Marzo 2006 | Ser Rizomático

Se muestran los artículos pertenecientes a Marzo de 2006.

Resumen

01/03/2006

CLARA CAMPOAMOR

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"Tenéis el derecho que os ha dado la ley, la ley que hicisteis vosotros, pero no tenéis el Derecho Natural, el Derecho fundamental que se basa en el respeto de todo ser humano, y lo que hacéis es detentar un poder; dejad que la mujer se manifieste y veréis como ese poder no podéis seguir detentándolo...."  Clara Campoamor, en el Congreso de Diputados el 1 de octubre de 1931.

¿Quién fue,  de dónde procedía y para qué luchó, Clara Campoamor? Todo eso podréis leerlo clicando sobre su nombre en el artículo de Mayte Márquez González, de dónde he recogido la frase de Clara Campoamor que encabeza el texto.

Decir que fue una mujer “republicana, feminista y de izquierda” es en mi opinión, y sin intención de enmendar la plana a nadie,  quedarse corto. Y es quedarse corto porque más allá de sus posicionamientos, Clara fue una mujer que hacía honor al barrio madrileño de procedencia, ya que era toda ella “una maravilla”. Su procedencia era humilde –no podrá decirse, cómo a veces se hace, que estas mujeres lo tenían fácil por sus linajes-, procedía del pueblo, de obreros cualificados, sí, pero obreros; y fueron su férrea voluntad, su lucha constante, su inteligencia y discernimiento; su entrega y claridad de ideas los que la hicieron avanzar.  Se forjó a si misma y desde las estrecheces económicas y los trabajos más sencillos se convirtió en la mujer que fue, lo cual es un ejemplo para parte de esta juventud nuestra que desdeña el estudio, el esfuerzo, la disciplina y la superación personal cómo valores caducos, y un ejemplo, sobre todo para las mujeres de hoy. Pero no quiero extenderme yo más y les dejo con el artículo de Mayte, en el que podrán ver retazos de su vida, sus ideas y su obra.

Autoría: Mayte Márquez González
Fuente: http://www.uv.es/~dones/temasinteres/historia/claracampoamor.htm
Imagen:
http://www.uv.es/~dones/temasinteres/historia/claracampoamor.htm

¡Que tengan un buen jueves!

Hannah

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Miércoles, 01 de Marzo de 2006 22:46 Autor: Hannah. enlace permanente. Tema: Personas ilustres Hay 6 comentarios.

RÁFAGAS 22

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Yo,
cuando sea mayor,
quiero ser niña.
 
Cuando sea mayor,
quiero que las fronteras de mi piel
no le pidan visados a mi espíritu,
y que mis pies, caminen
por las mismas sendas que mis sueños.
Cuando sea mayor,
quiero seguir viendo Boas.
que se comen a los elefantes,
en lugar de ver,
tan solo sombreros,
¡Que triste,
no poder ver otra cosa
que sombreros!

Cuando sea mayor,
quiero que mis ojos,
sigan viendo dibujitos en las nubes,
y que mi corazón, vibre con el arco iris,
Que mis pies,
sientan el frescor de la hierba, en sus plantas,
y que mi ilusión, florezca desbordada,
en cada nuevo amanecer...

Yo cuando sea mayor...
¡Pero soy aún tan adultamente pequeña!

Hannah

Imagen tomada de: http://lainebruxa.blogs.sapo.pt/arquivo/GUARDACHUVA.gif

¡Que tengan un buen jueves!

 

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Miércoles, 01 de Marzo de 2006 22:49 Autor: Hannah. enlace permanente. Tema: Los versos de mi pluma Hay 38 comentarios.

02/03/2006

ACERCÁNDONOS A LA IGUALDAD

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“Una mujer matemática: ¡qué curioso!”

“Soy matemática y trabajo como investigadora en los campos del álgebra universal y la teoría de semigrupos. Desde 1987, doy clase en la Universidad de Lethbridge, una pequeña universidad en el Sur de la provincia de Alberta. Redactar este artículo constituye para mí una oportunidad para reflexionar acerca de mi carrera profesional y de cómo he llegado a donde estoy.

Mi progresión profesional podría describirse, creo yo, como "bastante típica" con respecto a la de otras mujeres científicas de mi generación: tuve unos comienzos lentos en los que no sabía qué quería hacer ni confiaba en que pudiese llegar a ser una buena académica; también padecía una falta general de confianza en mis propias habilidades, que se traducía en que no me atrevía a auto-denominarme matemática (me limitaba a describirme simplemente como "profesora"); tuve que luchar por un equilibrio necesario entre docencia e investigación, y entablar una lucha todavía más ardua para compaginar vida familiar y maternidad con un gran volumen de trabajo. Todas estas circunstancias vitales han hecho que haya germinado en mí un interés en ayudar a otras mujeres, y especialmente a otras matemáticas.

Una de los cauces importantes que he elegido para servir a otros es el tutelaje. A pesar de que no me siento muy cómoda dando consejos, sí que soy consciente de que soy un ejemplo a seguir, un modelo, para muchos de mis estudiantes, especialmente porque no hay ni ha habido nunca otras catedráticas en mi departamento. He sido asesora de alumnos de matemáticas desde hace ya muchos años y como tal, me he esforzado porque los estudiantes estuviesen siempre bien aconsejados en cuanto a asignaturas y salidas profesionales. He organizado por ejemplo, seminarios anuales sobre temas tales como "Selección de asignaturas para estudiantes de Matemáticas", "Cómo solicitar estudios de Tercer Ciclo y becas del NSERC" o "Cómo superar una asignatura de matemáticas de nivel avanzado". De manera especial, trato de asegurarme de que todas las estudiantes prometedoras reciban el asesoramiento e impulso que necesitan y que sepan cómo funciona el sistema.

También he trabajado para el Comité de Mujeres en el campo de las Matemáticas de la Sociedad Matemática Canadiense. Me incorporé a este comité en 1996 y hasta hace muy poco, y durante un periodo de tres años, fui presidenta del mismo. Entre nuestros proyectos cabría resaltar un directorio de matemáticas canadienses, con una página web para cada mujer, y un póster con los logros de las matemáticas canadienses dedicadas a la investigación. Mi trabajo en este comité me ha puesto en contacto con un considerable número de matemáticas, y en ellas he encontrado una gran fuente de apoyo además de un sentimiento arraigado de pertenencia a un grupo.

Cuando comencé mis estudios universitarios en la década de los setenta, no sabía muy bien qué hacer con mi vida. Sabía lo que no quería ser (profesora, secretaria o enfermera: las tres profesiones más comunes entre mujeres), pero aparte de eso, no tenía objetivos claros. Me decanté por las matemáticas por ser éste el campo de estudio que, en líneas generales, más me gustaba, pero tenía poca idea de las salidas profesionales a las que podría acceder una vez graduada, y desde luego nunca pensé, por aquel entonces, en que podría llegar a ser catedrática de matemáticas. Tras licenciarme en 1976, me casé, viajé por Europa durante seis meses y después me incorporé a una empresa, donde, durante varios años, me dediqué a aburridas tareas de tipo administrativo. Lo odiaba y sabía que, de aspirar a otro tipo de trabajo, debería volver a la universidad, pero no sabía si optar por una especialidad dentro del campo de las matemáticas, si formarme en otra área diferente, o si matricularme en un MBA...”  (Para seguir leyendo el artículo, cliquen aquí)

Autoría: SHELLY WISMATH.
CATEDRÁTICA DEPARTAMENTO DE MATEMÁTICAS. UNIVERSIDAD DE LETHBRIDGE. ALBERTA (CANADÁ)
Fuente: http://nextwave.universia.net/mujeres-cientificas/MC8.htm
Imagen: www.cs.uleth.ca/ ~wismaths/wismaths.jpg

¡Que pasen un buen viernes!

Hannah

 

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Jueves, 02 de Marzo de 2006 22:36 Autor: Hannah. enlace permanente. Tema: In Itinere Hay 7 comentarios.

03/03/2006

"RECORDANDO LA LEGITIMIDAD"

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A mí, lo de los “días de” me produce un cierto repelús, ya que, o bien  veo, casi siempre, a la mano del capital y del consumo detrás de ellos –día de los enamorados, día del padre, día de la madre. etc.-,  o veo a la mano de la hipocresía burguesa, neoliberal, ultraconservador e insolidaria –día de la mujer, día del hambre, etc.- Y, francamente, no sé cual me gusta menos. Lo mismo puedo decir de “los años de” pero ya que hago una excepción con el dia ocho de marzo: día internacional de la mujer trabajadora, porque es justo, voy a hacer también por justicia y necesidad, una excepción con “2006: año de la memoria histórica” y voy a sumarme a la propuesta de Izquierda Unida, sin que ello sirva de precedente. Y porque yo no lo habría podido expresar mejor,  les transcribo este artículo que Victor García Carillo, ha publicado en www.rebelión.org el 14.02.06:

“Recordando la legitimidad”
2006 año de la memoria histórica.

“Gracias a una propuesta de Izquierda Unida, se va a estimar que el año 2006, sea el año de "La Memoria Histórica".Y es que el 14 de abril se cumple el 75 aniversario de la proclamación de la Segunda República Española. Cualquiera que conozca un poco sobre el tema, España tuvo durante 5 años un régimen constitucional y democrático, que fue arrebatado por los sectores mas conservadores de la sociedad española.

La sublevación del 17-18 de julio marcó claramente que sectores de la sociedad española luchaban por un mundo mejor, y cuales, arrebataron estas esperanzas a todo aquel que no claudicara con sus ideas. La Guerra Civil Española, tuvo un claro vencedor, debido a varias causas, unas intrínsecas y otras extrínsecas:

1.- El claro apoyo de los militares a la causa, exceptuando pequeños casos que fueron fieles al régimen legítimo.

2.- El apoyo incondicional de la Iglesia con un claro corte fascista.

3.- El falso testimonio del Comité de No-Intervención, debido a que las supuestas potencias democráticas, como E.E.U.U., Francia e Inglaterra permitieron la injerencia de la Alemania Nazi y del Fascismo Italiano, conociendo la situación y dando pié a lo que ocurriera meses mas tarde, el comienzo de la II Guerra Mundial.

4.- La neutralidad ante la agresión que sufriera el régimen legítimo, exceptuando la U.R.S.S. y México.

5.- La dificultad que encarnizó Francia cerrando las fronteras a los envíos de armas de la Unión Soviética, e incluso al tráfico de las llamadas Brigadas Internacionales.

6.- La desorganización de los partidos, y mas aun, de los pueblos antifascistas, realizando revolución y guerra civil al mismo tiempo, cuando era una opción bastante inviable debido a las condiciones sociales, económicas, temporales, culturales, históricas e industriales.

Después, ya sabemos lo que ocurrió: Franco constituyó su propio régimen y hasta dejó descontentos a parte de los suyos, a la otra parte los fusiló. En cuanto a los fieles al régimen republicano, murieron por una causa más que justa, en una guerra más que sangrienta. Otros fueron exterminados en innumerables fusilamientos (aun se encuentran fosas y las que quedan), gran parte dejó su patria y marchó a distintos lugares del mundo, otros tantos fueron encarcelados y murieron como ratas, y la gran mayoría no le quedo mayor opción que olvidar sus ideales socialistas para salvar a su familia. Podemos decir que la mayor parte de la población sufrió las consecuencias de esta cruenta e injusta guerra, ya que después siguieron los fusilamientos, encarcelamientos y el hambre hasta el año 75 más o menos. No hablemos ya de la permisión de las Naciones Unidas del único fascismo vigente hasta hace 30 años, olvidando al pueblo español, al régimen legítimo. La postura de los Estados Unidos fu e la de permitir el régimen fascista como eje contra el comunismo, y exceptuando algún caso, se acató la orden. Y algo incluso más importante, un lavado continúo de cerebro que provocó la peor de las patologías, el olvido. Recordemos que sin memoria no podremos ni construir un mundo diferente, ni corregir errores.

Después, la Monarquía Parlamentaria, ilegítima, pero formó parte de un sentimiento de reconciliación en el que la izquierda perdonó, sin discutir si se equivocó o no. Lo cierto es que han tenido que pasar 75 años para que exista un planteamiento de reconocimiento al antecedente democrático del actual régimen. Después de 30 años de "pseudodemocracia", queremos únicamente lo que nos pertenece, de momento un reconocimiento, mañana ya veremos. Solo exigiremos la realidad, el sentimiento de este pedazo de tierra que un día sentimos como nuestro. Algunos nos comentan que no somos patriotas, personalmente, pienso que precisamente porque lo somos, queremos que nuestra verdadera patria sea una realidad, en la que confluyan distintos pueblos, cada uno con su cultura y sus raíces, respetando al prójimo, y enseñando a las generaciones siguientes, que se puede ser distinto al modelo marcado, es decir, ser solidario, atento, educador, comunicativo y dialogante, y no ser racista, xenófobo, autoritario, privilegiado y poseedor de la vida ajena.

La libertad de elegir no es un privilegio, es un derecho. ¡Viva la República!”

Autoría: Víctor García Carillo
Fuente:  www.rebelión.org

¡Feliz fin de semana!

Hannah.

(Imagen: El Guernica de P. Picasso.
Fuente: http://www.nationaltrust.org/study_tours/catalog05/images/picasso_guernica.jpg)

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Viernes, 03 de Marzo de 2006 20:07 Autor: Hannah. enlace permanente. Tema: Consciencia revolucionaria. Hay 14 comentarios.

"20 RAZONES PARA SER FEMINISTA"

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1.- Porque queremos un mundo de paz y justicia en donde la dignidad humana sea respetada.

2.- Porque pedimos que hombres y mujeres sean iguales en dignidad, iguales en derechos y que éstos sean aplicados.

3.- Porque los 2/3 de los analfabetos del mundo son mujeres y niñas.

4.- Porque el 99% de las tierras cultivadas del mundo pertenecen a los hombres, mientras que las mujeres producen el 70% del cultivo de alimentos básicos. Porque las mujeres se encuentren entre el 70% de los más pobres del mundo.

5.- Porque el 84% de los parlamentarios del mundo son hombres mientras que las mujeres son más de la mitad del electorado.

6.- Porque en ningún país las mujeres se benefician realmente de los mismos derechos que los hombres. Porque, en Afganistán, las mujeres sufren una barbarie desmedida y se encuentran privadas de todo tipo de derechos.

7.- Porque, en Francia, -y en España, añado yo-, a trabajo igual, los hombres ganan un 15% más que las mujeres y una media, ante un trabajo equivalente, de un 25% más que ellas.

8.- Porque los hombres sólo colaboran en un 20% de las tareas domésticas, cuidado de hijos y mayores de la familia.

9.- Porque al menos uno de cada 10 hogares es el escenario de violencias graves cuyas víctimas son en un 95% mujeres y niños.

10.- Porque la sexualidad consentida entre adultos aporta una satisfacción recíproca y no debería utilizarse, mediante palabras o actos, para lastimar o vejar.

11.- Porque toda mujer ha sido insultada en la calle o conduciendo su automóvil.

12.- Porque la publicidad representa con demasiada frecuencia de manera degradante a las mujeres, así como las relaciones entre hombres y mujeres.

13.- Porque en el mundo, cada año, a dos millones de niñas le es practicada la ablación y se añaden a los cien millones de mujeres mutiladas genitalmente.

14.- Porque exhortamos a resistir frente a la violencia del sistema machista, que exalta una virilidad brutal y desprecia los seres diferentes: mujeres, niños, homosexuales, débiles, etc…

15.- Porque en algunos países, la voluntad política y el trabajo feminista han producido ya un cambio de mentalidades, en Canadá, Europa del Norte, por ejemplo.

16.- Porque somos solidarias de las mujeres y niñas que, en cualquier lugar son maltratadas, humilladas, explotadas, insultadas, golpeadas, violadas, asesinadas.

17.- Porque "el feminismo nunca ha matado a nadie, mientras que el machismo mata todos los días" (Benoîte Groult).

18.- Porque pedimos una ley antisexista tomando como modelo la ley francesa antirracista de 1972, para que los delitos y los crímenes sexistas sean reconocidos como tales y castigados.

19.- Porque aspiramos al ideal republicano de Libertad, Igualdad, Fraternidad; porque podríamos reemplazarlo por "adelfité" (1), para representar mejor la idea de una solidaridad armoniosa entre todos los seres humanos, hombres y mujeres.

20.- Porque "la utopía de hoy es la realidad de mañana" (Víctor Hugo).

21.- Porque........... (que cada cual añada su propia razón). La mía es: porque es el único movimiento que conozco de lucha efectiva contra la milenaria cultura patriarcal y su sistema opresor y aniquilador de mujeres y varones: el machismo, que nos anula a tod@s cómo seres humanos libres.

Es por todo ello que -soy y-  somos feministas y lo seguiremos siendo tanto tiempo como sea preciso.


(1) hace referencia a Delfos, en la antigüedad ciudad de las mujeres donde se encontraba el templo de Afrodita.

Texto de autoría desconocida, tomado de: www.comunica-accion.org

Imagen: http://clio.rediris.es/udidactica/sufragismo2/images/Mill_Woman.jpg

¡Que tengan un buen fin de semana! 

Hannah.

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Viernes, 03 de Marzo de 2006 20:27 Autor: Hannah. enlace permanente. Tema: Consciencia revolucionaria. Hay 23 comentarios.

PIONERAS Y PIONEROS DE LA IGUALDAD, MÁS ALGÚN QUE OTR@ MISÓGIN@...

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¡Buenas tardes noches: aquí estoy con los artículos para este fin de semana -QUE YA LES DIGO QUE SERÁN TRES- y, coherentemente con lo que me he propuesto, a saber, conmemorar el ocho de marzo con esta serie de artículos, sigo con las y los pioneros y con algún anarcosocialista que nos salió "rana" por misógin@:

Flora Tristán:  (1803-1844), hija de un criollo peruano y una francesa, es la gran pionera del feminismo socialista: A vosotros, obreros que sois las víctimas de la desigualdad de hecho y de la injusticia, a vosotros os toca establecer al fin sobre la tierra el reino de la justicia y de la igualdad absoluta entre la mujer y el hombre. Dad un gran ejemplo al mundo (...) y mientras reclamáis la justicia para vosotros, demostrad que sois justos, equitativos; proclamad, vosotros, los hombres fuertes, los hombres de brazos desnudos, que reconocéis a la mujer como a vuestra igual, y que, a este título, le reconocéis un derecho igual a los beneficios de la unión universal de los obreros y obreras." Flora Tristán: la Unión Obrera 1843.

Esta posición contrasta claramente con la misoginia de alguno de los primeros ideólogos del movimiento obrero como Ferdinand Lasalle (1825-1864) y, sobre todo, Pierre Joseph Proudhon (1809-1864). Este último afirmaba claramente que una mujer igual al hombre significaría “el fin de la institución del matrimonio, la muerte del amor y la ruina de la raza humana”. El lugar ideal para la mujer era el hogar. Para Proudhon las cosas estaban claras: “no hay otra alternativa para las mujeres que la de ser amas de casa o prostitutas."  (bueno, muy anarquista él, pero un cabroncete -esto es mío) 

Sin embargo, fueron Karl Marx (1818-1883), Friederich Engels (1820-1895) y August Bebel(1840-1913) los que establecieron las bases del pensamiento socialista sobre la “cuestión de la mujer”.  Engels en su libro "El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado" (1884) equiparaba la dominación de clase con la dominación de la mujer por el hombre. Sin embargo, para él como para Marx, la emancipación de la mujer sólo se haría realidad tras una revolución socialista que liquidara el capitalismo. Por consecuencia, la lucha de las mujeres debía subordinarse, o como mucho ir unida, a la lucha de clases, ya que, de hecho, no había diferencia alguna de objetivos. Para Marx y Engels, la igualdad política entre los sexos era una condición necesaria para la plena emancipación de la sociedad. Además, los fundadores del socialismo científico entendían que la base fundamental de la emancipación femenina era su independencia económica frente al hombre. “La mujer es un ser libre e inteligente, y como tal, responsable de sus actos, lo mismo que el hombre; pues, si esto es así, lo necesario es ponerla en condiciones de libertad para que se desenvuelva según sus facultades. Ahora bien, si relegamos exclusivamente a la mujer a las funciones domésticas, es someterla, como hasta aquí, a la dependencia del hombre, y, por lo tanto, quitarle su libertad. ¿Qué medio hay para poner a la mujer en condiciones de libertad? No hay otro más que el trabajo”. Congreso de la Federación Regional Española de la AIT. Zaragoza (1872). Cit. NASH,M. (Ed.) Més ennllà del silenci. Les dones à la història de Catalunya; Barcelona, 1988

Corresponde a August Bebel, dirigente socialista alemán,  el mérito de ser el primer teórico marxista que escribió de una forma específica sobre la mujer en su libro La mujer y el socialismo (1879). “La mujer de la nueva sociedad será plenamente independiente en lo social y lo económico, no estará sometida lo más mínimo a ninguna dominación ni explotación, se enfrentará al hombre como persona libre, igual y dueña de su destino”. August Bebel. La mujer y el socialismo, 1879.

Por último, hay que destacar, dentro de la socialdemocracia alemana, la figura de Clara Zetkin (1857-1933). Creadora del Día Internacional de la Mujer, el 8 de marzo, fue la gran propulsora del feminismo en la Segunda Internacional o Internacional Socialista. En 1907, se celebró, bajo sus auspicios, la I Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas. Esta organización llegó a agrupar 174.751 afiliadas en 1914.

Fuente: clio.rediris.es/.../ sufragismo2/movobrero.htm
Autoría: Juan Carlos Ocaña Aybar

Imagen: Retrato de Flora Tristán, tomado de:

http://archives.cg84.fr/SiteExpo/images/FloraTristan_th.jpg

 

Hannah.

 

¡Que disfruten del fin de semana, y sigan leyendo que hay más artículos!

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Viernes, 03 de Marzo de 2006 20:31 Autor: Hannah. enlace permanente. Tema: Personas ilustres Hay 33 comentarios.

05/03/2006

"YO, LA PEOR DE TODAS"

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Ese es el título de la película de la directora argentina Mª Luisa Bamberg, de 1990, sobre Sor Juana Inés de la Cruz, en mi opinión, una de las mejores sobre tan ilustre mujer, gloria de las letras hispanoamericanas del siglo XVII, y que  sin lugar a dudas, fue una de las primeras precursoras del feminismo mexicano, además de una destacada humanista, intelectual, escritora y poeta de la época. A continuación, sigue una breve reseña biográfica y dos poemas:

Sor Juana Inés De La Cruz: - Juana Inés Ramírez de Asbaje - (México, 1651-1695)

Poeta y humanista nacida en México. Su poesía, ingeniosa, elocuente y expresiva, la convirtió en la personalidad más destacada de las letras virreinales del siglo XVII. Su nombre completo era Juana Inés Ramírez de Asbaje. Nació en la ciudad de San Miguel, Nepantla, y fue autodidacta principalmente. Se reveló como niña prodigio aprendiendo a leer a la edad de tres años. Durante su adolescencia fue dama de compañía en la corte del virrey de Nueva España, donde destacó por su belleza, ingenio, inteligencia y conocimientos. En 1667 abandonó la vida de la Corte y entró en un convento carmelita. Algunos biógrafos han atribuido su retiro a un amor no correspondido, pero ella declaró que sólo la vida monástica le ofrecía la oportunidad de llevar a cabo sus propósitos intelectuales. Dos años más tarde ingresó en el convento de San Jerónimo. Allí sor Juana Inés de la Cruz estudió teología, literatura, historia, música y ciencia. Mantuvo correspondencia con los principales poetas y eruditos de su tiempo y escribió una obra poética que le valió el apodo de la Décima Musa. Ciertas autoridades de la Iglesia Católica en México desaprobaban sus estudios e intentaron que los abandonara. En 1691, en respuesta a la reprimenda de un superior, escribió una carta titulada Respuesta a Sor Filotea, en la que defendía sus intereses profanos y reivindicaba la igualdad de oportunidades educativas para las mujeres. Esta carta se considera una obra definitiva de la literatura feminista. Dos años más tarde, sin embargo, abandonó sus estudios y se dedicó casi por completo a la contemplación religiosa. Sus escritos, abarcan poemas líricos y alegóricos y dramas religiosos y profanos, como, Inundación castálida (1689); Segundo volumen de las obras de sor Juana Inés de la Cruz (1692) y Fama y obras póstumas del fénix de México y décima musa (1700) y se han reeditado sin cesar desde entonces. Octavio Paz en Sor Juana Inés de la Cruz o Las trampas de la fe, hizo un análisis profundo y modélico de su vida, obra y época.  ©
eMe

DOS TEXTOS POÉTICOS DE SOR JUANA INÉS DE LA CRUZ:

Primero: arguye de inconsecuentes el gusto y la censura de los hombres que en las mujeres acusan lo que causa:

" Hombres necios que acusáis
a la mujer sin razón,
sin ver que sois la ocasión
de lo mismo que culpáis:

si con ansia sin igual
solicitáis su desdén,
¿por qué queréis que obren bien
si las incitáis al mal?

Combatís su resistencia,
y luego con gravedad
decís que fue liviandad
lo que hizo la diligencia.

Queréis con presunción necia
hallar a la que buscáis,
para pretendida, Tais,
y en la posesión, Lucrecia.

¿Qué humor puede ser más raro
que el que falta de consejo,
él mismo empaña el espejo
y siente que no esté claro?

Con el favor y el desdén
tenéis condición igual,
quejándoos, si os tratan mal,
burlándoos, si os quieren bien.

Opinión ninguna gana,
pues la que más se recata,
si no os admite, es ingrata
y si os admite, es liviana.

Siempre tan necios andáis
que con desigual nivel
a una culpáis por cruel
y a otra por fácil culpáis.

¿Pues cómo ha de estar templada
la que vuestro amor pretende,
si la que es ingrata ofende
y la que es fácil enfada?

Mas entre el enfado y pena
que vuestro gusto refiere,
bien haya la que no os quiere
y quejaos enhorabuena.

Dan vuestras amantes penas
a sus libertades alas,
y después de hacerlas malas
las queréis hallar muy buenas.

¿Cuál mayor culpa ha tenido
en una pasión errada,
la que cae de rogada
o el que ruega de caído?

¿O cuál es más de culpar,
aunque cualquiera mal haga:
la que peca por la paga
o el que paga por pecar?

Pues ¿para qué os espantáis
de la culpa que tenéis?
Queredlas cual las hacéis
o hacedlas cual las buscáis.

Dejad de solicitar
y después con más razón
acusaréis la afición
de la que os fuere a rogar.

Bien con muchas armas fundo
que lidia vuestra arrogancia,
pues en promesa e instancia
juntáis diablo, carne y mundo."


Segundo: prosigue el mismo asunto y determina que prevalezca la razón contra el gusto:

" Al que ingrato me deja, busco amante;
al que amante me sigue, dejo ingrata;
constante adoro a quien mi amor maltrata;
maltrato a quien mi amor busca constante.

Al que trato de amor, hallo diamante,
y soy diamante al que de amor me trata;
triunfante quiero ver al que me mata,
y mato al que me quiere ver triunfante.

Si a éste pago, padece mi deseo;
si ruego a aquél, mi pundonor enojo:
de entrambos modos infeliz me veo.

Pero yo, por mejor partido, escojo
de quien no quiero, ser violento empleo,
que, de quien no me quiere, vil despojo. "

Fuente: El Poder de la Palabra: www.epdlp.com. Barcelona - Nueva York
 http://www.epdlp.com/escritor.php?id=1633

Imagen: fotograma de la película argentina sobre Sor Juana Inés “Yo la peor de todas” tomado de:   http://www.filmeeinewelt.ch/any/graphmov/57064.jpg

Hannah

¡Que tengan un buen lunes!

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Domingo, 05 de Marzo de 2006 19:05 Autor: Hannah. enlace permanente. Tema: Personas ilustres Hay 8 comentarios.

MUJERES TRABAJADORAS: LA LUCHA SIGUE

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“Una historia de lucha: Mujeres trabajadoras, una guerra con muchos frentes:

Han pasado más de 90 años desde que se celebró por primera vez el día de la mujer trabajadora. Su origen es más difuso en la historia de lo que podría parecer a primera vista, pero es evidente que estuvo intrínsecamente ligado a la primera gran reivindicación femenina: el derecho al voto. Hoy, como en el siglo pasado, la jornada del ocho de marzo representa para millones de féminas la continuación de una lucha por sus derechos, en una guerra que tiene muchos frentes abiertos. En un momento en el que se clama por evitar los conflictos en todo el mundo existen muchas mujeres que dicen que la paz debe empezar en el hogar. La mayoría, además desearían que no tuviera que existir un Día Internacional de la Mujer o de la Mujer Trabajadora, porque saben que la desaparición de dicha celebración significaría, con toda seguridad, que el llamado sexo débil ha conseguido la igualdad de hecho. upuestamente de Derecho ya la disfruta aunque, la mayor parte de las veces, no se trata más que de papel mojado. Ellas anhelan que únicamente se celebre el Día del Trabajador, el primero de mayo, porque eso significará que, después de más de un siglo de lucha -tremendamente activa-, se habrá conseguido la ansiada igualdad y no será necesario un día especial para las féminas.

Dos historias sobre el origen: En el laberinto histórico que rodea a la celebración de esta jornada dos son las teorías que existen sobre los motivos que originaron que ellas se levantaran a reivindicar, en esta fecha, sus derechos. La más famosa es el incendio de una fabrica textil neoyorquina que tuvo lugar, supuestamente, el 8 de marzo de 1908. Allí, un grupo de trabajadoras había ido a la huelga y se encerraron en el edificio donde trabajaban y el empresario decidió cerrar las puertas y prender el edificio. Casi 130 mujeres murieron abrasadas. La otra teoría se asienta sobre una manifestación espontánea de trabajadoras en Nueva York, datada oficialmente en la misma fecha que el incendio, para quejarse por los salarios bajos y las jornadas laborales draconianas, que terminó dispersada por la policía de forma brutal con arrestos y muchas de ellas pisoteadas por la multitud. Sin embargo, como señala la investigadora Ana Isabel Álvarez González en "Los orígenes y la celebración del Día Internacional de la mujer, 1910-1945", ninguna de estas encaja realmente con el 8 de marzo, más bien han sido utilizadas, quizá, para quitarle el sesgo revolucionario que podría señalarse sobre esta destacada fecha. Para empezar, el incendio de la fábrica no pudo ocurrir en esa fecha de 1908 porque era domingo -no laborable-. Por otro lado, la mencionada manifestación de la segunda teoría tuvo realmente lugar el 27 de septiembre de 1909.

Women’s Day: La semilla de esta jornada tuvo su antecedente más próximo en el "Women´s Day" de las socialistas estadounidenses, que lo llevaban a cabo desde 1908, el último domingo de cada mes de febrero, para demandar el voto femenino, que es normalmente un punto de inflexión bastante importante a la hora de las reivindicaciones femeninas en el mundo. Sin embargo, la propuesta en el ámbito internacional llegó de la mano de la líder socialista germana Clara Zetkin, quien durante la II Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas, de agosto de 1910 en Copenhague (Dinamarca) , propuso instaurar la jornada, aún sin fecha. Y a pesar de lo que pudiera parecer, en su primera convocatoria, que fue el 19 de marzo de 1911 y que se siguió también en Alemania, Austria y Suecia, más de un millón de mujeres participaron públicamente en ella. En un principio, tenía lugar en distintas fechas en cada lugar, hasta que, en 1914, se estableció el día 8 de marzo como Día Mundial.

¿Por qué se elige esta fecha, si está claro que no tiene relación directa con los eventos señalados? Renée Côté apunta la carga revolucionaria de este mes en la historia contemporánea y, pese a que los argumentos pueden no parecer lo suficientemente sólidos, si que es cierto que en Rusia se celebraba ese día como tal. En su conmemoración de 1917, las rusas se amotinaron por la falta de alimentos y dieron inicio al proceso revolucionario que terminaría en octubre de ese mismo año. Una explicación bastante plausible de la elección de esta fecha, pese a que Naciones Unidas relacione intrínsecamente la jornada con Zetkin y, en general, se dé por buena la quema de la fabrica neoyorquina.

Muchas preguntas todavía: Así pues, esta jornada nace con el espíritu de ahondar en los derechos más básicos, no ya de la mujer, sino del ser humano, ya que el derecho al voto, a alimentarse, a un trabajo en condiciones dignas, entre otras muchas, no son ajenas al sexo opuesto ni ahora ni cuando ellas se echaban a las calles. Ha pasado prácticamente un siglo. Pero en la mente de muchas mujeres, cuando ven carteles de la jornada, sigue presente la idea de cómo ha evolucionado la situación para ellas, más allá de las estadísticas que suelen embellecer la coyuntura a ojos del común de los mortales. Sin mencionar el hecho de que la realidad de un país desarrollado, poco o nada tiene nada que ver con la de uno en vías de desarrollo, y no digamos con uno subdesarrollado. Los números no consiguen quitar muchas preguntas de la cabeza de millones de féminas en todo el mundo en el campo o en la ciudad.

¿Por qué trabajo en casa y en la oficina y la responsabilidad familiar no es compartida?

¿Tendré derecho alguna vez a cobrar un sueldo por trabajar para mi familia?

¿Por qué ellos cobran más que nosotras haciendo el mismo trabajo?

¿Por qué no hay mujeres directivas o son tan pocas?

¿Por qué no hay apenas políticas y el poder se reparte entre hombres?
¿Me despedirán si tengo un hijo?

¿Por qué él no puede coger el permiso de paternidad y yo seguir trabajando?

¿Por qué muchos de ellos se consideran con derecho a acosarme o menospreciarme por mi condición sexual?

¿Cuándo va a lograr la mujer trabajadora en casa, en la oficina o en el campo la igualdad?

¿Cuándo va a dejar de haber un Día de la Mujer o Día de la Mujer trabajadora, porque no tenga ningún sentido?

Preguntas aún sin una respuesta satisfactoria, pero que este día sirve para recordar y es un motivo para continuar en la lucha, como hicieron en el pasado millones de mujeres, para que no se celebre más o para que, si se continúa celebrando, sea como una jornada conmemorativa y no tristemente reivindicativa.”

Autoría: Alejandra Yáñez/Efe reportajes
Fuente: http://www.terra.com.ve/hogar/articulo/html/hof16593.htm
Imagen: http://www.imes.gob.mx/html/images/hex338.gif

Pues para acabar con la discriminación y la desigualdad, y con lo que suscita las preguntas que la autora se formula, se aprobó el pasado viernes en el consejo de ministros, el anteproyecto de ley para la igualdad –quién quiera leer el texto completo, puede clicar aquí- y aunque ha levantado muchas ampollas, sobre todo entre empresarios, deseo que se convierta en ley muy pronto y que tenga el respaldo social suficiente para que logre los objetivos.

¡Que paséis un buen lunes!

Hannah

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Domingo, 05 de Marzo de 2006 19:39 Autor: Hannah. enlace permanente. Tema: Consciencia revolucionaria. Hay 7 comentarios.

MUJERES QUE HAN DEJADO HUELLA

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Cómo es bien sabido, el día 8 de marzo se celebra el día internacional de la mujer trabajadora. En conmemoración de dicho día –muy a mi pesar, porque deploro los “días” y desearía que no tuvieran que existir, a partir de hoy, y hasta el miércoles, no voy a publicar “cosecha propia” y dedico el blog por entero al feminismo y a biografías de mujeres del mundo que brillaron especialmente por abrir las puertas de la libertad y de la igualdad a las mujeres y a la humanidad. No estarán todas, no cabrían. Tampoco estarán las que de un modo continuado, callado y anónimo, han aportado su esfuerzo, su voluntad y su trabajo en la misma lucha. Pero este homenaje es para todas, desde la menospreciada ama de casa, hasta la premio Nobel. Desde la indigente, sin techo, hasta la palaciega. Desde la que acarrea litros y litros de agua embarrada sobre su cabeza y con un bebé a sus espaldas, por decenas y decenas de kilómetros bajo el sol africano, hasta la que abre un grifo sin siquiera acordarse de aquella. Desde ti, hasta mí. Para todas.

Para quienes poco o nada saben del feminismo y lo confunden con el hembrismo, creyendo que es lo contrario del machismo –craso error, ya que feminismo es búsqueda de la igualdad para todos los seres humanos, mientras que machismo es la dominancia del hombre sobre la mujer- les dejo una pequeña bibliografía muy esclarecedora y útil:

“LOS FEMINISMOS A TRAVÉS DE LA HISTORIA”
Autora: Ana de Miguel
Fuente: Mujeres en Red

En: http://www.nodo50.org/mujeresred/historia.htm

Cap1 - El feminismo premoderno
Cap.2 - El feminismo moderno
Cap.3 - Neofeminismo: los años sesenta y setenta
Cap.4 - El feminismo de la diferencia - Ultimas tendencias

Espero que les esclarezca y les  sirva de ayuda.

Y a continuación, sigo con lo que me he propuesto:

Alice Stewart, epidemióloga, nació el 4 de octubre de 1906. Falleció el 23 de junio de 2002 a los 95 años (Times Obituaries, 27/6/2002) Durante más de 40 años la epidemióloga Alice Stewart desafió las teorías oficiales sobre los riesgos de las radiaciones. Sus investigaciones en 1956 y 1958 alertaron a la comunidad médica sobre la relación entre radiografías fetales y cáncer infantil. Dos décadas más tarde, a los setenta años, instó a un nuevo cambio en las prácticas laborales al publicar un estudio que mostraba como los trabajadores de las plantas de fabricación de armas nucleares estaban sometidos a un riesgo sanitario mayor que el admitido por la legislación internacional sobre seguridad. Alice Mary Naish nacio en Sheffield, Inglaterra, en 1906, y se doctoró en Medicina en Cambridge. Durante la Guerra estudió los riesgos sanitarios de los productos químicos, tanto en las industrias como en las minas, y en 1946 participó en la fundación de la revista British Journal of Industrial Medicine. Esta primera etapa de su carrera culminó con la entrada en la Real Academia de Medicina, convirtiéndose en la mujer más joven que lo lograba. Para entonces ya había conseguido una gran reputación, tanto docente como clínica. Con una beca de 1.000 libras, inició su histórico estudio sobre las causas del cáncer infantil. Preparó un cuestionario para mujeres cuyos hijos habían fallecido como consecuencia de cualquier tipo de cáncer entre 1953 y 1955. Cuando tan solo se habían recibido 35 cuestionarios, la respuesta ya era clara: una sencilla exploración por rayos-X, dentro de los límites de exposición considerados seguros, era suficiente para casi doblar el riesgo de cáncer infantil. Esto fue una sorpresa para Stewart y no fue bien recibido por la comunidad científica. El entusiamo por la tecnología nuclear estaba en su punto álgido en los años cincuenta, y las radiografías se empleaban para todo, desde el tratamiento del acné y los desórdenes menstruales hasta para determinar la talla precisa de unos zapatos. Los rayos-X, en palabras de la propia Stewart, "eran el juguete preferido de la profesión médica". Durante las dos décadas siguientes, ella y su estadístico, George Kneale, ampliaron, elaboraron y refinaron su base de datos para convertirla en el Informe Oxford sobre el cáncer infantil, hasta que en los años setenta los organismos médicos más importantes recomendaron no aplicar exploraciones por rayos-X a las mujeres embarazadas, y esta práctica cesó. El Informe Oxford había recopilado información de cientos de miles de niños británicos durante un periodo de 30 años. Stewart y Kneale demostraron que los niños con cáncer incrementaban la vulnerabilidad a las infecciones y encontraron una relación entre inoculaciones y resistencia al cáncer.

En 1974, oficialmente jubilada y habiéndose trasladado de Oxford a Birmingham, donde había aceptado un puesto de investigadora, Stewart recibió una llamada del Dr. Thomas Mancuso, quien había trabajado en un informe gubernamental sobre la salud de los trabajadores del centro nuclear de Hanford, el complejo militar que produjo el plutonio para el Proyecto Manhattan, quería que ella "echara un vistazo" a sus datos. El estudio de Mancuso se había prolongado más de una década. No se esperaba que descubriera nada comprometido porque la exposición de los trabajadores en Hanford, la mayor y más antigua fábrica de armamento nuclear del mundo, siempre había estado dentro de los límites de seguridad establecidos por los organismos nternacionales. Pero Stewart y Kneale descubrieron que el riesgo de cáncer de los trabajadores era 20 veces superior del que se creía. El Departamento de Energía estadounidense destituyó a Mancuso e intentó incautar los datos. Pero Stewart y Kneale se llevaron su trabajo a Inglaterra y, junto con Mancuso, publicaron una serie de estudios que continuaron corroborando que los riesgos de cáncer por exposición a las radiaciones eran considerablemente superiores a los que indicaban los estudios de Hiroshima. El Departamento de Energía negó a los científicos cualquier acceso a los historiales médicos de los trabajadores y situó la investigación bajo estricto control gubernamental.

En 1986, a los 80 años, recibió el Right Livelihood Award, conocido como "Nobel alternativo", que se entrega en el Parlamento sueco el día anterior a la entrega del Premio Nobel para homenajear a quienes han realizado contribuciones para la mejora de la sociedad. La Embajada Británica, rehusó incluso enviar un coche al aeropuerto para recogerla a la llegada de su avión. En 1992 recibió el Premio Ramazzini de epidemiología. Incluso en los años en que Stewart realizó docenas de apariciones públicas, en apoyo de campañas especialmente en Gran Bretaña y EE UU, ella siempre insistió en que era una científica, no una activista, y que no apoyaba ningún programa político. Publicó más de 400 artículos en revistas científicas. También en 1986, Stewart recibió una aportación de 1,4 millones de dólares para estudiar los efectos de las bajas dosis de radiación. Provino no de una agencia gubernamental o de una institución académica sino de activistas, que habían obtenido los fondos de una multa impuesta a la planta nuclear de Three Mile Island. Para realizar el estudio Stewart necesitaba acceder a los historiales médicos de los trabajadores de la industria nuclear, pero el Gobierno estadounidense rehusó facilitárselos. Fueron precisos varios años y diversos pleitos basados en la Ley de Libertad de Información para conseguirlos. Cuando en 1992 Stewart accedió a los datos de un tercio de todos los trabajadores de las fábricas de armas nucleares de EE UU, la portada de The New York Times lo calificó como un gran golpe a favor de la libertad científica.

Stewart continuó publicando y presentando artículos ya con 90 años de edad. Era una oradora carismática y una persona efusiva y generosa. No tuvo una vida fácil como mujer sola en campos tradicionalmente dominados por hombres, y sufrió intensamente la falta de financiación para sus investigaciones y su aislamiento como consecuencia de tomar posiciones impopulares, pero ella creía que la oscuridad tiene sus ventajas, porque le permitió asumir riesgos que otros científicos no quisieron. "La verdad es hija del tiempo", decía a menudo; y "ser longeva ayuda" - puesto que en el mundo de la industria nuclear la verdad es lenta en salir a la luz. Vivió lo suficiente para ver como la ciencia de las radiaciones evolucionaba en la dirección que ella quería, admitiendo con cada nueva limitación de dosis de radiación que las anteriores
estimaciones suponían mayor peligro que lo hasta entonces admitido.

Autoría: Mujeres en red
Fuente:  http://www.nodo50.org/mujeresred/Alice_Stewart.html

Gouges, Olimpia de (1748-1793). Nacida en 1745, hija de un carnicero y una lavandera, se casó con un anciano rico. Tras quedarse viuda, quedó con dinero suficiente para mantenerse a sí misma en Paris desde 1788, viviendo de los precarios ingresos que obtuvo como escritora. Pobremente educada, su gramática, ortografía y caligrafía dejaban mucho que desear y sus escritos tendían a ser demasiado prolijos y  ampulosos. Pese a sus sostenidos esfuerzos, no consiguió ser una autora de éxito. Ridiculizada por su franco y obstinado feminismo, sus tempranos intentos de organizar a las mujeres, su manifiesto rupturista por los derechos femeninos y despreciada como traidora a la revolución por oponerse a la pena de muerte contra el rey Luis XVI y su familia, se convirtió en un objetivo del Terror jacobino. Prolífica escritora política, se manifestó claramente contra la represión jacobina y contra Robespierre y Marat. Acusada de ser una realista reaccionaria fue guillotinada en 1793. Sin embargo, las obras de Olimpia de Gouges fueron a la vez profundamente feministas y revolucionarias. Exaltada por las ideas de la Revolución Francesa, publicó en septiembre de 1791 un manifiesto titulado La Declaración de los Derechos de la Mujer y la Ciudadana. Tomando como modelo la Declaración de 1789, y aplicándolo de manera exhaustiva a las mujeres, escribió el, hasta entonces, más brillante y radical alegato en favor de las reivindicaciones femeninas. Gouges reclamó un trato igualitario de la mujer con respecto al hombre en todos los aspectos de la vida, públicos y privados: el derecho de voto, de ejercer cargos públicos, de hablar en público sobre asuntos políticos, de igualdad de honores públicos, de derecho a la propiedad privada, de participar en el ejército y en la educación e, incluso, de igual poder en la familia y en la Iglesia.

Fuente: http://jocana59.iespana.es/sufragismo/ 

(No se cita la autoría en la página de procedencia)

 

Imagen: Carteles de la GuerCivil española, este es de autoría desconocida, tomado de: http://www.guerracivil.org/Carteles/

Bueno, sigan leyendo que les he dejado dos interesantes artículos más, además de este.

¡Que pasen un buen día, y mañana más!

Hannah

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Domingo, 05 de Marzo de 2006 20:24 Autor: Hannah. enlace permanente. Tema: Consciencia revolucionaria. Hay 21 comentarios.

06/03/2006

LA MUJER EN ESPAÑA, DESDE 1931 HASTA HOY

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Buenas noches, a dos días del ocho de marzo, quiero dejar una panorámica de la evolución de la mujer en nuestro país, desde la instauración de la II República hasta nuestros días. Empiezo por el periodo comprendido entre 1931 y 1939, periodo en el que los logros que se alcanzaron emulan inclusive los alcanzados hoy -en cierta forma, claro-. Para ello, les ofrezco un artículo de Juana Cobo, excelentemente escrito y muy fidedigno, y  lo dejo como única entrada para que lo puedan "degustar" convenientemente. Mañana por la noche, cerraré este ciclo con el post dedicado al periodo de la dictadura franquista -una dolorosa involución en todos los órdenes, tanto para las mujeres cómo para los hombres, por ladolorosa y brutal supresión de los derechos civíles y de las libertades-, ya que el miércoles es elocho de marzo.

La mujer trabajadora en la II República

La mujer ha sido considerada tradicionalmente como un sector atrasado de la sociedad, baluarte de la Iglesia y de la reacción. Este carácter "atrasado" no es innato a la mujer, como nos han querido hacer creer. La explicación a esto no hay que buscarla en aspectos biológicos, sino en la doble explotación que sufre bajo el sistema capitalista, como bien explicaba Bebel: "En su conjunto, el sexo femenino sufre doblemente: de una parte sufre bajo la dependencia social de los hombres (...) y de otra parte, mediante la dependencia económica en que se hallan las mujeres en general, y las mujeres proletarias en particular, lo mismo que los hombres proletarios" (La mujer, A. Bebel). Pero la historia nos ha demostrado que en los períodos revolucionarios, las mujeres han estado siempre en primera línea, y en muchos casos han jugado un papel decisivo en la lucha. En la Revolución Francesa de 1789 las mujeres del Tercer Estado estuvieron en todos los acontecimientos importantes, reivindicando el derecho al trabajo, luchando contra la carestía de la vida; las mujeres de los suburbios de París participaron activamente en la toma de la Bastilla o en la Marcha sobre Versalles. En la Comuna de París en 1871 estuvieron en las barricadas junto al resto de los trabajadores, logrando impedir el avance de las tropas mandadas por Thiers que querían apoderarse de los cañones guardados en Montmartre y Belleville. Lo mismo ocurrió durante todo el proceso que culminó con la Revolución Rusa de 1917. El Día Internacional de la Mujer se celebró en Petrogrado con una manifestación de 10.000 obreras del textil, a la que se fueron uniendo trabajadores acabando en una huelga general: fue el inicio de la Revolución de Febrero. De la misma manera vimos este carácter combativo de la mujer en los acontecimientos que se desarrollaron durante los años 30 en el Estado español.

A diferencia de otros países industrializados de Europa como Francia, Alemania, Gran Bretaña, Italia, etc., en el Estado español la incorporación de la mujer al mundo laboral fue tardía, pero cuando ésta empezó, lo hizo imprimiendo su propio sello. A principios de siglo el Estado español era un país económicamente atrasado con dos tercios de la población dedicada a la agricultura. El hecho de mantenerse neutral en la I Guerra Mundial tuvo como consecuencia el aumento de las inversiones extranjeras que buscaban nuevos y más seguros mercados dentro de una Europa en guerra. Esto favoreció un auge económico que permitió el desarrollo de la industria y su expansión a otras provincias. Pero este auge no repercutió directamente en las condiciones de vida de la clase obrera y el campesinado, sino todo lo contrario.

La explotación de la mujer

En 1930 había aproximadamente seis millones de familias de las cuales el 85% eran familias obreras y campesinas. En cinco millones de éstas, las mujeres realizaban las tareas del hogar única y exclusivamente. La incorporación de la mujer al trabajo estaba jalonada de dificultades. Por un lado con una tasa de analfabetismo mayor que la de los hombres, superior al 50%, lo que la hacía estar en inferioridad de condiciones a la hora de conseguir un trabajo, y además sin ningún tipo de infraestructura que facilitase a las mujeres con hijos tal incorporación. No existían escuelas infantiles donde las mujeres pudiesen dejar a los niños durante su jornada laboral, y además se carecía de suficientes plazas escolares para todos los niños, menos por supuesto para los hijos de los trabajadores y campesinos. La burguesía no hacia nada para mejorar esta situación, en la medida que le interesaba mantener a la mujer entre las cuatro paredes del hogar, llevando adelante las tareas imprescindibles para la reproducción de la especie y la reposición de la fuerza de trabajo obrera. A pesar de todas estas dificultades, la población activa femenina fue aumentando progresivamente. Una de las razones era que según se iba desarrollando el proceso de industrialización y urbanización, las mujeres jóvenes y solteras emigraban a la ciudad buscando un empleo remunerado y una independencia económica difícil de encontrar en el campo. Además, el incremento del paro obrero en la agricultura, a causa de las malas cosechas y de la existencia de enormes latifundios sin cultivar, impedía que miles de mujeres pudieran acceder a un puesto de trabajo en el campo, donde incluso los patronos llegaban a prohibir expresamente la contratación de mujeres.

En 1930 la población activa femenina era del 24% sobre el total. El 80% de estas mujeres eran solteras y viudas. Cuando el marido moría la mujer se veía obligada a trabajar para sacar adelante a sus familias, porque no existía ningún tipo de pensión de viudedad. Por otra parte las mujeres casadas se encontraban con más dificultades: había leyes que dificultaban su acceso al trabajo, necesitaban tener permiso del marido para poder trabajar, no podían disponer libremente de su salario, y si el marido se oponía a que la mujer cobrase el salario, lo podía cobrar él directamente, e incluso si se separaban judicialmente el marido seguía teniendo el derecho a cobrar el salario de la mujer. Dos tercios de las mujeres asalariadas eran trabajadoras temporales, o estaban en el servicio doméstico (que carecía de todo tipo de derechos laborales), y el otro tercio restante eran obreras cualificadas, fundamentalmente en el sector del textil y vestido (82%). En cuanto a derechos laborales la legislación existente en ese momento concedía pocos derechos a las mujeres por no decir que ninguno

Esperanzas en la II República

La llegada de la II República en 1931 trajo enormes esperanzas para los trabajadores y campesinos de este país, y de hecho en el terreno social se dieron pasos adelante, especialmente para las mujeres. En la Constitución de 1931 se reconoció el derecho al voto de la mujer y el derecho a ser elegidas para cualquier cargo público. En 1932 se aprueban la Ley de Matrimonio Civil y la Ley del Divorcio, en ese momento la más progresista de Europa, ya que reconocía el divorcio por mutuo acuerdo y el derecho de la mujer a tener la patria potestad de los hijos. Ambas leyes supusieron un duro revés para la Iglesia que veía recortadas sus funciones e influencia en el seno de la familia, y un gran paso adelante para que la mujer saliese de su órbita de influencia.

En 1936 el Gobierno de la Generalitat de Catalunya despenalizó y legalizó el aborto. No es casualidad que esto se consiguiese en una zona donde las mujeres estaban más incorporadas al trabajo industrial. En 1935 se decretó la abolición de la prostitución reglamentada, dado que hasta ese momento el cuerpo de la mujer era considerado legalmente por la burguesía como una mercancía en venta, como lo podía ser un saco de patatas o una silla. En el terreno laboral se dieron algunos pasos adelante para todos los trabajadores, por ejemplo se reconoció el derecho a asociación y sindicación, y el 1 de julio de 1931 se decretó la jornada laboral de 8 horas. Además se regularizó el trabajo nocturno, obligando a los patronos a dar un descanso de 8 horas para dormir, y se aprobó la Ley del Descanso Dominical para todos los trabajadores, excepto para el servicio doméstico donde prácticamente todos eran mujeres. Se prohibió contratar mujeres en trabajos considerados como peligrosos o duros y que pudiesen minar su salud o su futura maternidad. Pero a pesar de todo, las condiciones laborales siguieron siendo duras para los trabajadores, y para la inmensa mayoría de las mujeres trabajadoras no supuso una gran mejora. El tercio que trabajaba en el sector doméstico quedó excluido de la jornada de 8 horas, no tenía derecho a las prestaciones de los seguros sociales, no tenía subsidio de paro, ni de maternidad, ni eran beneficiarias de la Ley de Accidentes de Trabajo; trabajaban casi en régimen de esclavitud para las "damas" de la burguesía. En los otros sectores, por ejemplo, el 35% de los telares incumplía la jornada de 8 horas, y se trabajaban más de 9 horas diarias; además en el textil, vestido, confección, etc., mientras que a los hombres se les pagaba por horas trabajadas, las mujeres tenían que trabajar a destajo, por kilogramos o unidades producidas, lo que las obligaba a trabajar a ritmos mayores si querían conseguir un salario mínimamente digno. En la práctica tampoco podían acceder al subsidio de desempleo. En 1933 cobraban el subsidio 200.000 obreros, de estos 100 eran mujeres (el 0,5%). Para poder cobrar este subsidio era necesario estar afiliados a las Sociedades Mercantiles y a éstas no podían afiliarse los trabajadores eventuales, caso de la mayoría de las trabajadoras de este país.

Otro problema constante era la discriminación salarial que sufrían las mujeres, algo que continúa en la actualidad. En 1930, el salario de una jornalera en la recogida de la aceituna era el 50% del que cobraba un jornalero por el mismo trabajo; una obrera metalúrgica cobraba el 41,3%, y en el sector textil la diferencia era de un 47,6%. En todos y cada uno de los sectores, en ningún caso, el salario máximo de una trabajadora alcanzaba el mínimo de lo que cobraba un trabajador por el mismo trabajo. Y además había que unir a esto los trabajos que estaban considerados como "femeninos", fundamentalmente el servicio doméstico, el sector que sufría las mayores jornadas laborales y el que estaba peor remunerado. A pesar de todo, sí que se consiguieron derechos importantes para las trabajadoras con hijos, por ejemplo la Ley de Maternidad, que regulaba por primera vez el período de lactancia, el tiempo de baja por maternidad, etc.

La mujer participa en las luchas obreras

En el campo la situación no era mejor; en este sector trabajaba el 24% de la población activa femenina, que en muchos casos no recibían ninguna remuneración, ni tenían ningún derecho laboral, porque este trabajo era considerado oficialmente como "ayuda familiar". Durante todos estos años se sucedieron muchas luchas y huelgas por parte de los trabajadores, para intentar cambiar sus condiciones de vida y mejorarlas, y en todas, las mujeres participaron enérgicamente, por un lado en su condición de asalariadas junto a los trabajadores, reivindicando subidas saláriales, mejora de sus condiciones de trabajo, etc., y por otro, en su condición de esposa, madre, hermana... del trabajador, intentando mantener unas condiciones de vida dignas para sus familias. Por ejemplo en 1932, el 97,1% de las obreras participaron en huelgas junto con el 95,2% de los obreros, y en 1934 más del 50% de las horas perdidas en huelgas, lo fueron en el sector textil, confección, alimentación y tabaco, sectores donde predominaba la mano de obra femenina. Además las amas de casa durante todo este período protagonizaron multitud de luchas y manifestaciones, sobre todo contra la carestía de la vida, una constante en estos años, especialmente cuando subía el precio del pan, que era el alimento básico de las familias obreras, y que, entre 1931 y 1934, fue objeto de numerosos incrementos debido a la escasez de cereales producida por las malas cosechas. No sólo se hicieron manifestaciones, sino que en los primeros meses de 1933 se produjeron asaltos a los vagones, camionetas y tranvías que transportaban alimentos, confiscándolos y repartiéndolos entre las familias obreras, en Vizcaya, Almería, Málaga, Granada, Valencia... y Madrid donde las mujeres asaltaron los mercados de abastos.

Politización creciente

La mujer había dejado de tener una actitud pasiva y resignada para empezar a tomar parte activa en la lucha. Al mismo tiempo que aumentaba su incorporación al mundo laboral y a las movilizaciones, iba aumentando su participación en los sindicatos y partidos obreros. Hasta 1930 su afiliación estaba centrada en los sindicatos católicos, que contaban con 35.000 afiliadas, pero, según aumentaban las luchas y la radicalización, estos sindicatos no sólo dejaron de crecer, sino que vieron descender significativamente su militancia, tanto de hombres como mujeres, produciéndose al mismo tiempo un fortalecimiento del sindicalismo de clase. Los sindicatos obreros comienzan a comprender la necesidad de incorporar a la mujer a sus filas y atraerlas a la lucha de clases para conseguir la transformación de la sociedad. En el Congreso de la UGT de 1932 se aprobó bajar la cuota para la mujer como una manera de facilitar su afiliación, debido a la inferioridad de sus salarios, y también se aprobó incrementar la propaganda entre las trabajadoras, que hasta ese momento había sido más bien escasa. Es en este Congreso cuando por primera vez se incluye en su programa la consigna "A igual trabajo, igual salario". Esta orientación hacia las trabajadoras tuvo un rápido efecto: de 18.000 afiliadas que tenía la UGT en 1929, pasó a tener en los primeros meses de 1936 más de 100.000.

La CNT siguió el mismo camino y en 1936 tenía más de 142.000 afiliadas. Una de las características más importantes en este proceso de incorporación de la mujer a la lucha, es que en todo momento lo que predominó fueron las reivindicaciones de clase. No hubo cabida para ningún tipo de reivindicación feminista burguesa. De hecho, el país de Europa donde menos eco tuvieron los movimientos sufragistas y feministas burgueses fue en el Estado español. El PSOE empezó muy pronto a incluir en su programa las reivindicaciones propias de la mujer obrera, uniéndolas a la lucha del resto de los trabajadores como la única manera de conseguir la igualdad, y ésta a su vez sólo se podía conseguir a través de la transformación socialista de la sociedad. En 1902 se crearon las Agrupaciones Femeninas Socialistas, pero no como organismos autónomos del partido cuya única función fuese reivindicar los problemas de las mujeres. Eran agrupaciones dependientes del partido y planteaban tres deberes básicos para sus afiliadas: hacer propaganda de los principios e ideas socialistas, leer y propagar la prensa obrera, El Socialista, y participar en todos los actos públicos que celebrase la clase trabajadora. No obstante, en el PSOE existían sectores que tenían una enorme confusión respecto a la cuestión de la mujer, aunque su programa parlamentario publicado en julio de 1931 sí incluía: "La igualdad de derechos entre uno y otro sexo"; defendía la necesidad de "creación de guarderías" y "la consecución de todos los derechos femeninos incluido el derecho al trabajo y esto solo se conseguiría completamente con la implantación de la sociedad socialista", (Programa Parlamentario del PSOE, julio 1931).En lo referente al derecho al voto de la mujer existían serias discrepancias. Indalecio Prieto y Margarita Nelken, entre otros, se oponían, porque pensaban que la mujer aún no estaba preparada para tal responsabilidad y concedérselo sería dar más votos a la reacción.

En el movimiento anarquista el proceso fue más difícil ya que había distintos sectores con posturas bastante dispares. Desde aquellos que defendían que el único papel de la mujer era el de apoyar al hombre: "La mujer tiene que desempeñar un papel accesorio de apoyo al hombre militante. Su misión central es la de cuidar a sus hijos y compañero en el seno del hogar y, sobre todo, actuar de apoyo al hombre". (Tierra y Libertad, Delia, 5/12/1931). "Su misión es animar al hombre y actuar como un ángel tutelar". (La mujer y sus ideas, Salvador Majó, Solidaridad Obrera, 18/6/1932).A otros, entre los que destacaba Federica Montseny, que luchaban contra cualquier concepción feminista y negaban que existiese ningún problema específico de la mujer y por tanto no había que prestar demasiada atención a ese tema. También existía otro sector que sí defendía incorporar al programa de la CNT las reivindicaciones específicas de la mujer: defender su derecho al trabajo, al voto, etc.

La Unión de Mujeres Antifascistas

La organización femenina más importante en estos años fue la Unión de Mujeres Antifascistas (UMA). Surgió en 1933 como sección española de "Mujeres contra la Guerra y el Fascismo", creada por la Internacional Comunista tras el triunfo de Hitler en Alemania. Comenzaron a tener fuerza en 1934, y tras los acontecimientos de Octubre fue prohibida, aunque siguió existiendo con el nombre de "Pro Infancia Obrera", dedicada a ayudar a las mujeres e hijos de los mineros muertos o encarcelados en Asturias tras la insurrección. En 1936 pasó a denominarse UMA, y se fortalece notablemente cuando el gobierno republicano declara a Comisión de Auxilio Femenino, organización subsidiaria de la UMA, organismo encargado de la organización del trabajo de la mujer en la retaguardia, dependiendo directamente del Ministerio de Guerra. Aunque su militancia era heterogénea, un 80% eran militantes de la UGT, un 16% del PCE y un 4% de la CNT, su política estuvo dirigida en todo momento por el PCE y las Juventudes Socialistas Unificadas, que controlaban el 35% de los comités de la UMA. En este período su presidenta fue Dolores Ibárruri. No obstante, las posiciones políticas del estalinismo, negando la revolución española y sometiendo toda la acción del proletariado español al apoyo a la república democrático burguesa, tuvo sus consecuencias prácticas en la política de la UMA. En julio de 1936 tenían ya 50.000 afiliadas, pero en vez de incorporar a las mujeres a la revolución que estaba en marcha, y concienciarlas de que su liberación sólo se podría llevar adelante liberando al conjunto de la clase obrera en lucha por la transformación de la sociedad, basaron su política en limitar la acción de la mujer a un respaldo constante a las acciones y decisiones del gobierno del Frente Popular: Esto se tradujo inmediatamente en la aceptación de la desaparición de las milicias obreras y, por tanto, de la incorporación de la mujer como combatiente.

La UMA y el PCE se opusieron a que la mujer luchase en el frente, defendiendo que el papel de la mujer en la lucha contra el fascismo se limitase a las tareas de la retaguardia, haciendo labores de cocina, lavandería, enfermería, producción, importantes sin duda alguna. Por ejemplo en la Columna Pasionaria, las más de 25 mujeres que se encuadraban en sus filas se dedicaban sólo a estas tareas (una continuación de las que hacían en su casa), y se las prohibía coger un arma para luchar. La postura del POUM era distinta. El Secretariado Femenino del POUM no defendía una organización de mujeres aparte y abogaban por un Frente Revolucionario de Mujeres Proletarias que tuviese un contenido revolucionario. Su principal objetivo era atraer a las mujeres al partido y plantear la lucha de las mujeres unida a la de los trabajadores, como la única forma de derrocar al sistema y hacer triunfar la revolución. Su actividad durante la guerra fue hacer propaganda para incorporar a las mujeres al frente, no sólo en labores de enfermería a través del Socorro Rojo, (organización creada por el POUM para proporcionar asistencia sanitaria en el frente), sino como soldados para lo cual daban cursillos de entrenamiento militar, además de otras tareas dedicadas al abastecimiento en tiempo de guerra. Su trabajo no estuvo exento de dificultades. A cada paso se encontraban con el boicoteo del estalinismo: en la Segunda Conferencia Nacional de Mujeres del PSUC celebrada en 1938, se especificó entre los quince intereses principales para las mujeres comunistas, la "lucha contra emboscados, provocadores y trotskistas", en clara alusión al POUM y otros sectores del proletariado revolucionario. (Treball, 4/10/1938).

Cuando Largo Caballero, Ministro de Guerra en el gobierno del Frente Popular, apoyado por el PCE, y más tarde por los anarquistas, decretó la prohibición de que las mujeres luchasen en el frente y que su labor se limitase a realizar las tareas domésticas dentro de los batallones, produjo una enorme decepción y frustración entre miles de ellas, que iban al frente reivindicando la igualdad, y veían de nuevo que se las relegaba para las tareas de las que ansiaban salir. Pero no sólo fue una decepción para ellas. Los trabajadores se opusieron a esto y tuvieron que intervenir las direcciones de los sindicatos para poner fin a la situación de descontento que se estaba creando en el frente. Con esta política seguida por los dirigentes del Frente Popular y de los partidos obreros, frenando el ímpetu y la ofensiva revolucionaria, tanto de las mujeres como del conjunto de los trabajadores, no se ganaba la batalla, sino más bien todo lo contrario, se preparaba el camino hacia la derrota. Tras el triunfo de la contrarrevolución fascista más de 400.000 obreros fueron encarcelados o encerrados en campos de trabajo; unos 30.000 fueron fusilados después de la guerra; entre 1939 y 1940 había 30.000 mujeres encarceladas; sólo en la cárcel de Ventas, en Madrid, fueron fusiladas 1.000. Otro castigo reservado para las mujeres por la dictadura, no sólo para las que habían tomado parte activa en la lucha, sino también para las mujeres de los milicianos, para sus hijas, madres etc., fue que eran encarceladas, rapadas al cero y paseadas por las calles de sus pueblos y ciudades. Al mismo tiempo las mujeres retrocedieron más de medio siglo en sus condiciones de vida y en sus derechos, se prohibieron todas sus conquistas: el derecho al aborto, el divorcio, los matrimonios civiles; y además se las prohibió prácticamente el derecho a trabajar por medio del Fuero del Trabajo, quedando de nuevo confinada a las cuatro paredes del hogar.

Fuente: http://www.marxist.com/es/espana/mujer_en_republica.html

Autoría: Juana Cobo, Mayo 1997 (Marxismo Hoy, número 3)

Imagen: Cartel de la guerra civil española, tomado de:

http://www.uce.es/DEVERDAD/ARCHIVO_2002/12_02/pasionaria.jpg

¡Que pasen un buen martes!

Hannah 

 

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Lunes, 06 de Marzo de 2006 20:49 Autor: Hannah. enlace permanente. Tema: In Itinere Hay 28 comentarios.

07/03/2006

LA MUJER EN ESPAÑA, DESDE 1930 HASTA HOY, PARTE FINAL.

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Con la victoria del levantamiento del dictador Franco, la ultra derecha y la Iglesia Católica toman las riendas de este país y la libertad, la igualdad y la fraternidad son desterradas de su suelo. Los españoles en su totalidad –menos los adeptos al régimen, claro, que siempre dispondrán de la doble moral- pierden sus libertades y sus derechos, pero quienes más relegadas a la nada se ven son las mujeres. Su papel queda reducido a ser mujer piadosa, esposa abnegada y madre de los hijos de su señor. La naciente sección femenina se encarga de conformar el espíritu de la mujer con frases cómo “hay que ser féminas que no feministas” –que por si no lo sabían, de ahí procede la frasecita de marras-, y las mujeres, todas, para poder cursar estudios medios o superiores (maestras o médicas) tienen que realizar seis meses de cursillo de “mujer” durante el que se les lavará convenientemente cualquier residuo de libertad e igualdad que pudiera quedar en sus neuronas, y se las formará en el dominio de la aguja, el dedal, la plancha, la limpieza y el derecho de pernada de su amo y señor. Se instaura la separación de sexos en las aulas, porque ya se sabe, no hay que tentar al diablo y despertar en la mujer aspiraciones que van contra su naturaleza. Las mujeres no tienen derecho a administrar sus bienes, a tener pasaporte, a poner una denuncia, en el primer periodo franquista, las mujeres no tienen derecho ni siquiera a trabajar fuera de casa… La represión al finalizar la guerra, fue brutal. A las mujeres se las encarceló, rapó, torturó y condenó a morir de hambre –eso si no se las fusilaba- no ya porque hubieran sido activistas o por sospechas de ser contrarias al régimen, sino por el mero hecho de estar en el lado republicano… En esto, cabe decir que había “igualdad” pues con los hombres hacían lo mismo.


Aunque en el exilio -y en suelo español en la clandestinidad- la lucha siguió con gran riesgo, incluso de la vida, pero con todo, la represión y discriminación de la mujer sigue hasta incluso hoy. En educación, la ley general de educación de Villar Palací, de 1970, reconoce el derecho de una educación igual para todos, incluidas las niñas y mujeres; pero muchas profesiones seguirán vetadas por ley a la mujer (Notaría, carrera judicial, etc.).


Un documento interesante que ilustra lo sucedido en ese periodo y hasta nuestros días pueden leerlo clicando aquí.


Pero el documento que, en mi opinión, ilustra mejor nuestra historia, lo pueden leer clicando aquí. Veamos una muestra: “…En la sociedad franquista, se considera el trabajo del ama de casa como improductivo, puesto que no proporciona productos acabados y solo están destinados al uso. En una sociedad en que solo se valora a las gentes por lo que ganan, el trabajo de las amas de casa carece de valor y prestigio, de una forma tal que ha condicionado, incluso, la psicología de las mujeres. Se ha estudiado sólo la economía externa, industrial y rural, y en muchas ocasiones se ha marginado la economía familiar, puesto que es tradicional en cuanto a su tecnología y modos de producción. De ahí que se considere a las amas de casa como población inactiva… (…) …Por otro lado, la obsesión de la Jerarquía por la moral femenina se mantuvo constante a lo largo del período, siendo más intensa durante la década de la posguerra. En todas las sedes eclesiásticas españolas, los obispos suelen coincidir en esta temática a la hora de producir sus documentos pastorales. No era extraño encontrar explícitamente el problema en las pastorales dedicadas a la Inmaculada Concepción de la Virgen María. << Y vosotras, mujeres católicas, de cualquier estado y condición que seáis, tened en grande estima vuestro pudor y recato y cuidad de conduciros y mostraros en todo momento como exige la modestia cristiana. María Inmaculada holló con su planta virginal la cabeza de serpiente. No os dejéis seducir por esta última, que busca y procura vuestra perdición con el incentivo de modas y modos inverecundos>> A veces la circulares producidas por la máxima jerarquía eclesiástica sobre el tema de la moralidad podían igualmente haber sido producidas por la autoridad política.  En ocasiones la fijación por la modestia femenina que manifiesta la jerarquía eclesiástica, adquiere visos irónicos. Monseñor Zacarías de Vizcarra, consiliario nacional de Acción Católica, responde en 1946 a las preguntas formuladas insistentemente por devotas lectoras sobre la legalidad o no de la pintura en la mujer. << las que padezcan enfermedades o hayan sufrido otros accidentes que hayan afeado sus lineamientos naturales pueden usar , para ocultar dichas fealdades, pinturas que imiten a la naturaleza>> Existía en este culto a la moralidad por parte de la jerarquía un profundo miedo a la mujer, un miedo clerical, y que solía obtener efectos contrarios a los perseguidos. Una de las facetas que más evidencia este problema la encontramos en la relación preventiva sacerdote-mujer. Se trataba de evitar la ocasión para evitar el pecado….”  En fin, este documento me parece muy valioso -recomiendo entusiastamente su lectura-, ya que no sé limita al estudio y análisis de ese negro periodo, si no que nos introduce en la realidad actual, aún con muchas carencias, pero indudablemente también con muchos logros.

En la actualidad, y pese a los muchos avances logrados en nuestro país, la realidad laboral de la mujer trabajadora sigue siendo de discriminación: su presencia es mayoritaria cuanto más baja es la categoría del puesto de trabajo;  el servicio doméstico, sigue siendo un campo ocupado mayoritariamente por mujeres. Sólo un 31% de mujeres ocupan altos cargos de responsabilidad, en el ámbito publico –administración, universidades, enseñanza en general, política, investigación, etc.- Únicamente el 29% de mujeres son empresarias. En los consejos de administración de grandes empresas, su presencia se ve reducida a un escaso 2%. Y sigue prevaleciendo que a igualdad de puesto de trabajo desempeñado, el salario de la mujer es menor que el del hombre. El acoso sexual en el trabajo incide con mayor frecuencia en mujeres trabajadoras. Los hombres aún no disponen de igualdad de tiempo por paternidad, lo cuál influye en una discriminación negativa hacia la mujer. En la universidad, es cierto que hay más mujeres matriculadas que hombres, pero no es menos cierto que muchas mujeres siguen abandonando el trabar fuera de casa cuando tienen hijos. Sin embargo, y a pesar de todo esto, creo que en este momento de la historia de nuestro país, nuestras pioneras y las mujeres activistas de la segunda república, pueden empezar a sentirse satisfechas. No obstante, hay logros -y quiero decirlo aquí también- que a mi no me parecen tales, cómo por ejemplo la presencia de la mujer en las fuerzas armadas, ya que para mí, el logro y el verdadero avance sería el que no existieran fuerzas armadas. Ninguna en ningún país del mundo. Ningún soldado ni arma sobre la tierra. Qué sólo existieran fuerzas de vida, ninguna fuerza de homicidio, asesinato y muerte.


Creo que hoy puedo decir que no hay lugar en el mundo en el que la mujer no sea consciente de sus derechos y no luche activamente por ellos. Cierto que se siguen levantando inquietantes voces ultraconservadoras facistas y clericales que se empeñan en hacernos retroceder, cómo el querer volver a métodos de enseñanza sexistas en los que nuevamente niños y niñas estén separados; y cierto también que el computo de logros es muy distinto de país a país; cierto que existen países en los que se sigue lapidando a mujeres indiscriminadamente, en los que nacer hembra humana está muy por debajo del valor que se da al nacimiento de una hembra de cerdo… Pero ahí estamos trabajando para alcanzar una humanidad libre, paritaria y fraterna; sin ir más lejos, mientras escribo estas líneas se esta celebrando en Mozambique un foro de debate sobre "España-África: mujeres por un mundo mejor" (clicad aquí para más información