
Un día, el juez pidió a Nasrudín que le ayudara a resolver un problema legal.
- ¿Cómo me sugerirías que castigue a un difamador?
- Córtales las orejas a todos los que escuchan sus mentiras -replicó el mulá.
*
Nasrudín estaba echando puñados de migajas alrededor de su casa.
Alguien le preguntó: -¿Qué está haciendo?
- Mantengo alejados a los tigres.
- Pero si en estos lugares no hay tigres.
- Así es. Es efectivo, ¿verdad?
*
Un vecino de Nasrudín fue a visitarlo.
Mulá, necesito que me preste su burro."
- "Lo lamento -dijo el Mulá-, pero ya lo he prestado."
No bien terminó de hablar, el burro rebuznó. El sonido provenía del establo de Nasrudín.
- "Pero, Mulá, puedo oír al burro que rebuzna ahí dentro."
Mientras le cerraba la puerta en la cara, Nasrudín replicó con dignidad:
"Un hombre que cree en la palabra de un burro más que en la mía no merece que le preste nada".
*
En la plaza del mercado, Nasrudín, profundamente absorto, recitaba una oda:
- "¡Oh, mi bienamada!
Mi ser interior está tan colmado de ti
Que todo lo que se presenta ante mi vista
¡Me parece que eres tú!"
Un bromista gritó:
- "¿Y qué pasa si un tonto aparece ante tu vista?"
Sin detenerse, el Mulá, como si fuera un estribillo, continuó:
- "¡ ... Me parece que eres tú!"
Extraído de los libros:
“El mundo de Nashrudin” Cuentos sufíes
Y
Las ocurrencias del increíble Mulá Nashrudin
Autor de ambos libros: Idries Shah
Imagen: http://uncieldetoiles.canalblog.com/images/nasrudin.jpg
Carmen Moreno Martín
alias Hannah