y bien…, se puede hablar fácilmente! Tan cristianos que parecen y dicen ser ustedes, deberían tener u7nas miras más solidarias y más humanas, digo yo...
Mientras, el Gobierno “socialista obrero español” -digo yo que le debe quedar lo de “español” porque lo de obrero y socialista… ejem- lo soluciona mandando a la legión, a vigilar esos muros de la verguenza de Ceuta y Melilla; que en España también sabemos de muros y abismos, de seghregaciones y xenofobias, un rato. No en vano fuimos maestros de ello, expulsando de nuestro suelo patrio, sin piedad ni contemplaciones, a millares de españoles que profesaban religiones diferentes a la Católica, Apostólica y Romana, es decir a todo judio y musulman viviente, de manera que de casta le viene al galgo...
Pero, mucho que les importará a esas pobres gentes la altura a la que tienen que morir, ya sea a ras de suelo en sus países, a nivel y a fondo del mar que se los traga, o por los cielos saltando muros y alambradas!
Y otra solución genial es la de los transportes desde Ceuta y Melilla a lo largo y ancho de la geografía marrroquí, para luego abandonándolos a su suerte en medio de esa nada árida delo Sahara, o la otra solución, la de tenerlos hacinados en campos que más que campos de espera hasta la deportación, parecen cárceles…
La verdad que esta forma que tienen los gobiernos -porque en toda la Unión Europea se obra igual o peor- de solucionar algunos problemas, junto a la matización que hacen de esos mismos problemas algunos políticos, incluido el líder del partido mayoritario de la oposición, tienen un no sé qué “made in Spain” -por no decir made in Berlusconi-, que nos da, ¿cómo decirlo? Solera, brillo y esplendor…
Pues volviendo a los subsaharianos (que la expresión también se las trae, ya que geográficamente se entienden por países subsaharianos los que son fronterizos con el Sahara, y no todos los demás) que lo mismo llaman así a un congoleño, que a un guineano, que a un mozambiqueño, que a uno de Madagascar… ¿No será que por evitar decir “negros”, se sacan lo de subsaharianos que es cómo de más “caché”? ¿No será que lo que desearían decir algunos, es “esos malditos negros de mierda” nos están jodiendo demasiado; la pena es que sólo hayan caído cinco?
A mí, la verdad, lo del miedo a estas "invasiones" de "ilegales" me da la risa floja. Sí tanto les preocupa ¿porqué no les dan permiso de residencia y de trabajo directamente? ¿No es mejor que encuentren un trabajo digno y que coticen a la seguridad social? ¿No es mejor que puedan integrarse y formar parte activa de la sociedad, participando de todos los derechos y todos los deberes que compartimos los demás ciudadanos? Sobre todo, cuando no estamos nada dispuestos a permitir que se creen infraestructuras en sus países para que puedan explotar libremente sus riquezas, sin n ecesidad de tener que emigrar a otros pàíses, pero claro, el hecho es que cuesta m,ucho dejar de ser los amos, adquiramos ahora en estos tiempos la etiqueta que queramos.
Y otra cosa que también tiene su "aquel" es la tan traídas y llevadas expresiones de los efectos llamada -de antes- y los efectos salida de ahora. esa, la “del efecto llamada” con la que los del P.P. nos castigan los oídos… ¿Cómo que efecto llamada? A lo mejor es que a salir escapando del hambre, de la enfermedad, de la miseria, de la explotación, de las guerras, de la muerte segura; arriesgando una muerte probable, ya sea en patera o en un vil y vergonzoso muro de tela metálica y alambres, se le llama, ahora, así: “efecto llamada” Esto es: Les llamamos a que intenten recobrar su dignidad de persona; a que intenten obtener una vida digna cómo hombres y cómo mujeres; les llamamos a que intenten que sus hijos puedan comer cada día, jugándosela en una barquichuela o en un muro, caminando a través de África, miles de kilómetros y sorteando muros de tres y seis metros, o muros de la muerte, que es lo mismo. ¡Hale, les llamamamos a este decatlón particular! Nosotros, Estados del bienestar, les “llamamamos” a ello. Con mucho miedo, eso sí, no vayan a desbancarnos del chollo que tenemos montado con sus países... Y cuando la situación se enegrece y el paro apremía, pues les llamamos de nuevo pero a salir y volver a sus países, echando leches. Y ustedes verán si lo logran o se mueren en el intento; total ¡ya eran carne de cañón, más muerta que viva en su país! ¡Qué más nos da que mueran antes que después!...
¡Efecto llamada! ¡Vaya eufemismo! Yo diría efecto huida y de supervivencia… Esto es, que ahora, hablamos del efecto llamada por no decir efecto huida; cómo ese efecto de los cuarenta que movió a tantos y tantos españoles en la posguerra a abandonar sus tierras chicas, cubiertos de piojos, miserias y llenos de hambres, con destinos inciertos hacia Francia, Alemania, Suiza, Holanda, Méjico, Argentina…, etc.
Ahora, aquel efecto se le llama “el temido efecto llamada” Sólo que, ahora, en lugar de acoger, nos sentimos invadidos "pobrecitos de nosotros", y nos sentimos desbordados; ahora lo único que nos apremia es que retornen a la miseria para desahogar la nuestra y no vernos demasiado perjudicados con esto de la crisis que, como siempre, acogota y azota a los más desfavorecidos del sistema.
No sólo nos flaquea la memoria, si no que tenemos un doble, triple enésimo rasero de medida para sopesar las cosas. Y ahora, resulta que padecemos un pánico angustioso a ser “invadidos” ¿No será, más bien, que tenemos pánico a compartir ese tan “preciado estado idílico de bienestar” que poseemos, aunque estemos atravesando un duro bache? Porque lo nuestro es un túnel muy oscuro, sí; pero coyuntural y pasajero, mientras lo de ellos es milenario, casi eterno; y lo peor: producido por nosotros.
De modo, señores políticos que sí, nos invaden. ¡Cielos, horror!. ¿Pero sabe de lo que están ustedes invadidos y rebosantes? ¡Pues de qué va a ser! ¡De doble moral, de neocapitalismo, de neoliberalismo, de neocolonialismo, de egoísmo perverso, de mercantilismo ultrajante, de codicia exuberante y de poca vergüenza bochornosa, además, de inhumanidad e insolidaridad!
Y Europa envió, envia y envi8ará a técnicos para que analicen “in situ” lo ocurrido… Y digo yo: ¿qué analizaron? ¿¿Qué analizan? ¿Qué analizarán? Los jirones de carne que hayan quedado colgando de las púas de los alambres? ¿Los restos de sangre que se hayan bebido las tierras que han cruzado? ¿Las tripas de los tiburones de los que se tragó el mar? Porque esta nueva pose hipócrita de "ir a analizar in situ" un fenómeno cuya etiología es archiconocida... Como que algo huele a podrido en Bruselas -además de en todos los centros de poder se hallen dónde se hallen-...
La vieja y colonialista Europa. La nueva y neocolonialista Europa, que se nutre de la explotación de los países de cuyos suelos huyen los presuntos “efecto-llamados” La Europa que se enriquece de las armas que vende a esos mismos países… La Europa que habla de "ayudas" a cambio de mantener la explotación de las riquezas de esos países por cuatro chavos, cuatro chavos que van a los bolsillos de cuatro corruptos sin que en ningún caso pasen a convertirse en infraestructuras que saquen a esos países de sus miserias, convirtiéndolox en explotadores y gestores de sus riquezas... La viejaa e hipócrita Europa, incapaz de repartir su bienestar y sus riquezas de un modo edquitativo y solidario manteniendo un comercio protegido para sus recursos que echa en manos de la pobreza y del hanbre a esos países llamados "empobrecidos" sin que tengan ni la más remota posibilidad de un comercio justo... La neocapitalista Europa que vacia sus arcas en ayuda del sistema financiero pero es sorda a la cifra que según la FAO sacaría al mundo de la pobreza y del hambre y que no va más allá del 0,4% de lo que lleva entregado a grandes bancos y a grupos financieros... ¡Cuanta hipocresía! ¡Cuántas lágrimas de cocodrilos! ¡Cuánta demencia y podredumbre en esos corazones de piedra neoliberalista y neocapitalista europeos!
Pues vayan; vayan y analicen; vayan y sigan reprochándose efectos llamada” …y mientras, ya se sabe: Los muros más altos. Los mares y fronteras más vigilados. El ejército y la legión, controlando los pasos… (solución conocida cómo solución bushiana tipo “c”. Ya saben: solución tipo ”a” antiincendios = talemos los árboles para impedir los incendios...) Y más muertos en el mar, en los muros y en los países de origen. ¿Total? ¡La casa sin barrer!
¡Capital, capital!: ¿Hasta cuando seguirás asesinando?
Carmen Moreno Martín alias Hannah
...y un saludito de la secretaria en funciones, Nieves.
Mamadou, no sabía si daba pasos o su avance por la calle se debía a los espasmos que el frío le producía por las piernas y por todo el cuerpo. Era verano cuando llegó a Europa y no le había ido, al principio, del todo mal. Encontró rápidamente trabajo y pudo enviar algo de dinero a su familia todos los meses; pero el restaurante en el que trabajaba cerró y se quedó en la calle. Ahora, hacía dos meses que no trabajaba y el invierno se presentaba duro. No había podido comprarse ropa de abrigo y no tenía otra que la que le daban por aquí y por allá, pero el frío arreciaba y él temblaba como una hoja. Con los papeles no había ido mal, aun no los tenía arreglados y corría el riesgo de ser deportado a su país. La comida había sido la peor de las torturas. Cuando tuvo qué comer, porque todo lo que ingería le sentaba mal; y, ahora, porque no tenía que echarse a la boca, más allá del plato de sopa caliente que le daban en el comedor de indigentes... Mamadou llevaba todo el día sin tomar nada, y dos semanas a dieta única de sopa debilitaba al más pintado. Así que no era extraño que el pobre deambulara como un robot al que se le está acabando la batería.
Entre espasmo y espasmo, temblor y temblor, traspiés y traspiés, Mamadou dio un tropezón que le hizo rodar por el suelo de tal forma que si no es porque su cabeza quedó atascada entre dos contenedores de basura, aun seguiría rodando. Y ahí quedó Mamadou, medio inconsciente, preguntándose con que demonios había tropezado... Cuando logró recobrarse algo, se incorporó. Aturdido todavía, volvió sobre sus pies, con cuidado, para ver que había sido lo que le había hecho rodar de aquel modo, pero al hallarlo, por poco vuelve a caerse del susto que se pegó el pobre. Y es que, lo causante de tamaña caída, era una masa desvencijada e inerte de huesos y carne humana, sin apariencia alguna de aliento vital… ¡Vaya!, ¡que era un muerto!…, y tenía que ser él quien lo encontrara.
Aquel muerto, era blanco y olía mal. Probablemente llevaba muerto varios días. Había llovido y el agua se había mezclado con la tierra, con el vino y con los vómitos del infortunado ser, formando un pestilente, viscoso y repulsivo barrizal. Mamadou se inclinó sobre el cadáver para buscar algún tipo de identificación y, también, con la esperanza de encontrar alguna moneda con la que llamar a la policía. ¡No se prodigaban mucho los guardias por esa zona! Así que, si había que esperar a que la "pasma" encontrara almuerto, la cosa podía ir para largo… No era bueno dejar a los muertos por la calle sin más. O por lo menos no era eso lo que a Mamado le habían enseñado, ni lo que su consciencia le dictaba. Él era caritativo con la vida, pero la muerte… La muerte exigía, además de caridad, respeto.
Mamadou hurgó y hurgó por todas partes, haciendo grandes esfuerzos por contenerse. Que, con lo débil que estaba, sólo le faltaba vomitar. Pero nada. Ningún rastro de documentación, ni mucho menos, de monedas, pudo hallar en ese desconocido cadáver. Después de todo, no le iba a quedar más remedio que pasarse por la comisaría. Y no estaba nada cerca…No le agradaba nada darse esa soberana caminata, pero ¿qué otra cosa podía hacer?¿Dejar ahí los despojos de ese pobre “lo que fuera, o quien fuera”…?¡Menuda papeleta le había tocado al pobre Mamadou! Se limpió como pudo las manos y los harapos que llevaba por ropa, pero no pudo deshacerse de ese olor repugnante que se le había quedado impregnado en la piel, y que le provocaba una arcada tras otra; haciendo de tripas corazón, dirigió sus pasos al cuartelillo de la guardia civil. Una vez llegado hasta allí, informaría a los guardias sobre el cadáver y ellos ya sabrían que hacer.
Era una pena que no pudiera dar a las autoridades ninguna referencia sobre quien era el muerto… Únicamente podía decirles el lugar donde estaba… Y eso, que estaba muerto y bien muerto, y que olía a demonios...
“¿De qué habría muerto?”, -pensó Mamadou mientras andaba. “Seguramente se trataba de un alcohólico indigente como él… Bueno, como él por lo de indigente, que no por lo de alcohólico; que un musulmán ferviente, como él era, se cuidaba muy mucho de probar ni tan siquiera una sola gota de alcohol. Tal vez fuera un pobre ilegal, como él, muerto de inanición…" -seguía pensando Mamadou-“¡Vaya usted a saber!” -dijo Mamadou para sus adentros, mientras caminaba en dirección al cuartelillo-.
De pronto,el pobre hombre tuvo que detener su marcha al verse violentado por un incontenible vómito; y es que el hedor de aquel infeliz deshecho humano se le había pegado, además de a las ropas y a las manos, también a la nariz…, y junto con el hedor, también se le había pegado a sus harapos parte de los fluidos del muerto… Extenuado y casi al borde del desmayo, el inmigrantellegó al cuartelillo; y ahí empezó el lío, porque lo primero que ocurrió es que le pidieron los malditos papeles; esos que nunca había podido obtener, y como no los tenía –ni siquiera llevaba el pasaporte encima-, sin dejarle hablar, dieron con sus huesos a la celda, en espera del juez de instrucción; pero no sin que uno de los agentes reparara en las manchas de sangre que el desgraciado Mamadollevabapor todas partes.A los requerimientos de los guardias, Mamadou quiso explicar el objeto de su presencia en el cuartel, lo que le había llevado allí…, pero, entre que su español dejaba mucho que desear, y que ninguno de los de La benemérita entendía el francés –y mucho menos el árabe-,únicamente entendieron algo de un muerto en relación con “el sospechoso”. De no muy buenas maneras, metieron a Mamado en un furgón y, tras perderse varias veces, también por las dificultades del idioma, llegaron al lugar en el que yacía “el cuerpo del delito”, delito que no dudaron en adjudicar al desdichado Mamadou.
Con el juez de Instrucción tampoco le fue mejor al presunto delincuente, que de “ilegal” pasó –sin comérselo ni bebérselo-, a presunto homicida… o asesino.
Y mientras esperaba el juicio, paseando por el patio de la prisión como preso preventivo, y sin haberse enterado muy bien de porque le habíanmetido ahí, Mamadou pensaba que, al menos estaba bien alimentado, limpio y bien vestido. ¡Algo había ganado su situación!, cuanto menos dormía bajo techo… Aunque ese techo fuera el de una prisión.
(De mi libro: “Cuentos para la igualdad” no está publicado ni creo que lo esté nunca, salvo en esta bitácora mía)
Años ha, por los pueblos de España, podían verse a unas personas llamadas “Tontos del lugar” de quien la literatura dice “el tonto de mi pueblo come todos los días y yo no”. Figura entrañable y patética a la vez, que habla, por un lado, de esa ignorancia servil y secular de nuestros pueblos, y, también, de su retraso. Que habla de la picaresca y la burla cruel y paradójicamente, de la entrañable acogida de los pueblos de todos los suyos incluido el tonto del lugar. Cada pueblo tenía, y algunos pueblos aún tienen, a su tonto particular. Pero miren ustedes que hoy en día, el Partido Popular ha extrapolado la figura de ese tonto del lugar a todos los habitantes del país: para ellos, todos somos tontos del haba y además nos hemos caído de un guindo. ¿Por qué digo tal cosa? Pues seguidamente paso a explicarlo.
Desde 1978, en mi opinión, este país ha vivido dos intentos de golpe de estado, y digo bien dos. El uno abierto y archiconocido: el del 23 de febrero de 1981, perpetrado por los militares y las fuerzas de ultraderecha. El segundo, solapado y encubierto, disfrazado de pseudodemocracia, ha sido el de la segunda legislatura del P.P. En esa segunda legislatura, el P.P. obtuvo mayoría absoluta en las urnas, cómo todos sabemos; y crecido con ello, prescindió del enano de Pujol –que así llamaban al presidente de la Generalitat de Catalunya por aquel entonces-, prescindió así mismo del PNV y de todos los que habían sido sus aliados del arco parlamentario en la legislatura anterior, y se decidió a desconocer la Constitución del 78 que otorgaba la soberanía al pueblo, a desconocer los derechos y libertades de ese pueblo, a considerar a todo ese pueblo español menor de edad y tonto de baba –o bobo de solemnidad, cómo a ellos les gusta decir-; y a dar golpes de rodillo de mayoría absoluta a diestro y siniestro.
Tomaron por asalto la televisión pública e instalaron en ella a su mejor trovador: José Luis Urdaci; para que ocultara todos los datos posibles y nos cantara todas las falsedades y mentiras con las que el P.P. tuviera a bien distraernos y acunarnos; y así, nos falsearon los resultados de huelgas varias, incluso de una huelga general tras el decretazo de 2002 con el que asestaron a la clase trabajadora la peor de las puñaladas traperas. Nos quisieron lavar el cerebro con las mentiras del Jakolet y del Prestige, y nos quisieron hacer creer que ETA era la responsable del atentado del 11 de Marzo en Madrid.
Pensaron que nos adormecían con aquello del “España va bien”; y dejaron a la canción infantil “vamos a contar mentiras” a la altura del betún.
Esa segunda legislatura del P.P. hizo caer el telón del fingido partido de centro derecha que decían ser, y dejo ver la verdad de ese partido que en su primera legislatura había estado entre bambalinas: la más voraz ultra derecha nacional católica española y fascista salió a la luz sin decoros ni tapujos, descarnada y brutal al más puro estilo franquista, mostrándonos una dictadura pseudo-parlamentaria y antidemocrática, muy cercana a la de su adorado dictador: el triste general Franco; dirigida esta vez, por el dictadorcillo Aznar y los suyos.
Nada le importó a este pelele y falso Charles Chaplin ni la constitución, ni la soberanía del pueblo, ni los valores éticos de la democracia, ni los derechos de los españoles, ni las libertades, ni la voz del pueblo expresada en las calles, ni nada que no fuera otra cosa que el poder ejercido con arbitrariedad y abuso, con falsedad y mentiras y con deshonestidad. Fraga quedo reducido a una anécdota con aquella desafortunada frase de “la calle es mía” en tiempos de Franco; el pobre Fraga se conformaba con una calle, mientras sus sucesores, los señores del partido popular, esto es Aznar y su equipo, hacían de la ley, del país, de la soberanía del pueblo y de la constitución del 78, un despojo y, al igual que aquel rey Luis francés, se afirmaban en aquello de que el estado eran ellos. Ellos eran la ley, el estado, la soberanía y España. Ellos eran Juan Palomo, yo me lo guiso y yo me lo como. Bueno, eso se creían. Sí, eso se creyeron y a juzgar por sus conductas actuales, eso se siguen creyendo aún hoy… “Qué si este ministro no nos conviene”… “Que ahora hago un referendum”… “Que perdimos las elecciones por culpa del Sr. Rubalcaba”… “Que si el gobierno del PSOE no tiene un programa”… “Que si España se rompe”… “Qué si España es cómo los Balcanes”… “Que si somos constitucionalistas y democráticos” –esto último es lo más patético que les he escuchado decir-.
Pero miren ustedes, puede ser que los españoles seamos un atajo de estúpidos ignorantes y tontos del haba, pero hay algo que los españoles hemos aprendido a discernir muy bien: la diferencia entre un dictador y un gobernante electo. La diferencia entre una dictadura y una democracia. Los españoles tuvimos bastante –la mayoría de los españoles- con aquellos cuarenta años de dictadura franquista y decidimos que no tendríamos ninguna otra dictadura ni dictablanda. Puede que alguien intente “vendernos las motos” durante algún tiempo y nos engañe, pero ya saben que no se puede engañar a todos durante todo el tiempo, y menos, socavando nuestras libertades y derechos; metiéndonos en guerras; tratando de hacernos comulgar con ruedas de molino y mintiendo como bellacos. No, no dudo de que haya tontos, ignorantes, crédulos, gentes de buena fe y poca capacidad de reflexión y de análisis de la realidad y de los hechos esparcidos por nuestra geografía; gente así la hay, claro que la hay, igual que hay gente que es afín a las ideas franquistas y fascistas del Partido Popular; y también habrá gente que piense que el terrorismo, islámico o de otro rasgo, pero en el caso que me ocupa, el islámico, no puede destruir la legitimidad de ningún gobierno legalmente elegido, por muy mal que lo haya hecho éste, y le votara por ello haciendo la vista gorda a esa dictadura que el P.P. quiso imponernos… ¿Cómo sino podrían explicarse esos casi diez millones de votos que sacaron en las últimas elecciones generales? Pero el sentido común de un pueblo mayor de edad y maduro que ha soportado durante cuarenta años el terrorismo de estado de un dictador cruel y megalomaníaco, estuvo a la altura y nos quitamos de encima esa dictadura soterrada, vil y traidora disfrazada de democracia, que nos quisieron imponer.
Lástima que no nos hayamos quitado de encima aún los delirios de esa lacra tortuosa y estúltica de la cúpula del Partido Popular, que aún siguen berreando y pataleando cómo niños, incapaces de aceptar la decisión de la soberanía del pueblo español expresada en las urnas; y sino, vean el video de la FAES sobre el 11 M y las declaraciones con las que todos ellos castigan e insultan nuestra inteligencia cada día.
Vean cómo siguen manipulando a las víctimas y se siguen negando a condenar la dictadura de su prócer, el maldito general Franco, y a reconocer a las víctimas de esa dictadura.
Vean cómo siguen manipulando y falseando la historia y negándose a que recuperemos nuestra dignidad con un verdadero reconocimiento de la memoria histórica.
Vean cómo siguen ultrajando las posibilidades de paz y de reconciliación y cómo se siguen aferrando a sus ideas de una España una y grande –lo de libre es que no se lo creen ni ellos-, en la que sólo tienen cabida los españoles que sean católicos, franquistas, de la FET y de las JONS; porque todos los demás, afortunadamente la gran mayoría con otras ideas y otras identidades, según ellos, no son españoles; y si pudieran, nos expulsarían a todos como hicieran en el siglo XV sus antecedentes con los españoles musulmanes y judíos que vivían armónicamente en este país.
Vean como siguen rechazando asumir sus responsabilidades políticas, tanto el Sr. Trillo por el caso Jak42, como por las presuntas corrupciones que por do quier se van destapando en su partido, el PP, y que no son moco de pavo ni en la Comunidad Valenciana, ni en la de Baleares, ni en la de Madrid, ni en ninguna de las que gobiefrnan o han gobernado; bochornosamente sólo saben utilizar ese doble rasero de medir que tienen y que reza: si las imputaciones e instrucciones que juevces, fiscalía y policia lleva a caso contra algunos de los "nuestros", pues "todos a una, Fuenteovejuna" contra las instituciones, negándolo todo y apelando sin cesar a la presunción de inocencia... pero, si los investigados, imputados, etc. son de los demás partidos, entonces es harina de otro costal y no hay presunción de inocencia que valga: que rueden cabezas y se paseen con ceniza vistiendo sacos de sal por reos y culpables sin juicio ni nada, como si de los "juicios" franquistas se tratara... ¡Y es que lo que se ha mamado, cuesta mucho de vomitar y reconstruir!
Pues bien, señores: puede que siga habiendo “tontos del lugar” por los pueblos de España, pero no se confundan: España no es el lugar de los pueblos tontos. Nunca lo olviden.
(Mucho ha llovido desde entonces, Franco ya no está, pero algunas actitudes siguen golpeando a nuestra ciudadanía, tal vez no tan drásticamente como entonces,pero sí con los mismos empeños e intgenciones, así que considero que mucho hay de vigenteen este memento libertario mío hoy, aunque sera ya "mayorcito":
"De pie y alerta"
No me puedo sentar. Los golpes de la represión podrán tal vez romperme el culo, pero no me partirán el alma. Ni las alas. Ni las ideas. Y encontraré mi causa, Que no será el Reino ni la Iglesia. Porque jamás las armas Segaron el espíritu de la libertad, y los gorriones, se mueren en las jaulas, ¡Que sólo viven libres!, ¡volando por los cielos!. Y porque el cantor, sigue creando trino, y su canto nunca enmudecerá. Culo roto… ¡Pero alma entera! …y a estudiar de pie. ¿Importa? Estudiar: de pie. Respirar: de pie. Soñar de pie. Amar y crear de pie. Gozar y vibrar de pie. Morir y vivir de pie... ¡Cómo un árbol!. (Como Hördelin dijera). De pie. Despierta. Y alerta. ¡Que son los idiotas, únicamente, los que se sientan!.
Un par de entregas más, el cariño y el agradecimiento de Hannah, y un saludito mío, su privilegiado secetario en funciones, Manolo:
Me resulta paradójico que cuando se habla de enseñanza y educación se haga siempre exagerando tanto el énfasis en los tramos de secundaria y universidad, mientras que la enseñanza primaria queda relegada a un segundo plano, cómo algo “menos importante”; cuando en realidad, debería ser el tramo que más nos ocupara y en el que centráramos todos nuestros esfuerzos para sentar las bases de una enseñanza y educación en libertad, igualdad y fraternidad, dirigida –sí, en este tramo dirigida- a convertir a niñas y a niños en ciudadanos libres, equitativos y librepensadores. En convertir a niñas y a niños en personas autónomas, autosuficientes, libres de prejuicios, y de discriminaciones, solidarias y capaces de ejercer la corresponsabilidad y el humanimo según unos principios éticos y morales desprovistos de dogmas, fanatismos, y otros "ismos" que sólo sirven para aniquilar lo mejor de esos niños y convertirlos en seres robotizados cuyas acciones futuras dependerán del son de la "flauta" que les toque el poderoso de turno, ya sea una jerarquía eclesiástica, un partido político o la estructura de poder dominante que marque las pautas en cada momento … Porque, por si no lo saben, es en este tramo dónde se crean las estructuras de la socialización, dónde se generan las directrices por las que se regirán de mayores y dónde se instauran ya sean los miedos, servidumbres, dependencias, prejuicios y estereotipos, o la voluntad, la disciplina, la libertad, la autonomía, la equidad, los valores éticos laicos y los valores de la ciudadanía.
Cuando los educandos llegan a la secundaria, poco hay que hacer ya en la conformación de todo lo explicitado. La parte más importante de la socialización está ya implantada, la violencia estructural del sistema patriarcal y machista, también esta introyectada, y los déficit y/o vicios en lecto-escritura, en modelos de aprendizaje, en conductas, en la capacidad de abordar los diferentes problemas y las diferentes soluciones, ya sea sobre los supuestos de los diferentes aprendizajes, como sobre los de sus propias vidas, etc. también están ya apuntalados.
Y ahora, movimientos tales cómo “Comunión y liberación”, “Legionarios de Cristo”, “Opus Dei” y otros más, pertenecientes todos ellos al ala más ultraconservadora y radical de la iglesia católica, siguen como siempre empeñados en separar a niños de niñas en sus aulas y en sus centros, pasándose por el arco del triunfo la constitución española y la legalidad vigente, sin que el Gobierno de la Nación adopte las medidas pertinentes... Y lo más grave: taqnto el Estado como las Autonomías financia esos centros, concediéndoles, incluso, suelo público para que edifiquen en ellos sus centros, y. aunque según parece, algunas Autonomías ya están negando financiar tales cebtros, los dejan como privados, como si las instrituciones privadas tuvieran Bula Gallega para obrar al margen de la norma, de la legalidad y de la legitimidad en nuestro país, como si la Carta Magna que votamos mayoritariamente y que debe regir nuestras vidas, fuera sólo un "lindo escrito" para enmarcar y adornar nuestras paredes, sin que para nada su articulado sea de obligado e inexcusable cumplimiento.
En fin, ahí dejo la reflexión; pero a veces tengo la sensación de que andamos hacia atrás, cómo los cangrejos; y no precisamente, para fijarnos en las luces que hubo en ese atrás y que quedaron apagadas tras la derrota de la segunda república y el barrido y la represión que realizó la dictadura; porque si algo brilló con luz propia durante la segunda república española fue precisamente la escuela, los maestros, la educación y la enseñanza en general. Les invito a clicar aquí para leer un interesante artículo sobre el tema, artículo que finaliza diciendo:
"Mirar el pasado no es justificarlo ni emanciparse de él sino intentar encontrar las claves para comprender mejor nuestro propio presente, porque como dice Josep Fontana: "Debemos buscar las reformas que pueden permitirnos construir un futuro de progreso, crecimiento y equidad, como el que querían los hombres de 1931, de cuyos proyectos, ambiciones y sueños somos los legítimos herederos, con todo lo que ello tiene de privilegio y con todo lo que tiene de deber".
La observación y comprensión de la naturaleza y de sus fenómenos, desde una actitud abierta y receptiva sin prejuicios y sorteando ese gran obstáculo de que en cierto modo no hay peor enemigo del conocimiento que el conocimiento previo, tanto más si se van convirtiendo esos conocimientos en dogmas y tautologías inamovibles, nos ofrecen los más ricos momentos de reflexión. Hoy les ofrezco el momento del zenit solar: el mediodía, y su aparente contrario, la medianoche, y digo "contrario" porque en realidad no es nada más que un momento coyuntural local que afecta al punto geográfico en el que se encuentra el observador, ya que en sí mismo siempre es mediodía en algún lugar del Planeta, al igual que siempre hay un recóndito e ignoto "mediodía" dentro de nuestro ser, que se resiste a mostrar su eterno resplandor, ya sea por la negación que nos empeñamos en hacer de él o por lo "robotizados" que estamos.
Empiezo pues con la pregunta:¿qué hora es? y la respuesta no puede ser otra que "Es Mediodía en punto", queridos lectores; porque la vida está siempre dispuesta a reconocer y a desarrollarse en la luz, en su plenitud, iluminando nuestra inteligencia para un libre ejercicio de la razón y del libre pensamiento que nos disponga al compromiso solidario y a la acción, y el espacio está delimitado y el tiempo enmarcado. Es hora de olvidarnos de seguir empecinados en ese obcecamiento sórdido y ciego, de nuestras dependencias, dogmas, fanatismos, egoísmos y codicias que tan sólo nos llevan a un cumplimiento automático e incuestionable de todos los "ismos" y que tan destructivos son para nosotros, para la humanidad y para nuestro Planeta en su conjunto que hemos mamado; tiempos de desprendernos de aniquilantes fanatismos que nos convierten cada más en robots.
Es "Mediodía en punto", es pues el momento justo e idóneo de desaprender y deconstruir ese tiempo insulso y esclavizante de la servidumbre en la que transitamos, para situarnos en el tiempo de la luz y de la libertad para el trabajo, volcando lo mejor, lo más esencial y más genuino de nosotros mismos en crear una continuidad de vida en libertad, igualdad, justicia y fraternidad que armonice nuestras vidas y la de todo el Planeta, por encima de nuestros intereses particulares y por encima de la duración de nuestras cortas vidas cotidianas. Mediodía en punto, es esa suerte de instante sagrado en el que el movimiento cíclico se detiene antes de que se rompa el frágil equilibrio y la luz bascule hacia su declinación, y en ese momento de plena luz carente de sombras, en ese "en punto" se inicia el trabajo. Es pues hora de trabajar; hora de convertirnos de diamantes en bruto, con una apariencia de burdo pedrusco, en diamantes tallados y preciosos irradiadores de luz desde todas sus caras, con un pulimiento de todo aquello que nos oscurece y nos hace aparecer como piedras burdas y llenas de aristas. Porque únicamente con el esfuerzo continuo de pulirnos sin césar, se cumplirá aquello que decía el gran y excelso Maestro Miguel Ángel: “El mármol contiene en su interior la escultura, yo sólo pulo la piedra y la saco a la luz.”
Es pues mediodía en punto, y esto es lo que el simbolismo que hoy traigo aquí indica ese momento: El momento del máximo provecho de la luz (que no es otro que el de nuestra razón e inteligencia, Ese momento en el que las herramientas de la inteligencia y de la razón se unen con nuestro corazón y extraen esa hermosa escultura que de un modo u otro nos negamos a ser. Es pues la hora de sacar el máximo rendimiento, ese rendimiento que puede validar el hecho que como especie somos, apartándonos de la barbarie y de las atrocidades que venimos repitiendo desde que nos pusimos erectos y adquirimos el distintivo de humanos sapiens, sapiens, esa esencia que nos negamos una y otra vez, pero que somos, sin sombras ni negruras, ya que es en el zénit o mediodía de la vida, cuando podemos disponer al máximo de todas nuestras luces, de todas nuestras experiencias, de todos nuestros verdaderos conocimientos y avances y aplicarlos tanto para nuestro bien, como para el de todo el Planeta y sus h
Mediodía indica también el momento en el que la actividad interior de nuestra inteligencia iluminada por el desarrollo de sus facultades mentales: lógica, memoria, percepción, juicio, comprensión y discernimiento; alcanza el momento culminante para ser empleada, de modo que podamos relacionar los Principios con sus expresiones visibles y las Causas con los efectos, a fin de que el trabajo pueda ser valorado por el Maestro como justo y perfecto llegada la media noche, Por ese “Maestro” que en definitiva no puede ser otro que cada uno de sí mismo. Momento en el que la Realidad nuevamente se nos mostrará tan solo en su apariencia exterior y saldremos de nuestro Templo, es decir de nuestro trabajo de “pulido” y búsqueda de maestría constante, a descansar o lo que es lo mismo, a recobrar nuevas fuerzas para el trabajo, ya que por muy tenaces y voluntariosos que seamos en el empeño, no somos ni “supermanes” ni “superwomans” y hay que descansar.
Mediodía-medianoche, es un tiempo descendiente que encierra también otro simbolismo, el de las doce horas de trabajo durante la luz, y el del asentamiento de los logros en esas doce horas de oscuridad para el descanso. Es el tiempo de volver en sí mismo, el tiempo del camino lento hacia el interior del laberinto, el tiempo del descenso a los “infiernos” de nuestras vidas, en este caminar de búsqueda, sin el cual no hay renacimiento, el tiempo del camino de descenso a las tinieblas única andadura que posibilita el continuo tránsito de la Luz en nuestras vidas. . Mediodía-medianoche nos dice que no hay mayor seguro en el itinerario del crecimiento, y que en la vida, hay que arriesgar la medianoche, para conquistar el alba, cuanto más, ese “Mediodía”. Y, añadir que, simbólicamente, ese tiempo de “Mediodía – Medianoche”, escapa a la concepción física newtoniana de tiempo lineal y se ajusta más bien a la concepción de la nueva física cuántica de relatividad, lo cual nos hace ver que es un tiempo constante y incardinado permanentemente en nuestro día a día y en nuestro peregrinar más allá de que brille el Sol o veamos la Luna en nuestros horizontes.
Es difícil acotar en la brevedad de este corto artículo toda la riqueza simbólica de este tiempo circular Mediodía-medianoche en el que discurre nuestro quehacer, pero no quisiera terminar sin aludir precisamente al círculo que describe el tiempo, círculos que no son inconexos ni paralelos, ni estancados y condenados a ser recorridos de forma reiterada y sin progreso ninguno –aunque en nuestra ignorancia y desidia nos parezcan muchas veces así-, sino que evolucionado en siempre en espiral, vamos haciendo el tránsito y los caminos siempre desde un escalón más elevado, ya que esos medios-días y medias-noches, son, justamente, los escalones que nos llevan a la expansión del ser y a la consciencia de ser todos y cada uno, una unidad con la vida y con el planeta. Consciencia de ser imprescindible y necesario para nuestra existencia y para nuestra realización; indicando a la vez, tanto la absoluta reversibilidad del tiempo como su ilusión material.
Carmen Moreno Martín Alias Hannah
Imagen de fuente: http://recursos.cnice.mec.es/biosfera/alumno/1ESO/atmosfera/img/luz%20mediodia.jpg
tomada de la página: http://recursos.cnice.mec.es/biosfera/alumno/1ESO/atmosfera/contenidos4.htm
Nota del "encantado secretario": esto no es una reedición, sino una primicia dictada en estos días por la mismísima Hannah. ¿Qué tal? Y es para mí es todo un honor y un placer subirla a portada. Por cierto y muy a regañadientes por parte de Hannah, que no le gusta nada de nada que haga y diga las cosas que voy a decir, les comunico que ya tiene día y hora de quirófano: siete de mayo próximo a las 17 horas de la tarde, y si bien Hannah no es nada taurina, le toca lidiar un toro muy fuerte y bravo ese día, Yo -que sí lo soy, me refiero a amante de los toros y me disculpo por osar aparecer en este Blog siéndolo-, Deseo que Hannah haga "una buena faena", porque lo que le toca lidiar es muy serio y grave. Así mismo, deseo que su neurocirujano esté muy concentrado en su conocimiento y saber ese día y los aplique de maravilla para que nuestra querida amiga pueda disfrutar de su cumpleaños -25 de Mayo- como se merece y haya retomando ya la administración total de este maravilloso Blog, además de poder dar esos paseos que tanto añora con sus perrys por ahí. Por lo que la conozco, es muy capaz de lograrlo. Eso y más. Así que les ruego un envío especial de buenas vibras para ese día y hora. Un saludo de Enrique.
Al releer el texto, observo lo desastroso que he sido como secretario, lo he corregido y espero que ahora esté bien. Mis disculpas.
Nuestro pasar por el mundo puede ser experimentado como una gris y aburrida película en blanco y negro, en la cual nosotros seamos los extras –o como mucho, los actores secundarios-, o cómo una brillante y apasionante película de color, en la que seamos -además del director y el guionista-, los protagonistas.
¿Pero qué es lo que permite el ver y apreciar la vida como un film en “color” o un film en “blanco y negro”? ¿Qué es lo que nos permite vernos como “actores”que representan un papel, escrito, a priori, por alguien y dirigidos por otros…, o vernos como guionistas y directores de nuestros propios papeles? ¿Qué es lo que posibilita que apreciemos la vida de uno u otro modo? ¿Qué es lo que permite que vivamos como constructores de nuestros destinos o como siervos del sistema y de un presunto destino? No es mi intención brindar, al lector, las respuestas a las preguntas formuladas; tarea de cada cual, es el encontrar sus propias respuestas. Tarea de cada cual es ser un librepensador y posicionarse responsablemente de su vida, de sus actos y de las consecuencias de los mismos; que ya esta bien de buscar dioses, benefactores o culpables –dependiendo de la inclinación de cada cual- fuera de si mismo; de buscar padres, madres, y, en definitiva, salvadores y protectores que nos solucionen la papeleta de vivir, eludiendo nuestro propio compromiso y responsabilidad con la vida.
Tampoco tengo ninguna pretensión de ofrecer al lector un catálogo de “recetas” maravillosas, que le permitirán mágicamente construir todo tipo de respuestas. Pero sí hay una cosa que, tal vez, encuentre el lector, en estas páginas, y esa cosa es, la aproximación a los mecanismos que originan que la vida y uno mismo, sean vistos de uno u otro modo. Eso tal vez sí lo encuentre el lector, además del convencimiento de que uno mismo puede encontrar dentro de sí todas las respuestas.
Quisiera, pues, poner en manos de los lectores un instrumento de reflexión que les sirva para llegar al lugar donde todas las respuestas aguardan el momento de ser descubiertas. Un instrumento que pueda serles útil para ese encuentro con lo esencial de uno. Porque es en lo esencial de uno mismo, donde yacen dormidas todas las respuestas. Ese es el lugar al que uno debe acceder. Ese es el lugar que uno debe encontrar si quiere escuchar esas vitales e importantes respuestas. Y esa escucha sólo puede producirse a través de ese encuentro: el encuentro con lo esencial de sí mismo.
Sin ese encuentro, se arriesga mucho. Realmente, se arriesga demasiado. Sí, se arriesga todo. Porque sin ese encuentro, se va extra-vagante, extraviado, enajenado y perdido del ser, y de los otros. Porque sólo ese encuentro, puede evitarnos el errar confundidos entre los mil y un papeles que, a lo largo de la vida, nos toca desempeñar, y que en la mayoría de los casos, se desempeñan desde el tener y desde el hacer; desde el que dirán los otros, desde la asunción de dogmas y pautas que nos dejamos imponer desde el afuera. Porque en ese caminar errante y alienado de nuestra esencia, caemos en la oscuridad y en la confusión. El caer en la oscuridad y en la confusión es cómo habitar el abismo. Y cuando nuestra morada se convierte en eso, en un abismo, únicamente vemos cómo esencia nuestra, a esos guiones y patrones con los que damos respuesta a las innumerables situaciones en las que nos desenvolvemos. Si ese encuentro con lo esencial del ser no se realiza, entonces se siente uno, como vacío de identidad, y perdido entre la maraña de máscaras y corazas que lo envuelven y atenazan; arrojándose en los brazos de todos los desencuentros que lo conducen al dolor y a la oscuridad. Desencuentros que acarrean la privación del incomparable placer de sentirnos vivos, y de sentir que la vida fluye entre los demás y nosotros, con las mismas prerrogativas, necesidades y derechos.
Cuando ese encuentro de la persona con lo esencial de sí misma se realiza, la vida puede apreciarse como un don y como un privilegio. Entonces se puede considerar la vida, cómo una riqueza inconmensurable; cómo una fuente inagotable de experiencias de realización y de crecimiento. Y desde ahí, desde ese encuentro, uno puede verse a sí mismo, en el discurrir de la vida, como un fluir sereno que discurre por instantes de gozo y de felicidad.
Pero la vida y el vivir pueden, también, ser tomados como una carga y como un sin sentido al que nadie logra escapar. Uno puede recibir cada nuevo día cómo un castigo y como una condena absurda e incomprensible cuyo sino es la desgracia. Y puede contemplar su paso por el tiempo como un destino carente de emociones y de sentido, cuyo transcurso sucede a través de la oscuridad, teñido de un desconocimiento vivencial y absoluto de la felicidad. La vida, en esas condiciones, puede ser percibida también, como algo mediocre y sin color, en lo que nos vemos sumergidos en un caos incomprensible por el que nos desplazamos, descarriados y perplejos –parafraseando a Maimónides- hambrientos y desesperanzados, sin entender qué misteriosa mano, dirige el timón de esos desplazamientos. Uno puede sentirse como abandonado a un movimiento arbitrario y caprichoso, cuya finalidad es incomprensible, y a lo que uno termina por llamar suerte, unas veces, y, otras, destino; como si esa suerte o ese destino poseyeran en sí mismos un extraño poder y fueran los creadores del movimiento de flujo y reflujo que nos lleva.
Todo esto sucede cuando no alcanzamos a producir en nosotros el espacio necesario para que ese encuentro con lo esencial, con la propia identidad, en suma, con el ser, se lleve a cabo. Sin embargo, les puedo asegurar que ese feliz encuentro puede tener lugar; que ese espacio de realización y descubrimiento puede crearse. Es más, cada uno de nosotros tiene en sus manos el poder para realizarlo. Y si lo hace, si ese espacio se crea y se vive sin miedos ni reservas; entonces la vida puede verse, al fin, como lo que en realidad es: Un camino construído por uno mismo, con cada uno de los pasos que da. A partir de ahí, la vida aparece en su espléndida realeza y puede ser considerada como ese flujo constante de energía, en el que cada ser portador de consciencia es rector de su destino. Y todo ello con las múltiples variaciones que, en cada caso, el espectro pueda permitir.
(Extracto de mi libro: Viaje al fondo de sí mismo: esa gran aventura de ser).
“En el borde del camino hay una silla la rapiña merodea aquel lugar. La casaca del amigo esta tendida el amigo no se sienta a descansar. Sus zapatos de gastados son espejos que le queman la garganta con el sol y a través de su cansancio pasa un viejo que le seca con la sombra el sudor. En la punta del amor viaja el amigo en la punta más aguda que hay que ver. Esa punta que lo mismo cava en tierra que en las ruinas, que en un rastro de mujer. Es por eso que es soldado y es amante es por eso que es madera y es metal es por eso que lo mismo siembra rosas que razones de bandera y arsenal.
El que tenga una canción tendrá tormenta el que tenga compañía, soledad. El que siga un buen camino tendrá sillas peligrosas que lo inviten a parar. Pero vale la canción buena tormenta y la compañía vale soledad siempre vale la agonía de la prisa aunque se llene de sillas la verdad.”
¿Recuerdan esta canción? Es de Silvio Rodríguez, y siempre me ha impactado por la verdad que encierra. Veamos:“…El que siga un buen camino tendrá sillas peligrosas que lo inviten a parar.”
Da igual el camino que se haya elegido seguir, siempre y cuando sea un camino de crecimiento, de solidaridad, al poco de que lo hayamos iniciado, pareciera que el “sistema” (interno o externo) se resistiera y… ¡Zas! Nos llueven las sillas.
Para ilustrar lo que digo, tomemos por ejemplo algo fácil y cotidiano cómo una dieta para adelgazar. Se mentaliza uno, la empieza, todo marcha sobre ruedas, y a los pocos días, ¡zas!, nos hallamos acudiendo a invitaciones ineludibles para almorzar, cenar, etc. en suma, para romper la dieta… Las sillas paralizadoras se encargan de que uno no siga por ese camino.
¿Ven? Piensen sobre ello. Lo mismo da la índole o tipología de la elección de camino. Uno puede haber elegido adelgazar, seguir unos estudios, cambiar una actitud –cómo esos buenos propósitos que uno se hace cuando vuelve de vacaciones- o romper el aislamiento en el que uno se encierra a veces, o cambiar el mundo… Da igual: ¡Las sillas le caen a uno en la cabeza sin tardanza, y tal parece, entonces, que los pasos que nos proponemos dar, tuvieran arrancadas de caballo y paradas de burro. Carmen Moreno Martín alias Hannah
Justamente eso es lo que debían pensar -tal vez lo piensan aún hoy en día- ciertos "Padres de la Iglesia Católica" cuando dejaron para la posteridad "las perlas" que dejaron. Veamos alguna muestra:
"¿Y no sabes tú que eres una Eva? La sentencia de Dios sobre este sexo tuyo vive en esta era: la culpa debe necesariamente vivir también. Tú eres la puerta del demonio; eres la que quebró el sello de aquel árbol prohibido; eres la primera desertora de la ley divina; eres la que convenció a aquél a quien el diablo no fue suficientemente valiente para atacar. Así de fácil destruiste la imagen de Dios, el hombre. A causa de tu deserción, incluso el Hijo de Dios tuvo que morir." Tertuliano, Padre de la Iglesia, "De Culta Feminarum", 1.1
"En lo que se refiere a la naturaleza del individuo, la mujer es defectuosa y mal nacida, porque el poder activo de la semilla masculina tiende a la producción de un perfecto parecido en el sexo masculino, mientras que la producción de una mujer proviene de una falta del poder activo."Tomás de Aquino, Summa Theologica.
"Nada rebaja tanto a la mente varonil de su altura como acariciar mujeres y esos contactos corporales que pertenecen al estado del matrimonio."San Agustín, "De Trinitate"
"Es Eva, la tentadora, de quien debemos cuidarnos en toda mujer... No alcanzo a ver qué utilidad puede servir la mujer para el hombre, si se excluye la función de concebir niños."San Agustín de Hipona, Padre de la Iglesia
"Las mujeres no deben ser iluminadas ni educadas en forma alguna. De hecho, deberían ser segregadas, ya que son causa de insidiosas e involuntarias erecciones en los santos varones."San Agustín de Hipona, Padre de la Iglesia.
De modo que nosotras, perversas mujeres, no éramos "hijas de Dios" sino del diablo... ¡Pues vaya Dios de pacotilla que se buscaron, que "un diablo cualquiera" pudo crear algo tan sublime como nosotras!. Y que débiles criaturas los pobrecitos hombres, que cualquier fémina podía llevarles a la perdición por muy “hijos de ese gran dios” que fueran.
Además, se deben haber revuelto en sus tumbas, cuando la ciencia descubrió que lo de la costilla era a la inversa, ya que Adán fue creado de una Eva, la Eva primigenia, o lo que es lo mismo, que el cromosoma "Y" sólo es necesario para determinar el sexo, pero no para la vida. Para la vida, lo fundamental es el cromosoma "X".
Bueno, bromas aparte, por mí que digan lo que quieran, pero mal que les pese, la igualdad avanza: hombres y mujeres vamos alcanzando cada día, paso a paso, más cotas de libertad e igualdad, y nos vamos deshaciendo, día a día, más de ese sistema patriarcal y machista, encorsetado y opresor. No sin esfuerzo, ¡que el sistema se resiste como gato panza arriba! y si no me creen, valga como muestra el empeño eclesiástico en volver al pleistoceno y separar a las niñas de los niños en los colegios, con la connivencia bochornosa del Estado, para quien la Constitución en este tema debe ser papel m ojado, como en otros, claro... pero ahí estamos: en la lucha, mal que les pese a muchos, ya sean padres de la "patria" o padres de la iglesia católica y de otras iglesias, de ayer, de hoy, y de mañana.
Carmen Moreno Martín alias Hannah.
(Imagen de: http://www.bolivianart.com/AmanecerFemenino.jpg)
... y un saludito de Nieves, secretaria en funciones.
Cuando el deseo de estar cómo médico, tras un ejercicio intensivo de la profesión en África, dejó paso al de ser Psicoanalista, y tuve claro que eso y no otra cosa era a lo que me quería dedicar, me entregué en cuerpo y alma a formarme como tal hasta conseguirlo. Más tarde, habiendo culminado ya la formación y dedicada al ejercicio de pleno, se fue abriendo en mí la evidencia de que uno no es lo que es, por ser psicoanalista, sino que, porque uno es lo que es, uno se ve impelido a estar de muchas cosas, y en esa fase de mi vida, tocaba estar de psicoanalista. Con el tiempo, ese estar de psicoanalista, fue transformándose en un estar de psicoterapeuta para seguir transformándose hasta devenir y ser tan sólo terapeuta.
Hoy la palabra terapeuta tiene para mí tal entidad en sí misma que no necesita prefijo alguno, siendo esta palabra a secas absolutamente válida para dar cuenta de mi ser y de mi estar. Estar que alude, no sólo al espacio de la clínica y de las sesiones, sino al estar en el mundo; y, en suma, a un estar por el que el ser se asoma y se realiza en la escucha de un otro y de uno mismo. Estar desde el que la búsqueda prosigue y la transmutación alquímica de todo lo accesorio en esencial puede tener lugar.
En realidad, médico o psicoanalista, mis pasos siempre se orientaron por la senda de lo "terapéutico" o de lo "místico", porque ¿qué eran aquellos terapeutas de la antigüedad, asociados y comprometidos con el amor, con lo justo, con lo bello; y comprometidos con una búsqueda infatigable de la verdad del ser?
De manera que mi búsqueda adquiere su verdadera identidad y dimensión en ese estar de terapeuta a la antigua usanza, o al eterno estilo, acompañando, compartiendo y participando en y de las búsquedas de cuantos semejantes caminan junto a mí, y yo junto a ellos, por un acto de su voluntad y de la mía, transeúntes ambos de los caminos de las sombras hacia el descubrimiento de la luz. Se entenderá que desde estos tránsitos, denominarlo trabajo sea un sesgo que más que aclarar emborrona la comprensión de lo que este quehacer significa. Se hace, sí, con trabajo, con dolor, con sufrimiento, con alegría, con gozo y alborozo, con satisfacción, con frustración, con renuncias, con sacrificios, con entregas y con otros muchos sentimientos, estados y elementos... pero no es "un trabajo"; tal vez esté mas cerca de ser un Arte. El Arte Real, que dirían los alquimistas del medievo. Y si es un arte, entonces es el Arte de la Vida y del Reencuentro. Sí, el Arte de amar y de la Libertad o, si se prefiere, ese arte de buscarle al alma manos y brazos con los que abrazar la Vida.
Sí, un arte, y también una vía. La vía para "perplejos y descarriados" - parafraseando a Maimónides -, ya que sólo reconociéndose uno en la extravagancia y en la perplejidad, puede adquirir esa disponibilidad de orientación hacia esa búsqueda trascendente del ser. Únicamente desde una vivencia interna de descentramiento puede uno sentir la apremiante urgencia de orientarse hacia el centro. Sólo desde ahí puede nacer la posibilidad de desembarazarse de todas las imágenes y máscaras en las que uno se vive perdido de sí mismo y lanzarse a velas desplegadas a la aventura del descubrimiento de Ítaca - patria por excelencia -, y de todas las patrias encerradas en uno mismo.
Carmen Moreno Martín alias Hannah
(Imagen de: http://photos1.blogger.com/img/155/3209/640/itaca.jpg) ...y un saludito de Nieves, secretaria en funciones.
1º.-Sí de madrugada suena el teléfono y es un error, lo cuál te desvela y no logras dormirte hasta una hora antes de que suene el despertador, por lo que no lo oyes y te despiertas demasiado tarde, entras precipitadamente en la ducha y te pegas el resbalón del siglo, y cuando estás bien enjabonado cortan el agua... Cuidado, estás en un día de éstos en los que lo mejor es volver a la cama y dejar que pase.
2º.-Sí no has seguido la recomendación anterior, y te dispones a salir a la calle, prepárate y ármate de valor, cualquier cosa, inclusive la más inusitada puede arribarte, pero no te entusiasmes, entre las cosas que pueden acontecerte no estará que te toque la lotería ni que encuentres a la persona de tus sueños.
3º.-Es inútil intentar ponerse a salvo, lo mejor que se puede hacer en estos casos es recurrir al espíritu aventurero que cada una lleva dentro de sí y disponerse a pasar el día cómo mejor se pueda.
4º.-El humor tampoco es mala solución, sobre todo si lo diriges hacia ti mismo y hacia cuanto te suceda.
5º.-Sí decides, pese a todo, presentarte al trabajo un par de horas después de tu hora de entrada, no intentes justificarte contando la verdad de lo que haya pasado, sí lo haces, sólo lograrás que te miren con severidad y crean que mientes con mucha imaginación.
6º.-Sin embargo, sí decides llamar a tu trabajo arguyendo que estás indispuesta, lo creerá todo el mundo y se interesaran amablemente por tu salud cuando reaparezcas.
7º.-Evita responder al teléfono fijo y mantén apagado el móvil; si tienes ordenador conectado a internet, mejor ni te acerques. Estos días atraen las malas noticias, los virus y las catástrofes personales como la miel a las moscas.
8º.-Huye del contacto con electrodomésticos, sobre todo si ya tienen algunos años, en estos días se estropean en cadena, y, después de todo, nada es tan urgente que no pueda esperar a mañana. Tampoco es nada recomendable andar con cuchillos, tijeras y otro tipo de instrumentos cortantes.
9º.-Ni se te ocurra dedicarte al bricolaje en días así, y aléjate de persianas, lámparas, escaleras y demás artilugios. Sí tienes citas mejor posponlas y nada de irte de compras para alegrarte el día. Tampoco es muy buena idea acudir al gimnasio o a competiciones deportivas, en cuanto al coche, déjalo dónde esté. Si cumples todo esto, no te garantizo que no vaya a ocurrirte nada desagradable, pero disminuirás las probabilidades de que así sea, ostensiblemente.
10º.- Lo mejor es quedarse en casa y gozar del día “aciago” lo mejor posible; más allá de cosas sin importancia tales como que te corten el agua, la luz, el gas, te abandone tu pareja, te deshereden tus padres o se te desprenda la lámpara sobre la cabeza..., nada grave va a sucederte. Y tranquilo, estos días no vuelven a repetirse hasta pasados algunos años... O meses.
Para que no creáis que la tengo tomada con la Iglesia católica, os dejo algunas otras citas pertenecientes a ilustres filósofos y escritores que, aparte de su misoginia, fueron relevantes lumbreras para el pensamiento de la humanidad: ARISTÓTELES (384-322 a.C) Filósofo Griego: "La hembra es hembra en virtud de cierta falta de cualidades"
ERASMO DE ROTTERDAM (1466-1536) Filósofo y Teólogo holandés: "La mujer es, reconozcámoslo, un animal inepto y estúpido aunque agradable y gracioso"
PITÁGORAS (580-500 a.C.) Filósofo griego:"Hay un principio bueno, que ha creado el orden, la luz y el hombre, y un principio malo, que ha creado el caos, las tinieblas y la mujer"
FRANÇOIS MARIE AROUET VOLTAIRE (1694-1778)Escritor francés: "Las mujeres son como las veletas: sólo se quedan quietas cuando se oxidan"
CAMILO JOSÉ CELA (1916- ) escritor español: "Las mujeres están para ser gustadas. Después, unas se dejan, otras no... Eso va ya por provincias"
FRANCISCO DE QUEVEDO (1580-1645) Escritor español: "¡Oh, qué plaga, qué aburrimiento, qué tedio es tener que tratarse con ellas mayor tiempo que los breves instantes en que son buenas para el placer!"
JEAN-BAPTISTE POQUELIN MÒLIERE (1622-1673) Dramaturgo francés:"Por muchas razones no es bueno que la mujer estudie y sepa tanto"
ENRIQUE JARDIEL PONCELA (1901-1952) Escritor español:"El secreto del alma de las mujeres consiste en carecer de ella en absoluto"
HONORÉ DE BALZAC (1799-1850) Escritor francés: "Emancipar a las mujeres es corromperlas"
ARISTÓTELES "Poética" (323 a. de C.) filósofo griego: "La mujer es un hombre inferior".
CONFUCIO (500 a. de C.): "Tal es la estupidez del carácter de la mujer que en todas las cuestiones le incumbe desconfiar de sí misma y obedecer al marido"
PLATÓN "Timeo" ( 360 a. de C.) filósofo griego:"De aquellos que nacieron como hombres, todos los que fueron cobardes y malvados fueron transformados, en su segundo nacimiento, en mujeres"
PLINIO EL VIEJO "Historia natural" (año 77): "El contacto (con la sangre menstrual) agria el vino nuevo, los cultivos a los que toca se vuelven estériles (...), los enjambres de abejas mueren, incluso el bronce y el hierro se oxidan enseguida, y un olor horrible llena el aire. Si lo saborean, los perros enloquecen"
RUDYARD KIPLING Los prometidos" (1885) escritor inglés: "Una mujer sólo es una mujer, pero un buen cigarro es tabaco"
LEÓN TOLSTOI "Diario" (19-XII-1900) escritor ruso: "Es evidente que todos los desastres, o una enorme proporción de ellos, se deben al carácter disoluto de las mujeres"
CHISTE BRITÁNICO (1920): "Un caballero es quien se quita el sombrero antes de golpear a su esposa"
LEY PROMULGADA POR EL CONSEJO REVOLUCIONARIO DE IRAK (1990): "Un hombre puede matar impunemente a su esposa, madre, hija, hermana, tía, sobrina o prima por parte paterna si cree que es culpable de adulterio"
En fin, ¿qué decir? Esto sería lo de nunca acabar, pero cómo muestra es bastante ilustrativa. Y no podemos decir que estos hombres fueran necios o ignorantes, simplemente: estaban embebidos y dominados de la cultura y de los dogmas, de los fundamentalismos e integrismos del sistema del patriarcado machista. Dogmas y fanatismos que a fecha de hoy, tampoco han cambiado tanto, lamentablemente, bastenos ver la cifra de mujeres asesinadas a manos de sus parejas varones -sólo en nuestro país- y las diferencias de salario por el mismo trabajo, amén de otras cosas...
La verdad: 3000 años de misoginia y machismo exacerbados –que pueden documentarse, ya que si tomamos tradiciones verbales, podemos remontarnos a 5000 años- pesan mucho. Demasiado para poder liberarnos de ella en apenas dos siglos… Creo que nos queda a mujeres y hombres, hombres y mujeres, un largo camino que recorrer si queremos llegar a una igualdad real.
Así que manos a la obra y echemos a andar, mujeres y varones juntos, abiertamente, sin miedos ni prejuicios, que una verdadera igualdad no nos restará nada: ni virilidad a los varones, ni feminidad a las mujeres; que la verdadera igualdad sólo nos dará una verdadera libertad a ambos; vayamos de la mano y con ternura; que el camino más largo se inicia con un primer paso, y ya hemos dado algunos pasos. ¡Sigamos!
Disculpen lo preguntona que estoy en este post, pero debe ser por esto del "deterioro cognitivo que padezco que me hace reiterativa porque se me olvidan las preguntas y respuestas, aunque también puede ser porque la realidad se empeña en ser siempre la misma, ustedes juzgarán si son los dos factores los que me hacen ser así, o uno, o ninguno... Veamos:
¿Saben que cada siete segundos muere una persona de SIDA en África?
¿Saben que a las multinacionales farmacéuticas les importa un pimiento cuántos se mueren, cómo se mueren y en definitiva, el que se mueran, porque no son enfermos cuyo poder adquisitivo les permita obtener beneficios?
¿Saben que los derechos empresariales de las multinacionales farmacéuticas a ganar dinero, prevalece por encima del derecho a la vida de los moradores de África?
¿Saben que, allá en los 70, mientras el gobierno de México se las daba de democrático de cara al exterior, hizo desaparecer a más ciudadanos que las dictaduras chilena y argentina juntas, y que ahora, a todo aquel que se atreve a denunciar la insoportable corrupción, criminalidad, arbitrariedad, etc. de sus gobernantes, éstos le liquidan con absoluta impunidad, simplemente, de un tiro en la nuca, o dónde pille, que la cuestión es silenciarlo?
¿Saben a quién pertenece el oro, los diamantes, el gas, los fosfatos, el coltán, el petróleo, el Cacao, el Café y los caladeros de pescado -amén de otros recursos- de África?
¿Saben qué esas riquezas no pertenecen ni a los africanos, ni a sus países, que los verdaderos propietarios de su explotación son multinacionales del Norte rico, que por cuatro chavos poseen las licencias de extracción, y que esos cuatro chavos revierten en gobiernos corruptos que lo almacenan en bancos suizos o de las Caimanes, y que los pueblos no ven de eso ni un centavo, además de engañarlos a discrección con pseudoayudas que sólo son de pan para hoy y de hambre para mañana, pero que en ningún caso crean ni vrearán los tipos de infraestructuras que pongan en peligro tener la sartén por el mango y el mango también de esas riquezas?
¿Saben que el sur no es pobre, pero que, paradójicamente, sus pueblos están esquilmados y empobrecidos?
¿Saben que el FMI. y el Banco Mundial son en la práctica los verdaderos propietarios de todos esos países a causa de las deudas que contraen?
¿Saben que EEUU es el país qué más endeudado está, pero que gentilmente “se lo perdonan”?
¿Saben que las cantidades ingentes de dinero que reciben nunca llegan a los más pobres de sus ciudadanos, pero que sí son estos los que tienen que pagarlas?
¿Saben que las subvenciones que el norte rico concede a sus agricultores y a sus productos agrícolas, son las causantes de la pobreza y el hambre de los pueblos empobrecidos y que es mucho más barato comprar productos agropecuarios importados que comprar productos cultivados por los campesinos del país?
¿Saben que este sistema neocapitalista de cuatro multinacionales y magnates, se sostiene gracias al consumo de los consumidores, y que si los consumidores dejáramos de consumir, tan sólo un tercio de lo que lo hacemos, el sistema se vendría abajo?
¿Saben que en Naciones Unidas, para el 2009, pondrán a “zorros” a cuidar de las “gallinas”, ya que forman parte del Consejo para los Derechos Humanos y de la comisión, países cómo China, Arabia Saudí, México, Federación Rusa…?
¿Qué muere cuando te matan? ¿Qué muere si te torturan? ¿Qué muere cuando te humillan? ¿Qué muere cuando te expolian? ¿Qué muere si te arrebatan un soplo de libertad? ¿Qué muere cuando me callo…? ¿Qué muere si no te miro? ¿Qué muere si sigo andando cual si no pasara nada? ¿Qué muere cuando enmudezco a pesar de la ignominia? ¿Qué muere si giro el rostro, el alma y el corazón, ante tu dolor y el mío? ¡Todos morimos, hermano, cuando cerramos los ojos! ¡Cuando ahogamos nuestros gritos! ¡Cuando dejamos que esbirros, criminales y asesinos Sean los amos del día Y dejamos que ese día siga con su crueldad Privando de pan al pueblo, de escuelas y de hospitales Ultrajando los hogares y pisando la justicia! ¿Qué muere con mi silencio? ¿Qué muere con mi abundancia? ¿Qué muere con mi impotencia? ¿Qué muere con mi ignorancia ¿Qué muere, hermano, qué muere, con mi connivencia en tu muerte? ¿Qué muere con mi apatía? ¿Qué muere cuando me miras...?
En cierta ocasión, el gran Imperator George Bush, formuló la solución ideal para acabar con los incendios que de año en año devoran los bosques de EEUU. Fue así, como convencido de haber descubierto la pólvora, exclamó: “No más incendios, talemos los árboles”. El hombre, que considera esa solución como la mayor idea que haya tenido nadie jamás, en estos días nos ha sorprendido con otra idea de gran brillantez para acabar con la guerra de Irak: “El plan de seguridad”. Este plan no es más que una segunda versión de la misma idea que tuvo para acabar con los incendios. “Matemos a todos los iraquís –viene a decir el plan- y acabaremos con la guerra".
Ciertamente que, con esa maravillosa solución, muertos los “perros” se acaba con la rabia; pero a mí me dan sudores fríos, porque, por si no lo saben, EEUU es el país del mundo que más armas fabrica, de manera que es el país que más necesita venderlas –aunque sea a sus propias fuerzas militares-; el único país que arrojó bombas nucleares contra poblaciones civiles; el único país que siempre ha estado y está en guerra con algún otro. Si se le agota el tema Irak, ¿cuál será el próximo país?Es curioso lo que sucede con esto de las guerras: por lo común, se declaran para prevenir guerras o en nombre de la paz.
A nosotros el actual gobierno de España, el PSOE, nos sacó de la guerra de Irak, en la que nos había metido el anterior gobierno: el de Aznar. Pero seguimos en Afganistán; por compromisos con la OTAN, en la que nos metió otro gobierno del PSOE, uno que, curiosamente dijo “OTAN en principio no”, pero se le olvidó decirnos que de salida tampoco. Seguimos en Afganistán, y estamos allí por “ayuda humanitaria”, de momento, porque con los nuevos tiempos obamianos que corren, me temo que seguiremos allí mucho tiempo más y con muchas fuerzas más… Me pregunto en que puede ayudar a la humanidad el pegar tiros a gentes que no conocemos de nada, y recibirlos de ellos, que tampoco nos conocen de nada... Y a morir, y a matar. ¿Qué sentido tiene? ¿Vale el petroleo vidas humanas? ¿Vale cualquier cosa una vida humana? Me pregunto para que sirven las guerras, sino para embrutecernos más y destruirnos unos a otros… ¡Curiosidades de la vida!. Ahora le voy a tomar unas palabras prestadas a Eduardo Galeano, dichas por él en Brecha, Uruguay, 13 de diciembre de 2002 muy oportunas: “(…) Para vender sus guerras, el Mercado siembra miedo. Y el miedo crea clima. La televisión se ocupa de que las torres de Nueva York vuelvan a derrumbarse todos los días. ¿Qué quedó del pánico al ántrax? No sólo una investigación oficial, que poco o nada averiguó sobre aquellas cartas mortales: también quedó un espectacular aumento del presupuesto militar de Estados Unidos. Y la millonada que ese país destina a la industria de la muerte no es moco de pavo. Apenas un mes y medio de esos gastos bastaría para acabar con la miseria en el mundo, si no mienten los numeritos de las Naciones Unidas. (…) Cada vez que el Mercado da la orden, la luz roja de la alarma parpadea en el peligrosímetro, la máquina que convierte toda sospecha en evidencia. Las guerras preventivas matan por las dudas, no por las pruebas. Ahora le toca a Irak. Otra vez ese castigado país ha sido condenado. Los muertos sabrán comprender: Irak contiene la segunda reserva mundial de petróleo, que es justo lo que el Mercado anda precisando para asegurar combustible al despilfarro de la sociedad de consumo. (… ) Espejo, espejito: ¿quién es el más temido? Las potencias imperiales monopolizan, por derecho natural, las armas de destrucción masiva….”
La pregunta es si esto que dijo hace siete años, lo hubiera cambiado algo de haberlo dicho hoy. Yo pienso que no, por muchos nuevos aires que Obama pregone, y me pregunto como ayer, ¿hasta cuando seguirán siendo oportunas las palabras de Galeano -y las mías-? La respuesta es obvia: hasta que la ciudadanía lo permita… Mientras tanto, los conflictos siguen, y los retransmiten en directo por la Tele como si de una película bélica se tratara, bueno, los que retransmiten, porque de algunos conflictos, ni se habla ... ¡Curiosidades de la vida cotidiana!.Y para concluir, un fragmento de John Le Carré, que nos lleva a una reflexión profunda de lo que son estos tiempos que vivimos de globalización y masmedia: “¿Van a matar a mucha gente, papá? -Nadie que conozcas, querido. Sólo extranjeros.”
¿Qué dirá el Santo Padre en sus siguientes visitas? Particularmente, a mí, lo que diga o pueda decir, el Papa o todas las demás especies papales y especies de altos rangos sacerdotales que existen de otros cleros, la verdad, no me importa mucho, pero el Papa de Roma, en su primera conferencia, arremetió contra el Islam, olvidando la propia historia genocida y criminal de la Iglesia a la que representa, y la cagó -perdonen mi vulgaridad-. En Brasil, ocurrió otro tanto: se cubrió de gloria con lo que dijo, y en África, se ha superado a sí mismo. Así que oído lo oído, y visto lo visto salido de su santísima boca, cabe presuponer que seguirá diciendo las mismas porquerías y bestialidades que dice siempre.
Diga lo que diga este señor Ratzinger, lo cierto es -y perdonen mi vulgaridad nuevamente- que en cuanto abre la boca, lo único que de ella sale es basura y contaminación. Y lo más grave es que él más que nadie debería tener en cuenta las palabras de Aquél a quien dice representar de un modo infalible; aquellas palabras de Aquél a quien dice representar en la Tierra: "No es lo que entra por la boca del hombre lo que le contamina, sino lo que de ella sale..." Pero ni por esas, que a veces me da por pensar que de tanto amañar los textos sagrados, ya ni saben lo que sus dioses dijeron, si es que hay dioses y si es que en realidad dijeron algo; pero fuere como fuere, la realidad es que lo que al parecer dijeron no se parece en nada a lo que sus llamados "representantes" hacen y dicen...
Y eso que iba para parar la huida a mansalva de fieles desde su iglesia a otras o a ninguna; pero por lo visto "no eran ni son tan fieles", dirá él. O son personas que piensan por sí mismas y conservan bastante sentido común y dignidad, digo yo. Personas que no aguantan más la ceguera y arbitrariedades de esa iglesia. Aunque de verdad, de verdad, lo que me apetece decirles es que sean sensatos y vivan sus vidas en libertad y justicia, además de con toda ética, pero sin "representantes" de nadie, ni de dioses, ni de santidades. Que Dios, de existir, no creo que necesite intermediarios; y menos intermediarios que comulgan con masacres y desapariciones, cuando no las propician.
Y, puestos a decir, me pregunto yo:
¿Dónde estaba Dios y los Dioses, durante el holocausto nazi? ¿Dónde estaban y están los "Divinos Altísimos del Amor" durante las represiones y crímenes de las dictaduras? ¿Dónde están los "Todopoderosos" durante los genocidios y masacres actuales? ¿Dónde están Yahvé, Alá y Jesucristo, entre otras divinas potestades, ante la miseria, el hambre, la injusticia, las desigualdades, los crímenes continuados de lesa humanidad, y demás atrocidades?
Porque la jerarquía eclesiástica católico - romana de la Tierra, sí sé muy bien dónde estaba, ha estado y está: dónde siempre. Formando parte de todos los imperios o constituyendo ella misma un imperio represivo y tiránico. Esto es, con los poderosos, de su lado y medrando desde sus codicias, fanatismos, dogmas y ambiciones desmedidas, para compartir, cuando no ejercer, el poder. Que es lo único que han aprendido muy bien a hacer desde hace 7000 años, si consideramos no sólo la jerarquía católica y romana, sino todos los cleros, castas y jerarquías eclesiásticas de la historia conocida.
Este video y la canción de Violeta Parra lo ilustra muy bien. (Cliquen aquí para escucharlo) Máxime cuanto la Iglesia Católica chilena (su jerarquía) coloboró con la represión y dictadura de Pinochet, de igualo manera que colaboró con Hitler, con Franco y con todos los demás genocidas dictatoriales de derechas. Es más, se sabe y está bien documentada la colaboración de la Iglesia Católica romana con los planes de la operación Cóndor en el cono sur americano. En fin, que todos digan lo que quieran; yo también.
No hace algún tiempo escuché decirle a Pepe Blanco del PSOE que el pueblo debe comprender la voluntad de sus dirigentes… Porque esa es la cuestión, que el pueblo comprenda cual es la santa voluntad de los que mandan, y lo de que los dirigentes son servidores que se atienen a la voluntad del pueblo soberano, es un cuento chino, como cuento chino debe ser también lo de los derechos que la constitución otorga, a juzgar por las declaraciones realizadas por el Sr. Vicepresidente segundo del gobierno y ministro de economía, manifestando su total desacuerdo a conceder “derechos para toda la vida” y dinero para proyectos de bienestar social. ¡No sabía yo que un derecho tenía fecha de caducidad! y que la gestión de un gobierno que se dice socialista debía encaminarse a llenar las arcas del estado sin que los pecunios reviertan en el pueblo...
O sea, que la cosa es así: “tiene usted derecho a la libre expresión los meses que no lleven erre” o “su derecho a una vivienda digna es sólo válido para los años pares” o “el derecho a la igualdad se concederá sólo a hombres y mujeres de ojos verdes y por bienios”, esto es, derechos no para toda la vida y en todo caso, limitaditos para que resulten baratitos… Y los dentistas serán gratis por la gracia de no se sabe quien, y no porque los pecunios del estado sean fruto de la recaudación de impuestos pagados por el pueblo... ¡Qué disparate, por favor!.
Cada vez que un dirigente de no importa que partido, “legalizado” o no, abre la boca, dice algo que denota la realidad de lo que significan y para lo que están: para mandar y ejercer el poder pasando por la falacia de las urnas, y pasándose por el arco del triunfo una voluntad popular que de soberana parece no tener nada de nada.
Se dice que es en el parlamento dónde reside la soberanía popular, pero lo de soberanía debe referirse a la de los partidos y no a quienes estos representan, mientras que lo de popular deben referirlo a la acepción 5ª del diccionario de la Real Academia Española, que dice: "Que es estimado o, al menos, conocido por el público en general" en lugar de hacer referencia a la primera acepción que dice "que es peculiar del pueblo o procede de él" como en realidad debiera ser... Y si de esto ofrece dudas, véase lo que ocurre con la renovación de cargos del Consejo del Poder Judicial...
No nos engañemos, para estos politicastros del tres al cuatro, en este sistema pseudodemocrático y partidocrático en el que nos movemos y sufrimos, lo único que interesa e importa a la clase dirigente es la ostentación del poder; y la soberanía popular, parece ser que se la traen al pairo.
En este sistema nuestro, la clase política, con muy pocas excepciones, ejerce el “primero digo” de sus falaces promesas electorales, y el “luego diego”, de no dar cumplimiento a nada y pasárselo todo por el forro, a diestro y siniestro; con arrogancia, con todo descaro y sin que les tiemble ni un poquito la voz. Lo mismo da que sean de derechas o que se llamen de izquierdas –porque serlo sería otra cosa y lo que es serlo, de izquierdas, digo, ni uno lo es-. Y el pueblo, que sólo es soberano sobre el papel, ese papel ambiguo y contradictorio llamado Constitución Española del 1978, que, verbigracia, proclama la igualdad de género para todos los españoles, excepción hecha de la familia real y la sucesión, –que no sólo es esa la ambigüedad y la contradicción que alberga ese texto, sino una más-, sigue siendo lo que siempre fue y nunca ha dejado de ser: esclavo y sometido, dejándose engañar y permitiendo que le sigan dando por dónde amargan los pepinos.
Y luego, para apuntalar bien sus tesis y voluntades, recurren a eso tan manido de “todos los españoles piensan”… “Todos los españoles creen”… “Todos los españoles saben”… “Todos los españoles esperan, desean, entienden, rechazan, aceptan”… “El pueblo español quiere”… Que digo yo que esos dirigentes afiliados a la partidocracia –partido único español, con matices-, además de codiciosos y corruptos, deben ser videntes, ¿o le han preguntado uno a uno a todos los ciudadanos, sobre todas esas decisiones y conflictos bizantinos que enarbolan, arguyen e instrumentan? ¡Qué va!. Y sino, vean como se ponen lívidos de pánico, cada vez que alguien plantea hacer un referéndum para saber la voluntad soberana y real –de realidad- de la mayoría del pueblo… En fin, una miseria monumental, pues los miserables no siempre son esos marginados paupérrimos y sin techo que nos encontramos, sino gentes de corbata, guantes, sombreros y barrigas llenas que ocupan escaños en parlamentos y esas cosas, cosas como cargos de ministros y demás. En fin, veremos si Don José Blanco, como ahora le llaman, en el desempeño de su cargo de Ministro, tiene más encuenta la voluntad y las necesidades del Pueblo Soberano, y se empeña en comprenderlas y llevarlas a cabo con una buena gestión de lo público, en lugar de tratar de hacer su santa voluntad y que sea el Pueblo Soberano quien se esfuerce en comprender esa "voluntad" de Don José.
Navegando por la net, he encontrado una página interesante: “Fisicanet”. En esta página se recomienda un libro que hace añares leí y que me aportó fructíferas reflexiones que me han servido de mucho a lo largo de mi vida. También recoger una anécdota sobre Bohr que desconocía pero que encuentro muy instructiva. Lean: “Sir Ernest Rutherford, presidente de la Sociedad Real Británica y Premio Nobel de Química en 1908, contaba la siguiente anécdota: Hace algún tiempo, recibí la llamada de un colega. Estaba a punto de poner un cero a un estudiante por la respuesta que había dado en un problema de física, pese a que este afirmaba con rotundidad que su respuesta era absolutamente acertada. Profesores y estudiantes acordaron pedir arbitraje de alguien imparcial y fui elegido yo. Leí la pregunta del examen y decía: "Demuestre cómo es posible determinar la altura de un edificio con la ayuda de un barómetro".
El estudiante había respondido: "Lleva el barómetro a la azotea del edificio y átele una cuerda muy larga. Descuélgalo hasta la base del edificio, marca y mide. La longitud de la cuerda es igual a la longitud del edificio". Realmente, el estudiante había planteado un serio problema con la resolución del ejercicio, porque había respondido a la pregunta correcta y completamente. Por otro lado, si se le concedía la máxima puntuación, podría alterar el promedio de sus estudios, obtener una nota más alta y así certificar su alto nivel en física; pero la respuesta no confirmaba que el estudiante tuviera ese nivel. Sugerí que se le diera al alumno otra oportunidad. Le concedí seis minutos para que me respondiera la misma pregunta pero esta vez con la advertencia de que en la respuesta debía demostrar sus conocimientos de física. Habían pasado cinco minutos y el estudiante no había escrito nada. Le pregunté si deseaba marcharse, pero me contestó que tenía muchas respuestas al problema. Su dificultad era elegir la mejor de todas. Me excusé por interrumpirle y le rogué que continuara. En el minuto que le quedaba escribió la siguiente respuesta: "Coge el barómetro y lánzalo al suelo desde la azotea del edificio, calcula el tiempo de caída con un cronómetro. Después se aplica la fórmula: altura = 0,5 por A por T2. Y así obtenemos la altura del edificio". En este punto le pregunté a mi colega si el estudiante se podía retirar. Le dio la nota más alta.
Tras abandonar el despacho, me reencontré con el estudiante y le pedí que me contara sus otras respuestas a la pregunta. Bueno, respondió, hay muchas maneras, por ejemplo, coges el barómetro en un día soleado y mides la altura del barómetro y la longitud de su sombra. Si medimos a continuación la longitud de la sombra del edificio y aplicamos una simple proporción, obtendremos también la altura del edificio. Perfecto, le dije, ¿y de otra manera? Sí, me contestó; este es un procedimiento muy básico para medir un edificio, pero también sirve. En este método, coges el barómetro y te sitúas en las escaleras del edificio en la planta baja. Según subes las escaleras, vas marcando la altura del barómetro y cuentas el número de marcas hasta la azotea. Multiplicas al final la altura del barómetro por el número de marcas que has hecho y ya tienes la altura. Este es un método muy directo. Por supuesto, si lo que quiere es un procedimiento más sofisticado, puede atar el barómetro a una cuerda y moverlo como si fuera un péndulo. Si calculamos que cuando el barómetro está a la altura de la azotea la gravedad es cero y si tenemos en cuenta la medida de la aceleración de la gravedad al descender el barómetro en trayectoria circular al pasar por la perpendicular del edificio, de la diferencia de estos valores, y aplicando una sencilla fórmula trigonométrica, podríamos calcular, sin duda, la altura del edificio. En este mismo estilo de sistema, atas el barómetro a una cuerda y lo descuelgas desde la azotea a la calle. Usándolo como un péndulo puedes calcular la altura midiendo su periodo de precesión. En fin concluyó, existen otras muchas maneras. Probablemente, siguió, la mejor sea coger el barómetro y golpear con él la puerta de la casa del conserje. Cuando abra, decirle: señor conserje, aquí tengo un bonito barómetro. Si usted me dice la altura de este edificio, se lo regalo. En este momento de la conversación, le pregunté si no conocía la respuesta convencional al problema (la diferencia de presión marcada por un barómetro en dos lugares diferentes nos proporciona la diferencia de altura entre ambos lugares). Evidentemente, dijo que la conocía, pero que durante sus estudios sus profesores habían intentado enseñarle a pensar. . El estudiante se llamaba Niels Bohr, físico danés, premio Nobel de Física en 1922, más conocido por ser el primero en proponer el modelo de átomo con protones y neutrones que lo rodeaban. Fue fundamentalmente un innovador de la teoría cuántica. Al margen del personaje, lo divertido y curioso de la anécdota, lo esencial de esta historia, es que LE HABÍAN ENSEÑADO A PENSAR.
Revista "Saturday Review" 21-12-1968. Alexander Calandra.
Recomiendo la lectura del libro "El Hombre Que Calculaba" Excelente libro que contiene leyendas, problemas matemáticos, enseñanzas de vida y una reseña histórica de la ciencia matemática entre los árabes. De Malba Tahan. Verón editor” Absolutamente de acuerdo. Si los enseñantes de hoy se dedicaran a eso: “enseñar a pensar a sus educandos y a que éstos lo hagan por sí mismos”, nuestra sociedad sería muy diferente y, tal vez, en vez de tantos televisores por casa y tantas playstations, en vez de tantas creencias dogmáticas, en vez de tantos malos tratos de padres a hijos, de hijos a padres, de padres a madres, de hombres a mujeres y de mujeres a hombres, en vez de tanta xenofobia, racismo, aislamiento, soledad y de tantos y tantos dogmas y verdades innamovibles, etc… En vez de tanto sectarismo, funedamentalismo e ignorancia… En lugar de todo eso, habría muchos más libros usados por haberlos leído mucho, habría un clima de comunicación y diálogo agradable, habría una tolerancia y solidaridad sólida entre los habitantes de esa casa, habría un interés por la vida y los derechos humanos activo y creativo, habría escucha, atención a los demás, convivencia familiar y ciudadana pacífica… ¡Habría tantas cosas!, ¡tantas y tantas!, que sin duda ese mundo mejor que tanto anhelamos, habría dado ya comienzo.
Sí, "Inmaculado" porque así les gustaría a muchos pseudopolíticos y a muchas jerarquías eclesiásticas que fueran los Estados. La pena y lo patético es que se ha conseguido en muchas partes y que los grandes culpables de que así sea somos la ciudadanía... y no crean que estas cosas son de Estados bananeros subdesarrollados, porque en nuestro país, a pesar de logros y avances, rigen aún muchos de estos puntos.
1º.- Olvida la libertad, ciudadano; es altamente contaminante.
2º.- Nada contamina más que el libre fluir y la libre expresión de las ideas, hay que abstenerse pues de pensar y de expresar lo que se piense para permanecer aséptico de contaminaciones.
3º.- Los derechos fundamentales son contaminantes fatídicos; hay que mantenerse alejado de ellos y de todo deseo de reivindicarlos.
4º.- Ciudadanos: La ley es la ley, quienes las elaboran y las promulgas lo hacen para su bien. No les corresponde a ustedes pensar si son justas o injustas, hechas a medida o no, y menos lo totalitaria, arbitraria y asesina de derechos civiles que sea. Eso les corresponde a quienes las dictan, a la autoridad que vela por todos. Pensar de modo contrario contamina y se impone una limpieza profunda.
5º.- El único sufragio universal válido y útil es el que propone el Estado y el Gobierno; y los únicos electores y candidatos válidos son los propuestos por la autoridad; y la autoridad establece que sólo los puros de corazón y de mente según las directrices marcadas por la Ley pueden ser candidatos y electores. Si piensan distinto de lo establecido, es señal de que han sido contaminados gravemente y hay que limpiarlos. Si van contra Ley, hay que limpiarlos (por definición del sistema dominante toda ley es justa y conveniente). Si sueñan con la libertad, hay que limpiarlos y con mayor motivo si en vigilia y despiertos se atreven a invocarla. Sólo unos ciudadanos puros y limpios pueden hacer de la nación una Patria grande y gloriosa.
6º.- El trabajo intelectual es el peor de los contaminantes del pueblo; sólo la clase más preparada y selectamente pura puede acercarse a él sin ser contaminado. Un pueblo contaminado por lo intelectual, pierde su esencia, pierde la obediencia debida, pierde orden y disciplina, y se torna displicente y vago, lo que le lleva a abandonar los puros ideales. Rompe la unidad y la uniformidad necesaria para llevar a cabo los altos designios que le están destinados.
7º.- Ciudadanos: no hay más Ley que la que emana del poder, del patrón y de la iglesia. Será mejor que no lo olviden porque en ello les va la vida.
8º.- Ciudadanos: no hay más verdad que la que fijan los jefes, los líderes religiosos, los ideólogos del sistema. Sólo ellos son conscientes de la responsabilidad y del futuro glorioso que les aguarda, en esta vida o en la otra, que todo llega. Háganles caso siempre y sin dilación; no se contaminen y no necesitarán ser purificados. No se contaminen y serán fieles servidores de su Patria.
9º.- Ciudadanos: no es su trabajo pensar; el conocimiento y el pensamiento son sólo perversiones de los enemigos del pueblo; y la paz, la libertad, la equidad y la igualdad son propaganda terrorista de dichos enemigos; pero lo más aberrante de todo es la autodeterminación. Si se les pasara tan sólo por un instante ese concepto por la imaginación, deben acudid a los vigilantes sociales rápidamente. Ello es de tal gravedad que tal vez necesiten ser lobotomizados.
10º.- Ciudadanos: el Estado, el Gobierno, la policía, los jueces y sus leyes velan por ustedes, los cuidan y los mantienen limpios de toda contaminación posible, y si se contaminan, les dispensan cuidados policiales, psiquiátricos o los que hagan falta. El Estado no repara en gastos para mantener en forma a sus ciudadanos. Sean buenos, dóciles, trabajadores y abandónense al cuidado de quien tan bien les quiere, y recuerden: la contaminación mata el orden y sume a la población en el caos.
(Nota: No son pocos los pueblos que en la actualidad viven en carne propia la vigencia de este decálogo. En el pasado, sistemas como el nazismo, los fascismos varios, el estalinismo, y diferentes totalitarismos, el franquismo entre ellos pisotearon la libertad de todas las formas posibles, masacraron y perpetraron en el nombre de purezas varias, cuantos genocidios quisieron. En nuestro país, quedan todavía reminiscencias del pasado que restringen la libertad, y, aun se escuchan voces empeñadas en retrotraernos a aquellos tiempos del horror, del odio y de la sinrazón. Voces que ignoran la justicia y promulgan venganzas. En nuestra mano está el acallarlas o no.)
Carmen Moreno Martín Alias Hannah
Imagen tomada del Blog de JRMora, en la fuente http://www.jrmora.com/blog/2007/03/17/%C2%BFestas-en-venta/
De parte de Hannah y mía, que pasen un buen fin de semana. Manolo, secretario en funciones.
1º.- Así como el mal humor es el resultado de estar obsesivamente fijados en todo lo negativo que nos rodea, el buen humor es la disposición de poder ver lo positivo que, a pesar de todo, hay en nuestras vidas y en el mundo.
2º.- Más allá de lo ensombrecido que esté nuestro ánimo, siempre podremos adoptar esa actitud y disposición ante la vida: la del buen humor. El ánimo y el humor son cosas diferentes, optar por el buen humor transforma el ánimo.
3º.-El buen humor nos predispone a reír de cosas que, sin él,nos irritarían, y tornarían agresivos ydesesperados; es como un antídoto que nos torna creativos y nos da la capacidad de poder reírnos hasta de nosotros mismos.
4º.- El buen humor incrementa cualidades sumamente necesarias para la vida de hoy, tales como la paciencia, la tolerancia y el respeto. Nos ayuda a ver todos los colores que hay en la vida, y a no caer en una visión monocromática de grises.
5º.- El mal humor nos empuja a una ceguera constante del entorno y nos torna tendentes al pesimismo irracional y a la generalización necia del tipo “todo es malo”, “no existe remedio”, “nunca cambiará nada”, “soy un fracaso”, “soy un inútil global” y esas cosas, mientras que el buen humor nos permite ser realistas y desarrollar recursos para abordar la realidad, analizarla y tomar las medidas oportunas en cada situación.
6º.- Fisiológicamente está comprobado que el buen humor acelera los procesos de curación cuando estamos enfermos, reduce la tensión sanguínea e incluso los niveles de hormonas y neurotransmisores que producen el estrés, siendo uno de los mejores mecanismos de defensa contra la ansiedad y la angustia.
7º.- Abordar los conflictos con buen humor, facilita el proceso de encontrar soluciones y acelera la superación de los problemas.
8º.- También se ha comprobado que las personas que tienen y mantienen un buen humor, poseen un sistema inmunológico más sano y más resistente a las agresiones, sean éstas cuales quieran ser. Defenderse a carcajadas es una de las mejores defensas que tenemos.
9º.- El buen humor incrementa también la confianza en uno mismo y la capacidad de utilizar nuestra inteligencia global (abstracta y emocional) para dar la mejor respuesta en cada momento.
10º.- Y si no se creen nada de todo esto, les inviten a probarlo: pongan en marcha su buen humor; total es gratis y los beneficios muchos.
Carmen Moreno Martín Alias Hannah
¡Que pasen un buen fin de semana de parte de Hannah y de uno de sus secretarios en funciones, Manolo.
Ser Rizomático es igual a desplegar "rizo a rizo" "raíz a raíz" la potencialidad y la capacidad de crear, construir, compartir y transformar el mundo en un lugar gobernado por la libertad, la igualdad y la fraternidad sin fronteras para toda la humanidad.
CITAS: hoy, Nicolas Boileau-Despréaux; 1636-1711. Poeta y crítico literario francés:
"Un necio encuentra siempre otro necio aún mayor que le admira."
"Lo verdadero puede a veces no ser verosímil."
"Haceos con amigos dispuestos a censuraros."
Aviso: las imágenes que ilustran las entradas de este Blog se toman de la red con sus créditos. Si los autores desean que sean retiradas, que lo hagan saber, y así se hará. Gracias