
1.- Un estado que permite la tortura en sus múltiples formas, y que a mayor alevosía, aprueba leyes para justificarla, ¿es un estado democrático de derecho?
2.- Un estado que apresa a personas y las traslada fuera de su territorio a cárceles clandestinas, para ser interrogados bajo tortura, pisoteando la presunción de inocencia, además de otros derechos fundamentales, ¿es un estado democrático de derecho?
3.- Un estado que permite cárceles clandestinas en su territorio, haciéndose cómplice del reseñado en el punto 2º, ¿es un estado democrático de derecho?
4º.- Un estado que se hace cómplice del reseñado en el punto 2º, permitiendo que esos aviones cargados de presos clandestinos vuelen por su espacio aéreo y hagan escala en sus aeropuertos, ¿es un estado democrático de derecho?
5º.- Un estado que permite a sus fuerzas de seguridad que disparen primero y pregunten después, abatiendo a ciudadanos por “creer” que son “terroristas”, ¿es un estado democrático de derecho?
6º.- Un estado que tiene diferentes raseros de medida a la hora de aplicar leyes y reglamentos penitenciarios, en función no de los delitos cometidos, sino en función de las personas que los cometen, ¿es un estado democrático de derecho?
7º.- Un estado que aplica la pena capital –de muerte-, ¿es un estado democrático de derecho?
8º.- Un estado que conculca las libertades y derechos de sus ciudadanos a constituirse en asociaciones y en partidos políticos, ¿es un estado democrático de derecho?
9º.- Un estado que se pasa por el forro la Carta Magna o Constitución –verbigracia todo lo relativo a la especulación del suelo y a la vivienda-, ¿es un estado democrático de derecho?
10º.- Si borramos de la lista de “Estados democráticos de derecho del norte rico” a los estados que de un modo u otro vulneran la libertad y los derechos fundamentales de sus ciudadanos, ¿con cuántos estados democráticos de derecho nos quedaríamos?
…y podría seguir con las preguntas, pero ya no sería un decálogo, así que otro día sigo con otras diez y hago otro… Otro decálogo o varios más. Porque si lo analizamos bien, eso del “estado democrático de derecho y del principio de legalidad”, en la práctica, tanto en nuestro país como en los de nuestro entorno occidental industrializado, deja bastante que desear. Porque si lo analizamos bien, las leyes injustas, por más que sean promulgadas por un parlamento democrático y aceptadas como leyes por un tribunal constitucional, seguirán siendo injustas. Porque no son las leyes lo que construyen la justicia, sino la búsqueda de una justicia equitativa, real y veras, lo que debería construir leyes. Porque “…no se hizo al hombre para el sábado, sino al sábado para el hombre” Evangelios dixit. Les invito, pues, a reflexionar sobre el tema, y a hacer sus propios decálogos y denuncias.
¡Qué tengan un buen día!
Carmen Moreno Martín
alias Hannah.
Imagen: http://www.ningo.com.ar/images/justicia_20encerrada.jpg