
Mucho antes de que empezara la crisis y cuando la economía española con su falaz tema del ladrillo necesitaba mano de obra barata, los inmigrantes llegaban a millares y se hablaba -la oposición- del "efecto llamada" al legalizarlos y contemplarlos como seres humanos, como tyrabajadores y ciudadanos con derechos. A mí lo del "efecto llamada" que enarbolaba la oposición (P.P.) me parecía una de esas estrategias demagógicas más de ese partido, porque, por favor, aclarénmelo: ¿ Efecto llamada..., o, más bien efecto supervivencia y huida de las mil muertes a las que están condenados, si permanecen de brazos cruzados en sus países de origen?
Hoy, podríamos hablar, con el estallido de la burbuja inmobiliaria y la crisis que ha dejado a casi cuatro millones de trabajadores en el paro, y de ellos, a más de un millón sin prestación social ninguna, "del efecto echada" ya que de eso se está tratando, de echar de España a quienes vinieron a trabajar y a luchar por un porvenir mejor, porque no los necesitamos y engrosan las cifras de paro, algo muy engorroso para el gobierno... Pero las pateras siguen llegando, los hombres, mujeres y niños siguen muriendo ahogados en el mar y los sin voz, desarrapados y hambrientos siguen huyendo de sus infi9ernos de origen porque si algo ha cambiado en sus países de origen, no es otra cosa que el aumento de la miseria y del hambre; de las enfermedades y de las injusticias.,sin que de esa crisis llamada "mundial" se estén ocupando los de la gobnernanza del mundo que parecen creer que el mundo se reduce a los grandes bancos, a las bolsas y a los temas de los países de este inhumano primer mundo, porque de los otros mundos, esos que sufren multiplicado por 100 todas las crisis, nadie parece acordarse.
Y seguimos con cientos de naufragados muertos en el mediterráneo, con muros de verguenza, y con desprecio e indiferencia el devenir de quienes por fuerza siguen viendo la solución en nuestro corrompido mundo, porque quedarse en el suyo es morir de hambre, sin remisión.
Ya podemos pues hablar de las pateras que llegan, de los muertos a los que se traga el mar o de los "ilegales" que recorren nuestras calles y ya puede vociferar Rajoy o quien quiera de la oposición que "Nos están invadiendo" como hacían hace unos años.
Que yo, ayer como hoy, les sigo preguntando: ¿Quiénes nos han invadido, Sr. Rajoy? ¿Los pobres y desheredados de la tierra? ¿Los que prefieren la muerte a seguir en la indignidad infrahumana, en la miseria y en la hambruna más terrible? ¡ Miren ustedes, señores de las miol y una soluciones en contra de la inmigración: con la barriga llena, bien dormido, bien comido y bien…, se puede hablar fácilmente! Tan cristianos que parecen y dicen ser ustedes, deberían tener u7nas miras más solidarias y más humanas, digo yo...
Mientras, el Gobierno “socialista obrero español” -digo yo que le debe quedar lo de “español” porque lo de obrero y socialista… ejem- lo soluciona mandando a la legión, a vigilar esos muros de la verguenza de Ceuta y Melilla; que en España también sabemos de muros y abismos, de seghregaciones y xenofobias, un rato. No en vano fuimos maestros de ello, expulsando de nuestro suelo patrio, sin piedad ni contemplaciones, a millares de españoles que profesaban religiones diferentes a la Católica, Apostólica y Romana, es decir a todo judio y musulman viviente, de manera que de casta le viene al galgo...
Pero, mucho que les importará a esas pobres gentes la altura a la que tienen que morir, ya sea a ras de suelo en sus países, a nivel y a fondo del mar que se los traga, o por los cielos saltando muros y alambradas!
Y otra solución genial es la de los transportes desde Ceuta y Melilla a lo largo y ancho de la geografía marrroquí, para luego abandonándolos a su suerte en medio de esa nada árida delo Sahara, o la otra solución, la de tenerlos hacinados en campos que más que campos de espera hasta la deportación, parecen cárceles…
La verdad que esta forma que tienen los gobiernos -porque en toda la Unión Europea se obra igual o peor- de solucionar algunos problemas, junto a la matización que hacen de esos mismos problemas algunos políticos, incluido el líder del partido mayoritario de la oposición, tienen un no sé qué “made in Spain” -por no decir made in Berlusconi-, que nos da, ¿cómo decirlo? Solera, brillo y esplendor…
Pues volviendo a los subsaharianos (que la expresión también se las trae, ya que geográficamente se entienden por países subsaharianos los que son fronterizos con el Sahara, y no todos los demás) que lo mismo llaman así a un congoleño, que a un guineano, que a un mozambiqueño, que a uno de Madagascar… ¿No será que por evitar decir “negros”, se sacan lo de subsaharianos que es cómo de más “caché”? ¿No será que lo que desearían decir algunos, es “esos malditos negros de mierda” nos están jodiendo demasiado; la pena es que sólo hayan caído cinco?
A mí, la verdad, lo del miedo a estas "invasiones" de "ilegales" me da la risa floja. Sí tanto les preocupa ¿porqué no les dan permiso de residencia y de trabajo directamente? ¿No es mejor que encuentren un trabajo digno y que coticen a la seguridad social? ¿No es mejor que puedan integrarse y formar parte activa de la sociedad, participando de todos los derechos y todos los deberes que compartimos los demás ciudadanos? Sobre todo, cuando no estamos nada dispuestos a permitir que se creen infraestructuras en sus países para que puedan explotar libremente sus riquezas, sin n ecesidad de tener que emigrar a otros pàíses, pero claro, el hecho es que cuesta m,ucho dejar de ser los amos, adquiramos ahora en estos tiempos la etiqueta que queramos.
Y otra cosa que también tiene su "aquel" es la tan traídas y llevadas expresiones de los efectos llamada -de antes- y los efectos salida de ahora. esa, la “del efecto llamada” con la que los del P.P. nos castigan los oídos… ¿Cómo que efecto llamada? A lo mejor es que a salir escapando del hambre, de la enfermedad, de la miseria, de la explotación, de las guerras, de la muerte segura; arriesgando una muerte probable, ya sea en patera o en un vil y vergonzoso muro de tela metálica y alambres, se le llama, ahora, así: “efecto llamada” Esto es: Les llamamos a que intenten recobrar su dignidad de persona; a que intenten obtener una vida digna cómo hombres y cómo mujeres; les llamamos a que intenten que sus hijos puedan comer cada día, jugándosela en una barquichuela o en un muro, caminando a través de África, miles de kilómetros y sorteando muros de tres y seis metros, o muros de la muerte, que es lo mismo. ¡Hale, les llamamamos a este decatlón particular! Nosotros, Estados del bienestar, les “llamamamos” a ello. Con mucho miedo, eso sí, no vayan a desbancarnos del chollo que tenemos montado con sus países... Y cuando la situación se enegrece y el paro apremía, pues les llamamos de nuevo pero a salir y volver a sus países, echando leches. Y ustedes verán si lo logran o se mueren en el intento; total ¡ya eran carne de cañón, más muerta que viva en su país! ¡Qué más nos da que mueran antes que después!...
¡Efecto llamada! ¡Vaya eufemismo! Yo diría efecto huida y de supervivencia… Esto es, que ahora, hablamos del efecto llamada por no decir efecto huida; cómo ese efecto de los cuarenta que movió a tantos y tantos españoles en la posguerra a abandonar sus tierras chicas, cubiertos de piojos, miserias y llenos de hambres, con destinos inciertos hacia Francia, Alemania, Suiza, Holanda, Méjico, Argentina…, etc.
Ahora, aquel efecto se le llama “el temido efecto llamada” Sólo que, ahora, en lugar de acoger, nos sentimos invadidos "pobrecitos de nosotros", y nos sentimos desbordados; ahora lo único que nos apremia es que retornen a la miseria para desahogar la nuestra y no vernos demasiado perjudicados con esto de la crisis que, como siempre, acogota y azota a los más desfavorecidos del sistema.
No sólo nos flaquea la memoria, si no que tenemos un doble, triple enésimo rasero de medida para sopesar las cosas. Y ahora, resulta que padecemos un pánico angustioso a ser “invadidos” ¿No será, más bien, que tenemos pánico a compartir ese tan “preciado estado idílico de bienestar” que poseemos, aunque estemos atravesando un duro bache? Porque lo nuestro es un túnel muy oscuro, sí; pero coyuntural y pasajero, mientras lo de ellos es milenario, casi eterno; y lo peor: producido por nosotros.
De modo, señores políticos que sí, nos invaden. ¡Cielos, horror!. ¿Pero sabe de lo que están ustedes invadidos y rebosantes? ¡Pues de qué va a ser! ¡De doble moral, de neocapitalismo, de neoliberalismo, de neocolonialismo, de egoísmo perverso, de mercantilismo ultrajante, de codicia exuberante y de poca vergüenza bochornosa, además, de inhumanidad e insolidaridad!
Y Europa envió, envia y envi8ará a técnicos para que analicen “in situ” lo ocurrido… Y digo yo: ¿qué analizaron? ¿¿Qué analizan? ¿Qué analizarán? Los jirones de carne que hayan quedado colgando de las púas de los alambres? ¿Los restos de sangre que se hayan bebido las tierras que han cruzado? ¿Las tripas de los tiburones de los que se tragó el mar? Porque esta nueva pose hipócrita de "ir a analizar in situ" un fenómeno cuya etiología es archiconocida... Como que algo huele a podrido en Bruselas -además de en todos los centros de poder se hallen dónde se hallen-...
La vieja y colonialista Europa. La nueva y neocolonialista Europa, que se nutre de la explotación de los países de cuyos suelos huyen los presuntos “efecto-llamados” La Europa que se enriquece de las armas que vende a esos mismos países… La Europa que habla de "ayudas" a cambio de mantener la explotación de las riquezas de esos países por cuatro chavos, cuatro chavos que van a los bolsillos de cuatro corruptos sin que en ningún caso pasen a convertirse en infraestructuras que saquen a esos países de sus miserias, convirtiéndolox en explotadores y gestores de sus riquezas... La viejaa e hipócrita Europa, incapaz de repartir su bienestar y sus riquezas de un modo edquitativo y solidario manteniendo un comercio protegido para sus recursos que echa en manos de la pobreza y del hanbre a esos países llamados "empobrecidos" sin que tengan ni la más remota posibilidad de un comercio justo... La neocapitalista Europa que vacia sus arcas en ayuda del sistema financiero pero es sorda a la cifra que según la FAO sacaría al mundo de la pobreza y del hambre y que no va más allá del 0,4% de lo que lleva entregado a grandes bancos y a grupos financieros... ¡Cuanta hipocresía! ¡Cuántas lágrimas de cocodrilos! ¡Cuánta demencia y podredumbre en esos corazones de piedra neoliberalista y neocapitalista europeos!
Pues vayan; vayan y analicen; vayan y sigan reprochándose efectos llamada” …y mientras, ya se sabe: Los muros más altos. Los mares y fronteras más vigilados. El ejército y la legión, controlando los pasos… (solución conocida cómo solución bushiana tipo “c”. Ya saben: solución tipo ”a” antiincendios = talemos los árboles para impedir los incendios...) Y más muertos en el mar, en los muros y en los países de origen. ¿Total? ¡La casa sin barrer!
¡Capital, capital!: ¿Hasta cuando seguirás asesinando?
Carmen Moreno Martín
alias Hannah
...y un saludito de la secretaria en funciones, Nieves.