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CHERNOBIL O EL CURSO DE LA MUERTE Hace unos días, o semanas, que con este trajín que llevo ya ni sé, escuché decir por TV al presidente del Foro Nuclear –no me hagan mucho caso, creo que fue a este señor, pero no lo juraría, el caso que uno de ellos lo dijo, y con ellos me refiero a los “altos dignatarios de la energía nuclear”- toda una loa a las bondades de la energía nuclear frente a todas las demás energías alternativas, y para dar más fuerza a sus argumentos, añadió que no sólo era la más barata y de menores costes, sino que el miedo era un poco un mito de los detractores ya que nunca en Europa había habido un accidente… Me quedé muy descolocada y pensé: “¿vaya, dónde está Ucrania sino en Europa?” ¿Ningún accidente en Europa? Concretamente el 26 de abril, hizo veinte años de la catástrofe nuclear de Chernobil en Ucrania. Pueden clicar aquí para ahondar en la información. Cuando ocurrió, cuando el reactor nuclear nº 4 explotó, eran la 01,20 de la madrugada del día 26 de abril de 1986. La población no se enteró y siguió durmiendo como si nada.Parece que todo ocurrió por querer hacer un experimento. Pues vaya si lo hicieron: lograron un experimento patéticamente mortal cuyos resultados y efectos no sólo continúan aún hoy, sino que seguirán produciéndose durante más de 500 años… No se dio ningún aviso a la población. No se tomaron ningún tipo de medidas para evacuar a nadie. La única idea fija era silenciarlo y cómo apagar el reactor o al menos, cómo aislarlo, sin que nadie se enterara… La cosa se convirtió en el último genocidio cometido por la extinta Unión Soviética, pero un genocidio que sigue teniendo efectos aún hoy. Pasaron cuatro días sin que se tomara medida alguna para proteger a la población de la zona y a la propia Europa.Por la mañana, los granjeros y urbanitas de Chernobil y sus alrededores, se levantaron como otro día más, los niños fueron al colegio y los adultos a sus actividades diarias como si tal cosa; hicieron sus compras cotidianas, recogieron las hortalizas de sus huertos y ordeñaron a sus vacas; tal vez sacrificaran a alguno de sus pollos y, en fin, tomaron todos esos alimentos, los cocinaron y se los comieron. Los niños jugaron en los recreos de los colegios y, luego siguieron haciéndolo en la calle. Las madres y los padres, fueron a sus respectivos trabajos a pie, en bicicleta o en autobús, como siempre; luego regresaron del mismo modo y, probablemente, en sus espacios de ocio dieran un paseo por la ciudad o por el campo. Todos siguieron respirando el aire, bebiendo el agua y comiendo los alimentos de la zona; la vida siguió su curso aparentemente normal, sin que nadie les dijera nada; sin que nadie recibiera yodo para esas tiroides que absorbían radiación como esponjas e iban envenenado todo el cuerpo… La apariencia de normalidad era casi absoluta a no ser por ese fuego que se divisaba al fondo, y porque bomberos y obreros caían como moscas… Y ahí seguía el bullicio de la ciudad y el puro aire del campo; pero esta vez, el bullicio lo era de muerte; el aire estaba puro de radioactividad; una pureza de radioactividad insospechadamente elevada; y el curso aparentemente normal de las vidas de los habitantes de Chernobil y de las aldeas en 30 km a la redonda (y más), se transformó en un curso absolutamente normal pero de muerte. Una muerte que hoy aún sigue y que del 26 al 30 de abril cabalgó en silencio, con un galope desbocado y a sus anchas, con el beneplácito de los dirigentes soviéticos del momento.Una nube similar a la que según cuenta la Biblia, guiaba al pueblo de Israel por el desierto hacia la tierra prometida, fue barriendo y sembrando muerte por Ucrania, Bielorrusia, Bulgaria, Rumanía, Italia, Austria, guiando a los pueblos hacia la contaminación y la muerte… Toda Europa menos Finlandia, España y Portugal, que, caprichos de las corrientes de aire, no resultaron muy afectadas… Parece que, después de todo hubo suerte y no llovió hasta el 20 de Mayo, con lo que se pudo evitar que las aguas del río Pripiat contaminaran al resto de las aguas… Se tardó más de seis días en iniciar la evacuación de la población en un radio de 30 km. Y una vez decidido, la evacuación duró más de tres días: así que toda la población de la zona, población agrícola y urbana; incluida una ciudad de 40.000 habitantes, acumularon durante más de diez días muerte para ellos y sus descendientes.La cifra de muertos nunca se sabrá con exactitud, fuentes no oficiales la estiman en más de 200.000 mientras las fuentes oficiales se empeñan en decir que sólo murieron 59 personas por el accidente; claro que eso no se lo creen ni los niños lactantes; pero hoy –y ya hace 20 años- los nacimientos son de unos 140 frente a 780 decesos en un intervalo de tiempo de nueve meses, según gentes del lugar. La radioactividad sigue produciendo graves enfermedades y mutaciones, sigue matando. Realmente, tendrán que pasar más de 100.000 años para que esas tierras dejen de emitir radioactividad a niveles tolerables para la vida. Y esos 149 nacimientos que se producen vienen con la condena de enfermedades y con mutaciones incompatibles con la salud; el crecimiento de los niños es tremendamente anómalo: muy por debajo de lo que debiera ser; mientras que un notable y significativo incremento de diferentes cánceres galopan a sus anchas y sin freno, diezmando a la población ucraniana. Pero las autoridades, erre que erre no dan su brazo a torcer: todo ello no se debe al accidente, digo yo que la causa debe ser que a Ucrania la miró un tuerto… ¡No te fastidias!. Hoy, unas 500 personas siguen viviendo en la zona "cero" porque, dicen, prefieren la contaminación a mal vivir alejadas de sus casas y de sus tierras.Quién crea que aquello pertenece al pasado, se equivoca. El sarcófago con el que aislaron al reactor tiene tantas grietas que en cualquier momento la tragedia puede repetirse y, aún cuando la tragedia no se cebara de nuevo en Chernobil, cada central nuclear es una bomba de relojería que en cualquier momento puede estallar. En España hay actualmente siete centrales en funcionamiento con nueve reactores; en Francia hay 58, y eso sólo para citar las propias y las del país vecino… El precio del barril de petróleo parece haberse disparado, y, aunque ello no fuera así, parece que las reservas de petróleo no dan para más de cincuenta años a lo sumo; de manera que se vuelve a hablar de la obtención de energía y de la construcción de más centrales, que dicen que son baratas, aunque maldito lo baratas que son; porque, no nos engañemos: las energías renovables -que esas si son baratas e inocuas- son, cómo diría, demasiado baratas; ya que tienen el costo de la instalación y un mantenimiento mínimo. Nadie se enriquece con ellas; me refiero a nadie de las multinacionales, claro; así que no son aptas ni “golosas” para que ninguna multinacional se interese por ellas. Así es la cosa por si alguien no se había enterado. ¿Y dónde queda nuestra responsabilidad en todo esto? En mi opinión nuestra responsabilidad estriba en el hecho de que somos consumidores de energía; de para qué la consumimos y en qué; y en el hecho del costo real que pagamos. Pasar el verano sin enterarnos del calor al “abrigo” de un buen aire condicionado es muy agradable, sin duda, pero ¿vale una vida? Carmen Moreno Martín Comentarios » Ir a formulario
Es terrible. En mi familia acogemos a algún niño ucraniano cada verano, son niños que casi siempre tienen una talla de un niño de cinco a seis años pero en realidad tienen 12, 15... Terrible.
Y ahora les ha dado por ensalzar el tema de las centrales nucleares porque dicen que es la energía más barata y más limpia... Debe ser la que mata más limpiamente, porque otra cosa... ¡Qué desastre, Señor! Beso Fecha: 01/05/2006 11:55.
Yo también vi ese programa televisivo en el que un señor "experto" decía como para apoyar las glorias de las centralesnucleares que en Europa nunca había habido accidentes... ¿Y Ucrania dónde está? ¡Puesmenos mal que en Europa nunca ha pasado nada! Joder. Se me revuelven las tripas de indignación aquí también.
Beso Fecha: 01/05/2006 19:37.
Pues parfece que -menos en Irán, que no lo dejarán- en el resto del mundo la apuesta es por la energía nuclear, maravillosa ella y solución a todos nuestros problemas energéticos... ¿Los resuiduos radioactivos? ¡pecata minuta si se llenan los bolsillos -que es lo que les importa-! ¿El urano y el enriquecerlo? ¡Otra bobada al parecer! En fin, que no será necesario que el señor Dios -si es que existe- se moleste lo más mínimo en destruir este planeta: nosotros solitos lo lograremos.
Besos Fecha: 02/05/2006 10:34.
Y hay tantas energías sostenibles no contaminantes y alternativas... Pero claro, con esas no pueden enriquecerse...
Beso Fecha: 02/05/2006 12:30.
Es indignante la postura de los gobiernos a minimizar el problema cuando hay una catástrofe, que no se enteren y a hacer como si nada, como si esto eliminara el problema, en Chernobil tienen contaminación para siglos. Y que piensan hacer los estados, piensan seguir manteniendo esas bombas nucleares, en lugar de hacer viables las energías alternativas, es vergonzoso.
Fecha: 04/05/2006 11:56.
ME PARECE MOUNSTROSO COMO SE HA QUERIDO DESTERRAR DE TAJO TREMENDO SUCESO, QUE PUDO HABER DESTRUIDO MAS DE LA MITAD DE EUROPA, LA NUBE RADIOACTIVA LLEGO A LUGARES MUY ALEJADOS DE CHERNOBIL , POR EJEMPLO EN FRANCIA MUCHAS PERSONAS PRESENTARON Y PRESENTARAN LOS MISMOS SINTOMAS , CANCER DE TIROIDES Y DEMAS BESTIALES ENFERMEDADES PROVOCADAS POR LA AVARICIA Y LA SED DESMEDIDAD DE PODER ABSOLUTO.SE TIENE CONOCIMIENTO DE PODEROSAS ARMAS NUCLEARES UNA SOLA CON EL PODER DE 100 CHERNOBILS,IMAGINEN EL PODER DESTRUCTIVO .Y ENFURECE QUE LA GENTE NO TENGA IDEA DE LO SUCEDIDO Y QUE NO DEMUESTRE INTERES ALGUNO, IMAGINEN EL TERRENO TOTALMENTE ENVENENADO Y TENER QUE ESPERAR 800 AÑOS PARA QUE EL VENENO RADIOACTIVO ESTE LO SUFICIENTEMENTE PROFUNDO COMO PARA NO "PROVOCAR DAÑO"
Fecha: 12/05/2006 03:32. |
Ser RizomáticoSer Rizomático es igual a desplegar "rizo a rizo" "raíz a raíz" la potencialidad y la capacidad de crear, construir, compartir y transformar el mundo en un lugar gobernado por la libertad, la igualdad y la fraternidad sin fronteras para toda la humanidad. CITAS: Hoy, Stephen Weinberg, físico estadounidense, premio Nobel de física de 1979: "La religión es un insulto a la dignidad humana. Con o sin religión siempre habrá buena gente haciendo cosas buenas y mala gente haciendo cosas malas. Pero para que la buena gente haga cosas malas hace falta la religión." "Cuanto más comprensible parece el universo, tanto más desprovisto de sentido parece también." Aviso: las imágenes que ilustran los post, están tomadas de la red con sus créditos. Si algún autor desea que las retire, que me lo haga saber. Gracias Temas
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