"LA LUCHA DE LA MUJER TRABAJADORA POR SU EMANCIPACIÓN" | Ser Rizomático

"LA LUCHA DE LA MUJER TRABAJADORA POR SU EMANCIPACIÓN"

20070303094303-obreras.jpg

A la mujer trabajadora: A TODAS

Hoy, me tomo la libertad de dejarles este largo artículo que viene al pelo a tenor de la próxima celebración: “8 de marzo: día de la mujer trabajadora”. El artículo es largo, sí; pero es bueno. Recoge un análisis histórico, en mi opinión, excelente, e incluye unas tablas finales sobre la situación actual de la mujer trabajadora en el mundo. Espero que lo disfruten como yo lo he hecho.

Título del artículo: “La lucha de la mujer trabajadora por su emancipación”.
Escrito por "tendencia marxista militante".
Publicado por “Militante” voz marxista de los trabajadores y de la juventud
Fuente: http://www.militante.org/index.php?option=com_content&task=view&id=
90&Itemid=57

1. Introducción: En la sociedad en la que vivimos, aquejada por un gran cúmulo de contradicciones, el problema de la mujer surge como uno de los más importantes debido a que entre otras cosas significa más de la mitad de la población y por otro lado este sector de la población vive una explotación doble: la derivada por su posición en la producción y la derivada por su genero, ésta en última instancia también relacionada con un aspecto de la producción poco señalado pero también importante para el desarrollo de la sociedad capitalista: el trabajo doméstico.

El problema de la opresión femenina se puede tratar desde muchos puntos de vista. Como cualquier otro problema de la sociedad capitalista cada clase asume una posición al respecto en función de sus intereses conscientes o inconscientes, esto se expresa en la forma de abordar el problema y las alternativas que cada grupo social da. Pretender que es posible asumir una posición "independiente", "objetiva" o "científica" haciendo a un lado la cuestión de clase y por lo tanto excluyendo como elemento clave un análisis de las relaciones sociales de producción, no solo dificulta la comprensión del problema sino que resulta imposible establecer una alternativa que tienda a solucionarlo.

En este tipo de errores han caído los grupos que diciéndose defensores de los derechos de la mujer abordan dicha problemática como una cuestión de género solamente. La concepción del feminismo burgués tiene como elemento principal de reivindicación la búsqueda de igualdad de oportunidades en la sociedad capitalista, constantemente analizan los porcentajes de hombres y mujeres directivos de empresas, de puestos de gobierno y el parlamento, exigen tener paridad o porcentajes, de esta manera al excluir el tema de la transformación social y el de la explotación asalariada en lugar de exigir la abolición del látigo piden un látigo igual que el de los capataces hombres. La fórmula de las concepciones burguesas del feminismo se podría resumir en lo siguiente "liberar a la mujer, sobre todo a mí". Es la mujer trabajadora la mayoría de la población. Ella en realidad sufre la opresión de un género a la vez que tiene los mismos problemas que su compañero proletario. Por lo tanto la lucha contra la opresión de la mujer debe darse a la par de la lucha contra la explotación del pueblo trabajador, y ésta en sus múltiples aspectos deberá dirigirse contra las causas que dan origen a dicha opresión: la sociedad dividida en clases.


2.
Los orígenes de la opresión de la mujer "Según la teoría materialista, el factor decisivo en la historia es, a final de cuentas, la producción y reproducción de la vida inmediata. Pero esta producción y reproducción es de dos clases. De una parte, la producción de los medios de existencia, de productos alimenticios, de ropa, de vivienda y de los instrumentos que para producir todo esto se necesitan, de otra parte, la producción del hombre mismo, la continuación de la especie.

El orden social en que viven los hombres en una época o en un país dados está condicionado por estas dos especies de producción: por el grado de desarrollo del trabajo, de una parte, y de la familia de la otra." (Prefacio a la primera edición de El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado. F. Engels) Ni la mujer ni ningún ser humano vive aislado de la sociedad, por ello la explicación de los orígenes de la opresión contra el sexo femenino se encuentran en el seno de la sociedad misma y se remontan a los tiempos en que ésta surgía hace decenas de miles de años.

Según Marx y Engels la primera división de trabajo fue la que se hizo entre hombres y mujeres para la procreación de los hijos (La Ideología alemana), sin embargo ésta no implicaba algún tipo de opresión. En los tiempos del comunismo primitivo el nivel tan minúsculo del desarrollo de los medios materiales de subsistencia era tal que la economía se circunscribía a la comunidad familiar. Entonces no existía noción de juicios de valor diferenciados entre las actividades que cada miembro de la comunidad desarrollaba para la subsistencia, dichas actividades se llevaban a cabo prácticamente sin algún tipo de coerción.

La familia de esos tiempos se componía de una comunidad de hombres y mujeres la cual se fue desarrollando en función de una línea de descendencia materna. Este elemento le fue dando a la mujer un estatus de bastante importancia. Esto de ninguna manera quiere decir que hubo algún tiempo en el que la mujer dominó al hombre, dado que como ya hemos dicho la opresión tal y como la entendemos se desarrolló con la sociedad de clases. De cualquier forma, en la sociedad primitiva el rol preponderante de la mujer en la definición y organización de los grupos familiares y en la producción social que en esos tiempos también se circunscribía al círculo familiar, eran las bases para una relación mucho más igualitaria de los que conocemos ahora. El desarrollo material de aquella sociedad (el surgimiento de la ganadería y el desarrollo de la agricultura) fue produciendo el surgimiento de un excedente.

Puesto que por sus condiciones físicas el hombre estaba ligado más directamente a la creación y utilización de ese excedente, esto le fue a la larga significando ciertas ventajas. La sujeción de la mujer a la economía doméstica determinó las bases de la opresión del género: “El primer antagonismo de clases que apareció en la historia coincide con el antagonismo del hombre y la mujer con la monogamia, la primera opresión de clases, con la del sexo femenino por el masculino” (F. Engels). La primera expresión del surgimiento de la sociedad de clases no fue la propiedad privada, puesto que ésta apenas se estaba gestando, ni la aparición de esclavos, puesto que éstos también son inherentes a la propiedad privada, sino la gestación de la opresión femenina. Una expresión de este proceso fue la desaparición de la familia por línea materna, y su sustitución por el patriarcado, que se caracteriza no sólo por una organización familiar donde el hombre se convierte en la cabeza de la familia, sino por un dominio del hombre sobre la mujer socialmente reconocido.

De manera paralela surge la propiedad privada - inicialmente como la posibilidad de utilización, por parte de la familia, del excedente material y de los medios para generar dicho excedente – y el jefe de familia poco a poco va acumulando privilegios hasta que los monopoliza. Para conservar y acrecentar dicha propiedad ya no es suficiente el reconocimiento social del mismo, sino la creación de mecanismos para su protección y extensión. Entonces surge la herencia como una posibilidad de hacer pervivir este derecho a su descendencia. A partir de ahí la posición de la mujer sufre el siguiente descalabro y pasa de ser dominada por el hombre a ser simplemente su propiedad privada. Esto acaba definitivamente con cualquier tipo de libertad: “La mujer se vio degradada, convertida en la servidora. En la esclava de la lujuria del hombre, en su simple instrumento de reproducción.” (F. Engels.)

La libertad sexual es un elemento que para la mujer va desapareciendo en función directa con la aparición de la propiedad privada. La única manera de asegurar la preservación del derecho de propiedad por medio de la herencia es asegurando al hombre que la descendencia es suya, y esto sólo se puede hacer si la mujer no tiene libertad sexual, el mejor instrumento para ello es el matrimonio monogámico.

Conforme se desarrolla la sociedad de clases la opresión de la mujer se va haciendo más sofisticada, se crean leyes, costumbres, rituales, normas morales, se fundan instituciones, etc. para legitimar y preservar dicha opresión. La sucesión de los distintos modos de producción y sobre ellos de las distintas culturas va dejando su huella, dan formas peculiares a la opresión pero la esencia es la misma. La sociedad de clases para su reproducción requiere de la mujer como agente de la reproducción no sólo física sino también espiritual, no le basta poseer su cuerpo, también exige su mente. Por ello las distintas sociedades han tenido el cuidado de procurar un férreo control ideológico sobre la mujer.

En algunas culturas precapitalistas las diferencias entre ellas y las bestias de carga sólo están dadas por su capacidad para producir seres humanos. Aunque clase y género implican relaciones de dominación no significan lo mismo. Evidentemente que las diferencias de clases subsistieron y que no es lo mismo la mujer del señor feudal o del esclavista que la esposa del siervo o del esclavo. Dichos modos de producción y todos los demás basados en la explotación tienen como uno de sus elementos esenciales la opresión de la mujer.

3. La mujer en la sociedad capitalista: una condición necesaria para el desarrollo de la producción capitalista es la existencia de hombres que vendan “voluntariamente” su fuerza de trabajo, así pues se requieren hombres libres, por lo menos formalmente libres. De esta forma aquellos que impulsaron las primeras revoluciones burguesas impulsaron una serie de ideas muy progresistas en su tiempo con respecto de un nuevo tipo de sociedad, basada en la igualdad de los hombres ante la ley, de ahí en adelante sólo las relaciones económicas y no las estamentales determinaron la posición de los hombres en la sociedad (de los hombres pero no de las mujeres.).

El siguiente texto de Mirabeau sobre la educación de la mujer en vísperas de la revolución francesa y que data del período de auge de la ilustración francesa, ilustra plenamente esto: “La frágil constitución física de las mujeres está perfectamente acorde con su fin principal, el traer hijos al mundo, el de velar con solicitud sobre los primeros años de su infancia... sin ninguna clase de duda, la mujer debe reinar dentro de su hogar, pero no debe haberlo más que allí: en cualquier otro lugar está fuera de lugar (...) La vida hogareña es el verdadero sino de las mujeres: resulta pues, conveniente educarlas dentro de las costumbres que deberán labrar su dicha y su plenitud; quizá fuese muy de desear que no abandonasen jamás el amparo vigilante de sus madres...” (Cit. en Antoine Artus: Los orígenes de la opresión de la mujer, Fontamara, 1982) La revolución burguesa en Francia dio a luz una revolucionaria constitución en 1791 que estipulaba: “Así pues, los niños, los deficientes mentales, los menores de edad, las mujeres, los condenados a pena aflictiva o infamante, y estos últimos hasta su completa rehabilitación no podrán ser considerados como ciudadanos.”

Si bien con el capitalismo se desarrollaba una situación distinta en el nivel de las relaciones de producción, exigían al mismo tiempo el sostenimiento, aún la profundización de la reclusión de la mujer a la economía doméstica. En los modos de producción precapitalistas, especialmente durante el feudalismo, la actividad productiva continuaba sumamente sujeta a la esfera familiar, tanto la agricultura como la producción artesanal no requerían una separación muy grande entre el centro de trabajo y el lugar elemental de reproducción de la fuerza de trabajo, es decir, el seno familiar.

El desarrollo de la gran industria genera una serie de elementos contradictorios que a la larga serán la base de la lucha de la mujer por su emancipación. Por un lado, el capitalismo separa de forma definitiva el espacio para la producción social cada vez menos individual (la fábrica o la empresa), y el espacio para la reproducción humana (el hogar familiar). A su vez la socialización y la diversificación de la producción social hacen que el trabajo familiar – que hace mucho no es más que el doméstico – se convierta a los ojos de la sociedad en cada vez menos importante. De pronto la posición de la mujer por el papel que juega se torna ridículamente insignificante, su posición por ende se ve infinitamente disminuida.

Nunca antes en la historia el trabajo doméstico había adquirido un carácter tan privado y alejado de la sociedad. Se crea así la imagen de la familia burguesa ideal, aquella donde el hombre sale del hogar a buscar su sustento y la “amorosa mujercita” se dedica a los menesteres tales como servir como empleada doméstica, servidora sexual, criadora y educadora de hijos.

Como en todas las sociedades las ideas dominantes son las de la clase dominante, aquí también el esquema de familia burgués tiende a transmitirse como ideal a seguir para todas las demás clases. Para el capitalista este tipo de familia establecida en la clase proletaria es, sin lugar a dudas, un importante sustento de régimen, la reproducción de la fuerza de trabajo, principal función del trabajo doméstico es un servicio por el que no se requiere hacer gastos especiales, a la vez que sujetan al obrero al chantaje de la familia para hacerlo pensar dos veces antes de luchar. Sin embargo, el impetuoso desarrollo de las fuerzas productivas bajo el capitalismo genera, como hemos dicho, otros aspectos, entre ellos el más importante: que el desarrollo de la tecnología hace menos importante la fuerza física con respecto de la intensidad del trabajo. Esto le permite a la mujer integrarse a la producción social y con ello abrir las bases para adquirir otra posición en el seno de la sociedad.

El desarrollo de las fuerzas productivas trastoca con esto las bases de la familia burguesa, la cual entre con ello en crisis. Los procesos sociales no son de ningún modo automáticos, tal y como el marxismo plantea, el ser humano es el elemento dinámico del proceso histórico, por lo tanto el hecho de que se desarrollen las condiciones materiales para que un proceso se dé, esto no implica que esto se suceda por arte de magia. La integración de la mujer en la producción social da las bases para la emancipación de la mujer pero no significa automáticamente la emancipación. En efecto, cuando la mujer… …” (Para seguir leyendo, cliquen aquí)

Imagen:http://www.poeticadigital.com/imagenes/obreras.jpg


Agradezco a todos los lectores y comentaristas de este blog los apoyos, ánimos y buenos deseos que me han expresado, tanto en el blog, cuando aún estaban habilitados los comentarios, como por e-mail, y espero poder continuar actualizando el blog tan pronto como me sea posible. También quiero recordarles que, durante mi ausencia, los comentarios permanecerán deshabilitados. Como ya saben, de todo cuanto se escribe en un blog, es absolutamente responsable la persona creadora del blog. Siempre he querido que este fuera un espacio de libertad, pero últimamente se vienen produciendo comentarios que atentan contra la honorabilidad e intimidad de personas, y como no podré estar "vigilante" para borrarlos, he decidido, como ya saben, deshabilitarlos. Lamento las molestias y frustraciones que ello produzca a los demás comentaristas. Un abrazo entrañable a todos.

Carmen Moreno Martín
alias Hannah

Lunes, 05 de Marzo de 2007 11:15 Autor: Hannah. enlace permanente. Tema: Consciencia revolucionaria..

Comentarios » Ir a formulario

No hay comentarios

Añadir un comentario

*

*
No será mostrado.


*

* Datos requeridos.




Ser Rizomático


Ser Rizomático es igual a desplegar "rizo a rizo" "raíz a raíz"
la potencialidad y la capacidad
de crear, construir, compartir y transformar el mundo en un lugar gobernado por la libertad, la igualdad
y la fraternidad sin fronteras para toda la humanidad.

CITAS: hoy, Baruch de Spinoza:

"Comprender es el principio de aprobar."

"Si no quieres repetir el pasado, estúdialo."

" La experiencia nos ha demostrado que a la persona no le resulta nada más difícil de dominar que su lengua."


Aviso: las imágenes que ilustran las entradas de este Blog se toman de la red con sus créditos. Si los autores desean que sean retiradas, que lo hagan saber, y así se hará. Gracias

Temas

Archivos

Google Scholar

Enlaces

Conoce más de las bitácoras

Blogs México

bloguisferio.com

BloGalaxia

Personal Blog Top Sites

Suscribir con Bloglines

Directorio de blogs

 Bitacoras.com

Creative Commons License
This work is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 2.5 Spain License.

The House Of Blogs, directorio de blogs

espainfo.es estamos en
EspaInfo.es


Estadisticas Gratis
Estadisticas y contadores web gratis
渋谷区 マンション

Blog creado con Blogia. Derechos de autor con . Estadísticas. Suscribir RSS. Admin.
Blogia apoya: Fundación Josep Carreras; Emprendedor ven a Iniciador Aragón.