
En este mundo nuestro, Lleno de contradicciónes y de sombras, se alzan voces monocordes
que, inconscientes, pero necias y ufanas, parecen declarar:
“Somos los de hoy.
Los que tenemos la cabeza
bien amueblada
con muebles de arancel.
A saber:
hipotecas,
plazos de coches,
deudas a mansalva,
Coca-Cola,
hamburguesas…
y oropel.
Somos los que vamos
de la luz a las tinieblas,
envueltos de globalización,
cada vez más adentrados
en la caverna de Platón,
cruzando puentes de guerras,
unidos por el odio
y la desesperación.
Somos los artífices
del mañana inhumano,
los reyes de la decadencia,
del individualismo y el aislamiento,
los del dólar y los euros en la mano.
Refundadores de capitalismos asesinos
Y señores amos de la vida y de la muerte,
Los sembradores de la aniquilación:
sembramos los campo de cadáveres de niños
muertos de inanición o de bombazos;
sembramos los pueblos de orfandad
de niños sin padres, porque han muerto,
por el Sida, en el desierto, por el odio vil
y la inhumanidad de abyectos “ismos” mil;
como racismos, fascismos, xenofobismos,
neocapitalismos y neoliberalismos,
y en suma: ismos de esterilidad y crimen…
También lo sembramos de mujeres
muertas, porque “son nuestras”
y las matamos si no nos sirven y adoran
Y hacemos otras siembras singulares,
de cadáveres:
soldados,
mendigos,
sin voz,
intocables y catastrofados…
inmigrantes,
diferentes,
insurgentes…
Vaya, que somos los grandes sembradores
de la muerte y de la desolación.
Los aniquiladores del mañana.
Aniquiladores de los que entorpecen
la gloriosa supremacía del capital.
Aniquiladores de los indeseables
que se atreven a pedir justicia.
De los luchadores que, ilusos,
se empeñan en construir
luces y colores de libertad.
Los sembradores y sustentadores
del imperio y del sistema que,
raudos se aprestan a borrar
de la faz de la tierra
a los guarros y molestos lumpen,
a los ocupas, a los desechos no reciclables…
Y por todo ello, somos y tenemos…
La cabeza bien amueblada.”
Esos son "ellos"
los formales y serios
enemigos de la vida...
Pero yo y muchos más somos otros,
somos los miserables y locos de la vida,
esos otros ilusos que hemos decidido
marginarnos de esas gentes cuerdas y formales,
de ese “somos” grises, ciegos y descerebrados.
Nosotros, hemos decidido movernos
al margen de su planificada vida rosa y hermosa,
arregladita, perfumadita y bien ordenada.
Hemos decidido afincarnos en la marginación
del extramundo y de la insurgencia.
Nosotros, los locos e ilusos que somos y vivimos con el culo al aire,
decimos que somos los inquilinos de las barricadas de la palabra.
De los sueños, de las utopías y de la imaginación.
Nosotros, los locos inadaptados del sistema y del stablishment,
hemos decidido quedarnos al borde y sin pisar el umbral agónico
de esa negación del ser
Nos declaramos alienados de ese progreso asesino,
y nos alineamos con el ser poesía y vulnerabilidad,
sorpresa, ternura y trémulas ilusiones de vida.
Manifestamos que somos solidaridad, lucha, lágrimas,
denuncia, justicia y fraternidad…
Y también compromiso y acción.
Nosotros somos las moscas cojoneras del sistema.
Nos reconocemos en los marginales
con sus flaquezas e incertidumbres.
No vivimos temerosos de que nos disparen o nos apuñalen
y rechazamos todos los miedos que el sistema
se esfuerza en claver en nuestras neuronas y en nuestras vidas
porque sabemos que somos participes de su esencia y de sus pecados.
y lo asumimos sin instalarnos en ello.
Tampoco tememos que nos contagien,
o que nos contaminen con esas mil enfermedades
con las que el sistema amenaza y se defiende:
sufrimos y gozamos la misma enfermedad.
Nosotros, prestamos nuestras manos,
nuestras voces, nuestra lucha y nuestro ser,
al amor y a la entrega.
A la comprensión, a los sueños y a las utopías;
a los pobres y a los desarrapados;
a los pisoteados y a los perseguidos;
a los que ríen y lloran;
a los que sufren y callan;
a los que padecen hambre y frío;
a los insurgentes, y a los inadaptados;
a los que lo usufructan todo y no poseen nada;
a los niños, a los pájaros, a los gatos y a los perros,
a una humanidad “desamueblada”
y con el culo al aire;
porque nos identificamos con ellos.
Es más, somos ellos.
Somos los que vivimos y morimos sin agarraderas salvíficas.
Nosotros, sépanlo bien, somos los que vamos con el culo al aire.
Nada esperamos ni cómo premio ni como castigo cuando muramos.
No necesitamos constructos salvíficos ni dioses de barro o de oro para vivir
Y vivimos, vaya si lo hacemos,
al día y apurando cada instante, ardientemente,
rebosando sentimiento, pensamiento, pasión y cuanto nos llega.
¿No lo sabían? Pues ya lo saben:
somos los rebeldes pacíficos del culo al aire,
gentes pequeñas del pueblo, con manos y corazones abiertos;
somos los resistentes e insurgentes del planeta,
los que amamos la libertad, la igualdad, la fraternidad y la luz.
Los que avanzamos, cómo podemos,
sin garantías ni seguridades,
y, a veces, de cráneo y cuesta arriba,
pero sin decaer; sin rendirnos; y sin renegar de nuestros sueños.
Nosotros, confesamos y gritamos que
hemos decidido excluirnos
de ese espectáculo de clones de la muerte,
De todo ese ganado cómodo, aséptico y sistémico.
En nuestras cabezas bulle, y se hace poema,
todo lo que el sistema condena.
Nuestro ser es el escándalo de los asentados.
Habitamos la marginación.
Somos, para ellos, los impuros, los descastados,
los Intocables, los irracionales y desatinados.
Encarnamos a todos los diablos,
los de ayer y los de hoy.
Todos los “anti” nos habitan y nos vertebran,
y huimos de la hipocresía y de la falsa erudición.
Renegamos de todos esos “somos” que no son,
que sólo están, y están en coma, vegetando... parásitos de un sistema parasito;
enajenados y enajenantes de la esencia humana.
Nos declaramos disidentes, resistentes, insurgentes,
vertientes, ardientes, mordientes,
corrientes, hirientes, combatientes…
Tientes, tientes…
Y, aunque, nos tienten con sus massmedia
y con sus tramposas zanahorias mezquinas y falaces
los adecentados, los estreñidos,
los ordenados y los estresados de la vida y de los arco iris;
los rechazamos de manera persistente,
porque nos hemos convertido en puentes,
anchos puentes de amor y de solidaridad.
Nosotros, no; no podemos quedarnos con ellos.
No nos tienta ni nos seduce nada,
permanecer en ese “somos" desvaídos y helados,
rastreros cobardes, traicioneros,
engañosos, vilipendiosos y asesinos
del tener, atesorar, hacer y estar;
nunca del ser.
Nuestras cabezas están repletas de ilusiones y hermandad.
Nuestros corazones están patas arriba,
rellenos de colores y de locura marginal asistémica.
Conservamos toda nuestra humanidad.
Nuestra esencia apórica, distímica y extra-vagante.
porque nos gustan los grandes espacios neuronales
libres y sin muebles, y…
Porque nos da la gana de ir y de vivir con el culo al aire
y porque, además, si algo somos de verdad
somos poesía.
Carmen Moreno Martín
alias Hannah.
(Imagen tomada de: http://www.paesieimmagini.it/ 0005.jpg)
Autor: Gustavo
¡Magnífico!. Tienes un don especial y admirable para despertar consciencias. Felicidades.
Un abrazo
Fecha: 22/01/2009 10:04.
Autor: Manolo
Me ha impresionado este poema - manifiesto. Es esplendido.
Un besazo
Fecha: 22/01/2009 10:05.
Autor: Javier
Como manifiesto es uno más de esos muchos inútiles que hay. Como poema no hay por donde cogerlo.
Un saludo
Fecha: 22/01/2009 10:06.
Autor: Conrad
Por qué será que no me identifico con ninguno de los dos grupos (un poco maniquea la cuestión) que planteas???
Un saludo
Fecha: 22/01/2009 10:07.
Autor: Flory
Su lectura me ha sacudido y mucho. Es formidable y me ha encantado.
Besitos
Fecha: 22/01/2009 10:08.
Autor: E.
Mientras leía se me han puesto los pelos como escarpias. Me he emocionado. Gracias.
Un abrazo
Fecha: 22/01/2009 10:40.
Autor: Albert
No pierdas nunca esa calidad personal y ese coraje, Hannah, nos haces falta. ¡Precioso!
Un beso
Fecha: 22/01/2009 17:27.
Autor: Erminio
¿Puedes hacerme un hueco en tus sueños? ¡Me apunto!
Un beso
Fecha: 22/01/2009 17:44.

Autor: jnj
Propongo cambiar la expresión "verdades como puños" por la de "verdades como tus versos".
No toca aquí, pero a colación de algunos comentarios escritos a tu otra entrada, y sin que desdiga lo allí expuesto, la equiparación entre fascismo y comunismo viene dada por aludir con este último término a las dictaduras proletarias (lo cual no está bien, claro). Por otro lado, reconozco que a Hitler o a Mussolini los odio mucho más que a Stalin, pero no estoy seguro de que, en el fondo, haya tanta diferencia entre sus talantes.
Un beso, una hoz y un martillo.
Fecha: 22/01/2009 18:02.
Autor: petitica
Soberbio. Aunque no queramos, leyéndote haces que tomemos conciencia.
Fecha: 22/01/2009 18:14.
Autor: George
Secundo la propuesta de jnj y te agradezco esta frescura que entusiasma y abre los ojos, que sirve para reencontrarse entre tantas pérdidas y entre tanta estupidez. Un abrazo infinito de corazón.
Fecha: 22/01/2009 18:33.
Autor: Chema
Sencillamente genial. Plas, Plas, Plas, Plas desde lo más profundo de mí un gran abrazo.
Fecha: 22/01/2009 18:34.
Autor: Gino
Mi admiración crece por momentos. Gracias por cuanto nos das.
Un besazo
Fecha: 23/01/2009 00:47.

Autor: Salva
Me encanta, no digo más.
Sí, sí digo, me encanta especialmente ese "somos los rebeldes pacíficos del culo al aire". ¿Se puede uno apuntar?
Fecha: 23/01/2009 11:44.
Autor: Hannah
Gracias a todos por su participación en este espacio.
Por supuesto que se pueden apuntar. Adelante.
jnj, me has llegado al alma con tu propuesta. Gracias.
Un abrazo a todos.
Hannah
Fecha: 24/01/2009 16:16.