
Sí, sea usted bienvenido a suelo español, a este país de charanga y pandereta descrito por Machado, en el que algunos confunden la libertad de expresión con el libertinaje; en el que algunos carecen de toda ética y respeto, y atentan contra el honor de las personas y de los pueblos, cómo lo hicieran desde la cadena de radiodifusión española COPE, el grupo RISA, con usted y el pueblo que lo ha elegido.
Decirle, Señor Presidente Evo Morales, que senti una honda vergüenza con el desacato que esos miserables cometieron con la dignidad de su persona y de su pueblo. Volví a sentir verguenza e indignación, cuando Aceves, representando al partido más votado de la oposición, trató de minimizar y ridiculizar el hecho; y volví a sentir rabia y verguenza cuando el gobierno que se hace llamar socialista, pero que más bien le vendría llamarse "social de listos", respondió con una escueta y fugaz disculpa diplomática al oprobio. Y, por último, he sentido verguenza de mí misma por mi ignorancia sobre su pueblo y sus sufrimientos, por mi ignorancia de la historia de los movimientos llamados indigenas y sus reivindicaciones, por mi ignorancia sobre los agravios realizados por mi país a su pueblo durante las colonizaciones...
Decirle, también, Señor Prsidente Evo Morales, que su pueblo confía en usted, en sus planes, en su honestidad, en su integridad, en la veracidad de sus obras y palabras, de modo, que no se deje usted corromper por el poder y no les desfraude cómo otros hicieron.
Yo, Señor Presidente Evo Morales, no soy nada más que una voz perdida entre la multitud de los cuarenta millones de habitantes de este país; y este blog mío desde el que me dirijo a usted, no es más que una huella virtual perdida entre los millones de huellas de la red; pero a pesar de ello, elevo mi voz -y probablemente otros también se unan a la mía- y desde este Blog le expreso mis más sinceras disculpas por los atropellos sufridos, y le deseo un mandato justo en el que la libertad, la igualdad y la fraternidad brillen para su pueblo y alumbren a este mundo tan oscuro, convirtiéndose en una estela a seguir.
Sincera y cordialmente, desde Madrid, la ciudadana española Carmen Moreno Martín, de pseudónimo Hannah.
(Imagen de Evo Morales tomada de algún lugar de Google imágenes)