Muy buenos días a todos. Por fin mi ordenador, parece que funciona; no lo bien que quisiera, pero lo suficiente para que no tenga que ir al cibercafé, que ya es mucho; porque con el trancazo griposo y febril que tengo, no me conviene nada salir de casa.
Y bien, a lo que voy, que hoy, se impone que vaya a comentar algunas cosas sobre la Carta Magna que tenemos. Para empezar diré que yo no la voté. Y no la voté, porque estaba recién llegada de África y aún no me había empadronado, de manera que no pude ejercer ese derecho. Pero decir también, que si hubiera podido, mi voto hubiera sido “no”.Me explicaré.
Votar “si” o votar “no”, no es algo unívoco, sino plurívoco. Uno puede votar “si” o “no” y el”no” y el “sí” expresar cosas diametralmente opuestas. Les pongo por ejemplo el tan traído y llevado estatuto catalán: Ezquerra Republicana promovió el “no” por considerar que el estatuto no recogía suficientemente, todas las propuestas “nacionalistas” de autogobierno a las que aspiraban; mientras el Partido Popular, promovió el “no” justamente por todo lo contrario, es decir, porque consideraban que “se rompía la unidad de España y era anticonstitucional”. Fueron dos “no” y los dos expresaban cosas muy distintas. Otras veces, el “Sí” y el “No” pueden expresar la misma cosa: en el último plebiscito de Franco, el “No” expresaba qué no siguiera, mientras el “Sí” expresaba que se fuera… ¿O era al revés? Bueno, esto es broma, obviamente; pero insisto que ni el “Si” ni el “No” son unívocos. Y todo esto, ¿para qué? Pues para explicarles que yo hubiera votado que “No” a la constitución, pero por motivos diametralmente opuestos al “No” que dio la ultraderecha nacional católica y franquista.
Mi “No” a la Constitución, hubiera expresado mi desacuerdo a una monarquía franquista impuesta por Franco y los suyos.
Hubiera expresado mi desacuerdo a una ley de “punto final” implícita en la Carta Magna, que nos convertía a todos en unos desmemoriados e irresponsables de tomo y lomo, respecto al golpe de estado habido, respecto del ultraje y la traición a la segunda república cometido por los sublevados golpistas, respecto de la guerra civil española –llamada por los golpistas en connivencia con la Iglesia Católica, “Santa cruzada”-, y respecto a los crímenes acometidos por el dictador Franco y los suyos, durante los cuarenta años de dictadura. Porque este país, España, era una república –la segunda- y tenía una Constitución –la del 31- que había sido votada por un pueblo soberano: el español; y lo de hacer “borrón y cuenta nueva” sin más, cómo si nada hubiera pasado, despreciando las reglas del juego, y despreciando la memoria, el sufrimiento y los hechos históricos, para complacer a la sacrosanta ultraderecha, no era entonces, ni es hoy, de recibo.
Finalmente, mi “No” hubiera expresado mi total desacuerdo con la ambigüedad reinante en el texto por todo su articulado. Ejemplos:
-- “El Estado es aconfesional, pero se le respetan privilegios a la Iglesia Católica” ¿En qué quedamos? ¿En qué queda la laicidad ahí? Sí la a Iglesia Católica se le dan “más reconocimientos” que a las demás, ¿dónde queda la equidad respecto de la libertad de consciencia?
-- “Todos los españoles son iguales ante la ley y no podrán ser discriminados por razones de sexo, estatus, religión, raza, etc.”. ¿Por qué entonces según otro artículo, se prefiere a los varones en la sucesión a la corona? ¿No es eso una discriminación?
-- “El estado español se compone de regiones, autonomías y nacionalidades” Miren, esto no hay por dónde entenderlo a no ser que seguidamente se definiera lo que se entiende por “región”, por “autonomía”, y por “nacionalidad”, y que se estableciera que es lo que hace diferente una cosa de otra; definiciones absolutamente ausentes en el texto, cuyas ausencias luego traen los conflictos que todos hemos vivido.
Hay muchas más ambigüedades y contradicciones a lo largo y ancho del texto constitucional que no voy a mencionar aquí, porque tengo la cabeza como un bombo por la fiebre de la gripe, estoy escribiendo esto de memoria y no se trata de un ensayo, sino de un artículo que quiere ser breve. Por las mismas razones, sepan disculpar el que no les explicite que artículos son esos que les cito como ejemplos. Otro día abordaré la cuestión con más detenimiento. Pero quiero resaltar que, a pesar de no haber votado la Constitución y a pesar de que mi voto hubiera sido negativo, la acato; si bien me gustaría una profunda revisión y reforma del texto.
Decía que la acato, sí, y lo hago porque acepto la decisión tomada por la mayoría del pueblo soberano, aunque esa decisión no fuera tanto en la dirección de aceptación del articulado, sino la expresión de “más dictadura no”, “queremos democracia y partidos políticos y libertad y todo eso”… Y cosas así. Porque, ¿quién se leyó el texto de cabo a rabo y maduró a la luz de la lectura, y de la reflexión consecuente, su decisión antes de votar? La respuesta a esta pregunta es otro de los problemas que tenemos la ciudadanía española: aún no estamos acostumbrados a leer, a reflexionar y a pensar por nosotros mismos y libremente, y a hacer un uso responsable y coherente de nuestra soberanía como pueblo, de nuestra libertad y de todas nuestras posibilidades cómo ciudadanos. Y eso se lo debemos, no sólo a los 40 años de dictadura franquista, sino a la Iglesia católica milenaria en España, y a todos los sistemas absolutistas anteriores a la dictadura habidos en nuestro país; que con un sistema educativo de pensamiento único, edificado en el pecado, la prohibición, la culpa, la doble moral, la dialéctica del amo y del esclavo, la intolerancia, el miedo a todo, pero sobre todo a lo diferente, y a guardar lealtad, acatamiento y servidumbre incuestionables a los privilegios del “señor” de turno, fueron haciendo de nosotros un pueblo aborregado, inculto, entregado a la voluntad de los “reyes, dictadores, señores y caciques” de turno e incapaz de decidir su destino.
Ese pueblo, tuvo excepcionales despertares a lo largo de la historia que fueron convenientemente acallados por la clase dirigente.
Ese pueblo despertó en 1931 y supo sacudirse de encima el ostracismo y la ignorancia; la esclavitud y el yugo; y la miseria y el anonimato a los que lo tenían sometido Iglesia, la Corona, y los innumerables caciques dominantes del momento; y casi lo consiguió…
Y este pueblo, el de hoy, vive indudablemente mucho mejor con esta constitución a la que yo no le hubiera dado mi voto, que sin ella; porque se ha convertido, a pesar de sus contradicciones, en un marco apto para el desarrollo de una convivencia libre, equitativa, digna y justa, además de en un marco facilitador del avance cómo pueblo soberano.
Y yo confío en que esta misma constitución, cuyo aniversario hoy festejamos, y que contempla en su propio articulado la posibilidad de ser reformada, nos ofrezca la posibilidad de avanzar en el camino de las reformas necesarias para disolver las contradicciones y ambigüedades que tiene su texto, para dotarnos de un mayor entendimiento y una mayor capacidad de discernimiento; y para otorgarnos una democracia más real, más sólida y republicana.
Yo no voté porque tenía 10 años y no me dejaron, sé que mis padres votaron "no" por los mismos motivos que tu has expuesto y otros más pero en esa dirección. Me acuerdo porque se leyó el texto en familia y se discutió tanto que aquello parecía el parlamento en casa ;-) Un beso
Comparto tu visión del tema, mejor estamos, eso es indudable, pwero no hay que quedarse ahí. Tenemos que seguir los ciudadanos ganando cotas de libertad, de justicia y de democracia. También de paz, de autodeterminación y de soberanía. ¡Reforma de la constitución ya! Un abrazo
Será todolo imperfecta que quieras, Hannah, pero nos ha permitido libertad, igualdad y fraternidad, -eso que a ti te gusta tanto- como si fueramos una república; además, ya me contarás lo que pincha y corta ahora la corona. Un beso
Yo creo que en aquel momento, las fuerzas de izquierda no tuvieron más remedio que bajarse los pantalones y tragar con todo lo que apuntas, adermás de otras cosas, por el bien de todos. Y creo que estámuy bien esta constitución monarquía incluida. Un beso
Cuídate que la gripe deja fatal. ¿Qué haces escribiendo cuando tendrías que estar en la cama sudándola? Por lo demás, comparto lo que dices. Un beso.
P.D. Al anónimo/a, decirle que respeto su posición; por una vez y sin que sirva de precedente pienso lo mismo que él, pero, como dice Hannah, por motivos diametralmente opuestos. Y creo también, que en una democracia, siempre que se sea democrático, tan lícito es ser de falange como de otra cosa, (siempre que no ganen ellos, y con "ellos" me refiero a los del anónimo/a, claro, ;-)
Pues coincido contigo y con casi todos, básicamente, en que mejor esto que lo anterior, pero que eso no nos debe adormecer. Y ponte mejor, hija mía, que vaya racha que llevas. Abrazos.
Pobrecita de ti, parece que te haya miradfo un tuerto, uf!!! Bueno, a ver si te repones ya del todo de una vez. Y éstoy de acuerdo con casi todos, también contigo: mejor esto que aquello; pero voy más allá y en eso también estoy de acuerdo contigo. Un besazo y muy buena salud!
¡Anda, mujer, ponte ya bien que ya toca! Y también coincido contigo y con Dinosaurio, con el de Falange, pues mira, no; pero lo tolero democráticamente. Un beso
Venga, chiquilla, ponte buena de una vez ;-) Yo estoy de acuerdo con todo lo que dices, y en parte por lo que dices, voté esta constitución, pero ya va siendo hora de que la reformemos. Un beso
Ya que en estos 28 años han cambiado las cosas, la democracia está más consolidada, es hora, como tú dices, de darle un repaso a la carta magna, eliminar las contradicciones y adaptarla a las necesidades de este tiempo.
Para cuándo el debate entre república y monarquía? en méxico y otros países el presidente es a la vez primer ministro... fíjate lo que nos íbamos a ahorrar sin reyes! Salud, y república!
Ser Rizomático es igual a desplegar "rizo a rizo" "raíz a raíz" la potencialidad y la capacidad de crear, construir, compartir y transformar el mundo en un lugar gobernado por la libertad, la igualdad y la fraternidad sin fronteras para toda la humanidad.
CITAS: hoy, Baruch de Spinoza:
"Comprender es el principio de aprobar."
"Si no quieres repetir el pasado, estúdialo."
" La experiencia nos ha demostrado que a la persona no le resulta nada más difícil de dominar que su lengua."
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