
No hables jamás
desde la cima helada de los años.
Aprende a blasfemar a carcajadas.
Empápate de lucidez
hasta que te salten los sesos en el cráneo.
Asume insomnio
con más sueños que vergüenza,
y ese cansancio total, ya sempiterno,
que te acompaña.
Vive como se llora, a borbotones,
sin ira y sin esquinas,
sin plazos ni mañana.
Mira, escucha,
usa los sentidos como herramientas
-son auroras boreales de la vida-
no los condenes a infiernos tibios
y noches como mortajas.
Y ama cuanto sepas,
de una vez por todas cada día,
porque la virtud afea el cutis
y estropea la vesícula biliar.
Poema: Consejos a mi misma. Autoría: Clotilde Tambroni
Cuando sonríes,
los goces furtivos,
las noches de insomnio,
los leves silencios y la risa loca,
se adhieren al labio como un beso que huye.
Desde tus ojos
resbala tu infancia como un día de lluvia,
y esa impertinente voluntad de ser,
que no parpadea.
Luego, muerdes la tristeza como una manzana,
y apenas la acabas,
te llenas la boca con una sonrisa,
que es todo un tratado de melancolía.
Poema: Cuando sonríes. Autoría: Clotilde Tambroni
Yo vivo
como quien busca un galeón hundido en alta mar,
día tras día,
sin brújula y sin norte,
con un viejo mapa desgarrado como única certeza,
que reproduce a escala el último fraude
y la atroz belleza del primer fracaso.
Yo escribo
concelebrando la inicua naturaleza de lo inane,
sin fe y sin liturgia,
cuando todo es silencio alrededor
y nada significa alinear las palabras:
la única ascesis a mi alcance,
a falta de algún viaje a ningún sitio
o de un apasionado amor,
que olvidaré enseguida, como siempre,
porque no se parece a Pío Baroja
ni a don César de Echagüe.
Poema: Modus vivendi. Autoría: Clotilde Tambroni
Fuente de los tres poemas: http://gatopardo.blogia.com/temas/poemas.php ;
Imagen: http://gatopardo.blogia.com/upload/20051204205743-ile-de-la-cite.jpg
Carmen Moreno Martín
Alias Hannah