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¿No son un prodigio bello y perfecto, una forma de vida espléndida y preciosa?
En el océano Pacífico -y en todos los fondos marinos en general-, hay una extensión equivalente a un continente,
cubierto de basuras y de plásticos.
La basura pone en peligro la rica diversidad de vida del fondo marino.
Los plásticos asesinan diariamente a cantidades ingentes de animales marinos,
incluyendo a delfines y a otros cetáceos, por asfixia...
Y por si ello fuera poco, utilizamos métodos de pesca que esquilman los mares
Y LOS DESTRUYEN.
Nuestro planeta está gravemente enfermo.
La etiología de su enfermedad, somos nosotros los humanos.
Los agentes patógenos más agresivos y virulentos del medio.
Los únicos patógenos -que se sepa- poseedores de conciencia.
Pero los más inconscientes de todos los agentes productores de enfermedad
hasta ahora conocidos.
¿Seguiremos con este plan asesino de destrucción criminal?
¡Más nos vale cambiar, aunque sólo sea egoÍstamente!
Porque si seguimos enfermando el planeta
más temprano que tarde, esa misma enfermedad que provocamos nosotros
será la causa de nuestra propia destrucción.
Más pronto que tarde, lograremos lo que ninguna guerra,
ningún cataclismo natural,
ninguna epidemia, ningún genocidio...¡Nada!, ha logrado:
acabar con toda forma de vida en el planeta
y convertir a la tierra en otro Marte...
Nada ni nadie, salvo nosotros, la especie más perfecta de la escala evolutiva.
La especia humana que olvida que por muy perfecta que sea
sigue perteneciendo al reino animal, y como todo animal
tiene necesidades comunes a todos los animales: agua potable,
aire no contaminado, alimentos naturales no adulterados,
una temperatura soportable, un medio ambiente sostenible, etc...
Y olvidamos que extinguiendo especies, destruyendo el medio,
contaminando la atmósfera, los mares, las aguas dulces,
talando selvas y salinizando suelos,
no sólo extinguimos especies, destruImos la biodiversidad y enfermamos el planeta,
si no que nos destruímos a nosotros mismos.
¿Eso queremos?
¡La solución está en nuestra mano!
¡En la mano de cada uno de nosotros!
Ha pasado el momento de esperar que "alguien" lo solucione: ES COSA DE TODOS
Y el tiempo de tomar partido y decidir ha llegado.
¿Qué tendremos los seres humanos, que siendo los animales más evolucionados del planeta, somos los más destructivos?
Yo me decido por la vida.
¿Y ustedes?
Carmen Moreno Martín
alias Hannah