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ALGUNAS REFLEXIONES Y DISQUISICIONES SOBRE EL RACISMO, LA XENOFOBIA Y EL ETNOCENTRISMO EN ESPAÑA En uno de los variopintos debates televisivos de hoy, escuché decir que los españoles no somos racistas en absoluto y que el racismo en España es algo nuevo... Me quedé pensando y tengo que decir que discrepo absolutamente de esa opinión. Yo, más bien encuentro que en España, somos racistas de solera, si bien puede ser que lo hayamos disimulado más o menos bien a lo largo de la historia. Verán, cuando se nos pregunta, hoy, a los españoles que si somos racistas, por lo general lo negamos. Seguramente, si la encuesta se hubiera pasado en la edad media, también lo hubieran negado, como lo hubieran negado en los años posteriores de la reconquista, y lo hubieran negado también en la edad moderna, tras la expulsión de españoles de religión judía y musulmana. Francamente, estoy convencida de que quien más y quien menos, siempre lo hemos negado; y ello a pesar de las leyes represivas y punitivas contra los gitanos y los homosexuales, promulgadas en diferentes momentos de nuestra historia hasta hace nada. En las Reales Ordenanzas de Carlos III, para el alistamiento de soldados en la armada, parece que había un artículo que prohibía reclutar a “gitanos, murcianos y gentes de mal vivir”. La homofobia era bien vista y homosexuales (gays y lesbianas) estaban incluidos en el Código Penal, en la Ley de maleantes, con penas de cárcel. El nacionalcatolicismo español, cuyos antecedentes pueden ser los de la Inquisición en España, que luego instaura Primo de Rivera, y es corregido y aumentado por la dictadura Franquista, tampoco se andaba con chiquitas en esto del racismo, la homofobia y la xenofobia, sumando a todo esto el odio religioso e ideológico. Durante la dictadura franquista, que duró cuarenta años como todos saben, no había ni podía considerarse otra religión que la Católica, que fue la dueña indiscutible de las llaves del cielo, de las del infierno, de las de la educación, de la enseñanza y de la cultura oficial, y de las llaves de la intimidad de las personas y de las familias. En cuanto al odio ideológico del franquismo y de los franquistas, estaba focalizado a todo lo que oliera a “rojo”, es decir, a comunista; pero hay que aclarar, que para el franquismo, ideológicamente, “rojo” o comunista era todo aquello que se apartara un micromilímetro a la izquierda de su propia filosofía. ¿Quién no recuerda el célebre contubernio judeo-masónico y comunista, con el que tanto nos machacara Franco en sus discursos? O sea que los españoles no nos declaramos racistas ni homófobos, ni tampoco xenofóbicos, porque es políticamente incorrecto declararse así, pero serlo ya es otra cosa; y no, no lo somos siempre y cuando no se nos arrimen a nosotros, ni a nuestros jóvenes casaderos, ni a nuestras casas, ni a nuestros pisos de alquiler y demás propiedades, ni a nuestros trabajos, ningún “rojo”, magrebí, judío, gitano, hindú, chino, sudaca, masón, rumano, ruso, polaco, gay, lesbiana o foráneo de mierda, porque si eso sucede, saldrá ese ramalazo racista de ario nacional-católico atemorizado, ignorante, ofendido y contaminado, que los españoles –o al menos una parte nada desdeñable de españoles- llevamos dentro, y se vendrán abajo todos nuestros buenos deseos de igualdad, intercambio cultural y convivencia pacífica. La verdad es que este rasgo nuestro racista, etnocentrista, xenofóbico, e, incluso, nacional-católico, tan demoledor, no lo tenemos tan escondido. Basta con escuchar nuestros modos de hablar: Ir como un gitano: ir sucio y desarrapado. Una merienda de negros: Una reunión muy desordenada y negativa. Hacer el indio: hacer boberías Hacer una judiada: hacerle a alguien algo muy peyorativo …y otras expresiones de índole similar que nos retratan a las mil maravillas y que ahora mismo no recuerdo, pero que a ustedes, seguramente, se les ocurren mientras leen esto y que pueden ir dejando en la sección de comentarios para que todos podamos reconocernos en ellas y borrarlas en lo sucesivo de nuestro acervo de expresiones y frases hechas. Así que racismo y xenofobia no nos son tan ajenos como, quizás pensábamos, y es cierto que no existe esa lejanía, tan cierto que a veces –como el caso de “los murcianos” y de los “gitanos” no es necesario que los individuos sean oriundos de lugares distintos a nuestra piel de toro para que esos rasgos se muestren en todo su esplendor. ¿Piensan que no es así? Pues vean lo que se dice fuera de Catalunya sobre los catalanes: “tacaños”, “fríos”, “distantes”, “interesados”, “cerrados”, etcétera… O lo que se dice en Catalunya sobre los madrileños: “Chulos”, “vagos”, “poco confiables”, etcétera… Ya, ya sé: son estereotipos y tópicos que no van a ningún lado. ¿No van a ningún lado? Pues el Partido Popular no pensaba así cuando explotó esos tópicos y estereotipos, que no van supuestamente a ningún lado, hasta la saciedad y el aburrimiento, con intereses partidistas y electoralistas, aprovechando la elaboración y aprobación del nuevo estatuto catalán, llegando incluso a boicotear productos catalanes como el Cava… Pero dejando aparte el tema de catalanes y madrileños, sólo hay que darse una vuelta por los diferentes pueblos de nuestra geografía para constatar lo “poco o nada” xenofóbicos y lo poco o nada etnocéntricos que somos los unos con los otros y viceversa, dándose la peculiaridad de que cuanto más próximos los vecinos, más xenofóbicos. Pero, todo esto tocará afortunadamente a su fin pronto y los españoles podremos contestar que no somos racistas y además no serlo, ya que la Unión Europea logró ayer –Domingo 18- un acuerdo para castigar los llamamientos a la violencia racial y xenófoba con penas de hasta tres años de cárcel, y eso de ir a la cárcel en serio a los españoles nos asusta mucho. Uno de los párrafos del reciente acuerdo al que han llegado los ministros de justicia de la UE dice así: “Los ministros de Justicia de la UE acordaron una decisión marco que establece penas de entre uno y tres años de prisión para las incitaciones a la violencia contra grupos por su origen étnico, nacional, racial o religioso, así como la negación o trivialización de los crímenes contra la Humanidad o los genocidios reconocidos por tribunales internacionales.” Eso de que los genocidios y los crímenes de la humanidad tengan que haber sido reconocidos por tribunales internacionales, va a dejar a muchos paisanos nuestros del PP libres… Pero todo puede andarse. (Lean la noticia aquí). Otra cosa que yo me pregunto es acerca de los vínculos entre todo esto y el machismo, pero eso lo dejo para otro día. Y como este tema puede dar mucho de sí por su profundidad e importancia, y mi pretensión era sólo apuntar algunas líneas para el debate, lo voy a dejar aquí, por el momento, para dar margen a que sea debatido por ustedes. Carmen Moreno Martín Imagen: http://www.e-dazibao.com/criterio/archivos/20061024pareja.jpg Viernes, 23 de Noviembre de 2007 13:45 Autor: Hannah. enlace permanente. Tema: Humanidad: denuncias.. |
Ser RizomáticoSer Rizomático es igual a desplegar "rizo a rizo" "raíz a raíz" la potencialidad y la capacidad de crear, construir, compartir y transformar el mundo en un lugar gobernado por la libertad, la igualdad y la fraternidad sin fronteras para toda la humanidad. CITAS: hoy, miscelánea: "¿Qué sabe el pez del agua donde nada toda su vida?" Albert Einstein "La amistad conoce el tiempo exacto de las palabras y de los silencios." Fernández Lafuente "A los que corren en un labedrinto, su misma velocidad los confunde." Séneca "Cada quien sabe lo que trae en su morral." Juvenal Aviso: las imágenes que ilustran las entradas de este Blog se toman de la red con sus créditos. Si los autores desean que sean retiradas, que lo hagan saber, y así se hará. Gracias Temas
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