
Cuando tu faz, se desvanezca como el humo,
y, mi mirada, no te encuentre en otros rostros,
ni tus ojos, se asomen a los míos,
si me asomo yo, a otras miradas…
Cuando tu voz, se pierda en el éter y el vacío,
y, mi oído, no busque tus palabras;
cuando mis palabras, ya no suenen como tuyas,
al salir de mis labios, a otro oído…
Cuando mi piel, olvide tu textura,
y mi cuerpo, no te encuentre en el toque de otras manos;
cuando mis caricias, no repitan más tus gestos,
ni mi olfato, ansíe el aroma de tu piel…
Cuando, definitivamente, de mí te hayas marchado,
¿habrás muerto tú, en mí?
O…
¿Habré renacido yo?
Hannah.
(La imagen no es de mi cosecha, me gustaría, pero no. Y tampoco tengo ninguna idea de dónde la he sacado. De imágenes Google, supongo... En fin, todos los derechos reservados a su autor, y, espero que no se moleste).