
Epicteto fue un filósofo griego de la escuela estoica que vivió casi toda una gran parte de su vida como esclavo en Roma. El Enchyridion es un compendio de sus enseñanzas que se conserva hasta hoy, así cómo unos Discursos, que, al parecer, fueron editados por su discípulo Flavio Arriano. Podéis saber más sobre él, clicando aquí.
La escuela estoica centraba sus enseñanzas en el concepto “felicidad” y, a juzgar por sus escritos y citas –lamentablemente casi nada ha llegado a nosotros- podemos deducir que no sólo eran unos imperturbables, sino que tenían más aguante que cien elefantes juntos. Parece que eso de “sufrir es un buen aprendizaje”, lo inventaron ellos, ya que de sufrimiento sabían un rato –baste con ver la cara de Epicteto-: el que no había sido esclavo, había estado en prisión; y el que no era más pobre que una rata, materialmente hablando, vivía en la más profunda miseria espiritual. ¿Qué les quedaba pues, si querían sobrevivir? Evidentemente, sólo una cosa: ser estoicos. Sin embargo, fuera de coñas, y, aún que yo prefiero a los cínicos, en algunos momentos de la vida, eso del estoicismo ayuda cosa buena.
Y para que juzguen ustedes mismos –que me imagino no correrán en busca del Enchyridion, ni de los Discursos, en este momento, y mucho será que se lean la reseña de Wykipedia, por más que sea corta-, les dejo estas diez citas del mismísimo Epicteto -supongo-, que he elegido, entre todas, porque me dicen algo. ¿Y a ustedes?
1.- No hay que tener miedo de la pobreza ni del destierro, ni de la cárcel, ni de la muerte. De lo que hay que tener miedo es del propio miedo.
2.- Si dicen mal de ti con fundamento, corrígete; de lo contrario, échate a reír.
3.- El infortunio pone a prueba a los amigos y descubre a los enemigos.
4.- No se llega a campeón sin sudar.
5.- Acusar a los demás de los infortunios propios es un signo de falta de educación. Acusarse a uno mismo, demuestra que la educación ha comenzado.
6.- La fuente de todas las miserias para el hombre no es la muerte, sino el miedo a la muerte.
7.- El deseo y la felicidad no pueden vivir juntos.
8.- Lo que inquieta al hombre no son las cosas, sino las opiniones acerca de las cosas.
9.- Todos los asuntos tienen dos asas: por una son manejables, por la otra no.
10.- Cuando hayas de sentenciar procura olvidar a los litigantes y acordarte sólo de la causa.
¡Qué ustedes lo pasen bien!
Carmen Moreno Martín
Alias Hannah
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