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EL ARTE DE COMPRENDER![]() La definición de “comprender” dice así: “Ceñir, abrazar, rodear por todas partes una cosa. Contener, incluir. Entender algo, penetrar. “(Tomada de www.definicion.org), a la que el DRAE, añade: “…incluir en sí algo, Entender, Encontrar justificados o naturales los actos o sentimientos de otro.” Estas definiciones que nos acercan al hecho de lo que la comprensión es, se ajusta a lo que nos dice ese viejo refrán indio “no juzgues a nadie antes de haber caminado un kilómetro con sus mocasines” ya que realmente todo esto es lo que define la comprensión. Pero hay un problema. El ser humano necesita “datos” para realizar ese proceso, el de comprender; proceso, que en sí mismo, no es nada sencillo. Son pues necesarios “datos” para realizar el fenómeno de la comprensión ya que ella resultará de la contrastación y el análisis de aquello que se precisa comprender con los datos que tenemos almacenados. Proceso que además, se realiza la mayoría de las veces de un modo inconsciente, en el que esos datos previos han sido almacenados en la infancia remota y son usados sin que nos apercibamos de ello. Lo cual nos conduce muchas veces a juzgar sin conocer y a posturas de xenofobia, racismo, fanatismo, y demás rechazos, de las que muchas veces ni nos percatamos. ¿Quién no ha oído, e inclusive, dicho “yo no soy racista” pero tachaza la idea de que sus hijos se casen con personas de otro color o de otra religión o de otras culturas? ¿Qué mayor prueba queremos de lo poco que en realidad llegamos a “comprender”? Pero aún hay más. No sólo no comprendemos a los otros, lo cierto es que ni siquiera nos comprendemos a nosotros mismos. No comprendemos o lo comprendemos poco y mal, lo qué sentimos, lo que deseamos, lo que hacemos en esta vida, lo qué nos mueve a responder de un modo u otro a personas y a acontecimientos, lo qué nos mueve a aceptar y condenar esto y aquello, y, en suma, todo lo que significa conocerse uno mismo, conocer el mundo que nos rodea y conocer las interacciones que en él se dan. En lugar de comprendernos y comprender a los demás y al mundo, vamos como loros dolientes –unas veces- y ufanos auto-complacidos –otras- repitiendo cosas, actitudes, discursos, bondades y atrocidades sin haber entendido nada de nada hasta que nos morimos tontos. Bueno, podría parecer que el problema es todo ese compacto de datos que nos han metido o que, justamente, por tener pocos datos, hemos decidido alomacenar y mantener actualizados en el disco duro infantil –dirán algunos- de manera que podemos lavarnos las manos si hemos crecido como culos como orejas negados a una verdadera comprensión... ¿Sí? ¿Podemos hacerlo? Y, sin embargo, sería tan fácil desechar ese viejo disco infantil y elaborar uno nuevo… Bastaría con que empezáramos a observarnos a nosotros mismos desechando el autoengaño. Que observáramos nuestros gustos, deseos, afinidades y pasiones; nuestros rechazos y aceptaciones; nuestros pensamientos, nuestras imágenes, nuestros miedos, nuestras servidumbres, nuestras expectativas, frustraciones y vilezas; lo qué sentimos frente a todo eso; cuando lo sentimos, por qué y para qué lo sentimos; las contradicciones en las que caemos, con y desde nosotros mismos; y que fuéramos sinceros y honestos con los resultados de una tal observación. ¿Qué es mucho pedir y muy difícil? Bueno, puede… Pero les diré algo: todo aquello que nunca se ha hecho, que nunca hemos hecho, resulta muy difícil cuando empezamos a hacerlo, y muy fácil cuando ya hemos adquirido la práctica de realizarlo. Da igual que se trate del aprendizaje a ir en bicicleta o del aprendizaje de la lectura y escritura o del aprendizaje del arte de conocer, amar y comprender. Porque, por si no lo saben, todo es un aprendizaje posible. Podía leerse en un antiguo Templo en Delfos: “Hombre: conócete a ti mismo y conocerás a los hombres y a los dioses… ” Y si alguien lo escribió hace tanto tiempo, es que logró realizarlo en su vida. ¿Por qué, pues, no íbamos a poder nosotros? Imagen: http://www.freyja.cl/blog/wp-content/uploads/Amujermarioneta1.JPG
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Ser RizomáticoSer Rizomático es igual a desplegar "rizo a rizo" "raíz a raíz" la potencialidad y la capacidad de crear, construir, compartir y transformar el mundo en un lugar gobernado por la libertad, la igualdad y la fraternidad sin fronteras para toda la humanidad. CITAS: hoy, Nicolas Boileau-Despréaux; 1636-1711. Poeta y crítico literario francés: "Un necio encuentra siempre otro necio aún mayor que le admira." "Lo verdadero puede a veces no ser verosímil." "Haceos con amigos dispuestos a censuraros." Aviso: las imágenes que ilustran las entradas de este Blog se toman de la red con sus créditos. Si los autores desean que sean retiradas, que lo hagan saber, y así se hará. Gracias Temas
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