
Abril 1965.
"Adiós papá"
Hoy,
los focos del Ring del Luna Park
no lucen.
Se han apagado para siempre...
Sin ti...
Como mis ojos,
en los que nunca más rielarán los tuyos.
La muerte,
te ha arrancado,
de este ahora,
con un puñetazo fuerte…
y sin sentido,
…cruel...
Apartándote
de aquí…
… de mí…
Te dejaste vencer,
tú,
en este último combate,
tú,
nunca noqueado antes.
Y,
eras un buen Bóxer...
Pero en el aire,
… perdido quedó
tu postrer golpe.
Y te fuiste tras él,
… sin resistencia,
sin luchar...
¡Dios sabe dónde!
Y…
Sí,
eras un buen bóxer, papá,
en la vida,
y en el ring.
Pero el cáncer,
te pegó más fuerte.
¡Y quedaste fuera de combate!
Desgajado de aquí...
De nosotros…
De mí.
Que quedé aterida…
Con esta frialdad de muerte.
Y la ciudad,
como mi corazón,
ha perdido sus luces con tu marcha.
Y en Palermo,
los árboles se han secado,
mientras,
ahogada en pena,
moría la luna del parque japonés.
Los cometas,
cómo mis lágrimas,
caen en esta calma chicha,
dónde nada funciona;
¡ni las calesitas!.
Y el Río,
que anda loco, y sin plata,
ruge fiero, cómo mi corazón,
inundado en la negritud
del más opaco dolor.
Y yo,
Que aún no sé si voy o vengo,
sigo mi camino, pero sin ver por dónde,
tropezando con cadáveres de pato,
en un lago sin cisnes.
Y el violinista, caído del tejado,
y estrellado contra el suelo,
ha hecho pedazos su violín.
Violín, Violín…
… Roto.
Igual que yo.
Él y yo.
Rotos,
y ahogados en la pena de las penas.
Solos y rotos,
dejados en la nada del océano.
Adiós papa.
Tu encuentro final
fue con la muerte.
Tal vez,
para ti
fue, definitivamente,
“El Encuentro”,
con una vida
a la que yo, por el momento,
no tengo acceso.
En una vida en la que yo,
ni siquiera creo.
Quizás, en este último combate,
me has dejado tu Victoria,
por más que yo tenga clavada,
en mis entrañas,
la derrota.
¿Dónde fijaré mis pies ahora?
¿Quién apuntalará mis dieciséis años?
¿Quién…?
Adiós, Papá.
Brindo por ti esta copa amarga
sobre la tierra…
Sola.
Hannah
Imagen: http://karinaoliveira.blogs.sapo.pt/arquivo/sombras.jpg