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SOBRE HANNAH ARENDT Y ROSA DE LUXEMBURGO, POR OSVALDO BAYER![]() Artículo:Sobre Hannah Arendt y Rosa Luxemburgo: La banalidad del amor Autor: Osvaldo Bayer Publicado en la Revista Koeyu Latinoamericano Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=62083
Antes de morir, Hannah Arendt declaró: "Me siento elevada hasta hoy por Heidegger como ser pensante y como mujer". Sí, una escritora que describió como pocos la miseria absoluta de pensamiento del nazismo. El comienzo de esa relación fue la del profesor con la alumna. Heidegger era ya, a los 35 años, en 1924, un profesor de filosofía cuyos libros habían comenzado a trascender en todo el mundo. Ella, de 17 años, era su alumna. Profesor y alumna pasaron muchas horas muy enamorados en una cabaña no muy lejana de la casa de Heidegger, quien era casado con dos hijos. La relación amorosa fue muy intensa entre 1924 y 1926, hasta que después ella se fue a estudiar a otra universidad. En 1929 Hanna se casó con el escritor Günther Anders. En 1933 ella comienza a hacer una labor muy intensa en defensa de los judíos alemanes y Heidegger se afilia al partido nazi y es elegido rector de la Universidad Albert-Ludwig. La pregunta es: cómo un hombre de estudios y pensamientos tan profundos como Heidegger pudo apartarse tan profundamente de la ética. Nunca pidió disculpas a la humanidad por haber apoyado en ese momento a un régimen absolutamente racista y totalitario. Tal vez al quedar al desnudo su equivocación o su oportunismo podría haber declarado: sí, yo tal vez fui un genio pero no fui un sabio. Me dejé llevar por los entusiasmos (tal vez la mejor palabra sería oportunismo) de ese entonces pero no supe jugarme por los principios éticos que tienen que ser irrenunciables en todo momento, aunque sea ante el peligro de muerte, de cárcel, de pérdida de posición y más cuando se es un docente famoso. No, nunca se sintió culpable de nada. Hanna Arendt fue presa por la Gestapo en 1933. En 1937 le fue quitada la ciudadanía alemana y finalmente emigró, primero a Francia y desde 1941 vivirá en Estados Unidos. Allí dedicó sus mejores horas a luchar contra el Holocausto y formó parte de la Reconstrucción Cultural Judía. Terminada la guerra, en 1950, Hanna volvió a visitar a Heidegger y mantuvo una nutrida correspondencia con él hasta que Heidegger murió en 1976. Además se preocupó para que los últimos libros de Heidegger se editaran en Estados Unidos y que las traducciones sean excelentes. Pero claro, el tema no es sólo Heidegger, sino también Hanna Arendt. Ella, que vivió en carne propia toda la injusticia nazi y su total irracionalidad. Ella que asistió al juicio de Eichmann y supo describir en su libro toda la trivialidad de un asesino de masas, un autor de crímenes de lesa humanidad, pero al mismo tiempo un representante típico de un sistema al que adhirió su amado Heidegger. Cómo nos puede explicar ella que, después de la caída del nazismo, fue a visitarlo y no le pidió que reconociera públicamente haberse equivocado. No, sigue su amistad. Hanna Arendt se conforma tal vez con la única defensa de sí mismo que ensaya Heidegger: "Hitler me engañó, me traicionó". Un hombre de la inteligencia de Heidegger no puede dejarse engañar por un demagogo que ya en los años '20 basó su marcha hacia el poder con su injustificable racismo. Hanna Arendt escribirá muchos años después, buscando una interpretación, tal vez de Heidegger o tal vez de ella misma, lo siguiente: "Nosotros, que queremos honrar a los pensadores, y aunque nuestro lugar de residencia se encuentre en el centro del mundo, no podemos dejar de sentir como llamativo y al mismo tiempo enojoso que tanto Platón com Heidegger –cuando se referían a situaciones humanas– buscaran refugio en tiranos y 'Führer'." A esa pasión ella la llamó deformation profesionelle. Y añade: "Esa inclinación hacia lo tiránico teóricamente puede adjudicárles a casi todos los grandes pensadores (Kant sería una gran excepción)". Citándolo a Heidegger continúa: "Muy pocos tenían la capacidad de asombrarse ante la sencillez... tomar ese asombro como lugar habitable... en estos pocos es últimamente igual hacia dónde nos llevan las tormentas del siglo. Porque el huracán que atraviesa el pensamiento de Heidegger –como aquel que todavía nos roza desde la voz de Platón– no tiene nada que ver con el siglo. Proviene de lo más antiguo y deja algo concluso que, como todo lo concluso, atañe al pasado". Palabras... Para justificar a quien tal vez seguía siendo, en lo más recóndito, su amor de adolescente. O para justificarse a sí misma. Por qué para un apenas lacayo de cuarta como Eichmann, la pena de la horca, y a Heidegger, la comprensión dentro de la crítica rebuscadamente filosófica. Para Eichmann, el ejecutor, nada más que la soga al cuello. Para Heidegger –que dio el ejemplo en 1933 de afiliarse al partido nazi y así influenciar a sus miles de alumnos y de lectores en su tierra y en el mundo entero–, a él nada más que explicar todo como "una deformación profesional". ¿Es banal el amor o son banales los que justifican todo a través del amor? Una pregunta difícil de contestar. Ni el amor es banal ni la maldad es banal, aunque muchos se comportan en forma banal con expresiones profundas. (Esto no implica ninguna crítica a los títulos de la obra de Hannah Arendt ni a la obra teatral de Savyon Liebrecht, al contrario, son títulos mordaces que hacen pensar.) Hanna Arendt escribirá en 1949 que para ella los dos más grandes filósofos de su época fueron Heidegger y Jaspers. La pregunta es: ¿a la humanidad y al propio Heidegger les sirvió de algo en la vida ser "grande", cuando se falta tan profundamente a la ética? Pero en esa misma Alemania se demuestra lo que es la verdadera conducta ética. El 15 de enero concurrieron más de setenta mil personas (cálculo del diario principal de Berlín, Tagespiegel) a llevar claveles rojos a la tumba de Rosa Luxemburgo, a 89 años de su cobarde asesinato por militares en Berlín. Se repite así un homenaje que se cumple todos los años. No hay figura que se recuerde así, en ninguna parte del mundo. Ni grandes pensadores, ni héroes históricos, ni políticos. Es un increíble ejemplo de respeto, recuerdo y admiración por la obra y la ética de esa mujer. Sus profundos escritos acerca de cómo el mundo debía luchar por un sistema definitivo que trajera la paz eterna y terminara con las injusticias sociales deberían ser lectura en todos los últimos años de los colegios secundarios y de las universidades, y tema preferido en centros culturales. Fue pacifista y por su lucha estuvo presa en las cárceles del Kaiser casi los cuatro años de la Primera Guerra Mundial. Fue en ese tiempo fundadora del Grupo Internacional Antimilitarista. Propuso siempre la solidaridad internacional de los trabajadores y por eso sostenía que ningún trabajador alemán debía apretar el gatillo contra un trabajador francés o de cualquier otra nación. Cuando, pese a su lucha, se declaró la guerra, dijo: "Cuando escuché la noticia, pensé en suicidarme. Me di cuenta de que había vencido el oportunismo". Ese oportunismo e irracionalidad que costó la muerte de miles de jóvenes. Rosa estaba contra la violencia y señalaba que el arma fundamental para la revolución obrera debía ser la huelga general. Fue una luchadora contra la pena de muerte. Y defendía la Libertad como un fundamento absoluto de la sociedad. Su frase que más trascendió en la historia fue: "Libertad es siempre la Libertad del que piensa distinto". Durante la revolución alemana, el 15 de enero de 1919, fue detenida en el hotel Eden, y en la puerta misma el suboficial Runge le dará un culatazo en la cabeza y luego será asesinada por el teniente Souchon, que le pegó un tiro en la sien. Terminaba así esa cabeza que tantos principios profundos enseñó a la humanidad. En el recordatorio del martes pasado, ante su tumba, se vio a jóvenes y viejos con lágrimas en los ojos. Su tumba quedó cubierta totalmente por claveles rojos que llevaron cada uno de los asistentes. Un diario tituló el acto así: "El día en que faltaron claveles rojos en Berlín". Y se escucharon las viejas canciones obreras de siglos pasados. Un ejemplo. Es curioso: los héroes de la sociedad en sus monumentos no son recordados, amén de algún acto oficial cada cincuentenario de su muerte. Pero a Rosa Luxemburgo la recuerdan como a nadie, año tras año, después del espantoso y cobarde crimen. Que tengan esto en cuenta todos aquellos que aman el poder por el poder mismo. La historia va filtrando y sólo quedan aquellos que dieron sus vidas por esa palabra con la que comenzamos: la Etica, que es siempre el no rotundo a la muerte y el firme sí a la Vida.” Primera imagen: Hannah Arendt en 1928; imagen tomada de: Hasta aquí el artículo de Bayer. ¿Decir, en el caso de Hannah Arendt, que el amor es ciego? Sería frívolo y no explicaría nada de nada. Imagino que, muchas veces, le habrán cuestionado a Hanna Arendt, sobre la contradicción de su relación con Heidegger sin que supiera hallar explicación alguna... Confieso que durante mucho tiempo sentí cierto rechazo a leer la obra de Hannah por esa misma relación, mientras, sin embargo, no sentí rechazo alguno en devorar los textos de Heidegger... ¿Quieren mayor contradicción que ésta? ¿Cómo podría, entonces juzgar a Hannah Arendt? Carmen Moreno Martín Viernes, 15 de Febrero de 2008 19:31 Autor: Hannah. enlace permanente. Tema: Consciencia revolucionaria.. Comentarios » Ir a formulario
La verdad es que cuanto menos es curioso. Yo también creo que las dos han contribuido mucho a la igualdad y a tener un mundfo más justo.
Un beso Fecha: 15/02/2008 19:42.
Mi grado de ignorancia es tremendo y me doy cuenta leyéndote, ya que nada he leido de Hanna Arendt, ni de Heidegger, ni de Rosa de Luxemburgo... ¡Qué verguenza! y ¡Cuánto aprendo contigo!
Un abrazo Fecha: 15/02/2008 19:45.
Pues yo creo que sí, que el amor es ciego muchas veces.
Un besito Fecha: 15/02/2008 19:47.
¿Cosas de la vida? Pero tampoco entiendo esa contraposición, me parece frívolo desmerecer a Arend por haberse enamorado de un nazi, máxime cuando ese nazi era Heidegger... Rosa era y fue Rosa, y Hanna era y fue Hanna, ¿Y qué?
Un beso Fecha: 15/02/2008 19:53.
Debemos considerar que es la debilidad humana la culpable, debilidad que se refleja primero en el amor, y después en la comodidad, en el miedo...
Hanna era fuerte, pero no tanto cuando veía a Heidegger, el oportunista. Nos deberíamos preguntar por la naturaleza humana. ¿Cuántos de los que hoy dejan un clavel, ayer le tirarían una piedra o se esconderían tras eso que llamamos oportunismo? Muchos supongo, como hubieron muchos en París que raparon a las mujeres que se habían acostado con un alemán, cuando ellos, escondiéndose y haciendo negocios con ellos, fueron más colaboracionistas. Y enfoquemos el mismo tema en la España franquista, con mi padre, ahora demócrata de toda la vida y catalanista convencido, saludando con simpatía a las del primer piso, aun sabiendo que habían denunciado al portero fusilado por ser teniente republicano. Amiga mía... estamos rodeados de oportunismo, el peor y más rastrero de los males, porque por un plato de lentejas vende la vida de muchos inocentes. Fecha: 15/02/2008 21:54.
El ser humano es muy complejo. Vale que Heidegger era nazi, pero tanmbién era un intelectual brillante y un filósofo excelente cuyas tesis sobre el ser dejaron encandilada a media Europa... A lo mejor Hannah tenía el síndrome de Estocolmo o vayan a saber que es lo que le atraía del nazi que se enamoró de él, pero más allá de esa relación, Hannah Arend fue una gran mujer, defensora de los derechos humanos hasta el final, y no me parece de recibo la crítica por su relación y menos la comparación con Rosa. Cada cual, como bien dices, ha sido un pilar de la historia humana por la libertad.
Los poemas son preciosos. Un besazo y buen fin de semana a todos Fecha: 15/02/2008 22:37.
Tal vez por eso, por que Hannah fue una gran mujer, supo separar lo que son ideologías de lo que es el amor e incluso el perdón, en cualquier caso, aunque resultara raro, eso pertenece a su esfera privada y tampoco estoy de acuerdo con ese maniqueísmo del articulista.
¿Heidegger era un oportunista? Pues yo no lo se, Pau, al menos nunca se desdijo ni se rtetractó de sus ideas nacionalsocialistas por más que se lo pidieron. Su obra Ser y Tiempo la publicó en 1927, y los dos discursos a Hitler, los escribió en 19342 y 1933 cuando aún no estaba Hitler en el poder. Por otro lado, enormemente, en el existencialismo, la hermenéiutica, el posmodernismo y el eco-feminismo. A Heidegger le son deudores pensadores como Marcuse, Sartre, Derrida, Tillich, y muchos más. Era un nazi, pero nunca se cambió la chaqueta y en 1946 perdió su cátedra y todo, de manera que no le veo muy oportunista. En cuanto a Hannah, la relación con Heidegger se inicio en 1924, en realidad fue la musa de la obra de Heidegger. En ese momento, el nacionalsocialismo o nazismo era una ideología más, Hitler no estaba aún en el poder y los crímenes antisemitas no había sucedido, claro que en 1949 - 1950, se reencuentran y vuelve a empezar todo, cuando ya todo había sido perpetrado... En fin, quien es nadie para juzgar al amor??? Bellos los poemas. Un abrazo Fecha: 15/02/2008 22:58.
Rosa y Hannah fueron dos grandes mujeres, y si me apuran, también tengo que decir que Heidegger fue un gran filosofo. Martín y Hannah se amaron, ellos sabrán por qué, nadie fuera de ellos mismos puede juzgarlo.
En cuanto a lo del oportunismo que Rosa pensó que había vencido porque los soldados alemanes habían disparado contra otros y la guerra se había declarado, me recuerda esa creencia que teníamos todos de que un saldado chino de Mao nunca dispararía al pueblo... Y mirad lo que pasó en Tianamen ¿Opurtunista también el ejercito chino de Mao? A mí me parece que es muy fácil torear desde la barrera. Un abrazo Fecha: 16/02/2008 00:07.
Es muy interesante, Hannah.
El amor no tiene razones, y una prueba de ello es esto...Los sentimientos se instalan, aun sin quererlos nosotros. Un beso. Fecha: 16/02/2008 01:35.
Pensar que amar a alguien necesita una justificación, eso si es aberrante.
Dos mujeres como la copa de un pino. Y los poemas muy buenos. Un beso Fecha: 16/02/2008 12:21.
Muy interesante artículo y concuerdo con tu comentario final.
Los poemas, preciosos. Besos Fecha: 16/02/2008 12:22.
Yo no he leído nada de Hannah Arendt ni de Heidegger, así que no puedo opinar mucho, aunque me parece que culpabilizar a alguien que se enamora, según la ideología es confundir churras con merinas. De Rosa de Luxemburgo tampoco se mucho, pero a pesar de mi ignorancia creo que ambas fueron grandes mujeres.
Los dos poemas me han gustado mucho. Me ha gustado más el de Tagore. Un besito Fecha: 16/02/2008 17:27.
Interesante artículo y hermosos poemas. Buenas lecturas para un fin de semana. ;-)
Un abrazo Fecha: 16/02/2008 17:27.
Leí a Heidegger en mis tiempos de facultad, entonces lo devoraba todo con una especie de voracidad casi irreberente. A veces he pensado que el amor puede mostrarse como algo parecido un monstruo con un apetito enome que va devorandote y ante el cual ni el "seny" ni la ética ni las conviciones pueden hacer demasiado. Por supuesto es un casi extremo pero nada extraño. Estoy de acuerdo con tu comentario Hannah sobretodo a la hora de poder juzagar , nunca podremos juzgar a alguien por los actos que muestra sin saber ciertamente qué le ha llevado a ejercerlos (por supuesto hablo siempre en el plano de las contradiciones entre sentir y pensar), lo peligroso , lo malo, es cuando esa dejadez, esa renúncia quizas va nás haya del àmbito intel·lectual , traspasa sus fronteras y hiere, hace sufrir o mata , en ese caso no hay ambigüedades o deberia haberlas. Interesantisimo articulo, te hace pensar mucho y tambien entristecerte , es dificil de comprender. Un abrazo amiga.
Voy a leer los poemas Fecha: 16/02/2008 19:58.
Estoy completamente de acuerdo con tu comentario, yo no he leído nunca nada de Hannah Arendt, y sin embargo lo he leido casi todo de Heidegger y hasta hace muy poco ni siquiera sabía que había sido nazi. Juzgar que dos seres se aman me parece un disparate, juzgar actos de genocidio, ya es otra cosa, y en cuanto a la Arendt no cabe ninguna duda de que lado se puso: del lado de la justicia y de los derechos humanos, tienes razón, las dos mujeres fueron muy grandes.
Petons Fecha: 17/02/2008 02:07.
Un artículo que da para pensar y mucho, yo comparto lo que dices en tu comentario. Los dos poemas me han llegado mucho. Cada uno en su estilo son geniales.
Un beso Fecha: 17/02/2008 02:09.
Gracias por su presencia a todos y por enriquecer este espacio con sus comentarios.
Un abrazo Hannah Fecha: 17/02/2008 07:04. |
Ser RizomáticoSer Rizomático es igual a desplegar "rizo a rizo" "raíz a raíz" la potencialidad y la capacidad de crear, construir, compartir y transformar el mundo en un lugar gobernado por la libertad, la igualdad y la fraternidad sin fronteras para toda la humanidad. CITAS: Hoy, Stephen Weinberg, físico estadounidense, premio Nobel de física de 1979: "La religión es un insulto a la dignidad humana. Con o sin religión siempre habrá buena gente haciendo cosas buenas y mala gente haciendo cosas malas. Pero para que la buena gente haga cosas malas hace falta la religión." "Cuanto más comprensible parece el universo, tanto más desprovisto de sentido parece también." Aviso: las imágenes que ilustran los post, están tomadas de la red con sus créditos. Si algún autor desea que las retire, que me lo haga saber. Gracias Temas
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