
Buenos días. Ayer, como muchos de ustedes, apagué la luz. Durante esos cinco minutos a oscuras, pensaba en los miles de personas que también lo estarían, en cómo estamos devastando este bello planeta, de cómo asesinamos, de un modo u otro, a decenas de miles de seres humanos cada día, con nuestra indiferencia, con guerras -¿cuántos seres humanos, soldados, civiles, han muerto hoy en cada una de las más de treinta que siguen activas?-, con injusticias, con marginaciones, discriminaciones, desigualdades, condenándolos al hambre y de mil formas más… De los animales que asesinamos ya sea por placer –caza-, ya sea porque terminamos con sus medios o por veinte más “ya sea”… De los bosques que arrasamos, y pensando en todo ello me ha venido a la memoria esta canción unida a una enorme furia… ¿Seremos capaces de decir, de materializar, de hacer vibrar de una forma operativa y activa, de contagiar y de poner en marcha de nuevo ese gran “N O” que tan fácilmente nos salía del corazón en los sesenta, cuando no nos habíamos aburguesado aún?
Ara que som junts
diré el que tu i jo sabem
i que sovint oblidem:
Hem vist la por
ser llei per a tots.
Hem vist la sang
-que sols fa sang-
ser llei del món.
No,
jo dic no,
diguem no.
Nosaltres no som d´eixe món.
Hem vist la fam
ser pa
dels treballadors.
Hem vist tancats
a la presó
homes plens de raó.
No,
jo dic no,
diguem no.
Nosaltres no som d´eixe món.
No,
diguem no.
Nosaltres no som d´eixe món.
(Raimon, 1963: No, diguem no)
Traducción:
Ahora que estamos juntos
diré lo que tú y yo sabemos
y que a menudo olvidamos
hemos visto al miedo
ser ley para todos
hemos visto la sangre
que sólo hace sangre
ser ley del mundo
No, yo digo no,
digamos no,
nosotros no somos de ese mundo
Hemos visto el hambre
ser el pan de los trabajadores
hemos visto encarcelados
a hombres llenos de razón
No, yo digo no,
digamos no
nosotros no somos de ese mundo
…por aquel entonces, éramos jóvenes; rebosábamos ideales, no éramos burgueses, sino rebeldes; yo era joven; era rebelde y militante clandestina, y no me sentía de “ese mundo”… Ahora, ya no soy tan joven, sigo pensando que no soy “de ese mundo”, pero a veces, me descubro dentro de ese mundo, bailando al compás que ese mundo toca... A veces, así, a oscuras, y, también a pleno sol; llena de luz, a veces, y, otras, cómo hoy, llena de noche, “ese mundo” me supera, y entonces, siento una profunda tristeza. ¿Y ustedes?
Qué tengan una buena jornada.
Carmen Moreno Martín
Alias Hannah
Imagen: http://edualter.org/material/desfilada/gorro.jpg