
Llovía, y el caer de las gotas
Creaba una tímida melodía de ternura.
Como un fresco manantial de aguas vivas
Irrumpías en mi sed de muchos días...
De años... De vidas.
Cercano y cálido, te sentía abandonado
En mi abrazo, abierto y anhelante...
Entregado.
Deseosa de conservar ese instante
De hacerlo inagotable, eterno
Disfrutable sin fin y sin medida
Lo bebía despacio, sorbo a sorbo
Más allá de las horas, y del mundo
Enardecida, temblorosa y capaz
De tantas cosas junto a ti...
Suspendida de un momento infinito
Como si el tiempo no existiera
Y el único espacio fuera nuestro abrazo...
Pero las horas, siempre están ahí
Y pasan unas tras otras
Implacables y sin detenerse.
Los instantes de embeleso se evaporan
Y la sinuosidad del acertijo
Del juego del amor, cesa y desaparece
Como tú, que surges y te vas
Cual astro o cometa fugaz
De mi horizonte, revestido de todos
Los “tú”, que en mí dejaron huella
Carmen Moreno Martín
Alias Hannah
Imagen: http://www.pintoresmexicanos.com/gabriela/viento.jpg