
Estaba escribiendo unas cosillas, cuando me han venido a la memoria unas locuciones en latín –expresión latina- que siempre me dieron mucho que pensar:
Sed non casta, tamen cauta: esta locución se usaba a menudo referida a la mujer del César; se traduciría cómo “si no casta al menos cauta”. Significando que si hacemos algo que no está bien, al menos debemos ser discretos.
También se suele decir: La mujer del César no sólo debe ser buena sino parecerlo… En cualquier caso, nos lleva a esa doble moral hipócrita que arrastramos desde que la humanidad tuvo consciencia de serlo. Y es que, al parecer, no importa lo que se es, sino el cargo que se ocupa. Tampoco importa la bondad que se tenga, sino que se sea discreto al hacer “cagadas” o lo que es lo mismo: Las apariencias. Lo que se juzga no es la bondad o maldad de los actos, si no el que pasen desapercibidos aquellos actos que sean reprobables…, “que nadie se entere” es lo que cuenta. ¡Deplorable! Tendré que dedicarle todo un tratado (me temo).
Veritas odium parit: la verdad engendra odio. Quiere decir que la verdad a veces nos genera enemigos. Su significado corre parejo a un viejo refrán: “Quién dice las verdades pierde las amistades” Y cómo diría Jardiel Poncela, –muy misógino él, pero gracioso y buena persona dónde las hubo- “la mejor manera de ser maleducado, es ser sincero” de dónde, al parecer, hablar con sinceridad deviene peligroso, y conviene ser cautos si se pretende hablar de ciertas cosas…
Otra vez esa doble moral rancia y pegada a nuestras neuronas con “loctite”, ya saben, la gotita que todo lo pega… Que distinto de aquello que según los evangelistas dijera Jesús –no olviden que soy agnóstica, ¿eh?- “la verdad os hará libres” Al parecer olvidó decir “a bofetadas” Esto es, que la verdad, nos hará libre pero no sin mucho esfuerzo y a veces dolor… Con lo que unimos verdad-dolor en un binomio bastante complicado; porque, para empezar –cómo preguntara Pilatos: ¿Qué es la verdad? -la preguntita se las trae- y si llegar a ella y expresarla duele… ¿Hay que eludirla, evitarla, socavarla, enterrarla? Y luego, ¿qué, para qué y por qué el dolor anexo a la verdad? ¿Dolor para hallarla? ¿Dolor por los palos que se reciben cuando se expresa? ¿Ambos? ¿Otros?... Hummmmm... Otro tratado enterito para esto.
¿Y ésta otra? “RISUS ABUNDAT IN ORE STULTORUM" ¿Fuerte, no? Su significado es: la risa abunda en la boca de los tontos”. ¡Vaya!. ¿Debe deducirse que para ser sabio hay que ser más serio que un ajo? ¿Son todas las personas cuyos rostros expresen continuamente seriedad, sabias? Y si lo contrario de la risa, es el llanto, ¿Son sabias y sabios todas y todos los llorones? ¿Están, pues relacionadas, tristeza y seriedad con sabiduría? ¿Es un necio quien se ríe de sí mismo? ¿Son los peces de colores una panda de necios y los lirios del campo, por lo contrario, todos sabios? ¡Ya estoy desvariando, me temo!…Y es que, ya se sabe: NIHIL NOVI SUB SOLE, que quiere decir “Nada nuevo bajo el sol”. ¡Pero todo está por descubrir! ¡Todo está por ser mirado con unos nuevos ojos y con nuevas miradas!
…Voy a seguir con lo que andaba escribiendo y cuando lo termine lo cuelgo por aquí. ¡Seguro, prometido!
Hannah.
(imagen tomada de: http://periodicocnt.org/291mayo2003/images/bnorte3.gif