
He llegado a la conclusión de que nuestro "papá Estado" cree que sus "hijos" o súbditos, o cómo quiera que nos considere a sus "hijos", está convencido de que somos seres angélicos que no necesitamos ni comer, ni beber, ni vestir, ni alimentar nuestro "espíritu" con música, lectura, etc. Porque, ya me dirán cómo alcanzar todo esto con una subida real de la carestía de la vida posteuro del 66%, sobre todo en los productos básicos: alimentación, vestido, calzado, vivienda, educación y cultura.
Antes del Euro, se tomaba una un café por 100, o cómo mucho 125 pesetas. Ahora cuesta 1 o 1,25 euros. Y lo mismo podemos decir de la fruta, las hortalizas, la leche, carnes y pescados, y, en suma, todo aquello que nos nutre el cuerpo y la mente.
Los sueldos, que yo sepa, no se han incrementado en esa misma proporción (salvo el de algunos políticos y ejecutivos, claro), y las pensiones mucho menos.
Una amplia mayoría de "seres angélicos" en este país trata de subsistir (sin lograrlo) con pensiones que no llegan a 400 euros, y el salario mínimo no alcanza los 600 euros. Y ahora, pague usted vivienda, gas, electricidad, etc. etc. y no caiga en la tentación de seguir las directrices del consumo ni la de los créditos trampa..., porque entonces, pasarían de la condición de "seres angélicos” y sumisos, vivientes en este país, a la de “seres demoníacos morosos” vivientes en la marginalidad y en la calle...
Pues nada, que con "papás" así, no necesitamos más enemigos.
Yo, voto por mandar el euro al carajo e instaurar el trueque.
Hannah.
(Imagen de: http://www.apecollection.com/FOTO/euro/.jpg)