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LOS POBLADORES DE LAS ENCINAS![]() Todas las ventanas de mi casa, gozan de la compañía de una encina. En las ramas de la encina, revolotean mirlos, cuervos, urracas, gorriones y otras aves que tienen sus moradas en ella. También habitan las encinas, ardillas; aunque a éstas, las veo más por el césped, recogiendo y comiendo bellotas, que deambulando por las ramas. También, para su mal y nuestra vergüenza, las veo atropelladas y muertas por las calles de la urbanización, lo cual me produce una inmensa tristeza y desazón. Cada una de las ventanas de mi casa son como televisiones interactivas cuyos personajes –aves y ardillas- interactúan con los espectadores –Linda, Lioba y yo-, mirándonos con descaro, con sorpresa y, casi siempre, con alegría, aunque ya sé que me dirán que todos estos sentimientos que intuyo en aves y ardillas al mirarnos, no son más que meras interpretaciones antropocénticas mías, que a saber en que piensan las aves y las ardillas al mirarnos, y que a saber también si nos miran... Pero, qué le voy a hacer, a mi me ilusiona y me gusta verlo así; y como con ello no pierdo nada y sí gano mucho, así lo veo y lo expreso. Habrá quien piense, que eso es perder el tiempo. ¡Con la de cosas importantes que hay que hacer…!. Mis perras, francamente, no sé que pensarán de ello; a juzgar por el interés que ponen en la observación, no creo que piensen nada negativo sobre ese quehacer. Yo, no comparto el que observar la vida de los moradores de las encinas, sea una pérdida de tiempo; más bien lo contrario. Mis observaciones me llevan a inferir que ardillas y aves muestran una conducta de coexistencia pacífica envidiable que ya la quisiéramos para nosotros. Todos los vecinos de la encina, se muestran complacidos unos con otros, aceptándose y tolerándose. No entiendo lo que se dicen, no hablo el lenguaje de los pájaros y menos el de las ardillas, pero no parece que sean cosas molestas ni vejatorias, y, la verdad, arman mucho ruido, así que parece que se dicen muchas cosas y todas buenas.
Las ardillas comen, primordialmente, bellotas; y, viviendo en una encina como viven, tienen la existencia asegurada, por lo menos no tienen que preocuparse ni por la vivienda, ni por la manutención. Las aves comen insectos y gusanos, y de ambas cosas está esta zona bien surtida con tanto arroyo y tanta agua –la del pantano- como hay. De modo que aves y ardillas no compiten por la comida; y no lo hacen porque primero, la hay en abundancia; y, segundo, se proveen de alimentos distintos. En la vivienda ocurre igual, tampoco compiten; las aves construyen sus nidos sobre las ramas de la encina, mientras que las ardillas, aprovechan las oquedades del tronco. Así que coexisten sin competir, lo cual les proporciona una gran armonía. En mis observaciones, he intuido que, al parecer, existe un rasgo que nos iguala a humanos y pobladores de encinas; ese rasgo es el de la territorialidad, o dicho de otro modo, desagrado hacia los intrusos. A las aves y a las ardillas de las encinas de mi casa, no les gusta ser visitadas por otras aves y ardillas ajenas al vecindario concreto de su encina; y menos aún les gusta que tengan la pretensión de instalarse en su hábitat. Cuando eso sucede, se inquietan mucho y no paran hasta echar a quienes osan tales atrevimientos; pero nunca he visto que la sangre llegue al río; invariablemente, las intrusas se van y ahí termina todo. Otra cosa es que aves o ardillas ajenas a la encina, hagan un alto en el camino para descansar y se posen un ratito para renovar fuerzas. No sé como lo saben, pero parece que les pidieran permiso previamente a los pobladores de la encina y éstos se lo dan siempre. ¡Qué cosas!. Al observar la vida en las encinas, me pregunto, ¿por qué será tan fácil que diferentes especies convivan pacíficamente en un mismo y reducido hábitat, y tan difícil, que una sola especie, la humana, conviva pacíficamente en todo lo ancho y largo del mundo? Y es que ya se sabe: ¡para raros, rarísimos y complicados, nosotros!. Carmen Moreno Martín Alias Hannah Imagen: http://static.flickr.com/22/183508116_21f6c51290_m.jpg Comentarios » Ir a formulario |
Ser RizomáticoSer Rizomático es igual a desplegar "rizo a rizo" "raíz a raíz" la potencialidad y la capacidad de crear, construir, compartir y transformar el mundo en un lugar gobernado por la libertad, la igualdad y la fraternidad sin fronteras para toda la humanidad. CITAS: Hoy, vivir: "A veces podemos pasarnos años sin vivir en absoluto, y de pronto toda nuestra vida se concentra en un solo instante." Oscar Wilde "Cuán vano es sentarse a escribir cuando aún no te has levantado para vivir." Henry David Thoreau "El hombre que ha empezado a vivir más seriamente por dentro, empieza a vivir más sencillamente por fuera." Ernest Hemingway Aviso: las imágenes que ilustran los post, están tomadas de la red con sus créditos. Si algún autor desea que las retire, que me lo haga saber. Gracias Temas
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