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REFLEXIONES EN TORNO A LA ANARQUÍA Soy una firme convencida de que en el futuro la humanidad será anarquista o no será, porque sólo una estructuración anarquista de la sociedad, la política, la economía y la vida en general puede salvarnos de la destrucción a la que el neocapitalismo y neoliberalismo nos conduce. Yo, cómo Grubacic, desconozco si a ese movimiento se le llamará anarquista o tendrá otro nombre. De lo que no tengo ninguna duda es de que ese movimiento desarrollará el paradigma anarquista. Un paradigma que no tiene que ver con “conquistar el poder” pero sí con CAMBIAR EL MUNDO. En mi opinión, si un futuro nos aguarda, será ácrata. No obstante, cuando se habla de anarquismo y de acracia, cuando se habla de un paradigma libertario, hay una gran mayoría de gente que se asusta. Y es que la ignorancia es la madre de todos los miedos. Pues para ir dando a conocer la anarquía –porque el conocimiento, contrariamente a la ignorancia, es lo que acaba con los miedos y apuntala la libertad-, les dejo hoy un artículo que apareció en Znet en español –revista digital que recomiendo- escrito por David Graeber y Andrej Grubacic. Cómo quiera que el artículo es extenso, no volveré a actualizar el Blog hasta el lunes; aunque recuerdo a los lectores que siempre podrán retomarlo en “TEMAS” dentro de la categoría de “CONSCIENCIA REVOLUCIONARIA”.
“Título original: Anarchism or the revolutionary movement or the twenty first century. Título en español: El anarquismo, o el movimiento revolucionario del siglo XXI.Autores: David Graeber y Andrej Grubacic Traducido por Sonia Martínez y revisado por Alfred Sola Fuente: www.zmag.org/spanish/1204graeber.htm "Queda cada vez más claro que la era de las revoluciones no ha terminado. Se ve igualmente claro que el movimiento revolucionario global del siglo veintiuno será uno que tenga sus orígenes no tanto en la tradición del marxismo, o incluso de un socialismo restringido, sino del anarquismo. En todas partes, desde la Europa del Este hasta Argentina, desde Seattle hasta Bombay, las ideas y principios anarquistas están generando nuevas visiones y sueños radicales. A menudo sus exponentes no se llaman a sí mismos anarquistas. Hay toda una pléyade de otros nombres: autonomismo, anti-autoritarismo, horizontalidad, Zapatismo, democracia directa... Aún así, en todos los lugares uno encuentra los mismos principios fundamentales: descentralización, asociación voluntaria, ayuda mutua, redes sociales, y sobre todo, el rechazo a cualquier idea de que el fin justifica los medios, y mucho menos que el objetivo de la revolución sea el de tomar el poder estatal para imponer una visión propia a punta de pistola. Sobre todo, el anarquismo, como la ética de la práctica -la idea de construir una nueva sociedad "en un cascarón dentro de la antigua sociedad"- se ha convertido en la inspiración básica del "movimiento de movimientos" (del cual los autores son parte), que tiene como objetivo desde el principio, más que apoderarse del poder estatal, exponer, deslegitimizar y desmantelar los mecanismos del poder mientras se ganan espacios cada vez más amplios de autonomía y de gestión participativa dentro de él. Hay algunas razones obvias que explican el atractivo de las ideas anarquistas al comienzo del siglo 21: las más obvias, los errores y catástrofes que resultaron de tantos esfuerzos por superar el capitalismo mediante la toma de control del aparato de gobierno en el siglo XX. Un número cada vez mayor de revolucionarios reconocen que "la revolución" no va a venir en un gran momento apocalíptico, de algún equivalente global del palacio de invierno, sino de un largo proceso que ha ido sucediendo en la mayor parte de la historia humana (incluso si, como la mayoría de las cosas, se ha acelerado últimamente), lleno de estrategias de vuelo y evasión tanto como de confrontaciones dramáticas, y que nunca de hecho -así lo piensan la mayoría de los anarquistas- llegará a una conclusión definitiva. [1] Es un poco desconcertante, pero ofrece un consuelo enorme: no tenemos que esperar hasta "después de la revolución" para empezar a tener una idea de lo que sería la libertad genuina. Como el colectivo Crimethink, los mayores propagandistas del anarquismo contemporáneo estadounidense, dice: "la libertad sólo existe en el momento de la revolución. Y esos momentos no son tan excepcionales como piensas". Para un anarquista, de hecho, el intentar crear experiencias de no alienación, de democracia verdadera, es un imperativo ético; sólo haciendo la organización a la manera de un@ en el presente --al menos para dar una aproximación gruesa de cómo una sociedad libre funcionaría en realidad, de cómo tod@s algún día, deberíamos de ser capaces de vivir- puede uno garantizar que no caeremos de nuevo en el desastre. Los revolucionarios sin alegría, sombríos, que sacrifican todo placer por la causa, únicamente pueden producir sociedades tristes, sombrías. Estos cambios han sido difíciles de documentar porque hasta ahora las ideas anarquistas apenas han recibido atención académica. Hay todavía miles de académicos marxistas, pero casi ningún académico anarquista. Esta diferencia es algo difícil de analizar. En parte, sin duda, es porque el marxismo ha tenido siempre una cierta afinidad con el mundo académico de la que el anarquismo obviamente carecía: el marxismo fue, después de todo, el único gran movimiento social inventado por un doctor. La mayoría de las referencias de la historia del anarquismo asumen que es básicamente parecido al marxismo: el anarquismo se presenta como la invención de ciertos pensadores del siglo 19 (Proudhon, Bakunin, Kropotkin...) que sirvió entonces para inspirar a organizaciones de clase obrera, se vio envuelta en luchas políticas, se dividió en corrientes... El anarquismo, en la historia convencional, se presenta normalmente como el pariente pobre del marxismo, teóricamente un poco cojo pero compensando ideológicamente, quizás, con pasión y sinceridad. Realmente la analogía es algo forzada. Los fundadores del anarquismo no pensaron que habían inventado algo nuevo. Consideraban sus principios básicos -ayuda mutua, asociación voluntaria, toma de decisiones igualitaria- tan viejos como la humanidad. Lo mismo sucede con el rechazo del estado y toda forma de violencia estructural, desigualdad, o dominación (anarquismo significa literalmente "sin dirigentes") -incluso con la hipótesis de que todas estas ideas están de alguna forma relacionadas y se apoyan unas a otras. Nada de esto se vio como una doctrina sorprendentemente nueva, sino como una tendencia persistente en la historia del pensamiento humano, y una que no puede comprenderse bajo ninguna teoría ideológica general. En parte es como una fe: la creencia de que la mayoría de las formas de irresponsabilidad que parecen hacer necesario el poder son de hecho los efectos del poder mismo. En la práctica sin embargo hay un cuestionamiento constante, un esfuerzo por identificar cada relación obligatoria o jerárquica en la vida humana, y desafiarlas para que se justifiquen ellas mismas, y si no pueden -lo que normalmente es el caso- un esfuerzo por limitar su poder y así aumentar el alcance de la libertad humana. Tal como un sufí podría decir que el sufismo es el corazón de verdad tras todas las religiones, un anarquista podría argumentar que el anarquismo es el ansia de libertad tras toda ideología política. Es fácil encontrar fundadores de escuelas de marxismo. Tal como el marxismo surgió de la mente de Marx, tenemos leninistas, maoístas, althusserianos.... (notar que la lista empieza con cabezas de estado y se diversifica en profesores franceses -que, a su vez, pueden generar sus propias corrientes: lacanianos, foucaultdianos....) Las escuelas de anarquismo, por el contrario, emergen casi invariablemente de alguna clase de principio organizacional o forma de práctica: anarco-sindicalistas y anarco-comunistas, insurreccionistas y plataformistas, cooperativistas, individualistas, etc. Los anarquistas se distinguen por lo que hacen, y cómo se organizan ellos mismos para hacerlo. Y de hecho esto ha sido siempre en lo que los anarquistas han pasado la mayoría de su tiempo pensando y discutiendo. No han estado nunca demasiado interesados en las clases de cuestiones generales filosóficas o de estrategia que preocupaban a los marxistas como ¿son los campesinos una clase potencialmente revolucionaria? (los anarquistas consideran que esto es algo que han de decidir los propios campesinos) o, ¿cuál es la naturaleza del bien material? Más bien, (los anarquistas) tienden a discutir sobre cuál es la forma realmente democrática de organizar una asamblea, y en qué punto la organización deja de ser un instrumento de toda la gente y comienza a erosionar la libertad individual. ¿Es el "liderazgo" algo necesariamente malo? Alternativamente, se preguntan sobre la ética de oponerse al poder: ¿qué es una acción directa? ¿debería alguien condenar a otro por asesinar a un cabeza de estado? ¿cuándo es correcto tirar un ladrillo? El marxismo, de esta manera, ha tendido a ser un discurso analítico o teórico de la estrategia revolucionaria. El anarquismo ha tendido a ser un discurso ético de la práctica revolucionaria. Como resultado, donde el marxismo ha producido teorías brillantes sobre la praxis, han sido mayoritariamente los anarquistas los que han estado trabajando en la praxis en sí misma. En este momento, hay una cierta ruptura entre las generaciones del anarquismo: entre aquellos cuya formación política tuvo lugar en los 60 y 70 -y que a menudo no se han sacudido los hábitos sectarios del siglo pasado- o que simplemente funcionan en esos términos, y los activistas más jóvenes mucho más informados, entre otras por ideas indígenas, feministas, ecologistas y cultural-revisionistas. Los primeros se organizan principalmente a través de las Federaciones Anarquistas altamente visibles como la IWA, NEFAC o IWW. Los segundos trabajan predominantemente en las redes del movimiento social global, redes como la de la Acción Global de los Pueblos, que unifica colectivos anarquistas en Europa y otros lugares, integrado por grupos que van desde activistas maoríes de Nueva Zelanda, pescadores de Indonesia, o el sindicato de trabajadores de correos de Canadá [2]. Este segundo grupo -a los que podríamos referirnos ambiguamente como "anarquistas con a minúscula", son ahora ya con mucho la mayoría. Pero a veces esto es difícil de decir, ya que muchos de ellos no vocean sus afinidades muy alto. De hecho, hay muchos que se toman los principios anarquistas de anti-sectarismo y apertura tan en serio que se niegan a referirse a ellos mismos como "anarquistas" por ese mismo motivo [3] Pero las tres ideas fundamentales presentes en todas las manifestaciones de ideología anarquista son definitivamente la del anti-estado, el anti-capitalismo y la política prefigurativa (es decir, modos de organización que conscientemente se asemejan al mundo que queremos crear. O, como dijo un historiador anarquista de la guerra civil española "el esfuerzo de pensar no sólo en las ideas sino en los hechos del futuro mismo") [4]. Esto está presente en cualquier colectivo, desde los "jamming collectives" hasta Indymedia, todos ellos pueden llamarse anarquistas en este sentido más nuevo [5]. En algunos países, hay sólo un grado muy limitado de confluencia entre las dos generaciones coexistentes, mayormente en la forma de seguimiento de lo que cada uno está haciendo -pero no mucho más. Una razón para ello es que la nueva generación está mucho más interesada en desarrollar nuevas formas de funcionamiento que argumentar sobre los puntos más finos de la ideología. El más importante de estos ha sido el desarrollo de nuevas formas del proceso de toma de decisión, los comienzos, al menos, de una cultura alternativa de democracia. Las famosos "reuniones populares" de América del Norte, donde miles de activistas coordinan eventos a gran escala mediante consenso, sin una estructura directiva formal, son los más espectaculares. Realmente, incluso llamar a estas formas "nuevas" es un poco engañoso. Una de las principales inspiraciones de la nueva generación de anarquistas son los municipios autónomos Zapatistas de Chiapas, basados en las comunidades de lengua Tzeltal y Tojolobal que han estado utilizando el proceso de consenso durante miles de años -solo que ahora ha sido adaptado por los revolucionarios para asegurar que las mujeres y la gente más joven tienen voz. En América del Norte, "el proceso de consenso" emergió más que nada del movimiento feminista de los 70, como parte de una reacción más amplia en contra del estilo macho de liderazgo típico de la Nueva Izquierda de los 60. La idea del consenso en sí misma fue tomada de los cuáqueros, quienes también dicen haber sido inspirados por las Seis Naciones y otras prácticas de los norteamericanos nativos. El consenso es a menudo malinterpretado. Se oyen muchas veces críticas que afirman que (el consenso) causaría una conformidad sofocante, pero casi nunca son críticas formuladas por alguien que haya observado realmente un proceso de consenso en acción, al menos uno guiado por moderadores cualificados, con experiencia (algunos experimentos recientes en Europa, donde hay poca tradición en estas cosas, han resultado un poco "crudos"). De hecho, la hipótesis operante es que nadie puede realmente convertir a otro completamente a su punto de vista, y probablemente no deba. En lugar de eso, el objetivo del proceso de consenso es permitir a un grupo decidir un curso de acción común. En lugar de votar propuestas de arriba abajo, se trabajan las propuestas y se vuelven a revisar o reinventar, hay un proceso de compromiso y de síntesis, hasta que se llega a algo que todo el mundo puede aceptar. Cuando se llega a la etapa final, cuando llegamos al momento de "encontrar el consenso", hay dos niveles de objeción posible: uno puede "apartarse a un lado", que viene a decir "no me gusta esto y no voy a participar en ello aunque no voy a impedir que nadie lo haga" o "bloquearlo", lo que tiene el efecto de un veto. Uno sólo puede bloquear una propuesta si siente que viola los principios fundamentales o las razones de ser del grupo. Podría decirse que la función que en la constitución de los EE.UU. se relega al Tribunal Supremo, la de rechazar decisiones legislativas que violan los principios constitucionales, se relega aquí a cualquiera que tenga el suficiente coraje para realmente ponerse en contra de la voluntad del grupo (aunque por supuesto hay también maneras de luchar contra bloqueos injustificados). Podríamos seguir hablando mucho más de los métodos elaborados y sorprendentemente sofisticados que se han desarrollado para asegurar que esto funcione; de formas de consenso modificadas para grupos muy grandes; de la manera en la que el consenso en sí refuerza el principio de descentralización al asegurar que uno no quiera presentar propuestas ante grupos grandes a menos que sea necesario, de los medios para asegurar la igualdad de género y resolver conflictos... La clave es que ésta es una forma de democracia directa distinta de la clase que normalmente asociamos con el término -o, igualmente, con el sistema de voto por mayoría normalmente utilizado por los anarquistas europeos o norteamericanos de generaciones anteriores, o que es todavía empleado, digamos, en las asambleas argentinas urbanas de clase media (aunque no, curiosamente, entre los piqueteros más radicales, los parados organizados, que tienden a operar por consenso). Con contactos cada vez más internacionales entre los distintos movimientos, la inclusión de grupos indígenas y de África, Asia y Oceanía de tradiciones radicalmente diferentes, estamos presenciando los comienzos de una reconcepción global nueva de lo que la "democracia" debería significar, una lo más lejos posible del parlamentarismo neoliberal promovido actualmente por los poderes que existen en el mundo. De nuevo, es difícil seguir este nuevo espíritu de síntesis leyendo la mayoría de la literatura anarquista existente, porque aquellos que gastan la mayor parte de sus energías en cuestiones teóricas, más que en las formas emergentes de práctica, son los que probablemente más mantienen la vieja lógica dicotómica sectaria. El anarquismo moderno está imbuido de incontables contradicciones. Mientras los anarquistas con a minúscula están incorporando lentamente las ideas y prácticas aprendidas de los aliados indígenas a sus modos de organización o comunidades alternativas, el rastro principal en la literatura escrita ha sido el del nacimiento de una secta de Primitivistas, un grupo notoriamente controvertido que aboga por la abolición completa de la civilización industrial y, en algunos casos, incluso de la agricultura [6]. A pesar de esto, es sólo una cuestión de tiempo que la vieja lógica comience a dejar paso a algo más parecido a la práctica de los grupos basados en el consenso. ¿En qué consistiría esta nueva síntesis? Algunas de las líneas que la vertebrarían pueden discernirse ya dentro del movimiento. Insistiría constantemente en la expansión de la atención al anti-autoritarismo, alejándose del reduccionismo de clase intentando abarcar "la totalidad de las áreas en las que la dominación se manifiesta", esto es, señalando no sólo al estado sino también las relaciones de género; no sólo las relaciones económicas, sino también las culturales, la ecología, la sexualidad, y la libertad en cada una de las formas en las que puede buscarse, y cada una no sólo a través del prisma de las relaciones de autoridad, sino también mediante conceptos más ricos y diversos. Esta aproximación no aboga por una expansión sin fin de la productividad, ni sostiene la idea de que las tecnologías son neutrales, aunque tampoco reniega de la tecnología per se. Al contrario, se familiariza con ella y la emplea cuando sea apropiado. No sólo reniega de las instituciones per se, o de las formas políticas per se, sino que intenta concebir nuevas instituciones y formas políticas para el activismo y una nueva sociedad, incluyendo nuevas formas de reunirse, de tomar decisiones, nuevas formas de coordinación, en las mismas líneas en las que ya funciona con grupos de afinidad y estructuras de diálogo. Y no sólo no reniega de las reformas en sí, sino que lucha por definir y conseguir reformas no reformistas, prestando atención a las necesidades inmediatas de la gente y a mejorar sus vidas aquí y ahora, al mismo tiempo que a avanzar hacia logros mayores, y finalmente, la transformación total. [7] Y por supuesto, la teoría tendrá que adaptarse a la práctica. Para ser totalmente efectivo, el anarquismo moderno tendrá que incluir al menos tres niveles: activistas, organizaciones populares, e investigadores. El problema ahora mismo es que los intelectuales anarquistas que quieren superar viejos hábitos -de la borrachera marxista que todavía acecha a mucho del mundo intelectual- no están seguros de cuál debe de ser su papel. El anarquismo necesita ser reflexivo. ¿Pero cómo?. Hasta cierto punto la respuesta parece obvia. No se debería dar lecciones, ni sentar cátedra, ni siquiera pensar en uno mismo en términos de profesor, sino que se debe escuchar, explorar y descubrir. Extraer y hacer explícita la lógica tácita subyacente a las nuevas formas de práctica radical. Ponerse al servicio de los activistas proveyendo información, y exponiendo los intereses de la elite dominante escondidos cuidadosamente tras los discursos autoritarios, supuestamente objetivos, más que tratar de imponer una nueva versión de lo mismo. Pero al mismo tiempo, muchos reconocen que la lucha intelectual necesita reafirmar su papel. Muchos están empezando a señalar que una de las debilidades básicas del movimiento anarquista de hoy, con respecto a los tiempos de, digamos, Kropotkin o Reclus, o Herbert Read, es exactamente el descuido de lo simbólico, lo visionario, y el pasar por alto la efectividad de la teoría. ¿Cómo pasar de la etnografía a las visiones utópicas -idealmente, con tantas visiones utópicas como sea posible? No es coincidencia que algunos de los grandes reclutadores al anarquismo en países como los EE.UU. hayan sido escritoras feministas como Starhawk o Ursula K. Le Guin [8] Una manera en la que esto está empezando a ocurrir es a medida que los anarquistas empiezan a recuperar la experiencia de otros movimientos sociales con un cuerpo más desarrollado de teoría, ideas que vienen de círculos cercanos a, y de hecho inspirados por, el anarquismo. Tomemos por ejemplo la idea de la economía participativa, que representa una visión anarquista por excelencia y que suplementa y rectifica la economía anarquista tradicional. Los teóricos de Parecon proponen la existencia de no sólo dos, sino de tres clases sociales distintas del capitalismo avanzado: no sólo el proletariado y la burguesía, sino una "clase coordinadora", cuya labor es la de gestionar y controlar la producción de la clase trabajadora. Esta es la clase que incluye la jerarquía directiva y los consultores y consejeros profesionales básicos para su sistema de control -como abogados, ingenieros y contables importantes, etc. Mantienen su posición de clase por su monopolio relativo del conocimiento, cualificaciones, y conexiones. Como resultado, los economistas y otros que trabajan en este ámbito han estado tratando de crear modelos de una economía que eliminara de forma estructural las divisiones entre trabajadores intelectuales y físicos. Ahora que el anarquismo se ha vuelto claramente el centro de la creatividad revolucionaria, los proponentes de tales modelos han estado cada vez más, si no intentando usar la bandera anarquista exactamente, entonces por lo menos enfatizando el grado en que sus ideas son compatibles con una visión anarquista [9] Cosas similares están empezando a suceder con el desarrollo de las visiones políticas anarquistas. Bien, ésta es un área donde el anarquismo clásico tenía ya ventaja sobre el marxismo, que nunca desarrolló una teoría de organización política. Escuelas distintas de anarquistas han abogado a menudo por organizaciones sociales muy específicas, aunque a menudo claramente en desacuerdo las unas con las otras. Aún así, el anarquismo en su conjunto ha tendido a promover lo que a los liberales les gusta llamar "libertades negativas", "libertades de", más que libertades sustantivas, "libertades para". A menudo ha celebrado este compromiso como evidencia del pluralismo del anarquismo, de su tolerancia ideológica, o su creatividad . Pero como resultado, ha habido una renuencia a ir más allá del desarrollo de formas de organización a pequeña escala, y una creencia en que estructuras más grandes, más complicadas, pueden improvisarse después en el mismo espíritu. Ha habido excepciones. Pierre Joseph Proudhon intentó dar con una visión total de cómo una sociedad libertaria debiera operar [10]. Se considera generalmente como un intento fallido, pero señalaba el camino hacia visiones más desarrolladas, como el "municipalismo libertario" de los Ecologistas Sociales de Norteamérica. Hay un desarrollo vivaz, por ejemplo, de cómo equilibrar los principios del control de los trabajadores -enfatizado por el grupo de Parecon- y la democracia directa, enfatizado por los Ecologistas Sociales [11] Sin embargo, hay muchos detalles por definir: ¿cuál es el conjunto total de alternativas institucionales positivas del anarquista a las legislaturas contemporáneas, a los tribunales, a la policía, y a diversas agencias ejecutivas? ¿Cómo ofrecer una visión política que englobe la legislación, su implementación, adjudicación y cumplimiento y que muestre cómo realizar efectivamente cada uno de estos apartados de forma no autoritaria -no sólo para proporcionar una esperanza a largo plazo, sino para dar respuesta inmediata al sistema electoral, legislativo y judicial actuales, y por tanto, a muchas opciones estratégicas--? Obviamente, nunca podría haber una línea de partido anarquista sobre esto, el sentimiento general entre los anarquistas con letra minúscula es que por lo menos necesitaríamos muchas visiones concretas. Sin embargo, entre los experimentos sociales reales en las crecientes comunidades autogestionadas en lugares como Chiapas y Argentina, y los esfuerzos por parte de activistas/ "académicos" anarquistas como la recientemente formada Red de Alternativas Planetarias o los foros como La Vida Después del Capitalismo es Posible para empezar a localizar y compilar ejemplos exitosos de formas económicas y políticas, se está empezando a trabajar [12]. Es claramente un proceso a largo plazo. Pero, bueno, el siglo anarquista tan sólo acaba de comenzar. David Graeber es profesor ayudante en la universidad de Yale (EE.UU.) y activista político. Andrej Grubacic es historiador y sociólogo de la antigua Yugoslavia. Ambos están involucrados en la Red de Alternativas Planetarias (Planetary Alternatives Network, PAN).
1. Esto no quiere decir que los anarquistas estén en contra de la teoría. Podría no ser necesario un Gran Ideario, en el sentido que nos es familiar hoy. Ciertamente el anarquismo no utilizará una única teoría, el Gran Ideario Anarquista. Eso sería completamente contrario a su espíritu. Mucho mejor, pensamos, algo más en el espíritu de los procesos anarquistas de toma de decisiones: aplicado a la teoría, esto significaría aceptar la necesidad de una diversidad de grandes perspectivas teóricas, unidas solamente por ciertos compromisos y premisas compartidas. Más que basarse en la necesidad de probar que las suposiciones fundamentales de los demás están equivocadas, busca encontrar proyectos particulares sobre los cuales reforzarse unos a otros. Sólo porque las teorías son inconmensurables en ciertos aspectos, no significa que no puedan existir o incluso reforzarse las unas a las otras, de la misma manera que individuos que tienen únicas e inconmensurables opiniones sobre el mundo no quiere decir que no puedan ser amigos, o amantes o trabajar en proyectos comunes. Más aún que el Gran Ideario, lo que el anarquismo necesita es lo que podría llamarse un glosario de ideas: una forma de resolver las cuestiones inmediatas que surgen de un proyecto transformador. 2. Para más información sobre la excitante historia de Acción Global de los Pueblos, sugerimos el libro "We are Everywhere: The irresistible Rise of Global Anti-capitalism" (Estamos en todos los lugares: el levantamiento irremediable del anti-capitalismo global), editado por Notes from Nowhere, London: Verso 2003. Ver también la página web PGA: www.agp.org 3. Cf. David Graeber, "New Anarchists" ("Los nuevos anarquistas"), New left Review 13, Enero-Febrero 2002 4. Ver Diego Abad de Santillán, "After the Revolution", (Después de la Revolución) New York: Greenberg Publishers 1937 5. Para más información sobre el proyecto de indymedia ir a la página web: www.indymedia.org 6. Cf. Jasón McQuinn, "Why I am not a Primitivist", ("Por que no soy un primitivista"), Anarchy: a journal of desire armed, printmps/été 2001. Cf. La web anarquista www.arnarchymag.org. Cf. John Zerzan, Futuro Primitivista & Otros Ensayos, Autonomedia, 1994 7. Cf. Andrej Grubacic, "Hacia otro anarquismo", en: Sen, Jai, Anita Anand, Arturo Escobar y Peter Waterman, El Foro Social Mundial: Contra todos los Imperios, Nueva Delhi, Viveka 2004. 8. Cf. Starhawk, "Redes de Poder: Notas de un Levantamiento Global", San Francisco 2002.Ver también www.starhawk.org 9. Albert, Michael: "Economía Participativa", Verso 2003. Ver también www.parecon.org. 10. Avineri, Shlomo. "El pensamiento social y político de Karl Marx". Londres. Cambridge University Press, 1968. 11. Ver "The Murray Bookchin Reader", editado por Janet Biehl, Londres. Cassell 1997. Ver también la página web del Instituto para la Ecología Social: www.social-ecology.org 12. Para más información sobre el foro La Vida Después del Capitalismo Es Posible ir a (Imagen: http://ruidolibertario.tripod.com/portadafanzine.jpg) Bien, hasta aquí el artículo con sus citas. Espero que su lectura les aporte tanto cómo me ha aportado a mí. Y les ánimo a abrir un debate sobre el tema en los comentarios, debate que, a buen seguro, nos enriquecerá a tod@s. ¡Qué pasen un buen fin de semana! Hannah
Viernes, 06 de Enero de 2006 23:32 Autor: Hannah. enlace permanente. Tema: Consciencia revolucionaria.. Comentarios » Ir a formulario
Disculpen por el formato: color rosado, subrayado, alineación sin justificar, etc. A veces el sistema tiene ideas propias de cómo debe salir un texto y por más que se intenta no hay caso. ¡Paciencia!
Un abrazo y hasta el Martes. Hannah Fecha: 06/01/2006 23:52.
Es un buen artículo, te dejo ahora dos bikos, me lo guardaré para leerlo con calma el fin de semana y volveré a decirte que me parecio!
Buen fin de semana :D Fecha: 06/01/2006 23:59.
Gracias Azul, dos besos también para ti.
Aprovecho para decir que si alguien tiene dificultad en la lectura de este artículo por el dichoso formato, clicando sobre lo rosado van directamente a la fuente en la que aparece el artículo perfectamente. :)) Un abrazo y ahora sí, hasta el martes. Hannah Fecha: 07/01/2006 00:11.
¡Menudo trabajito nos has dejado para el "finde" jejeje!
No te preocupes por el formato, se lee perfectamente, y no trabajes tanto que te va a dar algo, mujer. Leo los tres artículos despacito y pasaréa contarte. Abrazos Fecha: 07/01/2006 00:14.
Excelente artículo y tus comentarios también muy buenos. Me lo imprimo para leerlo con más tranquilidad otra vez
Buen finde besitos mágicos Fecha: 07/01/2006 01:31.
Muy interesante lo que dice este Grubacic. Es cierto que mucha gente tiene una gran confusión sobre lo que significan los movimientos ácratas y anarquistas. Yo mismo sin ir más lejos. Ahora lo entiendo mejor y casi que lo comparto. Me lo volveré a leer con más calma.
Abrazos Fecha: 07/01/2006 01:39.
Lo he ojeado y merece la pena. Lo imprimo y me lo leo que tienes razón: es largo.
Luego te cuento. Un abrazo Fecha: 07/01/2006 01:45.
No había leído nada de Grubacic, me parece muy interesante. Yo también lo imprimo para leerlo con más sosiego.
Un saludo Fecha: 07/01/2006 02:09.
"...el conocimiento, contrariamente a la ignorancia, es lo que acaba con los miedos y apuntala la libertad" Hannah dixit. Y yo lo adhiero totalmente. Este artículo pinta muy bien, opto por hacer lo mismo que los demás comentaristas, imprimirlo y releerlo. Luego comento.
Besos Fecha: 07/01/2006 02:21.
Bueno, si decís que es tan interesante me lo imprimo, pero que conste que a mi la política ni fu ni fa... jjjjjj
besitos Fecha: 07/01/2006 02:30.
Ha sido un placer leer este artículo. Gracias por traerlo. "Los revolucionarios sin alegría, sombríos, que sacrifican todo placer por la causa, únicamente pueden producir sociedades tristes, sombrías." ¡Justamente es así!
y estoy plenamente de acuerdo con todo lo que expone Grubacic. Una joya de artículo. Un beso Fecha: 07/01/2006 02:55.
Hola Hannah, este texto me hizo olvidar el terrible dolor de estómago que me dobla.
En 2005, acá en Argentina, realicé una investigación periodística acerca de la actual sitiación del anarquismo en mi país. Es increible la fuerza que ha tomado, la diversificación de sus corrientes, y es muy cierto aquello de que muchos principios anarquistas son practicados por grupos o individuos que no se jactan de ser anarquistas. Personalmente no creo en que haya comenzado el siglo anarquista pero sí he visto la energía que emanan estas ideas/prácticas y puedo asegurar que cada vez se expanderán más. Respecto al comentario anterior, nunca está mal recordar aquella frase de Emma Goldman que aquí parafraseo: tu revolución no me interesa si no puedo bailar.(!!!!!!) Les dejo mis abrazos sudakas, y si alguien quiere recibir mi nota sobre anarquismo en Argentna puede pedirmela. Fecha: 07/01/2006 07:52.
Buen artículo, sí, pero estupendo comentario el tuyo, HANNAH... Creo que era Borges quien decía que la anarquía ere el gobierno ideal, pero que aún no se lo merece el ser humano... Un abrazo!
Fecha: 07/01/2006 08:02.
Artículo excelente, tanto cómo tu introducción. Estoy absolutamente de acuerdo con eso de que las filiaciones y las etiquetas es un gran absurdo, lo que importa es lo que se hace y se práctica. Yo también creo que detodo lo conocido, sólo el anarquismo puede "salvarnos" bueno, el hacer humano anarquista, porque o lo hacemos nosotr@s tod@s o no lo "traerán los reyes magos" ni ningún gran "Otro" Pero tengo mis dudas de que ese hacer se concretice en este siglo, creo que se irá haciendo despacio y durante largo tiempo, porque no nos veo yo tan maduros y claros como para que vaya rápida la cosa.
Beso Fecha: 07/01/2006 10:59.
Mucho tendrá que madurar "el mono pensante" para llegar a lo que propone Grubacic, Graeber y tú; pero es verdad que ese es el camino más allá de filiaciones y etiquetas, cómo dice Flory. ¡Buen trabajo, Hannah!
Saludos Fecha: 07/01/2006 11:07.
Muy interesante y esperanzado artículo de Grubacic, es muy didáctico para los que no tenemos una formación sobre el tema. Me ha resultado particularmente curioso el que muchos movimientos de autogestión estén basados en los principios anarquistas, que proliferan sobretodo en América Latina. De todas formas el artículo requiere una segunda o tercera lectura.
Fecha: 07/01/2006 13:22.
EL interesante artículo apunta más al deseo que a la tendencia observada en las sociedades, cada vez más orientadas y sometidas al super-estado controlador de todos y cada uno de los actos del individuo y de sus entornos. La información sistemática para controlar el acto libre del hombre
Fecha: 07/01/2006 16:13.
Bueno, ya lo he leído y me parece que Graeber y Grubacic son un poco optimistas. Cierto que hay movimientos tendentes a separarse del macro Estado y a formar comunidades y cooperativas con bases de autogestión y prácticas anarquistas aunque no se denominen así, pero no veo que sean tan numerosos ni que estén tan estendidos; tal vez porque no he salido de nuestra piel de toro... Pwero cómo dice Felipe, el deseo es pujante. Ojalá caminemos por ahí y este siglo sea reconocido por el nuevo siglo de las luces, de la libertad y de la igualdad.
Un abrazo Fecha: 07/01/2006 16:19.
Hannah,
Uma das características de teu blog é que tratas todos os temas com tanta profundidade, desde os temas poéticos aos políticos e sociais. Estar aqui em seu blog é como ter um banho de sabedorias. Um beijo do Brasil. Fecha: 07/01/2006 17:48.
Esto que leo me permite entender de una manera diferente y fresca el concepto de anarquismo.
Gracias! Fecha: 07/01/2006 18:24.
Pienso que, para que este concepto triunfe, han de pasar tantos años, tantas revoluciones y muertes, que no sé si el hombre lo llegará a ver algún día.
Creo que es necesario que todo el mundo piense así y, por mucho que queramos, la mayoría aun piensa que está en posesión de la verdad, que su verdad es la única, que la diferencia no existe. Uff... Yo creí hace mucho en ello. En el ácrata bueno, porque es el único que puede ser... el bueno. El problema es que no existe, o, por lo menos, no dejan que exista. Supongo que Jesús, de ser cierta su historia, habría sido el primer ácrata bueno y mira como terminó... y de eso, hace la friolera de dos mil años (casi nada). Es curioso que, el anarquismo, resurja ahora en las sociedades cultas y castigadas por el paro y la explotación o en las sociedades que han dejado de ser productivas en la industria básica. Habría que preguntar a los chinos, indus, tais, etc., sobre el anarquismo. Igual ellos también creen en ello, pero de distinta manera, tan distinta que... Fecha: 07/01/2006 19:58.
Una vez leído el artículo de Graeber y Grubacic, pienso que el que se pueda lograr que este siglo sea el siglo de la concretización de los movimientos revolucionarios anarquistas -aunque no se llamen así-, es más una declaración de intenciones y deseos que un hecho objetivable real. Cierto que, sobre todo en América latina aparecen nucleos que podrían llevarnos a pensar así, pero es improbable que tengan éxito. Incluso la reciente euforia con Chavez y Evo Morales no nos permiten lanzar campanmas al vuelo. ¿Sabíais que muy cerca de la triple frontera (Argentina-Brasil_Paraguat) en suelo paraguayo se está levantando una base USA con capacidad para 16000 soldados y grandes aviones, con el acuerdo y complicidad de Paraguay? Los depósitos de gas boliviano son los segundo de importancia en el mundo, y el capital se prepara. Soy uno de los más convencidos de que la solución frente al capital y al neoliberalismo pasa por la anarquía, pero también estoy convencido de que el proceso será largo y cruento. Me diréis que cosas más díficiles se han visto, cómo por ejemplo la caída del muro de Berlin. Un muro cae y tres se levantan: El muro de Israel, el Muro de Ceuta y Melilla y ahora el Muro EEUU-México. Pienso que mucho tendrían que madurar los pueblos y las personas para que en este siglo se diera el cambio que señala este artículo, pero es interesante el artículo y aporta esperanza y deseo.
Un abrazo Fecha: 07/01/2006 20:01.
Hannah, es finde , no puedes dejarnos deberes, poldioxxxxxx.
Coincido con Pau, nunca dejarán que florezca. En mi zona hace muchos años , tuvo gran influencia, un tio mio, fué abatido en el frente de Oviedo, era anarquista. Besinos. Fecha: 08/01/2006 02:44.
Agustina, me interesa tu nota, pero ¿cómo te la pido? Mira, podrías mandarsela a Hannah y ella puede publicarla aquí ¿Vale? Gracias.
Incondicional, no sólo tu tio dió la vida por las ideas anarquistas, han sido muchos, mira Zacco y Vanzeti, por ejemplo, y mil más; pero que maten a alguien por sus ideas no quiere decir que maten también las ideas, yo creo en las ideas y prácticas anarquistas y sino es en este siglo será en el próximo pero estoy de acuerdo con Hannah, Graeber, Grubacic y otros muchos: son las únicas que pueden cambiar este mundo. Salud y suerte a tod@s! Fecha: 08/01/2006 11:19.
"tiene como objetivo desde el principio, más que apoderarse del poder estatal, exponer, deslegitimizar y desmantelar los mecanismos del poder mientras se ganan espacios cada vez más amplios de autonomía y de gestión participativa dentro de él."
Ayer tuve que entender como se trata la madera en el autoclave. Si no he entendido mal se crea el vacío y luego se impregna de un líquido que le aporta las condiciones que necesitamos, una vez roto el vacío el líquido penetra en todos los poros de la medera consiguiendo acabados antes imposibles. Creo que esto es más o menos lo que nos pasa a todos nosotros. Durante mucho tiempo nos han intentado pintar a brochazos y solo han conseguido vacio, pero poco a poco nos estamos tratando por dentro. No creo que me explique. En fin... Un abrazo, es muy agradable pasar por este blog. Fecha: 08/01/2006 11:34.
Hola Hannah, antes de leer el artículo y los comentarios te quiero decir que yo me siento anarquista y que esto viene simplemente del darme cuenta como funcionan las cosas en nuestra sociedad, desde el nivel más "bajo" (la familia, los amigos) hasta el nivel más "alto" ("la" política, "la" economía y "la" cultura. Empecé a darme cuenta de esto ya muy joven y no he visto razón de cambiar de opinión enterándome de más cosas. Un saludo, Giovanni
Fecha: 08/01/2006 13:26.
saludos a todos :)
Sin haber leido el artículo que propones, me atreveré a dejar una prgunta al aire... Tan utópico puede parecer vivir sin un sistema político o militar, que consista en un poder apretando a un orpimido ? Porque de existitr ese sistema, no entendería como no se pusiera en marcha pero ya. Feliz 2006 a todos y gracias por la visita :) Fecha: 08/01/2006 13:54.
El problema de la anarquía es que fue, es y será siempre una utopía.
Sobre el papel, parece el estado ideal, pero al intentar ponerlo en práctica hay muchas lagunas que, hoy por hoy, son insalvables de cruzar. Es mi opinión :D Dark kisses Fecha: 08/01/2006 18:48.
Querida Hannah, como siempre me diste leche y miel leerte a tí primero, me abre el corazón y los oídos. Ya no le tengo miedo al anarquismo, lo entendí, volveré para releer.
Te dejo un abrazo en prenda Fecha: 08/01/2006 18:54.
Concuerdo totalmente con tu introducción.
Muchas veces he tenido que explicar que cuando hablo de una sociedad anarquista no me refiero a 'caótica'. Y que algunas descripciones de socialismo, que hacen algunos movimientos latinoamericanos o no, se corresponden (según mi percepción) con esa idea. Hace un año, en una de esas conversaciones, acabamos hablando de '.socialismo utópico'. ¿Será cuestión de nombre? Un abrazo (El artículo me lo leo con más detenimiento) Fecha: 08/01/2006 19:55.
Lo voy a imprimir para leerlo con tranquilidad. Es un trabajo que merece una lectura deternida. Abrazos.
Fecha: 08/01/2006 23:16.
Hannah!!!!!!!, se me hace muy raro no encontar varios post ;-).
Por favor dile a Liberto que sé de sobra que han muerto muchos, no sólo por la anarquía, depende de dónde naces en casi todos los casos, los que tenemos la suerte de vivir en el primer mundo, reivindicamos la utopía, los "otros", están muy ocupados sobreviviendo en condiciones miserables y no tienen tiempo para análisis políticos, no sé si me explico.... La peli que menciona me encantó, la ví hace años, aún recuerdo la banda sonora...recuerdo que uno se llamaba Nicola Besotes reina. Fecha: 08/01/2006 23:27.
Olá hannah!
adorei seu comentario no meu blog, muito obrigada pelos elogios. Você escreve belamente e você tem o dom de usar as palavras certas! seu texto está muito bom!! volte sempre no meu blog sempre sera bem vinda! observação:eu tambèm vou te botar nos meus favoritos do meu blog! grande beijo Fecha: 09/01/2006 01:47.
Hola a tod@s y gracias por todos vuestros interesantes comentarios.
Incondicional, pienso que lo que quieras decirle a Liberto o a quien sea, puedes hacerlo directamente tú. Marcarlop, eso que refieres es muy común, a mí también me ha pasado. Lety, me alegro mucho que te haya servido para acercarte al anarquismo de un modo abierto y sin temor. Hay mucho desconocimiento y ya sabéis lo que digo siempre de la ignorancia... Lua, la anarquía no es un estado ni una utopía, y hay muchas comunidades en el mundo que bajo otros nombres quizá viven según esos presupuestos. Pero si tu piensas así, para ti será siempre inalcanzable, amiga. E·l Séneca, ni es útopico ni es difícil de entender, piénsalo un poco y verás. Bienvenido, Giovanni, compañero y desde el corazón: Salud! ----> sigo en otro comentario ----> Fecha: 09/01/2006 01:50.
---->continúo:
El perplejo, es muy hermosa la analogía que nos has dejado. La comprendo perfectamente y sí, es cierta. Ya sabes que me alegra leerte. Sí, Liberto, así es y en eso estamos. Charlysman, sabía lo de Paraguay; veremos que sucede. Puede que tal vez no se logre en este siglo, pero sigo diciendo que es la vía del futuro, y hacia ello caminamos. Con dese, con acción y con esperanza. Pau, para que algo suceda, primero hay que pensar que es posible y simultáneamente ponerse manos a la obra para lograrlo. Si las mujeres sufraguistas hubieran pensado "¡Uf que difícil lograr que podamos votar, lograr la igualdad.... sería necesario que todos pensaran lo mismo y en el mundo cada uno tiene su verdad y bla bla bla...!" Aún estaríamos recluidas en nuestras casas pensando que casarse es el único fin de una mujer, sin voz ni voto ni nada... Por suerte no pensaron así y aquí estamos. Noemí, me alegro mucho de ello, te recomiendo que leas textos anarquistas, hay muchos en la red, clásicos -Tolstoi, Bakunin, etc. y de hoy cómo Choimsky, Grucacic, etc. Basta con poner un google... Santa, muchas gracias por tus amables palabras. Felipe, afortunadamente no todas las sociedades son así, las occidentales capitalistas y neoliberales, sí; pero otras no. E incluso dentro de las sociedades occidentales se van dando otras experiencias. Agustina, bienvenida a este espacio, espero que haya mejorado tu estómago, y sí, envíame el artículo y lo publico en el Blog. Y tod@s, gracias por vuestro apoyo y presencia. Un abrazo inmenso Hannah Fecha: 09/01/2006 01:51.
Muchas gracias y bienvenida a este espacio. Y mucho ánimo para tu hermoso blog.
Un abrazo tierno Hannah Fecha: 09/01/2006 01:55. |
Ser RizomáticoSer Rizomático es igual a desplegar "rizo a rizo" "raíz a raíz" la potencialidad y la capacidad de crear, construir, compartir y transformar el mundo en un lugar gobernado por la libertad, la igualdad y la fraternidad sin fronteras para toda la humanidad. CITAS: Hoy, vivir: "A veces podemos pasarnos años sin vivir en absoluto, y de pronto toda nuestra vida se concentra en un solo instante." Oscar Wilde "Cuán vano es sentarse a escribir cuando aún no te has levantado para vivir." Henry David Thoreau "El hombre que ha empezado a vivir más seriamente por dentro, empieza a vivir más sencillamente por fuera." Ernest Hemingway Aviso: las imágenes que ilustran los post, están tomadas de la red con sus créditos. Si algún autor desea que las retire, que me lo haga saber. Gracias Temas
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