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DE LAS CRISIS, DE LAS HIPOTECAS Y DE LA VIDA, LA NUESTRA![]()
Vivimos una crisis global sin precedentes, o eso dicen, y las hipotecas, el paro, la pobreza, el desamparo, la injusticia y la codicia, desfachatez de muchos –bueno, unos pocos- nos atenazan y merman la vida como, por otro lado, casi siempre. Hoy me voy a referir a las hipotecas basura, pero no a las que ustedes creen, porque esas, con todo lo graves que son, sólo nos hacen más pobres y con menos posibilidades de usufructuar bienes, sólo nos sumergen en situaciones extremadas de pobreza, sí, pero no pueden restarnos ni un ápice de lo que somos; al igual que no les restaba la pobreza, el hambre y el infortunio ni un ápice de dignidad a los hermosos seres humanos sin voz y desechados de todos los sistemas que encontré en los cinco años de trabajo como médico en África y que tanto me dieron y enseñaron. Así que a esas no me refiero hoy, sino a otras que nos pudren nuestra esencia de ser humanos, que nos roban nuestra dignidad de personas y nos convierten en culos con orejas estrechos de miras y mezquinos. Quien esté interesado en ellas, puede leerse el cuento “La narradora de cuentos” de “Cuentos para la libertad, mío y sin publicar aún, y a su disposición clicando sobre la primera parte, la segunda parte, y la tercera y última parte o final. o buscando en Temas: “Los cuentos de mi pluma”, o realizando una búsqueda o pasando sin más. Pero hoy, más de brevemente, me voy a referir, les decía, a las hipotecas basuras que mantenemos porque nos da la gana y que nos podemos quitar de encima con sólo una cosa: decidirlo así. ¿Me acompañan? Siempre estamos hipotecados e hipotecando. Nos hemos transformado en instituciones bancarias, solo que en vez de dinero manejamos afectos. Así, de esta guisa, los afectos son para nosotros, lo que el dinero es para el banco: damos créditos con intereses –siempre a nuestro favor-, y pagamos, cobramos, etc. con los mismos criterios de mercado. Tal vez sea por los efectos de la globalización, esa que, según dicen, lo impregna todo de mercantilismo…, tal vez; no lo sé. Pero sí sé que no somos bancos, y que los afectos no son moneda de cambio y bolsa. Los afectos y los sentimientos no son valores de competición y libre mercado; y cuando los usamos, como tales valores bursátiles y bancarios, generamos en nosotros, y en los demás, vacío, desarraigo, despersonalización, desnaturalización, frío, soledad y sufrimiento. Creemos pues, en nosotros, un espacio de encuentro de retorno a lo esencial, un espacio para reencontrarnos como realmente somos; un espacio desde el que los afectos se intercambien libremente, graciosamente, generosamente…, sin “intereses ni competitividades”; un espacio de encuentro con el corazón y con el disfrute. Un lugar desde el cual podamos ser humildes y magnánimos con nosotros y con el otro, para buscar lo mejor de cada uno. Un lugar donde el reencuentro y el gozo sean posibles; donde las rabias, los odios y los rencores puedan ser transformados por el amor y el perdón. Ese sitio cálidamente humano donde todas las manos puedan estrecharse: las de la carne. Las del alma y las del espíritu. Hemos pasado de ser esclavos del puritanismo y de la doble moral, a ser libertinos de nuestras propias pasiones. Hemos confundido la autoestima, con la inexpugnabilidad del orgullo y la arrogancia. Hemos confundido el amor con la avaricia y el egoísmo. Y hemos pasado de la culpabilidad absoluta (sentirnos culpables por todo y de todo), a la impunidad egocéntrica y prepotente de creernos el ombligo del mundo. Entendemos que ser humildes es ser serviles; interpretamos la libertad como el hacer lo que nos venga en gana, con el pataleo infantil y con el reproche. Tomamos el efecto por la causa, el motivo por el pretexto y la excusa, la bondad por la imbecilidad. Confundimos el hecho de que nos pueden acontecer desgracias, con el ser desgraciados, el acceder al conocimiento con comprarlo, y la riqueza material con la felicidad. Por todo esto nunca hemos dejado de ser víctimas, sí, víctimas; pero víctimas de nosotros mismos. Carmen Moreno Martín
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Nos "pre-ocupamos" en lugar de ocuparnos = nos hipotecamos a nosotros mismos...
Beso grande, querida Hannah Fecha: 13/02/2009 11:49.
Me voy corriendo a ver si logro cancelar de una vez alguna de esas hipotecas basura que tan bien has descrito.
Un beso Fecha: 13/02/2009 12:01.
Joder, -perdón- ni idea de lo hiperhipotecado que marchaba por el mundo... ¡Menudo trabajo voy a tener!
Besazo Fecha: 13/02/2009 12:03.
creo que este artículo tuyo lo voy a coger de tema a debate con mis nietos...
Besitos Fecha: 13/02/2009 12:36.
Contigo es imposible dejar de trabajar-se y de aprender continuamente. Gracias por hacerme sentir vivo y joven.
Un abrazo muy fuerte Fecha: 13/02/2009 12:38.
Es verdad que cuesta apercibirse de este tipo de hipotecas; la ventaja que ofrecen es que su cancelación es gratuita.
Por cierto, si una biblioteca supone una colección de libros y una pinacoteca, de cuadros, ¿una hipoteca es una colección de movimientos convulsivos del diafragma? Besos, preciosa. Fecha: 13/02/2009 12:45.
Me quedado entre apesadumbrado y esperanzado con tu artículo de hoy, no me gusta el victimismo u menos ir de víctima de mí mismo y tanta hipoteca basura... Tiene razón jnj, con lo de que una hipoteca es una colección de movimientos pero estas en concreto no lo son solo del diafrágma sino de la voda, de las relaciones, del estómago, de en fin, casi de todo.
Se impone la cancelación, cierto, pero ¿gratuita? me parece que en la vida nada es gratis y este proceso de limpia y cancelación tampoco porque la voluntad, el esfuerzo, la atención, el aliento, el bueno muchas cosas más, tienen un enorme coste, eso sí, los intereses son a nuestro favor y los beneficios también... Nada, lo que decía: entre apesadumbrado y esperanzado... Un abrazo Fecha: 13/02/2009 14:59.
advierto que la impresión del momento me ha hecho cometer faltas del tipo "u" en lugar de "y", "voda" en lugar de "vida" y acentos ausentes... Es la emoción, ya sabrán disculparme.
Más abrazos Fecha: 13/02/2009 15:02.
Tarea ardua el analizar nuestros afectos y reconvertirlos si nos hemos convertido en hipotecados o hipotecadores, hay que hilar muy fino en este campo ya que es muy fácil desviarse.
Fecha: 13/02/2009 18:56.
¡Uf! pienso que cuando me muera -soy teísta, que le voy a hacer- tendré que seguir trabajando y trabajando mucho y mucho...
Gracias por las pautas para mientras aún voy por aquí. Un beso Fecha: 13/02/2009 22:50.
Gracias a todos por vuestros comentarios y afecto.
Un abrazo entrañable. Hannah. Fecha: 14/02/2009 13:14. |
Ser RizomáticoSer Rizomático es igual a desplegar "rizo a rizo" "raíz a raíz" la potencialidad y la capacidad de crear, construir, compartir y transformar el mundo en un lugar gobernado por la libertad, la igualdad y la fraternidad sin fronteras para toda la humanidad. CITAS: hoy, Nicolas Boileau-Despréaux; 1636-1711. Poeta y crítico literario francés: "Un necio encuentra siempre otro necio aún mayor que le admira." "Lo verdadero puede a veces no ser verosímil." "Haceos con amigos dispuestos a censuraros." Aviso: las imágenes que ilustran las entradas de este Blog se toman de la red con sus créditos. Si los autores desean que sean retiradas, que lo hagan saber, y así se hará. Gracias Temas
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