
En las entrañas
Se lleva nueve meses
En lo profundo
Del vientre y del alma
Moldeando sus carnes
Acunando sus sueños
En lo profundo
Del amor silencioso
Crece Ingenua
Y valiente la vida
Ignorante de la muerte
Crecen ingenuas
Al abrigo caliente
De esa madre
La esperanza viva
Y las futuras risas
De esa madre
Que sabe de los odios
Y de los señores oscuros de las guerras
Que aguardan al niño
Que crece en su seno
Y de las manos
De los señores oscuros de las guerras
Esa madre, sabrá arrancar a su hijo
Para que crezca en manos de amor y vida
Con gran cuidado, sembrando y cultivando
En el cuerpo y en la mente del niño
Célula a célula, e idea a idea
La semilla de la paz, célula a célula.
Y a pesar del futuro incierto
Crudo, velado y duro
Alumbrará a su hijo
A pesar de las sombras
Venciendo las dudas
El fruto de su vientre habitará este mundo
Y crecerá, y será una persona
Llena de amor y de luz
De gracia, de amabilidad, de bondad y de paz
Y crecerá, y no será soldado, no
Ni carne de señores de la guerra
Ni presa de odio, ni de rencores
Ni de hambres, ni de inmundicias
Ni de avaricias, ni de engaños.
Que no será soldado, no
Que será pueblo
Y crecerá en abundancia y en libertad
En belleza y en armonía
En solidaridad y en justicia
En inteligencia y en verdad...
Algún día...
Carmen Moreno Martín
Alias Hannah
Imagen: http://noravr.blog.lemonde.fr/files/jugando_con_el_viento_1_1.thumbnail.jpg