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¿CONSENSO? ¿PERO DE QUÉ CONSENSO HABLAN? Carta abierta al Partido Popular![]() Muy respetables personas del Partido Popular: una y otra vez, les oigo y les leo, a ustedes y a quienes les secundan, decir que el Señor Presidente del Gobierno Español y el PSOE han roto el consenso de 1978 y que están en un tris de romper “España”, y lo dicen ustedes y lo escriben tanto, que es ya una costumbre tristemente instaurada entre la ciudadanía que cuando se disponen ustedes a hablar, se prepara –la ciudadanía- más o menos inconscientemente, a escuchar de sus bocas y plumas las falacias, paralogismos, falsedades y mentiras más inusitadas. Unas de las mayores falsedades de esta serie de despropósitos que dicen, escriben y, tal vez se creen, y a la que casi no se le ha dado el debido tratamiento –y me dejaré en el tintero por hoy sus mentiras sobre la guerra de Irak, sobre el desastre del Prestige, sobre el accidente del Jakolet y otras-, han sido la de que este gobierno rompe España y la del “consenso de 1978”. Un consenso que alude tanto a la elaboración y redacción de la Constitución de 1978, cómo a los pactos de la Moncloa y a la “magnífica actitud y colaboración de consenso del Partido Popular por aquellas fechas” rota –inequívocamente según Rajoy, Acebes y Zaplana- por el partido socialista obrero español y el presidente del gobierno José Luis Rodríguez Zapatero a quienes ustedes califican de “Bobo solemne”, ustedes tan educados y cultos. Francamente, que la memoria juega malas pasadas es un hecho, pero al Partido Popular, últimamente ya no le puede jugar ni buenas ni malas pasadas, ¿por qué? Es muy simple: se han quedado sin memoria. Andan todos de lo más desmemoriados. Y este crónico síndrome de amnesia de su propia historia y de la del país, parece que les afecta también a su inteligencia y preparación; ya que ni siquiera se toman la molestia de consultar bibliografía veraz sobre estos termas antes de aludir a ellos. ¿Qué no? ¡Veamos, por ejemplo lo del consenso! Bueno, antes de entrar en lo del consenso, un breve recordatorio histórico de la situación: El golpista dictador Francisco Franco había muerto el 20 de noviembre de 1975, dejando “atado y bien atado el futuro político del país” esto es la monarquía y el nacionalcatolicismo franquista español. Los demócratas de verdad de este país, a cambio de que sus partidos fueran legalizados y de algunas libertades más, tuvieron que renunciar a derechos y libertades enormes, de entre ellos al reconocimiento de que España había sufrido un golpe de estado, o alzamiento nacional o “santa cruzada” en 1936 derrocando a un gobierno legítimamente constituido; aboliendo la soberanía del pueblo Español y de su segunda república, y aboliendo todos los derechos y libertades que se había otorgado en su Constitución de 1931, así cómo la constitución misma. Tuvieron también que renunciar a que se reconociera explicita y abiertamente la dictadura que había sufrido este país bajo el yugo franquista y del nacionalcatolicismo; que se reconocieran las víctimas que los golpistas habían ocasionado junto con todos los daños, que iban desde la misma guerra civil a las torturas y purgas habidas a lo largo de los cuarenta años de dictadura, pasando por la anulación de matrimonios civiles y divorcios que hubo, con la consiguiente destrucción y perjuicios para las familias afectadas. Tuvieron también que aceptar de nuevo la intervención e ingerencia de la sacrosanta iglesia católica, en el estado, y sobre todo, tuvieron que aceptar una amnistía general concedida a los asesinos golpistas que fue un borrón y cuenta nueva a más de 30.000 desaparecidos y asesinados –sin contar los caídos en ambos lados-. ¿Cuántos lleva ETA, 890? Las renuncias de los demócratas-principalmente de izquierda- de este país no tienen parangón en la historia de España. ¿Consenso? No, no fue consenso; fue tragar y comulgar con ruedas de molino porque era el “mejor” de los males. ¿Saben? Ustedes, señores del PP, franquistas nacional-católicos-españolistas, tienen un problema secular: considerar que sólo pueden llamarse españoles los adeptos del nacionalcatolicismo, esto es, los adeptos a la burguesía ultraconservadora y antidemocrática, absolutista y monárquica, que además sean también adeptos de la Santa Madre Iglesia Católica, apostólica y romana. Y digo secular porque ya lo tenían ustedes cuando reinaban los conocidos cómo “Reyes Católicos” allá por el siglo XV en los que “los españoles expulsaron a los moros y judíos de España” -que eso dicen sus textos-, cuando en realidad, lo que pasó fue que unos españoles monárquicos y nacional-católicos, expulsaron a otros españoles de religión musulmana y judía. Porque, ¿de dónde eran los llamados por ustedes “moros” y “judíos”? Pues eran de este país, de España, los primeros desde hacía más de novecientos años, y los segundos más de mil. Ya ven; al parecer, a ustedes y a esa Santa Madre Iglesia, les cuesta superar los problemas. Sobre todo, cuando esos problemas los viven ustedes como un ser despojados de los seculares privilegios, del poder y de las riquezas que por tanto tiempo han usurpado a los pueblos, reprimiendo sus libertades y derechos y esclavizándolos, sumiéndolos en la miseria. Llevan muy mal que el pueblo reclame lo suyo. Llevan muy mal devolver el poder a sus verdaderos propietarios y perder sus prebendas… Y sobre todo esa Iglesia que se autodenomina “de los pobres” lleva tremendamente mal dejar de “ser ella el Estado” y dejar de lavarle el cerebro a sus “pobres” con los terrores del infierno. Podría extenderme mucho, pero cómo esto es una carta sobre el “consenso”, sobre su tan cacareado consenso del 78, y consenso constitucional; lo dejaré aquí e iré al tema en concreto: Los resultados de las elecciones generales de 1977 configuraron un parlamento español con la siguiente distribución de fuerzas políticas y de sus respectivos escaños: UCD (Unión de Centro Democrático) 166 escaños con el 34,6% de votos PSOE (Partido Socialista Obrero Español) 118 escaños con el 29,3% de votos PC (Partido Comunista) 20 escaños con el 9,4 % de votos AP (Alianza Popular) 16 escaños con el 8,3% de votos PDC (Partido Democrático cristiano) 11 escaños con el 2,8% de votos PNV (Partido Nacionalista Vasco) 8 escaños con el 1,7% de votos OTROS (principalmente partidos nacionalistas con sólo un escaño cada uno conocido ahora como “Grupo Mixto”) 11 escaños con el 13,9% de votos Para empezar se puede apreciar la inexistencia en aquel entonces del “Partido Popular” cómo tal. Las personas que hoy forman parte del PP se hallaban distribuidas del siguiente modo: Prácticamente todas las que formaban AP; algunas del PDC, algunas más de UCD, y paremos de contar. Pero cuando el PP habla de su “consenso” por aquel entonces, lo hace básica y esencialmente aludiendo a lo que hacía AP, su máxime referente. Para mayor abundamiento, decir que quién creó el “Partido Popular” según ustedes “un partido de centro derecha” fue el franquista Manuel Fraga Iribarne, quien entre otros cargos desempeño, allá por los años sesenta, el de ministro franquista de la gobernación, acuñando –en una de las violentas represiones de estudiantes que protagonizó- la famosa y “democrática” frase “La calle es mía”. Por entonces, Don Manuel, demócrata no sé; pero represor, franquista, nacional-católico, absolutista e intolerante lo era un rato largo… Y bien, ahí sigue Don Manuel de presidente de su partido: el Partido Popular; esto es: ustedes, (antes Alianza Popular). Apreciemos también que las fuerzas políticas de izquierda tenían un peso muy significativo (118+20) y que si a eso le sumamos las fuerzas nacionalistas (+8) y las del grupo mixto (+11) básicamente progresistas, republicanas e independentistas, tenemos 157 escaños frente a 193 (166UCD +16AP +11PDC) de derecha conservadora. Y resaltemos que sólo 16 escaños pertenecían a Alianza Popular. Ahí están los textos y actas del congreso y de las comisiones; las hemerotecas y demás documentos probatorios que relatan inequívocamente a cuenta de quien corrió el consenso, y quienes no lo tuvieron nunca, ya sea porque votaron negativamente, o porque lograron plasmar sus santas voluntades y que fueran los que discrepaban los que tuvieran que ejercer ese “consenso con sus propuestas. Ahí está todo y accesible al público; ahí está el verdadero guardián de la memoria histórica. ¿Y que nos “cuenta” este guardián fidedigno? Es fácil. Este guardián nos cuenta que sí hubo una actitud de renuncia de ideales por parte de la izquierda a favor de la derecha (ninguna separación real de Iglesia y Estado; implantación de la monarquía; asunción de gran parte del ideario político del nacionalcatolicismo español franquista) y que gracias a esa actitud de la izquierda –y a cambio de algunas cosas –minucias, mejor dicho- cedidas de mala gana por la derecha, cómo estatutos de autonomías, reconocimiento de lenguas y banderas “nacionales autonómicas” democracia monárquico-parlamentaria, renuncia a la memoria histórica sobre la II República, Guerra Civil, víctimas etc. con una amnistía general) esta entelequia de país llamado España, pudo empezar a caminar. Así que es cierto que hubo un gran consenso; sí, un gran y ejemplar consenso de las fuerzas progresistas –entre las que ustedes no se encontraban- y de izquierda. ¿Y qué grado de consenso mostró Alianza Popular y sus diputados? Pues también es fácil verlo: En el pleno de aprobación de la constitución de 1978, ninguno. Todos ellos votaron en contra. En las comisiones y plenos de aprobación de los diferentes estatutos ninguno: todos votaron siempre unánimemente en contra. Cabe resaltar que cuando Andalucía ganó la posibilidad de que se realizará un referendum para consultar el acuerdo de obtener su autonomía por el artículo 152 o el de la vía rápida por ser reconocida cómo nacionalidad histórica, Alianza Popular hizo campaña por el “no” con el slogan “Andaluces, este no es vuestro referendum” En cuanto al consenso del pueblo español y su aprobación a la Carta Magna del 78, en la que según ustedes parece que el pueblo español entero y todos a una la votaron positivamente, será bueno recordar lo siguiente: Resultados del referendum para refrendar la Constitución de 1978:
De manera que con estos datos, podemos decir que sólo votaron el 67,11% del censo electoral. Hubo pues una abstención del 32,89% del censo que según reconocidos historiadores se debió fundamentalmente al censo franquista, ya que la consideraron una traición a Franco. O sea que la ultraderecha nacional-católica española no la votó. Los votos emitidos con el “sí” representaron un 58,97 % del censo electoral –aunque representaran el 87,87% de los votos emitidos, cómputo muy falaz si sólo se considera éste-. Por consiguiente, eso de que “todos los españoles nos otorgamos esa Carta Magna” que ahora ustedes –que no la votaron o votaron en contra- consideran “Palabra de la Iglesia, te alabamos santa madre” Vale, sí, algo ha valido; es indudable…, pero menos. Y menos, porque los que siempre rompen todos los consensos si se deja de hacer sus santas voluntades son y han sido siempre ustedes. Menos porque por más que los demócratas de este país se hayan esforzado en obtener una digna constitución, ustedes se han encargado siempre de echarlo a perder –incluso con las armas y con golpes militares y guerras-. Pero ahí están los datos y ahí están las pruebas de quienes se alzan con obstáculos, impedimentos, posturas rígidas e intolerantes en cuanto les privan de hacer sus santas voluntades, en cuanto acotan sus posibilidades de acceder a sus ambiciones e intereses, o/y en cuanto ven amenazados sus intereses burgueses y personales sin importarles lo más mínimo el bien general y común. No fueron ustedes constitucionalistas, señores del Partido Popular; ni lo fueron entonces ni lo son ahora; y los únicos que saben muy bien de “romper España” son ustedes, cómo bien lo demuestra la historia. Miren, el único “consenso” mostrado por Alianza Popular, fue el de los pactos de la Moncloa, y cualquiera que analice dichos pactos –no lo haré yo ahora, sería demasiado largo-, podrá fácilmente darse cuenta del por qué. De manera que ya le pueden explicar ustedes a los españoles de qué consenso hablan y pueden dejar de ser los “más constitucionalistas” que nadie. Quítense las caretas de esa pseudodemocracia que pregonan y muéstrense cómo realmente son; sí lo hacen, al menos podrán alardear de “honestos” en eso. De modo que, respetables personas Rajoy, Acebes, Zaplana, Aznar, Aguirre, y otras más del Partido Popular: les ruego encarecidamente que visiten a un neurólogo a efectos de restablecer sus perdidas memorias, y les ruego también, de paso, que dejen de inventarse la historia reciente de este país y de mentir sobre ella; porque desconozco en que país han vivido ustedes, sus padres y abuelos; pero en él que hemos vivido yo y los míos, las cosas son muy distintas de cómo ustedes se empeñan en hacérnoslas ver. Y los hechos, mis queridas y respetables personas, son y permanecen siendo los hechos, más allá de cómo ustedes los sueñen y alucinen. En fin, para terminar, y ya que ustedes son tan intelectuales y tan bien formados y cultivados todos, les recomiendo que en tanto sigan ustedes tan desmemoriados, se lean los documentos históricos existentes (actas de reuniones de las comisiones y plenos del congreso de los diputados y del senado desde 1977; hemerotecas; etc. A este efecto no sirven las lecturas de los libros de la FAES, de Pío Moa y similares) antes de hablar, sentenciar, argüir, calificar de Bambi, Bobo, y otras lindezas al Presidente del Gobierno Español, y, sobre todo, antes de volver a hablar de rupturas de España y de rupturas de consensos del pasado y de sus presuntos “ejemplares consensos”. Créanme que se harán ustedes un favor y respiraremos aliviados viendo que han dejado de considerar a la ciudadanía española, no sólo menor de edad, sino ignorante, analfabeta total y cuasi sumida en la subnormalidad. Y, respecto de la ruptura de España, sepan que los únicos que se han empeñado siempre en romper y destruir a lo que llaman España y a su ciudadanía, han sido ustedes y también la sacrosanta iglesia católica, apostólica y romana. Pero sobre esto, otro día les escribo porque hoy ya me siento bastante aburrida con lo del cuento del consenso, la batallita de la Constitución y tal. Carmen Moreno Martín |
Ser RizomáticoSer Rizomático es igual a desplegar "rizo a rizo" "raíz a raíz" la potencialidad y la capacidad de crear, construir, compartir y transformar el mundo en un lugar gobernado por la libertad, la igualdad y la fraternidad sin fronteras para toda la humanidad. CITAS: Para el verano: Blaise Pascal: "Si no actúas como piensas, vas a terminar pensando como actúas." "El corazón tiene razones que la razón ignora." "La justicia sobre la fuerza, es la impotencia, la fuerza sin justicia es tiranía." "He hecho esta carta más larga de lo usual porque no tengo tiempo para hacer una más corta." "Dos excesos: excluir la razón, no admitir más que la razón." AVISO IMPORTANTE: Generalmente y citando créditos, tomo las imágenes de la red. Si algún autor desea que las retire, que me lo haga saber. Gracias Temas
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