Junio 2007 | Ser Rizomático

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Resumen

ES UN HECHO: SOMOS DIFERENTES

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... Y SI A ALGUIEN LE QUEDABA ALGUNA DUDA, QUE SIGA LEYENDO:

"Diferencias obvias entre personas.Variedad que sirve igual para hombres que para mujeres, advierto:

Rico con pistola.......................precavido.
Pobre con pistola....................terrorista, y, si no, seguro que delincuente.

Rico leyendo el periódico........intelectual.
Pobre leyendo el periódico......busca trabajo.

Rico corriendo........................deportista.
Pobre corriendo.......................ladrón.

Rico vestido de blanco............doctor.
Pobre vestido de blanco..........panadero.

Rico con maletín.....................ejecutivo.
Pobre con maletín...................traficante

Rico rascándose....................alérgico.
Pobre rascándose................. sarnoso.

Rico en una comisaría...........denunciante.
Pobre en una comisaría.........detenido.

Rico cansado....................ejecutivo con stress.
Pobre cansado................ flojo y súper vago."

Autoría y fuente desconocida. Algún amigo debió mandármelo hace tiempo.
Ya ven lo que pueden cambiar las cosas según como anden los bolsillos...

Carmen Moreno Martín
lias Hannah

Imagen: Viñeta de El Roto, tomada de:http://coloquio.com/coloquioonline/images/0606roto.jpg

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Sábado, 02 de Junio de 2007 09:29 Autor: Hannah. enlace permanente. Tema: Humor Hay 9 comentarios.

MÍSTICOS SUFIS: MEDITACIONES PARA EL DOMINGO

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Se denomina sufismo a una corriente ascético-mística islámica que surgió en los albores del siglo VIII y que es considerada heterodoxa por las influencias que tiene de otras culturas y religiones no musulmanas. El sufismo produjo una gran inspiración y riqueza dentro de la lírica y de la narrativa árabe y persa, alcanzando su esplendor hacia el siglo XII. Hoy, les invito a que se acerquen a las palabras de algunos de los grandes místicos sufis, seguro que extraerán de ellas sabiduría y bálsamo:

"Vi un niño que llevaba una luz.
Le pregunté de dónde la había traído.
El la apagó y me dijo:
"Ahora dime tú dónde ha ido".


Fragmento de un poema
de Hasan de Basra
(Siglo VIII, Irak)

***

"Tu medicina está dentro de ti, y tú no la ves.
Tu enfermedad viene de ti mismo, y tú no te das cuenta."


Fragmento de un poema
de Hazrat Alí

(Siglo VIII, Egipto)

***

"¿Creéis que sé lo que hago,
que por un segundo, o incluso medio segundo,
sé qué versos saldrán de mi boca?
No soy más que una pluma en manos de un escritor,
¡no más que una pelota lanzada por un mazo de polo!"

Fragmento de un poema
de Jaladuddin Rumi

(Siglo XIII, Afganistán)

***

"Mi corazón abarca todas las formas,
contiene un prado para las gacelas
y un monasterio para los monjes cristianos.
Hay un templo para los idólatras
y un santuario para los peregrinos;
en él está la tabla de la Tora
y el Libro del Corán.
Yo sigo la religión del Amor
y voy por cualquier camino
por donde me lleve Su camello.
Ésta es la verdadera fe;
ésta es la verdadera religión."

Fragmento de un poema
de Ibn Arabí

(Siglo XII, España)

¡Qué pasen un buen domingo!

Carmen Moreno Martín
alias Hannah

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http://data1.blog.de/blog/w/whitewarrior/img/tapetynew594small.jpg

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Domingo, 03 de Junio de 2007 09:45 Autor: Hannah. enlace permanente. Tema: Palabras para la eternidad Hay 3 comentarios.

APRENDER DE LAS HORMIGAS

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Como animales humanos inteligentes que somos, la capacidad de aprender nos acompaña, y aprender es algo que podemos hacer de todo, todo lo observable es un estímulo apto para aprender y para sacar conclusiones que nos permitan crecer y convertirnos en seres más dignos, más cooperativos, más solidarios, más aptos para construir en equipo un mundo mejor, para hacernos capaces de amar. Y sí, podemos aprender de todo y de todos, inclusive de las hormigas. Vean:

“El futuro, si es, será pequeño. Para muestra, una hormiga. Un equipo de investigadores de la Universidad de Bristol ha realizado un curioso experimento. Los científicos colocaron unas planchas de madera con agujeros de diferentes tamaños en la ruta de un grupo de hormigas de una selva de Panamá. Su método para sortear los baches resultó revolucionario.

Las hormigas panameñas, que miden desde dos milímetros, las más chiquitas, hasta un centímetro, utilizan sus propios cuerpos para tapar los agujeros. Además, deciden de manera participativa cuál de ellas es la que mejor se adapta a cada hueco. Cuando las hormigas tropiezan con un hoyo que no pueden cruzar, se acercan despacito y miden el diámetro con sus cuerpos. Si el boquete es muy pequeño, avisan a otra compañera que pueda encajar mejor. Así, hasta que una cubre exactamente el hueco.

El futuro, si es, será un puente (para que vengan mundos buenos). Al llegar la noche, cuando la jornada toca a su fin, las ‘hormigas pavimento’, las que revisten los socavones, regresan al hogar. Durante unas horas, cientos de hermanas han caminado sobre el firme de sus espaldas. Las hormigas se convierten en “una superficie viva”, explica el doctor Scott Powell, biólogo de la Universidad de Bristol. Hormigas pasarela. Un puente con corazón, antenas y patas.

El mundo está lleno de pequeños héroes. Invisibles. Anónimos. De andar por casa. Animales prodigiosos, como las hormigas. Tracey, una niña de un pueblo de Connecticut, y sus compañeros de la escuela, se pusieron un día a echar cerillas encendidas en un hormiguero. “Todos disfrutaron mucho de este sano esparcimiento infantil”, nos cuenta el maestro Eduardo Galeano. “Pero a Tracey la impresionó algo que los demás no vieron o hicieron como que no veían, pero que a ella la paralizó y le dejó, para siempre, una señal en la memoria: ante el fuego, ante el peligro, las hormigas se separaban en parejas, y de a dos, bien juntas, bien pegaditas, esperaban la muerte”. El futuro, si es, será en equipo. Acompañados. Juntos ante el peligro.”

Título de este artículo: Sales y soles: Tierra de hormigas
Autoría: Gorka Andraka
Publicado en Gara el 02.06.2007
Fuente
: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=51613

Carmen Moreno Martín
alias Hannah

Imagen: http://www.solociencia.com/biologia/06112302.jpg

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Lunes, 04 de Junio de 2007 02:48 Autor: Hannah. enlace permanente. Tema: In Itinere Hay 2 comentarios.

CUENTOS PARA LA LIBERTAD: NODED Y ALAYAN: PARTE FINAL

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Noded empezaba a sentir y, a la vez, no quería reconocer que así fuera, una profunda admiración por la sabiduría de las palabras de Alayan... Junto a todo ese cúmulo de sentimientos y de pensamientos, nacían en Noded, también, otras emociones que, hasta ese momento, nunca había experimentado antes... Algo así como una insólita avidez por las palabras de Alayan; una especie de necesidad de que siguiera hablando como si aquellas palabras tuvieran también otro poder: el poder del perdón y de la reconciliación. Era como si aquellas palabras hicieran sangrar de nuevo sus viejas y profundas heridas, y las curaran con una especie de ungüento misterioso y salvífico, aportándole una paz que, por más que había buscado, nunca logró encontrar... Noded estaba muy confuso por lo contradictorio de todo cuanto experimentaba y por lo desconocido de las sensaciones y de los deseos que iban brotando en él...

Mientras, Alayan, con el mismo tono y la misma actitud de amor y de comprensión, continuaba diciéndole “Tú mismo, Noded, construiste los gruesos y sólidos muros que te aprisionan en el abismo. Y sólo tú mismo posees aún el instrumento capaz de derrumbar esas barreras y salir de esa tenebrosa cárcel de sufrimiento y de frío, en la que secas tu mente y tu corazón, convirtiendo tu vida en desolación y muerte”.

Finalmente, Noded, que se había abierto por entero a lo que escuchaba, advirtió cómo se iba aflojando dentro de él aquella masa tumoral negra e inmensa que lo aprisionaba y que crecía y crecía sin que él pudiera hacer nada... Esa masa, al aflojarse, producía una angustia, un sufrimiento y un dolor tal, que Noded creyó no poderlo soportar más. Una sensación de asfixia como nunca había tenido antes, le oprimía el pecho y la garganta. La tristeza mezclada de ternura que, mientras Alayan, trataba de darle calor, había nacido en algún recóndito e inexplorado rincón de su ser, junto con el recuerdo de su madre, crecía también en el corazón de Noded, que notaba cada vez con más intensidad como aquello – fuera esto lo que fuere- se iba derritiendo dentro de sí. Noded, quien miraba furtivamente a Alayan mientras éste le hablaba, se abandonó, desarmado y dolorido, al flujo de todas aquellas emociones que amenazaban con desbordarse, sin resistirse más, ni seguir luchando por contenerlas. Noded sintió, entonces, con el abandono de la lucha y de la contención que ejercía, que tanto aquella lucha como aquella contención no habían sido nada más que un intento absurdo por su parte de aferrarse a no perder el control; y que ese empeño había sido provocado por un enorme miedo...

Noded quería y necesitaba llorar, pero no podía; ni siquiera recordaba cuando lo había hecho por última vez. Sus ojos y su corazón, sólo parecían poder expresar la aridez y el hielo de su existencia, pero en ese instante, Noded notó cómo si un rico manantial irrumpiera en ese pozo que había permanecido estéril, inundándolo; un caudaloso río de lágrimas fluyó desde sus entrañas. Noded se entregó, ya sin resistencia ninguna, a ese llanto sincero y liberador que crecía y crecía en él desde su vientre hasta su corazón y, lentamente, a medida que el llanto se hacía mas profundo, iba desapareciendo de su pecho y de su garganta, aquella opresión, y aquel dolor que le estaban matando. Noded, supo de un modo diáfano que contra nadie había “pecado” salvo contra sí mismo, y que no había nadie que pudiera perdonarlo, sino él a sí mismo. Conmovido desde lo más hondo de su ser, y removidas todas sus corazas y falsas estructuras, dio rienda suelta a toda la amargura y a todo el dolor que, durante tanto tiempo, había contenido en sus entrañas con la furia y la fuerza de un hombre. Y lo que había comenzado como un ahogo doloroso y opresivo, fue transformándose en algo parecido al llanto de un indefenso y desvalido recién nacido.

Noded, advirtió que todo él se derrumbaba; y que todas sus creencias se desmoronaban. Profundamente arrepentido y abatido, por la visión del desperdicio y de la inutilidad de lo que había sido su vida, cayó en una liberadora comprensión y aceptación de sí mismo. Con voz clara, firme y con actitud profundamente sincera y humilde, se levantó frente a Alayan, y gritó: ¡Soy un hombre! ¡Soy un hombre libre, al fin!

Alayan, abrazando a Noded, como tan sólo un padre podría; y llorando de alegría y de gozo por el reencuentro y el retorno de un semejante, dijo a Noded: “¡El tiempo siempre ha sido tuyo Noded!. Dispones de todo el tiempo. En verdad, Noded, posees aún toda una vida, toda una eternidad para empezar la tarea y concluirla. Cada instante, Noded es toda una vida. Los instantes pasados reposan dentro de ti, saca de ellos tus propias conclusiones, asúmelos desde la luz de tu inteligencia y desde la convicción de tu propia consciencia; siempre ha estado en tu mano, y lo está aun, comenzar de nuevo. El inicio, Noded, es tuyo y basta con que lo desees así. ¡Basta con tu voluntad, Noded! ¡Noded, hermano querido, ahora sí que tú y yo somos iguales en todo, tú y yo somos uno, Noded, hermano y amigo. Después de todo esto, Noded lleno de armonía, de seguridad y de paz, siguió llorando como si quisiera vaciarse de todos los años de sequedad, de tiranía, de culpa, de angustia y de oscuridad que había pasado. Siguió lavando con su llanto, ya sereno y sosegado, su corazón y su mente, tratando de limpiarse de todos los resentimientos y de todo el odio que había acumulado dentro de sí, en el transcurso de esos años. Y, a medida que Noded iba desprendiéndose de la suciedad y de la negrura que ocultaba su esencia, el amor que, aunque lo había rechazado e ignorado todo ese tiempo, siempre había residido en las profundidades de su ser, brotó por todos los poros de su piel. Sí, el amor brotaba y vivificaba todas las células del viejo, y con la misma fuerza que iba aflorando, iba también cerrando y sanando todas las profundas y sangrantes heridas de su corazón, de su mente y de su desecho cuerpo; envolviéndolo y meciéndolo, como sí de los brazos de una madre se tratara. Lentamente, Noded fue cayendo en un profundo, silente y reparador sueño, calmando su llanto y llenándose de felicidad.

Cuando los primeros rayos del Sol acariciaron el cuerpo de Noded despertándolo, éste se sintió con un vigor y una fuerza potente y desacostumbrada. Noded se sentía, de pronto, confiado y seguro; sabía qué buscar, cual era la orientación de su búsqueda, quién era, de dónde venía y hacia dónde iba. Noded se hallaba como si hubiera podido arrebatarle su vida a las oscuras patrañas que guiaron su muerte. De pronto, él mismo hubiera adquirido sentido. Noded, sentía que había vuelto a nacer. Todo el cuerpo y el ser de Noded se encontraban renovados, como sí tuviera solo meses; o mejor aun, como si fuera eterno y sin edad. Rebosante de gozo, Noded buscó a Alayan, y, al no verlo a su lado, corrió al albergue, pensando encontrarlo allí. Gracias a él, su ceguera había desaparecido, se sentía curado. Noded rebosaba afecto y agradecimiento por el hombre que le había ayudado a volver a la vida; por el hombre que le había ayudado a encontrar la verdad, la luz y la libertad. Pero por más que Noded buscaba, no podía encontrar ni la capa de Alayan ni a éste. Buscó y rebuscó por doquier y después de recorrer el lugar y sus aledaños, mirando por bosques y caminos, Noded se sentó fatigado a la orilla del río que fluía cerca del albergue. Sentía cierta tristeza por la ausencia de Alayan. Era curioso lo que sentía, la tristeza por no haber podido encontrar al que consideraba ya su hermano y amigo, además de su salvador, no le producía ni desanimo, ni desaliento; no se sentía derrumbado, ni desesperado como en otras ocasiones pasadas; ni sentía deseos de quejarse o de encolerizarse como le había sucedido otras veces... Constató que la oscuridad y la sin razón que caracterizaron su pasado habían desaparecido. Noded comprobó que podía notar en su interior la llama del amor, de la fe y de la esperanza, y sentir que esa llama seguía ardiente y viva, y lo más importante, qué él, y sólo él era el responsable de esa llama.

Noded, no había tomado nada en todo el día, habiéndose olvidado de sí mismo para dedicarse a encontrar a Alayan. En algún momento llegó a pensar que, quizás le podía haber acontecido algún percance. Estaba sediento, así que, desde la orilla, se inclinó sobre las aguas de aquel río para beber y calmar su sed. Entonces, asombrado y perplejo, Noded vio como el río, formando un nítido espejo sobre sus aguas, le devolvía lo que tanto había buscado durante todo el día: el rostro de Alayan en el reflejo de su propio rostro.

Noded era Alayan y Alayan era Noded. Una vez más, tinieblas y cadenas sucumbían ante el amor, la libertad y la paz, mientras que la luz resplandecía en el corazón de Noded. ¡F I N D E L C U E N T O.!

Cuento perteneciente a mi libro “Cuentos para la libertad”. Y con esto ya sólo faltan cuatro cuentos y la parte final para que lo puedan tener ustedes completito en “TEMAS”; ya saben, en el menú de la derecha, en el que pueden encontrar ya, otros muchos cuentos de este mismo libro, y de otros libros.

Carmen Moreno Martín
Alias Hannah

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Lunes, 04 de Junio de 2007 11:14 Autor: Hannah. enlace permanente. Tema: Los cuentos de mi pluma Hay 6 comentarios.

CUENTOS PARA LA LIBERTAD: NODED Y ALAYAN: PARTE VI

… Somos iguales, Noded, en nuestra esencia y en las capacidades y recursos que hemos poseído ambos para alcanzar las oportunidades que se han abierto en nuestro camino y disfrutar de nuestros logros. Somos iguales en la misión que ambos teníamos que cumplir y en la obra que nos aguardaba al nacer; obra, que no es otra, que la de cultivar nuestras consciencias y nuestros espíritus con la luz de nuestras inteligencias y nuestros discernimientos, con esos recursos y esas capacidades que poseemos, y hacerlos florecer; multiplicarlos y ponerlos a la disposición del servicio a los demás desde nuestra libertad, sin patrañas impostadas ni impuestas. Pero, mientras tú decidiste ignorar esos dones, desperdiciarlos y olvidar esa misión; dejándote llevar por cada viento que soplaba y dejándote azotar por todos y cada uno de los espejismos que los falsos profetas iban depositando en tu mente, tiranizándote a ti y a tu vida, yo me esforzaba en buscar el juicio y la sabiduría dentro de mí; me esforzaba en hacerlo crecer, en utilizarlo, en lograr que esos dieran sus frutos y en ofrecer esos frutos a todos los hambrientos del mundo sin escatimar ni un gramo de entrega. Yo, Noded, me entregue al conocimiento de mí mismo; y busqué, sin desfallecer, cual era mi procedencia, mi esencia y mi destinó; yo luché tenazmente para conseguir, que lo que al principio era sólo una tenue y vacilante lucecita, que parpadeaba dentro de mí, como una tenue y débil llama presta a extinguirse; se transformara, instante a instante, día a día, en una clara y radiante luz en mi interior; en un sólido saber que dirigía mis pasos y mis acciones sin que los azotes y los avatares del viento de mi mente y de las tormentas de iluminados, de apegos, normas y servidumbres, me hicieran desistir en el empeño; y no es que no tuviera dudas sobre seguir o abandonar la lucha y que no cayera una y otra vez o que no me arrastraran y me atormentaran las hordas de falsos valores y pseudomorales. No fue fácil escapar a sus tiranías; siempre es más cómodo eludir la propia responsabilidad aceptando la protección que ofrecen los mil y un rebaños, que asumir que uno es dueño de sus actos sin más dioses ni profetas que uno mismo. Pero la fe en mí mismo, la esperanza y el amor fortalecían mi voluntad brindándome la firmeza y la paciencia necesarias, para volver a empezar de nuevo tras cada caída, tras cada abandono, tras cada acto de dependencia y dejación… Y en eso hemos sido distintos, Noded; no porque seamos diferentes, puesto que de la misma naturaleza humana estamos hechos, y las mismas luces nos habitan, sino porque hemos obrado diferente, y hemos elegido de manera distinta”.

Noded, al ver lo que habían desencadenado sus exigencias y reproches, preso de un inexplicable pánico, se negó a seguir escuchando a aquel loco. Sin más explicaciones, le dio la espalda a Alayan, colocándose en posición fetal, y tapándose de la cabeza a los pies con la capa, aparentó haberse dormido. En esa posición, Noded parecía un impenetrable huevo cuyo embrión se resistiera a crecer, y eclosionar a la vida. “¿Qué tendrá este engreído viejo que enseñarme, que yo no sepa ya? ¡Pues no he aprendido yo nada en esta miserable y podrida escuela de la vida a la que me han forzado a acudir sin ningún permiso mío!. ¿Qué se habrá creído el viejo este?. Claro que somos iguales, ¡dos desgraciados y podridos viejos, eso es lo que somos!... ¡Que se deje ya de sermones y de monsergas… que hay que dormir!”... Tales eran las cosas que se decía Noded, a la vez que luchaba entre acallar a Alayan de un puñetazo, o darse, él mismo, con la cabeza contra la pared para ver si perdía el conocimiento y dejaba de escuchar toda esa perorata...

Y mientras todo eso pensaba y sentía Noded, Alayan, tranquila y pausadamente, seguía hablando: “Ciertamente Noded tienes mucha razón en decir que somos iguales, pues lo somos, y no sólo en nuestra esencia, sino en otras muchas cosas... Los dos hemos caído una y mil veces, hemos sufrido pérdidas irremediables… derrotas… Y los dos hemos sentido nuestras carnes brutalmente mordidas por el dolor y el sufrimiento. Pero hay algo, Noded, que nos hace parecer diferentes y que es la elección que cada uno de nosotros ha realizado. Mientras que tú elegiste la queja egoísta y baldía, abandonándote a las recompensas y castigos de una vida eterna, al elogio frívolo y estéril, y al egocentrismo desmedido; yo me entregué a la tarea de arrancar de mí todo brote de maldad (y te aseguro que tenía una planta muy crecida dentro de mí), empeñándome, con confianza y fe, en descubrir todos los mecanismos inconscientes y automáticos que dominaban mi vida, luchando tenazmente para convertir las derrotas en victorias, las pérdidas en hallazgos, las mordeduras del dolor y del sufrimiento, en caricias; y la maldad que recibía en bondad. Yo, Noded, me dediqué al servicio, tratando de llenar mi vida, y la vida de todas las criaturas, de amor incondicional. Y mientras que yo elegía recorrer ese camino de perfeccionamiento, purificación y entrega hasta el final, ¿qué elegiste tú, Noded? Tú, Noded, tras cada caída te revolcabas en el inútil fango de las quejas y, lleno de ira, clamabas venganza. Tras cada derrota te abandonabas a la autocompasión, a pedir perdones a un supuesto ente divino, y a esperar que ese todopoderoso ser hiciera el trabajo que debías hacer tú; desesperando de ti, del amor y del mundo. Tras cada pérdida te hundías con más resentimiento y rencor en tus apegos, generando más odio y más desesperanza. Tu corazón, Noded, endurecido por tu propia ignorancia, y por las rancias tiranías de doctrinas sobrenaturales, se congeló; y conducido de la mano de las más espantosas tinieblas por tu ambición, tu codicia y tu desmedida soberbia, ocultaste tu verdadera esencia en el más profundo de los abismos… en la más obscura de las soledades. Y hastiado, ya, de ti, de tu vida y del mundo, decidiste, por último, arrojarte en manos de la muerte. Porque eso es la muerte real, Noded, la muerte real y eterna no es otra cosa que el cerrarse herméticamente al amor y a la vida.

Noded, a pesar del duro contenido de las palabras de Alayan, iba, lentamente, dejando de luchar consigo mismo y se iba abriendo poco a poco a la acogedora calidez de la voz y de la presencia del anciano. No obstante, aun le escuchaba con recelo y temor, y sin abandonarse al llanto que pugnaba por aflorar en sus ojos... Pero, conforme Alayan, proseguía hablando a Noded, el recelo y el temor de éste, junto a la cólera que había expresado, iban tornándose en una pena y una amargura tal que removían y desgarraban las entrañas del vagabundo. Era como si esas palabras tuvieran el poder de hacerle revivir, uno a uno, todos los sucesos de su vida y de hacerle sentir todo el dolor y el sufrimiento de nuevo. Poco a poco, fue notando que nacían en él, impulsos muy contradictorios, los unos, de una cólera irrefrenable, le hacían sentir imperiosos deseos de abalanzarse sobre Alayan y estrangularlo; y los otros, le empujaban a abrazarse a los pies de Alayan y pedirle que lo ayudara a salir de su desolación. Así, el amor y las palabras de Alayan fueron abriéndose paso en el corazón del viejo vagabundo, hasta que Noded, sintió que ya nada había en él que se pareciera al rechazo y al desprecio que había experimentado hacia Alayan, durante su primer encuentro, y que se habían acrecentado con los cuidados y las preguntas del anciano. Y, aunque se resistía todavía en un mínimo grado a aceptarlo, notaba como su rechazo se iba transformando en respeto hacia ese hombre... (Fin parte VI; continuará).

Cuento Perteneciente a mi libro “Cuentos para la libertad”.

Carmen Moreno Martín
Alias Hannah

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Lunes, 04 de Junio de 2007 11:15 Autor: Hannah. enlace permanente. Tema: Los cuentos de mi pluma No hay comentarios. Comentar.

CUENTOS PARA LA LIBERTAD: NODED Y ALAYAN: PARTE V

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Ya bien acomodado sobre la paja del jergón en aquel húmedo y frío lugar, Alayan advirtió los temblores de Noded. La noche vertía sobre ellos hielo en abundancia y sin avaricia alguna; y la ruidosa lluvia sonaba estrepitosamente sobre el frágil techo del recinto; así que no era raro que alguien temblara... Pero los temblores de Noded no parecían ser arrancados únicamente por el frío ni por la lacerante humedad del albergue. Los temblores de Noded parecían motivados por hielos de índole más profunda y terrible de lo que la inclemencia climatológica podía provocar; por esos hielos que surgen desde el corazón y emergen por los huesos y las vísceras, como producto de todas las congelaciones con los que nuestros disparatados pensamientos y acciones hielan nuestras mentes y nuestras vidas. Los temblores de Noded sonaban como alaridos, produciendo crujidos en todas sus carnes y en todos sus huesos. Alayan, atento, sentía en sí mismo el dolor de las carnes y de las vidas del viejo vagabundo. Tras unos instantes, Alayan se despojó de su gruesa capa, compañera de tantas sendas, y arropó con un solícito cuidado y un delicado amor de padre a Noded; mientras éste se arrebujaba más en el jergón y apretándose a la capa, buscaba con todo su cuerpo el calor, que tanto el clima del inhóspito invierno, como el de su congelado corazón, le negaban.

Alayan, viendo al pobre y desvalido Noded, y notando en su propio ser toda la destemplanza de sus enormes carencias, pensó que para esos hielos hacían falta demasiadas capas, decidiendo dar a Noded un enérgico y reconstituyente masaje por todo el cuerpo. Finalmente, con los masajes que Alayan le dispensó, Noded pareció entrar en calor y apaciguarse un poco.

Noded había sentido un algo tibio y balsámico en aquellos masajes; algo que le hizo recordar aquel calor único de su niñez, cuando su madre lo abrazaba y protegía en su regazo, calentándolo con su cuerpo y con su cariño. Al evocar el recuerdo de su amada madre, Noded no pudo evitar el sentir nostalgias y anhelos que, con el tiempo, habían enmudecido; y se sorprendió de que sus ojos, llenos de sequía y vacíos de luz, intentaran humedecerse… pero las lágrimas no brotaron. Su corazón era cómo un viejo pozo seco y ciego.

¡Cuánto tiempo hacía que erraba perdido y hambriento de ese calor!. Noded sintió dentro de sí una infinita tristeza, teñida de ternura y de resentimiento; “¡Ah… Sí tan sólo una vez, durante el camino, alguien me hubiera brindado algo así!” -exclamó quedo para sí, dejándose hacer mientras Alayan continuaba su masaje.

Cuando Alayan dijo que ya había terminado, Noded pareció regresar de algún lejano país por el que se hubiera perdido. Se encontraba más calmado y no temblaba, pero le resultaba humillante reconocerlo; de manera que adoptó el aire huraño y distante que mantuviera con Alayan durante su primer encuentro. Con el cuerpo ya caliente expresó unas, apenas audibles, hurañas y entrecortadas “gracias”, a ese extraño desconocido que de un modo tan delicado y desinteresado le socorría por segunda vez, aun sin haberle pedido nada... Pensó que, seguramente, ese tipo buscaba algo de él. Sí, estaba convencido de que aquello no era desinteresado; decididamente, algo quería de él ese hombre y se dijo, que de ser así, más valía aclarar las cosas antes de que se complicaran; pues nada tenía Noded que darle que no fueran harapos a ese misterioso y desconocido ser. Noded siguió rumiando que aquel tipo no era de fiar, y que aún si él tuviera algo, para nada estaría dispuesto a dárselo…

Noded se incorporó dando su nombre apresuradamente al desconocido y, después de preguntarle por el suyo, siguió exigiendo saber, lo que de él pretendía con tantos cuidados; vociferando que en modo alguno iba a pagar nada por ellos... Alayan, tras comunicar su nombre y decirle que era un peregrino, haciendo caso omiso de las exigencias de Poded, de sus voces y malos modos, como si no se hubieran producido, e ignorando, incluso, que Noded, le había dicho su nombre, preguntó a éste quién era, de dónde venía, qué hacía en la vida y hacia dónde se dirigía; interesándose, también, por los motivos que le habían inducido a abandonarse y destruirse de ese modo, terminó sus preguntas, pidiéndole a Noded que le hiciera saber las causas que le habían impulsado a arrojarse con tanta aspereza y crueldad al camino. Irritado por tanta pregunta, con mucha desconfianza, y sin saber muy bien, si dar o no satisfacción al interrogatorio, al que ese fastidioso desconocido le sometía, Noded, empezó a mascullar palabras inaudibles… La conducta de Alayan, le parecía de un descaro impresionante. “Ese vejestorio es un "cara dura". Estoy completamente seguro de que una curiosidad insana, morbosa y desmedida lo anima a colocar a la gente en una situación de “tercer grado”; no tengo ninguna duda de que este “viejo chocho” quiere “sacarme algo”… ¡A lo peor es un chiflado peligroso que se ha escapado de algún manicomio…!” “O, tal vez, quiera ganarme para alguna extraña secta…” En estas cavilaciones estaba Noded, cuando Alayan, le rogó que hablara más claro. El vagabundo enojado, arrancó a hablar de mal grado, y refunfuñando, con sus habituales entrecortadas frases de siempre; pero, conforme Noded, iba adentrándose en las respuestas solicitadas por el peregrino, su voz fue tiñéndose de inusitada ira y de una fuerte rabia que, curiosamente, aclararon el timbre de su voz, dando una solidez y ritmo a las frases, que sorprendió incluso al propio Noded. Las frases del viejo vagabundo dejaron de ser entrecortadas. Tal parecía que embrollados nudos de amargura, de lejanos resentimientos y hondos desengaños, se iban aflojando en el interior de Noded, a medida que este seguía hablando.

Alayan, escuchó a Noded, en silencio, acogiendo en su ser las palabras, el dolor y las carencias de Noded; arropándolas de compresión y de cariño, como únicamente el peregrino que conoce lo que busca en el camino, de dónde viene, a dónde va y quien es, puede transmitir, sin herir; y cuando Noded, tras haberle dicho que era un vagabundo que erraba sin tino, que ni recordaba el por qué, ni el para qué, se echó al camino; y que ni siquiera sabía ya, de donde venía, ni mucho menos a donde iba... Noded lleno de una explosiva cólera, reprochó airadamente a Alayan, la tortura que, con sus impertinentes preguntas le estaba propinando, sin tener derecho alguno para hacerlo, ya que, en su opinión, los dos no eran más, que dos acabados viejos. Noded, terminó quejándose de que, al fin y a la postre, ambos eran iguales, dos carcamales cercanos a la muerte, llenos de polvo y de dolor... Alayan, interrumpiéndole, lo miró con una serenidad y ternura infinitas, diciéndole: “Es cierto Noded, los dos somos viejos y estamos cerca del final, pero la muerte que representa para ti, simplemente, acabar, disolverte en la nada y poner fin a lo que tu calificas de una existencia inútil, vacía y sin sentido, para mí no es otra cosa que el broche de vida bien colmada, y de camino lleno de sentido que llega a su fin. La muerte, Noded, es, para mí, la culminación de una etapa; es un incremento de gozo y de sentido; es la confirmación de haber cumplido con un plan bien trazado, y de haber encontrado el gozo y la felicidad. Yo sé, Noded, que mi vida llega a su fin, pero lejos de sumirme en la desesperanza, la despido con satisfacción. Pero tienes razón en algo, Noded, porque en algo, sí, somos los dos iguales… (Fin parte V: continuará)

Cuento perteneciente a mi libro “Cuentos para la libertad”.

Carmen Moreno Martín

Alias Hannah

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Lunes, 04 de Junio de 2007 11:15 Autor: Hannah. enlace permanente. Tema: Los cuentos de mi pluma No hay comentarios. Comentar.

CUENTOS PARA LA LIBERTAD: NODED Y ALAYAN: PARTE IV

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Ahora, en el crepúsculo de sus días, no sólo podía interpretar la hermosa partitura entera, igualando al más perfecto de los ruiseñores, si no que podía hacérselo escuchar a otros, con la única condición de que desearan oírlo; y llegaba aún a más: podía lograr el que los demás escucharan sus propios cantos. Alayan pudo así reconocer tanto lo que buscaba, cómo dónde debía buscar, y el camino que debía recorrer para llegar a la meta. El resultado había sido satisfactorio. Cómo médico, se había entregado al servicio sin mesura. Cómo esposo, había logrado la felicidad de una mujer y la suya propia, reflejadas ambas en sus hijos y nietos. Hijos y nietos que cantaban la misma melodía que él había aprendido: La de posicionarse ante la vida desde la propia responsabilidad y gozar de la libertad de ser, sin servidumbres, sin señores, con la consciencia libre de tiranías ajenas a sus propios juicios y discernimientos. Viviendo y dejando vivir. Alayan, sabía ahora que al nacer había iniciado una peregrinación que finalizaría con la muerte; muerte que, - lo sabía muy bien - no era otra cosa que la puerta hacia el supremo y merecido descanso, después de haber vivido plenamente. Cercano ya de ese umbral, Alayan sabía con exactitud el sentido de todos sus pasos; de todas sus derrotas y victorias; de todas sus fatigas y desvelos; de todos sus sufrimientos y gozos; de todas sus horas de oscuridad y de luz. Alayan estaba presto a llegar al fin de su camino y de culminar la peregrinación que había emprendido; y por ello, sentía todo su ser rebosante de satisfacción; de esa satisfacción que otorga el trabajo bien hecho y la misión cumplida; sí, el bondadoso peregrino rebosaba, todo él, de la paz y de la armonía, de quien se sabe un fiel obrero de la obra que él mismo ha diseñado y ejecutado, que no es otra que la obra del amor. La obra del esfuerzo diario en la entrega a la lucha por una humanidad más justa, más libre, más paritaria. Y el había sido un obrero ejemplar. Dominaba por entero, al fin esa partidura y la cantaba “par coeur” que dicen los franceses. Alayan, era, pues, un hombre feliz; sin camisa, pero con una inmensa y rica capa.

Al despuntar la aurora, Alayan, se había despedido de los suyos y había salido a caminar durante todo el día. Andaba raudo y firme, sin distraer ni errar un solo paso; sabiendo que un importante encuentro le aguardaba en esa senda. El crepúsculo empezaba a desdibujar con su oscuridad el perfil de los montes y la noche se anunciaba fría, muy fría. El peregrino, que acusaba ya el cansancio propio del esfuerzo realizado durante la marcha, se sentó unos momentos a un lado del camino para refrescarse, beber unos sorbos de agua y recobrar el aliento. No quedaba ya lejos el albergue al que se dirigía. Alayan intuía que sería en el viejo y derruido albergue donde hallaría lo que le presentía le aguardaba. En cualquier caso, allí, revisaría su vida una vez más, reposaría en el pequeño y humilde albergue y, protegido al abrigo de sus muros, dormiría apaciblemente.

Sabía, Alayan, de la exigua comodidad del lugar; pero nunca había faltado a un compromiso y aquel se le antojaba muy grave... Y si se había equivocado, si no había leído correctamente las señales de su corazón... Al menos contaría, en el destartalado albergue, con un techo donde guarecerse y algo de paja sobre la que recostarse... Tampoco faltaría algo caliente que tomar... Y con su gruesa capa y su buen ánimo, lograría alcanzar el nuevo día descansado y fresco; repuesto para proseguir el camino de regreso a casa. Alayan, no pedía nada más.

Noded estaba exhausto. Los pies le pesaban toneladas y su cuerpo parecía atraído a la tierra del camino por un potentísimo imán. Cada uno de los pasos que daba el viejo vagabundo, le suponían una angustiosa tortura. Con su zurrón vacío y agotados tanto el vino como el agua, el pobre sentía que iba a desmayarse de un momento a otro. De pura hambre y sed, de puro agotamiento, ni siquiera advertía ya, Noded, el estado de sus músculos. La verdad es, que el vagabundo parecía más un desvencijado, flaco y moribundo jamelgo que un hombre. Para agravar la situación, anochecía y caía sobre él toda la crudeza y la destemplanza del invierno. Noded, a lo lejos, percibió un bulto en el camino que bien podría ser alguien a quien pedirle, al menos, agua... Efectivamente, otro caminante estaba sentado, allí, sobre una gran piedra. Noded, apenas se había logrado acercar al caminante, cuando cayó desfallecido a los pies de éste. Alayan, echando mano de su cantimplora, depositó unas gotas de agua en la maloliente boca del desmayado Noded, quien abriendo los labios, ingirió ávidamente el líquido. Luego, Alayan le ofreció un poco de pan y queso que, Noded, engulló con voracidad.

Ni una palabra había mediado entre los dos, cuando Noded, algo recuperado y mascullando unas secas y forzadas “gracias”, se incorporó, haciendo ademán de proseguir su camino, Alayan, sujetándolo del brazo con firmeza y suavidad a la vez, le dijo que conocía un albergue, no lejos de allí, donde encontrar cobijo. Le indicó que, a paso de fatiga, tardaría diez minutos escasos en llegar; y que, en el siguiente recodo del camino, debía desviarse a la derecha, por un estrecho sendero. Alayan continuaba hablando a Noded, con la intención de proponerle caminar juntos el trecho que faltaba por cubrir hasta llegar al albergue; sí es que Noded decidía igualmente encaminarse a ese lugar, como él mismo tenía pensado hacer... Pero Noded, soltándose bruscamente de Alayan, y sin dar tiempo a que éste le expresara lo que pretendía, reanudó la marcha y sin comunicar nada de sus planes, dejó al anciano con la palabra en la boca.

Alayan, paciente y sosegado, sin sentir ni el más remoto enojo por la despreciativa actitud de Noded, esperó todavía algo de tiempo para ponerse en marcha. Finalmente, ciñéndose bien la capa para protegerse del frío y de la lluvia, que había comenzado a caer lentamente, sin apuros pero con constancia, volvió al camino. A unos pasos del desvío reencontró a Noded, y disminuyendo su ritmo de marcha, le siguió a una distancia prudente para no incomodarle. Al poco tiempo, llegaron los dos a las puertas del albergue a cuyo cuidado estaba un parco y viejo posadero, muy entrado ya en años, cuya vida había dedicado al servicio de peregrinos, caminantes y, por qué no, también al servicio de sucios y malolientes vagabundos como Noded.

Alayan, adelantándose a Noded y haciendo ver que ignoraba su presencia, llamó a la puerta del albergue con un fuerte y enérgico golpe. El viejo posadero acudió presto a franquearles la entrada, y haciéndoles pasar, les pidió que lo siguieran. Primero les mostró el albergue y, luego, ofreciéndoles pan, agua y un poco de tocino, los condujo a un rincón, mostrándoles los jergones de paja sobre los que podían dormir. El posadero siguió indicándoles donde podían asearse y aliviar sus necesidades a la vez que les advertía de que tan sólo podían permanecer una noche en el lugar; y que por la mañana, antes de partir, podían contar con un caldo caliente que, sin duda, templaría sus cuerpos y los entonaría para el camino. Noded dio buena cuenta de los alimentos que le brindara el posadero y, sin emitir sonido alguno, se tiró burda y pesadamente, como un saco, sobre uno de los jergones, en tanto que Alayan, dejando sus propios víveres, junto con los que había recibido del posadero, sobre el jergón, se encaminó a conversar con los demás peregrinos, quienes a juzgar por la algarabía, disfrutaban de la velada en animada charla. Poco después, Alayan, volvió al rincón donde estaban tendidos los jergones que les habían sido asignados y se echó en uno que se hallaba ubicado junto a Noded. Cuando los ojos de Alayan se acostumbraron a la oscuridad observó cómo Noded yacía acurrucado en el jergón. (Fin parte IV; continuará).

Cuento perteneciente a mi libro "Cuentos para la libertad".

Carmen Moreno Martín
alias Hannah

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Lunes, 04 de Junio de 2007 11:16 Autor: Hannah. enlace permanente. Tema: Los cuentos de mi pluma No hay comentarios. Comentar.

CUENTOS PARA LA LIBERTAD: NODED Y ALAYAN: PARTE III

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Alayan había trabajado abnegadamente toda su vida, hasta tal punto, que ninguna arista de imperfección afeaba ya ni su corazón ni su mente. Todo en él era bello y reflejaba pureza. Ni la más pálida sombra de ambición de poder, de envidia, avaricia y codicia, ni de rencor, ni de resentimiento, y ni mucho menos de odio, oscurecían su vida. Nada de todo eso que envilece el humano acontecer, podía descubrirse en él; aunque él seguía alerta a cualquier indicio que pudiera advertir de esas “malas hierbas” en sus pensamientos; pues sabía de la fragilidad humana y de la suya propia. De su pecho, de su garganta y de su boca, brotaba una potente voz, vibrante, bien templada, clara y afinada, como el sonido que el mejor de los violinistas sabe arrancar de un Stradivarius. Ni un tono de soberbia, de arrogancia y de orgullo resonaba a través de ella. Era una voz nítida y transparente que asemejaba un manantial de agua cristalina y fresca, siempre presto a mitigar la necesidad del sediento... Una voz que permitía apreciar la gran humildad que caracteriza a todo aquel que ha alcanzado la sabiduría.

Alayan no lo había tenido fácil en su peregrinar. Iniciado éste en su juventud, mil veces se había perdido y caído por el camino, sintiéndose extenuado y dolorido, hambriento y derrotado. Pero sin dejarse engañar por ello, había aprendido a transformar el sufrimiento y los errores en aciertos y en renovadas fuerzas. Tras cada caída, se levantaba con más vigor y más firmeza para proseguir su marcha. Nunca había echado mano de falsos paraísos ni de falsas promesas afincadas en un dudoso más allá. Tampoco se había dejado seducir por falsos códigos de moral confeccionado por otros –fueran quienes gustasen ser esos otros- que empañan la libertad, la inteligencia y tiranizan el acontecer humano.

Cuando inició su andadura, todo en él estaba confuso. Conocía lo que buscaba aunque, más que algo tangible y definido, era como un pálido y tenue reflejo de lo buscado. Era, al principio, un conocimiento muy velado el que animaba a Alayan a proseguir; y lo mismo que le ocurría en lo relativo al objeto de su búsqueda, le pasaba respecto de dónde debía dirigirse para encontrar aquello que intuía. Todo ello: el objeto que debía buscar, el punto del que tenía que partir, la dirección que debía tomar y la meta que debía alcanzar, constituía como una vaga y queda melodía escondida en sus entrañas, que Alayan, muy débilmente y sólo en fugaces momentos, apenas podía alcanzar a oír, sin que pudiera, en ningún caso, llegar a reproducirla… como si ese "son" siéndole al mismo tiempo, misteriosamente familiar y desconocido, escapara a sus oídos cada vez que intentaba fijarlo..., entonarlo, asirlo.

Y así fue cómo, Alayan, emprendió el viaje al encuentro de ese misterioso son…, de esa huidiza melodía. Tras cada uno de sus vacilantes pasos, y tras cada duda ante las mil y una encrucijadas del camino, su esperanza, su voluntad, su fe, su confianza y su constancia, le iban haciendo reconocer y precisar algunas notas, acercándole, paso a paso, al conocimiento de la partitura entera. Hasta que, cierto día, aquel tenue y vago son, aquella huidiza tonada, fue dejando escuchar una bella canción que, Alayan, pudo reproducir e interpretar con exacto dominio y conocimiento de todas las notas.

Lentamente al principio, tropezón tras tropezón, y con algún que otro desafinado sonido, Alayan fue adquiriendo destreza y pericia en la reproducción. Hasta que un día, alborozado y henchido de felicidad, pudo convertirse en el más perfecto y delicado de los trovadores. Alayan, descubrió, al fin, que ese canto no era otro que el canto de sí mismo, y que el lugar dónde debía buscarlo era dentro de su ser. Alayan, supo mucho más, supo que para cantar esa melodía de un modo afinado y hermoso, debía hacer oídos sordos a todo el ruido externo que se empeñaban en meterle en la cabeza credos, clérigos y doctrinas, con normas, valores y morales que envilecían lo único bello de verdad: la creación y sus criaturas. Además, Alayan, descubrió que sólo en el servicio, en el logro de que sus semejantes pudieran escuchar dentro de ellos mismos ese canto, en la entrega y en la lucha por una humanidad liberada y fraterna, ese canto hallaría todo su sentido. (Fin parte III: continuará).

Cuento perteneciente a mi libro “Cuentos para la libertad”.

Carmen Moreno Martín
Alias Hannah

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Lunes, 04 de Junio de 2007 11:17 Autor: Hannah. enlace permanente. Tema: Los cuentos de mi pluma No hay comentarios. Comentar.

CUENTOS PARA LA LIBERTAD: NODED Y ALAYAN: PARTE II

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En su vejez, nada le quedaba ya a Noded ni del entusiasmo, ni de las ilusiones, ni de la sonrisa de aquellos días de mozo. Todo se había borrado de sus sentidos y de su mente para siempre. Ni siquiera le quedaba ya al pobre vagabundo la nostalgia o la pena de haberlo perdido. Sus manos, incapaces de agarrar ni sostener nada, a no ser esa vacuidad que se reflejaba en su mirada, que era opaca y oscura, como la noche de todos los abismos que habitaban las entrañas de Noded, habían ya olvidado el arte de la caricia y del toque humano, de esas caricias y toques que no se compran con dinero. El fin de sus días no estaba lejano, podía decirse que, Noded, de desear algo, lo que deseaba era que, ese fin llegara; que, con su arribo, se perdiera él también para siempre en esa nada honda y silente que le iba creciendo dentro, invadiéndolo y llenándolo de desolación; como si se tratara del crecimiento de una terrible y gran masa tumoral. Una informe e inexpugnable masa que, poco a poco, iba minando la existencia del viejo, hasta acabar con él.

Noded ignoraba el motivo que le había llevado a decidir el adentrarse por ese camino estrecho y enfangado por el que andaba; pero como eso era ya lo normal en él: no saber ni por dónde caminaba, ni para qué lo hacía, seguía avanzando como un autómata. Pronto anochecería, y el tiempo presagiaba crudas heladas; se hacía, pues, urgente el dar con algún tipo de cobijo para guarecerse y para entregarse al reposo. ¡Que buena falta le hacía al infeliz! Las tripas de Noded, sonaban como aullidos de lobos hambrientos. Hacía tiempo que no había ingerido nada de nada y, por si todo esto fuera poco, había comenzado a llover. Al borde del desfallecimiento, continuó Noded avanzando, arrastrando cada paso... Un pensamiento se paseaba reiteradamente por todas las neuronas de Noded: que se lo llevara ya la parca de una vez.

Alayan, era un peregrino de muy avanzada edad, cuyos pasos eran tan firmes como serena y luminosa su mirada. Todo su cuerpo anciano conservaba, todavía, el vigor y la fuerza de los primeros años, y todos sus gestos estaban llenos de sentido y propósito. Su corazón rebosaba amor y esperanza y, como si se tratara de un libro, de una obra maestra, su piel y sus miradas ofrecían la lectura de la madurez y de la plenitud del hombre que, alimentado por todos los hallazgos y conocimientos recibidos durante su búsqueda, y nutrido, también, por todos los obstáculos y sufrimientos superados, ha alcanzado la sabiduría que otorga el profundo encuentro con el ser, y el gozo que produce reconocerse uno en todo. Sus manos fuertes y huesudas no producían temor, sino seguridad y confianza. Al verlas, uno sentía la capacidad de esas manos para sostener, para acariciar, para dirigir, para acompañar y en definitiva para amar. Por su rostro corrían los surcos que definen al ser que ha amado y se ha entregado sin condiciones. Al ser que ha forjado y colmado su vida a través de la dedicación al servicio, a través del olvido de sí y de la entrega desprendida y generosa de todo cuánto poseía, incluso de sí mismo, a sus semejantes.

Ya anciano, Alayan conocía perfectamente el contenido de la misión que había venido a cumplir en el mundo, que no era otra que la de servir y respetar a toda la creación, naturalmente, también, a sí mismo; como parte de esa creación. De sus ojos resplandecía esa luz de aceptación, de comprensión, de acogida y de ternura, que sólo alguien que ha hecho caso omiso de moralinas clericales y falsas éticas, puede mantener encendida dentro de sí, e irradiar a los demás. Esa luz que se aviva y crece en el corazón del hombre que ha logrado erigirse en señor y amo de sí mismo y de todos sus pensamientos y actos; del hombre que ha llegado al más vasto conocimiento de sí y se ha encontrado las semillas de todas las plantas que lo habitan, tanto del mal como del bien. Esa luz que resplandece en el ser que, en pleno ejercicio de su libertad, vela por arrancar todo brote de mezquindad que aflore dentro de él, esforzándose por hacer germinar y cultivar en su corazón la bondad, la belleza, la justicia y la verdad, para impregnar con ello todo su obrar. Esa luz que transforma a todo ser humano en fruto maduro, dispuesto a convertirse a sí mismo también en semilla. (Fin de la segunda parte: continuará)

Cuento perteneciente a mi libro “Cuentos para la libertad”.

Carmen Moreno Martín
Alias Hannah

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Lunes, 04 de Junio de 2007 11:17 Autor: Hannah. enlace permanente. Tema: Los cuentos de mi pluma No hay comentarios. Comentar.

CUENTOS PARA LA LIBERTAD: NODED Y ALAYAN: PARTE I

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Noded era un anciano vagabundo destrozado por el peso de todos sus errados pasos, e inmensamente fatigado de soportar el peso de la carga de su absurda y tediosa vida.

En todas las arrugas de la piel de todo el cuerpo de Noded, se podían leer, uno a uno, todos los azotes y derrumbes de su ir y venir de acá para allá, por los caminos sin rumbo ni propósitos. Sendos y profundos surcos cruzaban su rostro en todas direcciones, mostrando la geografía de sus fracasos, de sus decepciones, de sus miedos, de sus desesperanzas, de sus sufrimientos y de su hastiada actitud ante el mundo. Sus quebradizos huesos y sus zaheridas carnes constituían, también, una clara ilustración de aquello a lo que le habían conducido sus vanas ambiciones y concupiscentes deseos. Y en la sequedad de su piel y de su carácter, se apreciaba, sin ningún tipo de dificultad, la inmensa aridez de su corazón y el insoportable vacío de su mente, la cual, carecía ya de la más mínima ilusión, despojada de toda capacidad de entusiasmo y de sorpresa.

La voz del viejo salía con esfuerzo y fatiga de su boca, como entrecortada, a golpes bruscos y con tonos broncos, como si unas invisibles barreras impidieran el flujo de aire desde los pulmones hasta la garganta y frenaran el esfuerzo de las cuerdas vocales de Noded; de modo que, cuando el viejo vagabundo hablaba, parecía que lo hacía a trompicones, como ahogándose; articulaba palabras y frases sin sentido, como si a fuerza de descreer, descreyera hasta del significado del lenguaje. Palabras que se habían tornado para él tan huecas y vacías, como su vida y su inútil transitar por el mundo.

Apenas había dejado de ser un niño, cuando se arrojó al polvo del camino con un ardiente anhelo en su corazón joven: el de buscar, no sabía qué cosa, ni dónde buscarla… Pero algo oculto en su interior le aseguraba que ese anhelo, obedecía a algo por lo que valía la pena vivir y luchar... Que ese misterioso, imprecisable y anhelado “objeto” existía en alguna parte... Y que llegar a conocerlo y a encontrarlo, de alguna extraña manera, le resultaba imprescindible para alcanzar la felicidad.

En realidad, ni siquiera sabía de dónde venía ese anhelo que brotaba de su pecho con tanto vigor, a veces, y tan calladamente otras… Y, siempre, impulsando, al entonces joven Noded, a la acción y a la búsqueda. Llenándolo de entusiasmo y de ganas de vivir. El decurso de los años había ido apagando aquel anhelo, borrando su percepción y escondiéndolo en las profundidades de su ser, dejando que tan sólo se pudiera apreciar un ligero y descolorido rastro... Pero Noded si sabía, en aquellos años de su juventud, de sus impetuosos deseos de ser fiel a ese rastro y seguirlo... Entonces, Noded, aún seguía escuchando aquella sigilosa voz interior, que le decía que su realización personal dependía directa y extrañamente de ello... Que debía esforzarse en conseguir que aquella intuición se tornara en un conocimiento preciso y claro...

Otros fueron, sin embargo, los deseos que, Noded, se afanó en perseguir y otras las metas tras las que corrió, de modo que, aquel tierno y vacilante anhelo, se fue tornando, con el paso del tiempo, más impreciso e indefinido, más vago, más oscuro, más quedo... Hasta que otros placeres y otras victorias, que más parecían derrotas que éxitos, lo hicieron desaparecer por completo de su consciencia. Luego, los fracasos y el cansancio de su vida, agotada en perseguir fortuna sin ética, terminaron por ocultar en lo más profundo de su ser, los restos que pudieran quedar de aquel anhelo, confundiéndose con el negro polvo y las afiladas piedras de las muchas sendas recorridas… (Fin primera parte. Continuará).

Cuento perteneciente a mi libro “Cuentos para la libertad”, parte I.

Carmen Moreno Martín
Alias Hannah

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Lunes, 04 de Junio de 2007 11:18 Autor: Hannah. enlace permanente. Tema: Los cuentos de mi pluma Hay 1 comentario.

EL ORIGEN DE LA HUMANIDAD: CUENTO

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Al hilo de lo del eslabón perdido que les contaba días atrás, jugando, jugando, me ha salido este cuento que ha continuación les ofrezco. También les comunico que, como esta semana y la que viene no voy a disponer de tiempo para actualizar el Blog, les dejo otro cuento  -a continuación de éste- en siete partes: "Noded y Alayan" de mi libro "Cuentos para la libertad". ¡Que ustedes lo disfruten!.

“El origen de la humanidad: cuento”

“Dos especies alienígenas llegaron a la Tierra y se quedaron prendados de su hermosura. Se encapricharon con sus bichos y, cada una por su lado, empezó a ver mil y una posibilidades a la explotación del planeta.

El problema fue que se tenía una inquina insoportable entre sí, tanta que en unos era un odio devastador, mientras que en los otros era más bien recelo, ya que albergaban la esperanza de poderlo arreglar y llegar a comprenderse y amarse mutuamente.

El hecho es que, con esperanza o sin ella, la una no podía ver a la otra, ni en pintura. Al parecer, el motivo de sus divergencias era la diferencia de fines que perseguían. La una, llamémosla benigna y altruista, quería acelerar la evolución de los mundos que iba encontrando en sus paseos por el cosmos hacia una coexistencia pacífica y “Bondadosa”, a través de un crecimiento armónico; mientras que la otra, llamémosla “Abusona”, pretendía colonizar esos mundos para sus propios fines y acelerar la evolución de los mismos a fin de hacerse con colonias de esclavos que trabajaran para sus planes, objetivos y logros.

Las dos especies, desde sus diferentes posiciones, concibieron un plan para hacerse con el planeta y, la una, mandar a la otra especie a criar malvas; mientras que la otra, llegar a la tan deseada reconciliación. Ambas comprobaron que los grandes simios eran bastante inteligentes y prometían para sus planes. Así que, sin pensarlo mucho, como eran listísimos y poseían una tecnología súper avanzada –lógico, de otro modo no hubieran podido pasearse tanto por el cosmos a través de distancias de millones y millones de años luz-, pillaron a chimpancés, gorilas y otros simios más, y comenzaron a experimentar con ellos, y a manipularlos genéticamente.

“Que si a este le retuerzo más las hélices de ADN y ARN… Que si a este otro se las estiro un poco más... -Que al otro le quito y le pongo diferentes hálelos... -Que aquél le muto algunos genes y le aumento el genoma... -Se decían los experimentadores mientras trabajaban en el proyecto. Y de ese modo consiguieron dos especies muy parecidas a los simios, a ellos mismos y entre sí, a las que llamaron “humanas”; los unos llamaron al resultado de su experimentación “La humanidad bondadosa”, mientras los otros lo denominaron “Humanidad sometida”.

Pasado algún tiempo, los alienígenas abusones, empezaron a raptar humanos bondadosos a los alienígenas benignos para cruzarlos con los que ellos habían obtenido, con el objetivo de aumentar el número de esclavos; mientras que los benignos, raptaban humanos sometidos a los abusones, para cruzarlos con los de su producción, con el fin de ver si podían tornarlos bondadosos. Tanto rapto y tanto cruce les salió por peteneras a las dos especies alienígenas; ya que los cruzados por parte de los abusones, empezaron a sentirse muy mal con eso de la esclavitud y del sometimiento, y empezaron a sublevarse y a ambicionar el poder de los abusones. Los, del otro lado, los cruzados por los bondadosos, empezaron a no serlo tanto y a querer participar también de todos los privilegios de los que el grupo alienígena bondadoso gozaba, pero para desprenderse de él.

Parece que a la humanidad entera, con tanto cruce, empezó a ambicionar conseguir el poder y deshacerse de los extraterrestres. Total, que los humanos cruzados de los dos bandos, se aliaron y convencieron también a los originales, de modo que no sólo se hicieron con los privilegios de ambas especies alienígenas, sino que casi accedieron a todos sus conocimientos y sabidurías. Pero a la vez, de entre ellos, surgió un nuevo grupo al que llamaremos “Escéptico”, que había heredado lo mejor de cada lado; que no tomó partido por ninguna de las dos especies humanas ni sus cruces y que pretendía, simplemente, ser libres de verdad de toda autoridad y de todo engaño. Este grupo, los Escépticos, consiguió hacerse dominante sobre los demás, y viéndolas venir, se dijeron: "No nos casaremos con nadie. A nosotros no nos las darán con queso, ni los unos ni los otros; iremos por libre y trabajaremos por una humanidad única, libre y en igualdad". Y poco a poco, lograron convencer a los demás y unirse contra los extraterrestres.

Pero claro, como la ambición de poder había llegado a ser un rasgo común, empezaron a tener líos entre ellos. Los respectivos mundos de las dos especies alienígenas, comenzaron a inquietarse con tanto jaleo y ordenaron a sus respectivas huestes abandonar el planeta y dejar a los humanos a su aire. No fuera que aquellos recién evolucionados individuos, hallaran la forma de destruir sus mundos.

Pusieron, pues, pies en polvorosa todos los alienígenas, y allí dejaron a los humanos en el mayor de los fregados. Porque, claro, con tanto cruce, todos los humanos tenían genes de mala leche, genes de bondad, genes de ambición de poder, genes altruistas, genes esclavistas, etc. Y lo peor: también tenían genes de amor y de odio similares a los de sus “creadores”. Y luego estaban los conocimientos y la sabiduría que habían obtenido y que empezaron a emplearlos los unos contra los otros.

La cosa se puso tan fea que El Gran Consejo Alienígena de los Bondadosos –que observaba de lejos el cirio que se había montado en la Tierra-, temió que sucediera lo peor: la exterminación absoluta de toda la humanidad. Y como eran tan bondadosos y altruistas, mandaron una delegación para que arreglara, en medida de lo posible, las cosas.

Por su parte, El Gran Consejo Alienígena de los Abusones, temiendo que los bondadosos se hicieran de nuevo con el planeta Tierra y frustraran sus planes. -porque lo cierto es que los dos albergaban la ilusión de que los humanos arreglarían sus diferencias y se tornarían pacíficos, momento en el que volverían para proseguir con el experimento-, también mandaron su propia delegación.

Bueno, pues allá que se fueron las dos delegaciones para “ayudar” cada una a los “suyos”. Cuando los diferentes grupos humanos vieron que esas diferentes delegaciones les ayudaban, como los pobrecitos aún eran bastante inocentes y primitivos, empezaron a deificarlos; cada grupo a los alienígenas de su propia delegación; esto es, los humanos bondadosos deificaban a los alienígenas bondadosos y los llamaban de mil formas pero siempre los tenían como Dioses bondadosos a modo del Padres Creadores y cosas así, a los que dieron diversos nombres, tales como Yahve, Khrisna y otros más; mientras que los humanos conseguidos por los abusones, esto es los sometidos, deificaban a los alienígenas abusones, bautizándoles con nombres como Belcebú y similares.

Pero el grupo de los humanos Escépticos, que eran más listos –ya se sabe, los cruces siempre lo son-, no sólo no deificaron a nadie, sino que decidieron liberar el Planeta de delegaciones, sometimientos, esclavitudes, y pasar de una vez de tanto intervencionismo. En aquel momento, lo lograron, vaya que sí; se quedo el planeta completamente limpio de alienígenas; pero, con el tiempo y secretamente, siguen llegando hasta hoy, observadores de los dos mundos para ver como van las cosas; pero eso sí: sin intervenir lo que se dice nada, no fuera a ser que metieran de nuevo la pata.

A los valientes Escépticos no les fue tan bien; pronto empezaron a surgir divisiones entre sus filas. Todo empezó porque a alguien se le ocurrió poner en un estandarte: "Ni Dios, ni Patria, ni amo, ni patrón." Y eso les sentó como una patada en la boca del estómago a los que ya se habían hecho con los negocios de los dioses, de las tierras y todo eso; así que tuvieron que pasar a la clandestinidad más absoluta, aunque poco a poco fueron ganando algún terreno y ello se convirtió en algunos logros para la humanidad entera.

Pues bien, de ahí venimos los humanos y nuestros dioses. De ahí vinieron las castas sacerdotales y todos los sumos sacerdotes; de ahí vinieron también las escuelas mistéricas e iniciáticas y sus grandes luces; de ahí vinieron reyes, emperadores, dictadores y demás personajes; y de ahí vinieron los próceres, filósofos, grandes pensadores, grandes genocidas, grandes inventores, y grandes tiranos y estafadores.... Y, en definitiva, de ahí venimos todos… Sin embargo, de todo esto hace tanto tiempo que ya ni siquiera hay recuerdos, cuanto menos pruebas.

Alguna vez, algún iluminado, tiene algún flash sobre el asunto del origen de la humanidad; pero la comunidad científica se lo anula rápido; no sé sí porque no lo sabe y el tal flash les parece una aberración, o porque han logrado saberlo todo y tiene un miedo a las consecuencias de divulgarlo, el caso es que lo mantiene guardado a cal y canto. Contrariamente, a la comunidad creacionista no le importa lo más mínimo que aparezcan estas teorías, porque de todos modos, la pregunta "¿Y quien creo a los alienígenas, eh, a ver?" seguiría abierta y no influirían mucho en sus tesis deístas.

El caso es que nadie se acuerda de nada y cada uno sigue con su “música”, con su armonía, con su ritmo, con sus bondades y malicias, con sus altruismos y con su mala leche; y la gran mayoría, sin saber por qué ni para qué. Todos menos los Escépticos, que si bien tampoco recuerdan nada, siguen conservando el anhelo y las ganas de luchar por una humanidad sin autoridad y libre por completo”.


¿Les ha gustado el cuento? Bien, perdonen el guiño ácrata y díganme: ¿podría haber sucedido así? ¿No? Ya sé, un poco fantasioso y peregrino, pero peores cosas se han visto.

Carmen Moreno Martín
Alias Hannah

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Lunes, 04 de Junio de 2007 11:21 Autor: Hannah. enlace permanente. Tema: Los cuentos de mi pluma Hay 14 comentarios.

SUBIDOS AL CARRO DE LAS INFAMIAS DEL PP, EL GOBIERNO PIERDE EL NORTE

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Ya me manifesté en su momento –después del atentado de la T4 de Barajas, momento en el que en mi opinión quedó hecho pedazos el “alto al fuego permanente” de la banda ETA- por lo tanto no voy a añadir nada más a las causas que, en mi opinión, han intervenido para que la esperanza de la mayoría de la ciudadanía española quedara rota una vez más, y los anhelos de libertad, paz y normalización política del pueblo vasco se vieran, una vez más, abortados y frustrados; como ya dije, la primera responsable de todo ello es la propia banda ETA. Pero si quiero insistir en algunas cosas que aprecio, hoy, graves y contradictorias:

¿Cómo se le puede exigir a alguien que tenga un comportamiento democrático y que utilice los cauces democráticos para expresar sus ideas y aspiraciones, y, a la vez, negarle la utilización de esos mismos cauces? No recuerdo quién fue que dijo que la Ley de Partidos era “el Guantánamo” de la legislación vigente –o algo parecido-, pero en mi opinión es así. Privar a una parte de un pueblo de acceder al legítimo derecho de representación y de elección es algo aberrante. Aún en el caso de que las personas que se presentaban a las elecciones del 27 de Mayo por la izquierda abertzale hubieran pertenecido a Batasuna, eran personas intachables como ciudadanos, ¿a caso no se les insta a dejar las armas y adoptar conductas democráticas? Entonces, ¿por qué se les impide el hacerlo cuando lo hacen? No es eso mandarlos otra vez al camino de las armas?

Y la segunda cuestión es la declaración de Rajoy: no he apreciado ni una sola palabra de condena a la ruptura del alto el fuego de la banda ETA. Todo su discurso y cada una de las palabras del mismo en su intervención han sido en contra del presidente del gobierno. Cuanto menos, es curioso y da que pensar.

En cuanto al tan traído y llevado pacto antiterrorista, se especifica claramente en él que la política antiterrorista es responsabilidad del gobierno –no de la oposición- y que es el gobierno quien debe decidir como establecerla y como llevarla a cabo. Una de las cosas que puede –y que está en su derecho- decidir el gobierno, es que ese pacto ya no es aplicable en la situación actual por excluir a parte de los partidos políticos y porque la situación ha cambiado, y concierne al gobierno, y sólo al gobierno, rescindir ese pacto –perteneciente a una legislatura anterior, en la que se daban otras circunstancias- y proponer otro pacto. ¿Cuál es el problema del PP? ¿Haber perdido unas elecciones y haber dejado de ser él quien corta el bacalao? También se especifica en ese dichoso pacto que el terrorismo no será tema electoral, ¿Quién lo viene incumpliendo desde hace tres años y sin descanso? Pareciera que la postura del PP es que se atiene a lo que le interesa de ese pacto y a lo que no le interesa lo “despacta”…

Respecto de que Zapatero haya fracasado en su proyecto, porque ha fracasado en el proceso de paz, los únicos que ven en el proyecto de Zapatero como tema único el proceso de paz –para ir en contra de él, claro-, son los dirigentes del PP. Para mí, el proceso de paz es tan solo uno de los puntos del proyecto que Zapatero presento en su programa, pero su programa no se quedaba ahí, había otras cosas tales como la Ley de igualdad; la Ley de matrimonio para parejas del mismo sexo; la Ley sobre la violencia de género; la Ley de dependencia; la legalización de más de 600.000 inmigrantes con trabajo pero que el gobierno de Aznar mantuvo sin papeles; las subidas de las pensiones; el aumento del salario mínimo interprofesional, y otras muchas cosas más, como la espectacular reducción del paro y el espectacular crecimiento de la economía. Todas ellas llevadas adelante en estos tres años. Añado que con sólo una de ellas se hubiera justificado la legislatura y la re-elección. Pero al PP le interesa mucho focalizar la atención exclusivamente sobre el terrorismo como si no existiera nada más, ninguneando los demás aspectos y utilizando la política de terror constante con mensajes tales como “España se rompe”, Navarra está vendida”, “El gobierno se ha entregado a ETA”, y otras de igual cariz.

Lo que lamento es como el gobierno Zapatero ha entrado al trapo que le ha presentado el PP, una y otra vez, permitiendo que sea el PP quien en apariencia dirige su política y sin explicar convenientemente su acción de gobierno durante estos tres años, ante la ciudadanía, cayendo en la trampa de que lo único que existe en la cotidianeidad de nuestras vidas es el terrorismo.

Pues yo, e imagino que muchos ciudadanos como yo, ya estoy harta de este circo de mentiras, terrores y disparates. Ciertamente tiene que rectificar el gobierno, y tiene que hacerlo en una cosa: tiene que dejar que el PP ladre lo que quiera y se asfixie en sus propias mentiras y descalificaciones, y tiene que retomar las riendas ante la ciudadanía, ocupándose de los temas que verdaderamente le preocupan a ésta. Debe exponer su gestión, debe hablar de su proyecto, de lo realizado y de lo que falta por realizar, debe acabar con este aburrimiento que nos embarga y recuperar de nuevo el que la ciudadanía sienta entusiasmo por proyectos de progreso, por los realizados y por los que aguardan ponerse en marcha. El gobierno debe dejar de enredarse en los discursos del PP y volver la vista a la ciudadanía; debe hablar de lo que hace y deshace por el bienestar de esta ciudadanía; de lo que se ha cumplido de su programa a lo largo de estos tres años y de lo que le falta por cumplir. Y debe dar cabida a la voz de la ciudadanía. De lo contrario nos aguarda un porvenir oscuro.

Ya sé que mi blog tiene poco “peso” para instar a nadie a nada, y menos al gobierno de mi nación, pero insto desde aquí al presidente José Luís Rodríguez Zapatero para que considere estas sencillas consideraciones que como ciudadana hago y las evalúe, por si le sirven para algo.

Carmen Moreno Martín
Alias Hannah

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Sábado, 09 de Junio de 2007 13:41 Autor: Hannah. enlace permanente. Tema: In Itinere Hay 6 comentarios.

PARA ENTENDER EL MUNDO GLOBALIZADO DEL SIGLO XXI

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El siglo XXI, con un planeta globalizado, nos ofrece un panorama heredado del siglo XX con tecnicismos, organizaciones, conceptos y fórmulas que escapan a nuestra comprensión. Es necesario dominar esos términos para que conozcamos bien todo esto si queremos movernos en este mundo de hoy con cierto éxito. A este fin, les presento este breve diccionario:

"BREVE DICCIONARIO PARA ENTENDER EL MUNDO GLOBALIZADO"

AFRICA: Continente ubicado al sur, tan al sur que al mundo parece que se le olvidó que existe.
Eso si de vez en cuando las multinacionales y los gobiernos del norte organizan o financian algunas guerras. No muchas, sólo las suficientes para expoliar sus riquezas y reducir el problema de la demografía.

ACUERDO MULTILATERAL DE INVERSIONES (AMI): El no va más. Este proyecto iniciado en la OMC (Organización Mundial del comercio) y desarrollado por los países del G-7, pretendió otorgar plenos poderes a la multinacionales para poder operar en los países donde se instalen con todos los derechos e imponiendo todas las obligaciones a los estados. El colmo es que los gobiernos tendrían que garantizar las ganancias de los inversores e indemnizarlos en casos de pérdidas por intervención de terceros, por ejemplo, una huelga. El fin de la democracia y la instalación del totalitarismo económico. Se paró gracias a una campaña internacional en la red, pero volverán con otro nombre.

BANCO MUNDIAL: Organización de financiación internacional cuyo funcionamiento se rige por el sagrado principio de tanto pones tanto decides. En este caso, el voto de USA vale cuatro veces más que sus inmediatos seguidores Alemania y Japón. Originariamente fue creado para financiar proyectos de desarrollo y actualmente acoge a los países pobres cuando ya les ha sacado toda la sangre el FMI ( Fondo Monetario Internacional).

DERECHOS LABORALES: Véase en arqueología.

DEUDA EXTERNA: Exponente ejemplar de la usura universal. Nunca tantos debieron a tan pocos.

DESREGULACIÓN: Junto con privatización y libre competencia, forma la santísima trinidad del pensamiento neoliberal. Se trata sencillamente de que el Estado renuncia a controlar los precios de productos básicos, inversiones o servicios. El mercado prooverá, y si no es hoy será mañana.

DESLOCALIZACIÓN: Viene a ser cuando una transnacional – siempre a la caza de mercados de suministros abundantes, de mano de obra más barata o con mejores ventajas fiscales – invierte en diferentes mercados del mundo o descompone la cadena de producción entre diversos países.

FLEXIBILIDAD LABORAL: Melodía que varía muchísimo en función del interprete. La letra viene a decir que dentro de las empresas, el trabajo puede organizarse con menor rigidez de horarios o tareas a conveniencia de todos ..., pero, por qué será, que la versión empresarial suele perder tono en los derechos laborales y subir el ritmo de un despido más libre, flexible a tope.

FONDO MONETARIO INTERNACIONAL (FMI): Institución cuyo funcionamiento es exactamente igual de democrático que el Banco Mundial. Creado para echar un mano a los estados con problemas de dinero, actualmente se encarga del trabajo sucio, cobrándose en empresas y materias primas de los países empobrecidos las deudas externas de sus gobiernos. Es el caballo de troya del neoliberalismo.

FORO ECONÓMICO MUNDIAL: Fiesta de trabajo que empezó a celebrarse en la localidad suiza de Davos. La alta sociedad mundial del comercio y las finanzas se reúnen junto con artistas y secretarios de la ONU para hacerse todos juntos unas risas y unos pactos en el lavabo.

FORO SOCIAL MUNDIAL: Taller ocupacional que congrega a las promesas mas multicolores que están por lo de otra globalización. De mayores quieren que sus alternativas se lleven a la práctica. Están en ello. En los dos últimos años el Foro se ha reunido en Porto Alegre, allá donde dicen que nacen los sueños.

G-8 (G–7 + RUSIA ): Grupo de los siete países más ricos del mundo, la crema : USA, Japón, Alemania, Reino Unido, Francia, Canadá e Italia ( a Rusia la dejan entrar el último día para pagarle los servicios prestados ). Esta buena gente se reúne una vez al año para decidir las políticas comerciales, de inversión y la desregulación del mundo. Aunque parezca mentira, nadie les ha votado para que lo hagan.

INMIGRACIÓN: Actividad que consiste en irse de un país donde se pasa mal a otro donde probablemente también, pero distinto. Pobreza y dictaduras suelen ser factores bastante determinantes, y en algunos casos produce amnesia histórica, como la que sufren los habitantes Europa y USA que, ante la venida de emigrantes del sur, tiende a olvidarse de su propio pasado.

KIOTO: Festival del humor que organizó la ONU en 1997. Iba de cambio climático, y lo más divertido es que obligaba (?) a los países industrializados a reducir (¿pero no deberían eliminarse?) sus emisiones de gases de efecto invernadero a los niveles de 1990. Parece que la Unión Europea está en ello ... pero en USA, con 1/4 parte de las emisiones mundiales, todavía se ríen.

MERCADOS FINANCIEROS: Mercados liberados, claro