
Querida persona que lees este blog, lo más seguro es que tu edad no te haya hecho vivir aún grandes despistes; caso contrario al mío, que me hallo ya casi instalada en ellos. Mi último despiste o atolondramiento –cómo gusten llamarlo- consistió en pasarme casi un minuto, intentando abrir la puerta de casa con el mando a distancia del coche…
Pero bueno, a Einstein le pasaban cosas peores. Dicen que un día se encontró a una niña en su jardín, y después de largo rato de conversación, le dijo: “Eres una niña encantadora, ¿cuál es tu apellido?” –a lo que la niña respondió: “Einstein, papá...”
Se ve que a mí, cómo no soy tan sabia cómo él, me pasan cosas más… digamos, mediocres. En fin, les dejo este decálogo, por si la práctica de las sugerencias que les propongo, pueden ayudarles en algo:
1º.- Antes de salir de casa revisa tu atuendo. Puede ser que algo no esté bien y lo descubras cuando sea demasiado tarde.
2º.- Si no encuentras las gafas, mírate a un espejo. Es muy probable que las lleves puestas.
3º.- Si no encuentras algo, olvídalo y ponte a buscar otra cosa. Es la manera más eficaz de hallarlo.
4º.- Sí no recuerdas un nombre, una cifra, una cita o cualquier otro dato, alégrate. Posiblemente no eran importantes; sin embargo, no estaría de más que llevaras una agenda.
5º.- Adquiere el hábito de mirar la agenda cada mañana, de lo contrario no te servirá de mucho llevarla.
6º.- Antes de abandonar el coche, asegúrate de que está vacío. Puedes dejarte en él cosas de importancia.
7º.- Relájate, mímate y disfruta de la vida todo lo que puedas, es el mejor remedio contra el estrés. El estrés es la causa más común de olvidos, lapsus y despistes.
8º.- No vayas de un lado a otro de la casa con las manos llenas de cosas. Céntrate en lo que haces y haz las cosas de una en una.
9º.- Párate a respirar unos minutos varias veces al día y deja la mente en blanco y en reposo. Tu ansiedad por las cosas no hará que éstas se resuelvan antes.
10º.- Sí tus despistes y lapsus te deprimen, piensa que muchos descubrimientos importantes se hicieron gracias a despistes. Sonríe y recupera la confianza en ti misma, pero, si ves que llegan a ser graves y ponen en peligro tu cotidianidad, no estaría de más que visitaras a un neurólogo.
(Foto de Albert Einstein, tomada de: http://212.84.179.117/i/Albert%20Einstein.jpg)
¡...y no se despisten demasiado, justo lo suficiente para divertirse con ello!
Hannah