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CRÓNICA DE LA SINRAZÓN![]() Yo soy judía, o al menos eso establece la ley de Moisés al ser yo hija de madre judía. Mi madre, judía de la alta Silesia, Wreslaw, para ser exactos –unas veces perteneciente a Alemania y otras a Polonia-, era una superviviente del Holocausto, y mis abuelos maternos fueron gaseados, horneados, y esparcidas sus cenizas, en Auschwitz-Birkenau. Esto de ser judía no es para nada lo mismo que ser católico o budista o musulmán, y, aunque los rabinos se empeñen en decir que es imposible ser judío sin ser creyente, les diré que la gran mayoría de “judíos” de Israel y del mundo, son ateos y siguen siendo judíos. Ser judío viene a ser algo así cómo una identidad idiosincrásica que nace en las entrañas de ser, de la que es imposible escapar. Y, aunque a mí me cuesta bastante identificarme con esa identidad, a veces, y sin yo pretenderlo, reconozco que aflora a mi consciencia, y que la debo llevar impregnada en mis genes como un destino. Así que debería aceptar que lo soy, eso, judía, o que al menos lo son el 50% de mis raíces; y si lo acepto, entonces me incluyo en esa gran mayoría de judíos no creyentes y –en mi caso- agnósticos. Ustedes se preguntarán por qué les suelto esta perorata sobre mis intimidades y mis orígenes; me explico: siendo como soy, al menos en parte, judía, no podré ser tildada de antisemita por lo que a continuación voy a expresar. Sabemos que en el mundo, existía un pueblo –un grupo humano- esparcido por las diversas naciones de la geografía terráquea, formando una gran diáspora, cuyo origen remoto era un lugar del mundo desorganizado, poblado por diversos grupos étnicos, incluido este grupo, y que siempre ha estado ocupado por potencias foráneas. Conocemos, también, que este grupo humano ha sido considerado desde siempre cómo una plaga a exterminar, tanto por la cristiandad cómo por el Islam; y, por ello, ha sido considerado siempre escoria -por muy pueblo elegido de su Dios que se haya creído-, paria y apátrida; sufriendo persecuciones tremendas a lo largo y ancho de la historia; persecuciones que culminaron el siglo pasado en un enorme y brutal holocausto de seis millones de individuos, de los cuales dos millones fueron niños, y, que terminado el holocausto y vencidos los asesinos, se planteó el problema de qué hacer con los individuos sobrevivientes pertenecientes a ese grupo, qué hacer con ellos y con los de la diáspora, porque la triste realidad es que ninguna nación quiso asumirlos nunca, y, quitárselos de encima era para las naciones la mejor opción. Obviamente, el grupo al que me refiero es el judío, y el lugar es Palestina, que, a la sazón estaba ocupada y regentada por los ingleses. Palestina, cuya capital Jerusalén, ha sido pretendida desde siempre por la cristiandad, por el Islam y por el Judaísmo, ya que las tres religiones del libro la consideran “Tierra Santa” y se la disputan, convirtiéndola en la tierra de todos los infiernos. Y los ingleses, y la comunidad internacional postsegunda guerra mundial, se largó de allí lavándose las manos como un Pilatos cualquiera, abrumados por la culpa y por su milenario antisemitismo, repartiendo cachos del territorio entre judiíos y palestinos y que allá se las compusieran... Es también harto conocido que a finales del siglo XIX, algunos judíos –no creyentes, en su mayoría ateos y de diferentes ideologías, pero en su mayoría socialista-, crearon un movimiento, el sionismo político; fundado por Theodor Herzl, y orientado a recuperar el desaparecido estado de Israel en Palestina. El recién nacido sionismo político-social, en parte corrió paralelo a otro movimiento sionista, creyente y rabínico éste, que abrigaba el regreso a Israel desde la última destrucción del Templo y de Jerusalén por los romanos allá por el año 70 de nuestra era. Pero ambos movimientos tenían el mismo objetivo, si bien no compartían los mismos modos de ponerlo en práctica. El objetivo común era reconstruir, esto es, crear de nuevo, el estado de Israel en Palestina, teniendo por capital Jerusalén. Los modos divergían, ya que, mientras para el movimiento rabínico el único modo era la consecución de un estado teocrático regentado por la Ley de Moisés, para el movimiento de Herzl el estado de Israel debería ser un estado laico, democrático, en el que pudieran integrarse todos los judíos de la diáspora, además de los diversos pobladores de la zona, de origen musulmán y cristiano. Así que en 1948, la llamada cuestión judía, impulsada por tres factores determinantes, a saber: a) el rechazo hacia los judíos por parte de las naciones occidentales, b) el sueño del sionismo, digamos moderno, y c) el sueño del sionismo milenario rabínico, dieron cómo resultado la creación en Palestina del estado de Israel. A esto debe añadirse la abrumadora influencia del capital judío en el mundo, porque si es cierto que los judíos constituían un pueblo errante, apátrida y perseguido en la diáspora, era también un pueblo inteligente y rico, muy rico y muy capitalista. Bueno, creo que no he podido evitar caer en un reduccionismo histórico calamitoso al querer sintetizar la historia, pero básicamente está todo en estas líneas. La historia desde 1948, por no remontarme más atrás, hasta hoy es archiconocida: una continua pugna entre palestinos musulmanes que nunca aceptaron la creación de Israel y los israelitas llegados de la diáspora, más los judíos palestinos que ya estaban allí. Y esa pugna cruel, sangrienta, despiadada, y fraticida, ya que todos son semitas, dura hasta hoy mostrándonos las acciones más cruentas y horripilantes por ambos lados, resumidas en una lucha por la supervivencia que se materializa en un “yo te mato, pero yo te mato más” en la que un gigante Goliat, “Israel”, pretende aniquilar de una vez por todas a un pastor David, “el llamado pueblo palestino” sin que ninguno de los dos parezca conseguirlo del todo. El terrorismo reina a sus anchas en Palestina: en Israel y en el pre-estado palestino; entre los palestinos, ya se sabe: Hamas, Al Fatah, Hezbola y otros. En Israel, el propio estado, que no por ser un estado es menos terrorista, ni son sus asesinatos menos deplorables. Y también es un acto terrorista de Israel –y de su amigo imperialista yanky- el desatender de forma impune y continuada todas las resoluciones de la ONU como si tuvieran bula gallega, sin que por ello se hayan tomado ningún tipo de medidas sancionadoras, que para eso está EEUU para vetarlas todas si a alguien se le ocurre alguna. Ahora, no sé si por aquello de la repetición que tienden a realizar de maltrato los que han sido maltratados, el Estado de Israel levanta muros, hace guetos y masacra los territorios palestinos, Gaza para ser exactos. A todo esto puede añadírsele, quizá, todos los bulos, creencias, rumorologías, hipótesis y teorías conspiranoicas y de sociedades secretas que se entrelazan con el conflicto palestino-israelí, y que van desde los “Skulls and Bones” –de la que, por cierto, forma parte Bush-, hasta grupos masónicos y satánicos cómo los Iluminati. Ríos de tinta configurados por delirios más o menos creíbles, pero que en ningún caso ofrecen soluciones operativas al conflicto y si mucho “terror” mediático añadido. ¿Y Obama? Pues hasta ahora ni mú al respecto. Y bien, ¿qué aporto yo cómo solución? ¿Es la solución acabar con el estado de Israel como venía proponiendo el presidente de Irán, borrando de una vez por todas a todos los judíos del mapa? O ¿borramos al Islam de la superficie de la tierra? No creo que la solución pase por ahí. Estoy convencida de que ninguna solución puede pasar por el atropello y el exterminio de nadie, de ningún pueblo… y que todas las soluciones pasan por el respeto mutuo, la tolerancia mutua, la libertad, la fraternidad de todos los seres humanos y la justicia; únicos ingredientes para una convivencia en paz. Y dicho todo esto, aún tengo algo que añadir, y es mi indignación y perplejidad ante lo que está pasando en Gaza últimamente y en los territorios palestinos. De acuerdo, sobre el territorio de Israel siguen cayendo misiles caseros de morondanga, pero quienes son los terroristas ¿Hamas? ¿El brazo armado de Al Fatah? ¿Hezbola? Y los israelitas que bombardean playas matando a civiles, que arrasan con sus bombas Gaza aniquilando civiles, que mantienen muros y guetos inexpugnables dejando a la población desabastecida de lo más necesario y prohibiendo que nadie salga de ahí, ¿qué son? ¿Qué es un Estado que se autodenomina democrático y de derecho, pero que se pasa por el arco del triunfo todas las resoluciones que Naciones Unidas consigue emitir -que para eso está EEUU que veta autamáticamente todo lo que tenga que ver con Israel? ¿Qué es un Estado autodenominado democrático que sólo sabe repetir lo que durante milenios hicieron con sus habitantes, esto es: perseguir, exterminar, etc. y lo repite hasta la saciedad con el pueblo palestino? Lo más irónico de todo es que judíos y palestinos tienen casi la misma palabra para la paz: Shalom y Salam, pero evidentemente ninguno conoce su significado. Carmen Moreno Martín Imagen: http://sabbah.biz/mt/wp-content/uploads/2008/01/gazastrip.jpg tomada del Blog de Dokushô “Planeta Conciencia” Miércoles, 11 de Febrero de 2009 12:03 Autor: Hannah. enlace permanente. Tema: Humanidad: denuncias.. Comentarios » Ir a formulario
Ya me gustaría a mí que los políticos y poderosos del mundo tuvieran las mismas soluciones "infantiles" que planteas tú, querida Hannah.
Un abrazo Fecha: 11/02/2009 13:07.
Es un cruel callejón sin salida lleno de oscuridad en el que lo más probable sea que se acaben destruyendo todos.
Besazo Fecha: 11/02/2009 13:18.
Querida Hannah, lo has explicado de una manera fenomenal y lo adhiero en su totalidad.
Un abrazo Fecha: 11/02/2009 13:19.
Por fin me he enterado bien del tema ¿solución? francamente no se la veo y es muy triste.
Un beso Fecha: 11/02/2009 13:23.
Tu magnífico comentario tiene tres partes bien distintas, una tu legitimación para decir las cosas que dices (a ver quién puede objetar algo), otra el análisis, que aunque digas que (necesariamente, apunto yo) es reduccionista me parece muy acertado, quizá sería necesario apuntar algo sobre el enclave de Israel en medio de países productores de petróleo para entender el apoyo que recibe por parte del bloque "capitalista". Y la tercera parte es tu solución utópica, que es bella y que, en todo caso, habría que extender al resto de los conflictos del planeta.
Un abrazo, Hannah. Fecha: 11/02/2009 16:31.
Ya me gustaría a mí, Hannah, con ese diagnóstico de probable Alzheimer que algún loco inepto te ha dado, tener la lucidez, la capacidad de síntesis y de análisis, la creatividad expositiva y el coherente hilvanado de forma y fondo que tú tienes.
Y dicho lo cual, solo me resta adherirme a lo que expones. Besazo Fecha: 11/02/2009 16:51.
Pues aunque es muy fuerte para mi body, es la primera vez que logro entender algo del asunto y me apunto al comentario de Salva que lo dice muy bien.
Abrazos Fecha: 11/02/2009 16:57.
Ojala los dirigentes políticos aplicaran tu solución. Las personas de a pie, no tienen este odio furibundo que inculcan los dirigentes, he visto reportajes en donde tanto judíos como palestinos manifiestan que lo único que les interesa es la paz.
Fecha: 11/02/2009 19:01.
Un abrazo entrañable a todos y mi agradecimiento por vuestra presencia y comentarios.
Hannah Fecha: 11/02/2009 20:43.
Concisión sin concesiones. Una maravilla esquemática.
En cuanto a la parte de opinión, me enternece tu pueril voluntad utópica, aunque me sumo a ella. Oye, por cierto, aunque siempre he comulgado con el apotegma de Marx, ¿a qué se referiría exactamente? ¿Acaso a las bascas y vómitos que la religión, como el opio, provocan? No, claro: se refería a la capacidad de adormecernos. Aunque, fíjate tú que, lejos de anestesiar el dolor, siempre lo ha causado, a menudo muy violentamente. Shalom, salam, pau. P.D: Brillantes, como tu artículo, los apuntes de Salva. Fecha: 12/02/2009 01:10. |
Ser RizomáticoSer Rizomático es igual a desplegar "rizo a rizo" "raíz a raíz" la potencialidad y la capacidad de crear, construir, compartir y transformar el mundo en un lugar gobernado por la libertad, la igualdad y la fraternidad sin fronteras para toda la humanidad. CITAS: hoy, Nicolas Boileau-Despréaux; 1636-1711. Poeta y crítico literario francés: "Un necio encuentra siempre otro necio aún mayor que le admira." "Lo verdadero puede a veces no ser verosímil." "Haceos con amigos dispuestos a censuraros." Aviso: las imágenes que ilustran las entradas de este Blog se toman de la red con sus créditos. Si los autores desean que sean retiradas, que lo hagan saber, y así se hará. Gracias Temas
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