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UNA ENFERMEDAD DE HOY: EL SÍNDROME DEL CANDIDATO Y DEL POLÍTICO ELECTO![]() Ahora que se avecinan las elecciones de Comunidades autónomas, voy a desvelarles una enfermedad que vengo observando desde hace tiempo en las llamadas "partidocracias" o democracias parlamentarias. Este mal es muy común y lo he denominado Enfermedad postelectoral del político electo, aunque suele presentarse con un síndrome inicial al que podríamos denominar "síndrome del candidato". Por lo general, y salvo honrosas excepciones, que también las hay, todo político candidato, tiene unos patrones patonogmónicos que podrían resumirse en dos, como: primero: "la ilusión del monarca omnipotente y absolutista que promete y promete todo, hasta llegar a prometer una cosa y su contraria si llega a ser candidato electo –una vez que es elegido por el pueblo -¿soberano?-. y la segunda: demagogía absoluta de crispación, machacamiento de los adversarios y ausencia absoluta de una coherente linea programática de lo que él y su partido van a hacer de verdad. Cómo digo, estos síndromes corren el peligro de convertirse en una enfermedad, que seguidamente pasaré a describir brevemente: El síndrome postelectoral es un transtorno mental severo que no viene descrito en el DSM-IV y que, dada su frecuencia, debería estar recogido ahí. Su sintomatología es clara; es una enfermedad endémica del planeta tierra que ataca a toda la clase política elegida en general, sin diferenciación de países ni de regiones. Todo político electo afectado por este mal, presenta los siguientes signos: - amnesia profunda de todo lo expresado por él y su partido durante el proceso de campaña electoral, especialmente de lo relativo al programa y a las promesas. - Olvido absoluto de lo que significa ser “un político electo”. - Desconocimiento u olvido de todo un bloque del articulado de la Constitución, a saber ese bloque de artículos en los que se dice que la soberanía radica en el pueblo y que a los políticos los elige el pueblo soberano para que sean sus representantes y gestores. - Olvido masivo del hecho de que sus salarios proceden de los contribuyentes, esto es, de los electores que le han elegido. - Escotomización selectiva de sus funciones y sus dedicaciones: sólo tienen presente cómo pueden obtener poder y riquezas sin importarles nada más que su ambición personal, valiéndose de cualquier medio para el logro de sus fines. - Pérdida absoluta de honradez, veracidad, honestidad, transparencia en la gestión y capacidad de servicio. - Corrupción ética o monetaria y, en ocasiones, las dos simultáneamente. - Y lo peor: Acceso agudo de demagogia y de populismo exacervados que suele cronificarse sin remedio aún conocido.- A todos estos signos patonogmónicos, les pueden acompañar otros más sutiles que dependen sobre todo de la importancia del cargo público que desempeñen. Algunos presidentes de gobierno, autonómico o no, son aquejados también de megalomanía, totalitarismo, fanatismo, dogmatismo, militarismo, pedantería y petulancia. Algunos consejeros o ministros, sin embargo, pueden compartir todos estos signos o quedarse en un ataque exacerbado de estulticia extrema y de inoperancia exquisita. Uno de los aquejados más ilustres fue sin lugar a dudas George Bush hijo, expresidente de los EEUU de América; en España, también tuvimos algunos casos de esta epidemia, verbigracia la mayoría de políticos que desfilaron durante los 40 años de la dictadura franquista, y alguno otro muy reciente como Aznar, aparentemente libre ya del desempeño del cargo, pero gravemente enfermo aún, como puede verse por sus constantes delirios y alucinaciones. Lo realmente malo de esta enfermedad es que existe la creencia de que la cura sólo puede darse cada cuatro años y depende sobre todo de la ignorancia y la necedad del pueblo al que engañan y el que se deja engañar con la falacia de que su voto se corresponde a aquello de “un ciudadano, un voto” y de que cada uno de los votos vale lo mismo. Ciertamente, esta enfermedad es muy raro que se de en países cuyos pueblos sean conscientes de su soberanía y la ejerzan, ya que una ciudadanía participativa, responsable, laica, consciente de sus derechos y de sus deberes, es la mejor vacuna contra este mal… Pero, desgraciadamente, pueblos y ciudadanías así, hay pocos en la actualidad. Carmen Moreno Martín Imagen: Viñeta de Forges, de fuente: Miércoles, 18 de Febrero de 2009 09:09 Autor: Hannah. enlace permanente. Tema: Bestialidades varias. Comentarios » Ir a formulario
¡Ah, ya te conocía este artículo que pusiste con ocasión de las elecciones generales pasadas pero que está siempre vigente en cualquier proceso electoral en España y no hace falta más que ver...! ¡Es soberbio y
comparto lo que dices! Besitos Fecha: 18/02/2009 09:14.
Me temo que este artículo tuyo que es espléndido y de un gran ingenio, es tan eterno como la demagogia que ya nos viene de los griegos.
Un beso Fecha: 18/02/2009 09:15.
¡Pero que mañanera estás, Hannitah! Un deleite leerte, como siempre y no puedo más que concordar con lo que tan sabiamente expones.
Un abrazo Fecha: 18/02/2009 09:16.
¿Te has caído de la cama? Suerte para mí que así te encuentro, jeje.
Estupendo artículo que se puede poner en todos los procesos electorales de esta tierra nuestra. A lo mejor algún día dejamos de ser borregos todos y se cambia. Un abrazo Fecha: 18/02/2009 09:36.
Este ya me lo conocía yo, pero resplandece cada vez que hay elecciones. ¡Fenomenal el artículo0! Un fastidio la enfermedad esta y más bobos nosotros por participar de ella.
Un beso Fecha: 18/02/2009 09:37.
Hola, Hannah:
Qué razón tienes, y lo más triste es que el pueblo sigue siguiendo creyendo en las mentiras y en las trampas de estos personajes, el mismo pueblo al que llaman "soberano". como bien dice el dicho "panem ad circensis", pan y circo. Fecha: 18/02/2009 14:54.
Aquí en El Salvador, la campaña para las elecciones presidenciales ha durado tanto, que me parece que hasta justificable sería que el candidato ganador se tome todo el periodo de gestión para vacacionar. Saludos, y tu post no representa sólo lo que ocurre en tu patria, sino lo que ocurre en las democracias representativas.
Fecha: 18/02/2009 19:15.
Qué "ojo clínico" tienes más agudo, Hannah, y esto no pasa sólo aquí, sino que como dicen Santiago y Leonor, son el circo de todas las democracias representativas o partidocracias como tú las llamas. Buenísimo artículo.
Un beso Fecha: 18/02/2009 22:14.
Fenomenal el artículo, pero sí hay un remedio, en primer lugar que el pueblo se espabile y no siga permitiendo ni participando en tal espectáculo, y en segundo luchar para conseguir eso de una persona un voto con igual peso. En fin, que nos queda mucho trabajo por hacer y mucha ignorancia que disipar.
Un abrazo Fecha: 18/02/2009 22:17.
Muy buen artículo y exactamente descrita "la enfermedad". Y aunque3 no venga a cuento, me gustaría destacar el ensañamiento que se ha producido contra Chávez, el presidente venezolano, simplemente por eliminar el límite de años para poder presentarse y ser elegido, que yo sepa en España no hay ninguno, los diferentes partidos se pueden presentar las veces que le de la gana, mira Ybarra en Extremadura, o González, o el tiempo que estuvo Fraga en Galicia, o Jordi Pujol en Cataluña, y nadie arma escándalo, pero cuando lo hace otro, y más si noi es de la cuerda, entonces sí. Eso es una verguenza y un doble rasero de medir.
Un abrazo Fecha: 18/02/2009 22:20.
Pues estoy de acuerdo con todos vosotros en lo que decís. El artículo de Hannah es fenomenal y lo de Chavez clama al cielo, no por elk referendum hecho sino por la hipocresía con la que los medios lo han tratado.
Un abrazo Fecha: 18/02/2009 22:22.
¡Je!, te salieron palindrómicas las siglas de la Enfermedad Postelectoral del Político Electo (EPPE). Me preocupa, no obstante, que, partiendo del eje simétrico del neologismo, hacia la derecha se lea PE y hacia la izquierda, PE (EP). O sea, PE+PE. O sea, PEPE. O sea, PP. ¿No andaremos necesitados de psicólogo para el inconsciente? Me intranquiliza que, ahora que hablas de escotomización, hayas forcluido tú algo en el significante. Total, ello puede ser perfectamente signo patognomónico de un Trastorno de Izquierdosidad Cognitiva (TIC), el cual, como cualquier otro tic, supone un movimiento convulsivo repetido con frecuencia; empero, singularmente, no producido por contracción involuntaria de músculos, sino de convicciones políticas.
(:p Ahora en serio, genial el artículo. Estoy por imprimirlo y trabajarlo con los bachilleres de último año en una clase de lengua. Empezaría el análisis, sin duda, delimitando campos semánticos. A saber: megalomanía, totalitarismo, fanatismo, dogmatismo, militarismo, populismo, pedantería, petulancia, ignorancia, necedad, estulticia, inoperancia, demagogia... A ver si mis estudiantes saben decirme algo acerca de connotación, subjetivismo, opinión, estilo personal, tecnicismos... Un abrazo y suerte con el progreso entre matasanos. Fecha: 18/02/2009 23:12.
Lo del TIC me ha hecho reír a carcajadas, jnj, y eso nunca viene mal, gracias. Fíjate que no me había dado cuenta... ;-)
A todos, mi agradecimiento por vuestra participación en este vuestro espacio de libre opinión, y mi afecto. Un abrazo. Hannah Fecha: 20/02/2009 12:23. |
Ser RizomáticoSer Rizomático es igual a desplegar "rizo a rizo" "raíz a raíz" la potencialidad y la capacidad de crear, construir, compartir y transformar el mundo en un lugar gobernado por la libertad, la igualdad y la fraternidad sin fronteras para toda la humanidad. CITAS: hoy, Albert Camus: "No camines delante de mí, puede que no te siga. No camines detrás de mí, puede que no te guíe. Camina junto a mí y sé mi amigo." "La tiranía totalitaria no se edifica sobre las virtudes de los totalitarios sino sobre las faltas de los demócratas." "Si el hombre fracasa en conciliar la justicia y la libertad, fracasa en todo." Aviso: las imágenes que ilustran las entradas de este Blog se toman de la red con sus créditos. Si los autores desean que sean retiradas, que lo hagan saber, y así se hará. Gracias Temas
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