EL ÁRBOL DEL PENSAMIENTO, POR FRANCISCO MORA | Ser Rizomático

EL ÁRBOL DEL PENSAMIENTO, POR FRANCISCO MORA

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Pongamos que alguien se encuentra en un callejón oscuro frente a un atracador que le amenaza con un arma. En ese momento, el profundo pánico desencadenará toda una suerte de respuestas nerviosas, hormonales, etc. que serán exactamente las mismas que si estamos tranquilamente sentados en un sillón de nuestra casa y evocamos un recuerdo que nos produzca pánico.

Pensemos que subimos la escalera de un edificio y nos llega el aroma de algo que están cocinando, que nos resulta sumamente apetecible. De inmediato empezaremos a salivar y a segregar jugos gástricos… Y ocurrirá lo mismo si estamos sentados en casa y evocamos una comida que nos guste mucho.

Podrían citarse más ejemplos pero en todos ocurrirá lo mismo: nuestro cerebro responde a estímulos determinados sin diferenciar si los estímulos se dan tangible y realmente en el momento o son producto de nuestra evocación.

Nuestro cerebro, nuestras neuronas y nuestras hormonas, enzymas y neurotrasmisores responden a estímulos que les llegan según una traducción binaria, sin diferenciar si esos estímulos son internos o externos, sin diferenciar si los estímulos están en nuestra realidad interna o pertenecen al mundo del afuera…

Esto nos lleva a muchas preguntas cuyas respuestas la ciencia de hoy aún no posee, de entre las cuales, las más importantes, en mi opinión, son las que aluden a la conciencia, sobre todo a la conciencia de identidad y de formación del yo. En este sentido, quisiera compartir hoy con ustedes, un interesante artículo de un científico de la neurociencia: Francisco Mora:

Artículo: El árbol del pensamiento.
Autor: Francisco Mora
Publicación original: © 2002 - ARP-Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico
Fuente: http://digital.el-esceptico.org/leer.php?autor=12&id=262&tema=18

“La Neurociencia busca el “cableado” de los procesos creativos y espirituales.

¿Qué da lugar a los cambios en la estructura molecular del cerebro? ¿Cómo afectan a la conducta y los valores humanos? El Doctor en Neurociencias por la Universidad de Oxford, Francisco Mora, participa estos días en Fundación Congreso Catalán de Salud Mental y en el Centro Mediterráneo de Neurociencias de Alicante, en sendas conferencias sobre las infinitas posibilidades del cerebro. El autor de El reloj de la sabiduría analiza para El Cultural cómo interviene la actividad neuronal en temas como la conciencia o los principios morales.

El hombre es hijo del tiempo, ese Dios abstracto e inaprehensible que se expresa en los espacios cambiantes de todo lo que existe. Sabido esto, sin embargo, y hasta hace poco, la historia del hombre, la de un hombre o mujer concretos, venía envuelta en un velo que lo hacía parecer casi eterno y permanente. Los cambios en nuestra apariencia, la de nuestro cuerpo, era aceptada por evidente, pero no tanto así la esencia de nosotros mismos, la de lo que somos a lo largo de nuestras vidas. Las Ciencias del Cerebro, las Neurociencias, por el contrario, han proporcionado, en muy pocos años, nuevos conocimientos acerca de cómo somos en el mundo y cómo cambiamos de modo permanente y constante, no como una entelequia psicológica y espiritual, sino en su sentido más físico y químico a través de los cambios y recambios de nuestro cerebro. Hoy sabemos que al igual que cambia nuestra piel, nuestro pelo o el conjunto de nuestra cara, así cambia, con el tiempo, nuestro cerebro. Y que son estos cambios del cerebro los que hacen cambiar nuestra conducta, nuestras percepciones y experiencias, nuestras relaciones con los demás, nuestros procesos mentales y hasta nuestra propia conciencia.

Las Neurociencias están reanclando al hombre a sus verdaderas raíces terrenales. Somos inviolablemente hijos de las vicisitudes de nuestra madre Tierra, de su evolución y avatares y por ello congéneres de nuestros parientes los demás seres vivos que la pueblan. El empeño de la Neurociencia actual es, precisamente, añadir piezas a una “hipótesis” que dé coherencia a la “unificación del conocimiento” sobre el hombre y su mundo. Las bases de esta hipótesis arrancan, en parte, del “proyecto cerebro humano” creado en 1980 y en el que se incluyen de “abajo-arriba” o si se quiere, de “la molécula a la palabra”, muchos y diferentes niveles de estudio. Desde los genes y las proteínas, a los orgánulos y microcircuitos de las neuronas, circuitos neuronales, regiones cerebrales específicas, sistemas distribuidos a lo largo y ancho del cerebro y la propia conducta. Y en esta última, finalmente, se incluyen el estudio de los ingredientes elementales de una operación mental así como los sistemas de conocimiento propiamente dichos, sean estos leer, escribir, planear un viaje, etc. Todo esto nos lleva claramente a establecer que todos los procesos mentales, incluso los que dan lugar a los más excelsos pensamientos creativos o espirituales (lo que incluye los principios morales, la religión y hasta la misma concepción de Dios) derivan o son operaciones del cerebro. Toda esta ambición ha llevado a la comunidad científica y humanística internacional a hacerse la siguiente pregunta: ¿Amenazan las Ciencias del Cerebro los valores humanos?

Lo que nos enseña claramente la Neurociencia hoy es que el cerebro de todo ser vivo, incluido naturalmente el del ser humano, cambia no sólo durante el desarrollo e infancia y juventud, sino también durante todo el arco vital, es decir, durante la vida adulta y el propio envejecimiento. El cerebro es pues una estructura con un infinito repertorio de mecanismos puestos en marcha pocos días después de la concepción que prosigue su construcción y reconstrucción constantemente sin alcanzar una forma o función estable y definitiva, proceso sólo detenido por la muerte. ¿Qué da lugar a estos cambios de la estructura molecular del cerebro y por tanto a los cambios funcionales (mentales) y de la conducta que experimentamos a lo largo de nuestra vida?

Hasta donde el estudio del cerebro nos enseña, dos son los procesos fundamentales: aquellos que significan aprendizaje y memoria. Todo aquello que signifique aprendizaje, memoria y olvido cambia el cableado cerebral formando y reforzando nuevas conexiones neuronales o debilitando y eliminando las viejas previamente formadas. En realidad el cerebro se construye siguiendo órdenes dadas por los códigos heredados y anclados en última instancia en los arcanos del tiempo, pero estos códigos, ya desde su funcionamiento inicial en el individuo, incluso en el propio claustro materno, son modulados por el medio ambiente, creando así una diversidad de conexiones genuinas para cada cerebro. Al final, cada cerebro se parece a otro como los árboles de un bosque, que aun siendo todos de la misma especie y en la lejanía parecer iguales, de cerca, en las pequeñas ramas e incluso en ramas principales, son claramente diferentes.

Esto ocurre incluso en los seres humanos clónicos, los gemelos univitelinos. Es en estos vericuetos de las conexiones del cerebro en donde se crean por códigos temporales todavía desconocidos, los más excelsos pensamientos, el conocimiento y la conciencia.

Nuestro cerebro en su interacción con el medio ambiente está operando constantemente bajo la orquestación de los genes que tenemos en nuestras células cerebrales. Memorizar, tras haber asociado algo y aprendido de nuevo significa cambios de la maquinaria genética que elabora nuevas proteínas que al ser insertadas en los puntos de contacto de estas mismas células hacen que cambien las señales (propiedades) de sus contactos. Estos cambios moleculares se pueden crear, reforzar o perder cambiando en una u otra dirección las conexiones ya existentes y creando así nuevas memorias, reforzando y potenciando las ya existentes o perdiendo las memorias que ya existían en ese cerebro. Es de esta manera que ese tráfico de moléculas (bioquímica) da lugar a cambios en la estructura (anatomía) y ésta a la función (fisiológica) del cerebro en un proceso constante e incesante que se expresa en la conducta de todo ser vivo. Es claro, pues, que aprender, memorizar, olvidar, significa precisamente eso: cambiar constantemente el cerebro. ¿Y acaso aprender y memorizar (sea ello nuevos conceptos e ideas, patrones morales o sociales o sentimientos) no es la esencia de nuestro ser y estar en el mundo?

Kandel ha señalado recientemente acerca de los genes, conducta y mente: “No hay cambios en la conducta que no se reflejen en el sistema nervioso, ni cambios persistentes en el sistema nervioso que no se reflejen como cambios estructurales de algún nivel de resolución”. Estas ideas claramente inciden de lleno no sólo en la psicología y la filosofía sino también en la propia medicina.

Apostilla Kandel: “Cuando un terapeuta habla a un paciente y el paciente escucha, la maquinaria cerebral del terapeuta está realizando un efecto sobre la maquinaria neuronal del cerebro del paciente y posiblemente viceversa... es probable, por tanto, que nuestras palabras produzcan cambios en el cerebro del paciente. Desde estas perspectivas, las aproximaciones biológica y sociopsicológica se unen”. El final de estas reflexiones parece evidente. Estamos entrando en un siglo en donde el cambio de nuestro modo de pensar y concebir el mundo, lo que incluye a nosotros mismos, va a sufrir un cambio importante, sino radical. Cambio basado esta vez en premisas y conocimientos nuevos. Cambios que, como posiblemente el mismo hombre verá, le va a hacer sentirse último responsable de sí mismo y su destino. No es una responsabilidad ciertamente baladí.”

Imagen: http://www.ecuadorciencia.org/images/medicina/cerebro-neuronas.jpg

… no, seguro que la tal responsabilidad no es baladí en absoluto. Somos responsables de nuestro destino nos guste o no, y, si encima, la ciencia lo prueba, a más de cuatro se le van a caer todos los palos del sombrajo. Tiempo al tiempo.

Carmen Moreno Martín
Alias Hannah

Nota muy urgente: En el Blog “Realidad Novelada” , de J. S. Zolliker (mexicano) hay una demanda de ayuda urgente para Tabasco (México) con el ruego de que se difunda en nuestros blogs y páginas. Doy pues cumplimiento a la llamada y espero que la solidaridad con la ciudadanía de Tabasco, en estos momentos tan difíciles, llegue rápida y cumplida hasta ella, para que puedan satisfacer lo antes posible el gran cúmulo de carencias que tienen. Pueden pasarse también por Gatopardo para más información.




 

Martes, 06 de Noviembre de 2007 09:40 Autor: Hannah. enlace permanente. Tema: Investigaciones.

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Autor: Quim

Pues ojalá que este cambio que dice que vamos a tener sea a mejor y se nos quiten depaso algunos lastres como el racismo, por ejemplo
Petons

Fecha: 06/11/2007 12:53.



Autor: Flory

El artículo y lo que tu dices muy interesantes.
Un besito

Fecha: 06/11/2007 12:53.



Autor: Manolo

Hablar de la esencia de nuestro ser y estar en el mundo y reducirlo a la memoria y al aprendizaje me parece un poco simplista, este Mora debe ser un conductista nato, me parece.
Un abrazo

Fecha: 06/11/2007 12:56.



Autor: E.

La interacción sistema nervioso y conducta con los genes y viceversa a la que hace referencia Kandel me parece sumamente interesante. Sin embargo ese ha sido el debate desde hace muchas décadas: ¿Qué es lo que produce el cambio? ¿Es el ambiente el que actúa sobre la conducta y pauta la mutación genética? o ¿Son los genes por sí sólos los que cambian y producen los cambios en el ambiente? Yo pienso que es una interacción de las dos cosas: el ambiente influye en la conducta y esta en el sistema nervioso y en los genes, y los genes, en el desarrollo filogenético iran mutando y adaptándose al medio produciendo cambios en la conducta. Hay pruebas de que la mayor habilidad manual de los homínidos y su mayor dominio del lenguaje verbal, produjeron cambios enormes en el cerebro y tal vez también en los genes a lo largo de la evolución... ¡Bueno, casi es más largo mi comentario que el post, uf! Y no sé si se me entiende...
Un abrazo

Fecha: 06/11/2007 13:03.



Autor: Asunta

Un post muy interesante e instructivo.
Un beso

Fecha: 06/11/2007 13:04.



Autor: Borja

Caray, este blog hoy parece el programa "Redes" jjjj
Un abrazo

Fecha: 06/11/2007 13:05.



Autor: Abel

Todo esto de la neurociencia da mucho que pensar, aunque a mí me queda algo grande.
Un abrazo

Fecha: 06/11/2007 13:07.



Autor: Grace

Me apasiona la ciencia y sobre todo el tema del que trata tu post. Pero mi enfoque no es tan "científico" o al menos doy cabida a la fe, a Dios y a la transcendencia humana. Por lo que los planteamientos de Mora me parecen muy pobres.
Un abrazo

Fecha: 06/11/2007 14:29.



Autor: Lucas

El tema de la conciencia es realmente importantísimo. Me gusta sobre todo los enfoques de Ken Wilber, pues la psicología transpersonal abre puertas muy interesantes de explorar.
Un beso

Fecha: 06/11/2007 14:30.



Autor: George

Que inmensa verdad esa de que el hombre es hijo del tiempo. Un artículo muy interesante que lleva a cavilar mucho.
Un abrazo

Fecha: 06/11/2007 17:10.


gravatar.com
Autor: Sakkarah

Es un tema muy interesante. Me tendré que sentar despacio, a pasar ratos contigo. tienes un blog lleno de cosas que sé que me pueden gustar.

Me alegra haber pasado por aquí.

Un beso.

Fecha: 06/11/2007 18:16.



Autor: Hannah

Para que no se quejen los comentaristas nocturnos, hoy actualizo tempranito, ¡ea!.
Cómo siempre, daros las gracias por vuestras opiniones y también por vuestra constancia y fidelidad. La verdad: esto da mucho ánimo. ;-)
Sakkarah, bienvenida a esta tu casa. Pasa los ratos que gustes, ponte cómoda y lee. De frente a la derecha tienes un cómodo sillón orejero, una mesita y una lamparita especial para la lectura. Y ya que estás, de paso, puedes ir diciéndome, lo que tendría que ir tirando, que me parece que no le vendría mal a esta casa una limpieza, sobre todo en poesía, que cada vez que ando por otras casas, siento una tremenda verguenza y nunca viene mal la opinión de alguien que sabe.
A todos un abrazo enorme
Hannah

Fecha: 06/11/2007 19:32.


gravatar.com
Autor: J.S.Zolliker

Gracias querida Hannah por tu aviso y solidaridad. Un abrazo!

Fecha: 07/11/2007 06:24.



Autor: Hannah

Un abrazo también para tí, José, y espero que la solidaridad se haga notar en algo más tangente que la sola difusión.
Hannah

Fecha: 07/11/2007 09:51.


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